Internacionales
Dolor y destrucción en Paiporta, España, arrasada por el barro en media hora
El martes había sido un día desapacible en Paiporta, pero sin lluvia. Nadie aquí imaginaba que hacia ellos se dirigía una mortífera marea de agua marrón que dejó decenas de fallecidos en esta ciudad española cercana a Valencia, arrasada ahora por el barro.
«Estamos destrozados», explicó con la voz rota Pepi Guerrero, una vecina de Paiporta. En una calle donde los vehículos siguen apilados como los dejó la corriente y en la que el barro sumerge los zapatos, esta empleada de limpieza, de 53 años, recordó cómo se salvó por poco de la riada que ahogó a decenas de vecinos de esta ciudad de unos 25,000 habitantes al sur de Valencia.
«Acababa de salir de trabajar y cuando llegamos aquí el agua ya iba por mitad de la calle. Nos dio tiempo a subir a la casa», dijo entre lágrimas.
Las vías férreas, que cuelgan ahora de uno de los puentes que atraviesan Paiporta, son una de las numerosas estructuras que arrasó el furioso caudal de agua marrón que bajaba por el barranco que atraviesa esta localidad de la huerta mediterránea, convertida en las últimas décadas en una ciudad dormitorio de la próspera Valencia.
A ambos lados del barranco, el barro arrasa las calles dibujando la ruta de destrucción que siguió el caudal.
«En media hora pasó todo», compartió con la voz temblorosa Julián Loras, un jubilado de 60 años. A él el desastre casi le agarra mientras paseaba al perro.
«Si no me llama mi hijo, a mí me pilla», explicó lamentando que no se lanzarán más alertas avisando del peligro.
Sin rastro. Las comunidades se encuentran irreconocibles debido a las inundaciones e infraestructura dañada. Foto Diario El Salvador.
Con una gran escoba en la mano, Loras trataba de apartar el barro que ha destrozado vehículos y comercios de esta calle por donde horas antes había visto pasar los coches «volando» sobre el agua.
«Ha muerto muchísima gente», afirmó bajando la mirada. «Los sótanos se han llenado todos de agua. Mucha gente se puso nerviosa, fueron a sacar el coche y los pilló allí», explicó, temiendo que aparezcan nuevas víctimas.
Paiporta es uno de los epicentros de esta tragedia que ha atravesado a la provincia de Valencia, donde ya hay al menos 158 fallecidos.
Frente al barranco, a pocos metros de la calle comercial que lleva al corazón tradicional del pueblo, Manuel Císcar y su hija trataban de abrir una vía hacia su casa. Dentro, en el garaje, están los tres coches de la familia convertidos en una pirámide de destrozos.
«Estábamos aquí abajo para poner unas trampillas, pero el agua reventó la puerta y en un segundo teníamos el agua por la cintura», detalló este jubilado de 76 años.
Toda una vida ha vivido y trabajado en Paiporta. «Hoy me he enterado de dos fallecidos más», contó.
Con palos, escobas y cubos, los vecinos buscan abrirse camino entre el fango cuando otro fuerte pitido impactó en todos los celulares.
Es un aviso de Protección Civil, como el que denuncian que sonó tarde el martes, para recordarle a la población que no debe trasladarse por carretera para dar prioridad a los equipos de emergencia. Pero muchos en Paiporta sienten que el día en el que aún podían hacer algo, aquella alarma sonó demasiado tarde. «Nadie avisó de nada», aseguró Joaquín Rigón.
El Gobierno dijo que a partir de hoy el ejército, que hasta ahora participaba en labores de rescate, comenzará a colaborar en la distribución de suministros a las zonas de Valencia donde no hay electricidad ni agua. Hay decenas de desaparecidos y se pronostica que los muertos aumentarán.
Histórico. Los residentes admiten que no se esperaban un impacto como este. El presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, prometió entregar fondos a los afectados.
¿POR QUÉ LAS INUNDACIONES EN VALENCIA DEJARON TANTOS FALLECIDOS?
Un Fenómeno de inusual violencia
En algunas localidades de la región de Valencia, la más afectada, cayeron en pocas horas el equivalente «a un año de precipitaciones», indicó la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Este diluvio, debido a un fenómeno del mar Mediterráneo conocido como «gota fría» -que se produce cuando una masa aislada de aire frío en elevada altitud desciende sobre otra de aire más cálido-, provocó el desbordamiento de varios ríos y la formación súbita de enormes torrentes de barro. Cuando alcanzan tal magnitud, las «gotas frías» pueden tener «un efecto muy similar» a los huracanes.
Suelos secos y artificiales
La violencia de las inundaciones también se explica por la sequedad de los suelos en las zonas afectadas, producto de años de intensas sequías en España. Esto favorece un fenómeno en el que la tierra es incapaz de absorber tanta agua.
Además, la región de Valencia se caracteriza por numerosas zonas con suelos artificiales, es decir, donde los espacios naturales han sido suplantados por el hormigón, completamente impermeable.
Hubo una urbanización descontrolada y poco adaptada a las características naturales del territorio, según el investigador del Observatorio Socioeconómico de Inundaciones y Sequías, Pablo Aznar.
Zona densamente poblada
Las precipitaciones cayeron sobre zonas densamente pobladas y afectaron por ende a un gran número de personas.
El área metropolitana de Valencia, donde se produjo la gran mayoría de muertes, tiene 1.87 millones de habitantes. Es la tercera ciudad más grande de España.
Fuera de casa
Un factor agravante del desastre fue el momento del día en que se produjo.
La mayor parte de la lluvia cayó al final de la tarde del martes, en un momento en que muchos residentes se encontraban fuera de sus casas.
Muchas personas murieron en sus vehículos, sorprendidas por la crecida del agua cuando regresaban a sus casas o caminando en la calle, tras intentar trepar a árboles o postes de luz.
Falta de reactividad de las autoridades
La Aemet emitió el martes por la mañana una alerta roja para la Comunidad Valenciana, pidiendo «gran precaución» ante un peligro «extremo». Pero el servicio de Protección Civil envió un mensaje de alerta telefónica apenas pasadas las 8:00 p.m., solicitando a los vecinos resguardarse.
También pudo haber falta de precaución de algunas personas, que reconocieron haber salido a pesar de la alerta.
Internacionales
Líbano acusa a Israel de crímenes de guerra
El presidente y el primer ministro de Líbano acusaron a Israel de haber cometido un crimen de guerra tras el bombardeo que acabó con la vida de una periodista libanesa en el sur del país.
Los equipos de rescate y el medio con el que colaboraba confirmaron el miércoles el fallecimiento de Amal Jalil, una reportera de 42 años que trabajaba para el diario libanés Al Akhbar.
La agencia de defensa civil informó de que Jalil murió en un ataque contra una vivienda en la aldea de Al Tiri.
«Israel ataca deliberadamente a los periodistas para ocultar la verdad sobre sus crímenes contra Líbano», afirmó el presidente libanés, Joseph Aoun, en un comunicado en el que denunciaba «crímenes de guerra».
Un portavoz del ejército israelí declaró a AFP que «el incidente aún está bajo revisión».
Desde el viernes está en vigor en Líbano un alto al fuego de diez días en la guerra entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá, que ha dejado más de 2,400 muertos en territorio libanés.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró ayer que prevé reunirse con los líderes de Israel y Líbano en las próximas dos semanas, y expresó su esperanza de lograr un acuerdo de paz permanente este mismo año.
Internacionales
UE aprueba un préstamo de $105,000 millones a Ucrania
La UE aprobó finalmente un préstamo de 90,000 millones de euros ($105,000 millones) para Ucrania, que estuvo meses bloqueado por el veto de Hungría y que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha celebrado este jueves con los dirigentes del bloque en una cumbre europea en Chipre.
Los europeos también aprobaron un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, el vigésimo desde la invasión de la exrepública soviética en febrero de 2022, dirigidas al sector bancario ruso y que añaden nuevas restricciones a las exportaciones de petróleo, cuyos ingresos financian gran parte de su guerra contra Ucrania.
«Llegamos a Chipre con buenas noticias», declaró la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. «Mientras Rusia redobla su agresividad», Europa refuerza su apoyo a Ucrania y su «presión sobre la economía de guerra rusa».
El levantamiento del veto de Hungría, tras meses de bloqueo, permitirá que la Comisión Europea abone un primer tramo de este préstamo adoptado en diciembre.
El consenso también fue allanado después de que Eslovaquia retirara sus objeciones, luego de que Ucrania reanudara el flujo de petróleo ruso hacia Europa por el oleoducto Druzhba, que había sufrido daños.
«Se ha desbloqueado el punto muerto», dijo en X la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas. «La economía de guerra de Rusia está bajo una presión creciente, mientras que Ucrania cuenta con un apoyo fundamental», añadió.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que se reunirá en Chipre con los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, celebró la aprobación del préstamo europeo. Este «reforzará nuestro ejército, hará que Ucrania sea más resiliente y nos permitirá cumplir con nuestras obligaciones sociales para con los ucranianos», afirmó en un mensaje publicado en Facebook.
Internacionales
Quitar las minas del estrecho de Ormuz tomaría medio año
Retirar las minas en el estrecho de Ormuz podría llevar medio año, lo cual tendría un impacto en el precio de los hidrocarburos a nivel mundial, consideró el Pentágono durante una exposición clasificada en el Congreso estadounidense, según informó The Washington Post.
El estrecho de Ormuz ha estado prácticamente cerrado desde que estalló la guerra el 28 de febrero, desencadenada por los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Por esa vía solía transitar un 20 % de los hidrocarburos que se consumen en todo el mundo.
The Washington Post cita a tres responsables anónimos según los cuales «los parlamentarios fueron informados de que Irán podría haber puesto 20 minas o más en el estrecho de Ormuz y en los alrededores».
Peajes. Irán también aseguró que ha recibido los primeros ingresos procedentes de los peajes que impuso en el estratégico estrecho de Ormuz. Foto: AFP
Según la presentación de un responsable de Defensa, «algunas fueron colocadas en el agua, a distancia, gracias a tecnología GPS» y esto complica su detección. Otras las habrían emplazado mediante «embarcaciones pequeñas».
«Un cierre de seis meses del estrecho de Ormuz es una imposibilidad y algo completamente inaceptable», dijo un portavoz del Pentágono, Sean Parnell, en un comunicado enviado a la AFP en el que desmentía la noticia.
Parnell señaló que la noticia se basa en una «sesión informativa clasificada, a puerta cerrada» y que mucha de la información es «falsa».
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, advirtieron a mediados de abril acerca de una «zona peligrosa» de 1,400 km² donde podría haber minas.
La semana pasada, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Teherán «con la ayuda de Estados Unidos, [había] retirado o [estaba] retirando todas las minas marinas». Pero la república islámica no lo confirmó.
Según Teherán, los buques deben ser autorizados para salir o entrar en el Golfo a través de esa vía, mientras que Estados Unidos mantiene un bloqueo de los puertos iraníes desde el 13 de abril.
Peligro. Equipos de Estados Unidos están ayudando a desminar el estrecho de Ormuz. Foto: AFP
Vecinos son más afectados
El bloqueo naval de Estados Unidos a Irán debería ralentizar la producción petrolera del país en las próximas semanas, pero es prematuro predecir un colapso económico, estiman diversos analistas.
La apuesta de Washington de bloquear a Irán podría no dar sus frutos, al menos a corto plazo.
«Si el bloqueo dura más de dos o tres meses, puede causar más daños» a Irán, subraya Saeed Laylaz, analista económico y profesor en la Universidad Shahid Beheshti de Teherán. Pero los «causados a los países del sur del golfo Pérsico serán sin duda más importantes».
El tiempo del que dispone Teherán antes de alcanzar su límite de almacenamiento se mide en «semanas más que en días», estima, sin embargo, Jamie Ingram, redactor jefe del Middle East Economic Survey (MEES), aunque es probable que Irán «reduzca ligeramente su producción antes de llegar a ese punto».
Arne Lohmann Rasmussen, analista jefe de Global Risk Management, considera por su parte que el país «alcanzará sus límites de almacenamiento en aproximadamente un mes, pero ya podría verse obligado a reducir parte de su producción petrolera en dos semanas».





