Política
Canciller Alexandra Hill se reúne con secretario general de OEA para aclarar el «respeto al equilibrio de poderes» en El Salvador
La canciller salvadoreña Alexandra Hill Tinoco, se runió con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, con el objetivo de hablar sobre «la normalización institucional del país» y para conversar sobre «el respeto al equilibrio de poderes». Así lo dijo Almagro en su cuenta de Twitter.
Almagro destacó que el gobierno salvadoreño ha acatado la decisión de la Sala de lo Constitucional, en cuanto a la medida cautelar emitida para impedir que el presidente Nayib Bukele convoque a sesión plenaria a los diputados de la Asamblea Legislativa para que le aprueben un préstamo del BCIE por $109 millones para compra de material bélico.
El último tuit que Almagro dedicó a El Salvador fue el 8 de febrero pasado, en la víspera del 9F, cuando anunció haberse reunido con la canciller quien le había expresado «el respeto del gobierno salvadoreño por la Constitución y la institucionalidad». «Mantuve conversación telefónica con Canciller de El Salvador, Alexandra Hill. Expresó respeto del Gobierno de su país por Constitución e institucionalidad y reafirmó compromiso de Gobierno del Presidente Nayib Bukele con políticas de seguridad que han arrojado positivos resultados», publicó en aquella ocasión.
Un día después, el domingo 9 de febrero, El Salvador vivió uno de los momentos más críticos como no se vivía desde la firma de los acuerdos de paz en 1992. Las imágenes de una Asamblea Legislativa militarizada y un alto despliegue policial en los alrededores del palacio legislativo dieron la vuelta al mundo y han sido motivo de repudio y condenas por organismos internacionales de derechos humanos y de países amigos, incluyendo del gobierno de los Estados Unidos, que hizo un llamado a la paz y al respeto a la independencia de poderes.
El consejo de ministros convocó para esa fecha a los diputados a una sesión extraordinaria para aprobar el préstamo demandado por el Ejecutivo. La Asamblea respondió con una negativa y los diputados dijeron no emitirían decreto bajo presión y hasta que el gobierno no transparentara el uso que piensa hacer del dinero.
La discusión por el referido préstamo del BCIE sigue en espera de aprobación en la Asamblea; los diputados reanudaron la discusión este miércoles en la Comisión de Hacienda donde el diputado Rodolfo Parker, del PDC, expusiera que el crédito ya no solo tiene que ver con la Hacienda pública, y dejó entrever que habría que analizar todas sus aristas, pues la compra de tecnología sofisticada pudiera convertirse en herramientas para el espionaje de los adversarios políticos del gobierno.
Durante la sesión anunció que interpuso un aviso en la Fiscalía General de la República, por haber sido víctima de acoso policial y persecución política de parte del Ejecutivo y del gabinete. Para sustentar su demanda aseguró que el viernes 7 y sábado 8 de febrero su vivienda fue merodeada por carros policiales y que incluso golpearon su puerta. Parker ha manifestado que la compra de un buque de guerra, contemplada en el préstamo, no es necesaria y que ese dinero podría invertirse en obras de proyección social.
Política
VIDEO | Candidata presidencial de ARENA evita hablar del pasado de compañeros vinculados a corrupción
La candidata presidencial de ARENA, Mayteé Iraheta, explicó este martes que no quiere hablar sobre el pasado de sus compañeros vinculados a casos de corrupción.
Según Iraheta, no le corresponde juzgar a sus compañeros como excompañeros del partido tricolor.
ARENA ha estado vinculada con casos relacionados con corrupción y pactos con pandillas. En este último caso, el partido realizó pactos con este tipo de estructuras criminales con el objetivo de obtener votos en las elecciones.
Política
Cemento Panam amplía sus operaciones en Centroamérica con adquisición de planta en El Salvador
La empresa dominicana Cemento Panam, filial del Grupo Estrella, amplió su presencia en Centroamérica con la adquisición de la planta de Cementos Fortaleza ubicada en Acajutla, El Salvador, con una capacidad de producción de 350,000 toneladas de cemento al año.
Con esta operación, Cemento Panam incorpora a El Salvador a los mercados donde mantiene operaciones, junto con República Dominicana y Panamá, país en el que comercializa sus productos bajo la marca Cemento Bayano.
La adquisición contó con el respaldo financiero del Banco Latinoamericano de Comercio Exterior (Bladex), Banco de América Central (BAC) y Global Bank.
La incorporación de la planta salvadoreña permitirá a la compañía ampliar su participación en el mercado de materiales de construcción de Centroamérica y el Caribe, además de fortalecer su plataforma regional de producción de cemento.
Giuseppe Maniscalco, presidente de la División Industrial de Estrella, destacó que la operación permitirá a la empresa continuar con su estrategia de expansión regional desde República Dominicana.
«Ejecutar esta operación en El Salvador representa un paso importante para Cemento Panam», afirmó Maniscalco.
Cemento Panam forma parte del Grupo Estrella y desarrolla actividades relacionadas con la producción y comercialización de cemento, concreto y agregados.
El Grupo Estrella cuenta con 43 años de trayectoria y presencia en 16 países de Centroamérica y el Caribe. Sus operaciones abarcan sectores como construcción, desarrollo inmobiliario, prefabricados de hormigón, acero y materiales de construcción.
Además, el grupo mantiene inversiones en los sectores energético, hospitalario, aeroportuario, ferretero y de medios de comunicación.
Opinet
En El Salvador pasa algo mucho más profundo
Por: Francisco Martínez
El libro que nos comparte Yossi Abadi, es el autorretrato novelado de una nación que tocó fondo, que levantó la cabeza y a lo salvadoreño enfrentó sus quimeras y se atrevió a soñar, y a soñar en grande, construir un gran país.
El relato que Yossi nos cuenta, con toques de realismo mágico, es el testimonio de alguien que vino a este paisito aventurando, por curiosidad, corriendo riesgos, llegó por unos días sin decir a su familia que estaba acá y terminó atrapado, prendado por la resistencia, resiliencia, gallardía, pundonor y bravura libertaria del pueblo salvadoreño.
Es una historia contada desde la mirada humilde y ambiciosa del ciudadano salvadoreño de a pie en su día a día, desde la calle, cuenta aspectos, no públicos, desde los ejecutores de la política del cambio; no ignora la opinión de los detractores del proceso, tanto locales y en particular de los extranjeros; sin ignorar ni falsear la historia inmediata político social del país.
Su escrito asume una verdad social histórica, la guerra civil resultó de las injusticias y desigualdades, le siguió la posguerra que legó un modelo de solución negociada de conflictos celebrado internacionalmente pero sin mantra local; el dolor, las desigualdades, las crisis de vidas se profundizaron, aquel país forjado por la guerra permaneció por la falta de reflexión colectiva sobre los Por Qué de la guerra que fue soportada en una narrativa controlada que evitaba el fondo del asunto y evitaba se mirara a los responsables, mientras las elites restauraban su poder.
Políticos e instituciones, aupados desde fuera por la política de control blando, se casaron con el sacrosanto mito de la democracia funcional, la de lo políticamente correcto, donde la formalidad y las formas lo son todo; no les importó que el país se deslizara en una vorágine sangrienta, optaron por la omisión y la desidia, lo que llevó a la instauración de la república de las pandillas donde la violencia no vestía el humeante verde olivo de los setentas y ochentas sino, que esta vez se vestía de tatuajes, los números y las letras, ese era el pedo, qué onda eh.
Cero Crimen cuenta el proceso de cómo se gestó y ejecutó un cambio, de cómo un líder: Nayib Bukele, con una narrativa esperanzadora y disruptiva ganó gradualmente la confianza ciudadana y democráticamente desplazó el viejo orden para instaurar uno nuevo, un orden de seguridad y desarrollo; relata cómo con una política innovadora de seguridad una startup politic y usando todo el poder del Estado hizo posible para El Salvador pasar de ser la capital mundial del crimen a ser el país más seguro del hemisferio occidental, esa es la experiencia que cuenta Yossi desde un enfoque humano, con la lupa de alguien que viaja por el mundo, desde un ciudadano israelí que conoce la violencia, desde una visión empresarial, en una interrelación activa con salvadoreños acá y por el mundo.
Por las páginas del libro se puede ver que este cambio no se limitó a la guerra contra las pandillas, es una estrategia para desatascar las trampas que tenían atada el potencial de la economía, y ahí en ese escenario Yossi nos habla de cómo la seguridad es después de todo una moneda un resguardo de valor de la inversión, que permite atraer capitales de inversión y abre las puertas al regreso de los que tuvieron que irse, nos presenta un enfoque desenfadado (NO OFICIAL) respecto de los trasfondos de la adopción del Bitcoin como moneda de curso legal y su uso como ancla de la nueva imagen y aviso de la transformación estatal y del renacer de un país.
Yossi destaca que la política del nuevo orden se basa en resultados, no en discursos, sino en acciones no en reuniones, con decisión y celeridad frente a los problemas desde una forma sin manuales ni formalidades, simplemente: hágase.
El libro, es una provocación al estudio critico de El Salvador para comprender el nuevo modelo de gobernanza con liderazgo fuerte y cercano al pueblo, es un relato ameno desde la visión particular de Yossi y su cariño y compromiso con este paisito.
Narra como El Salvador no solo sobrevivió, a la inestabilidad y al caos, sino que, desde esa realidad, asumió que no había más opción que diseñar la nueva arquitectura nacional, una que evite repetir o regresar al pasado, una nación que no sea desangrada por la violencia, una sociedad que se integre y supere las desigualdades, en donde no tengamos que tomar o entender porque alguien toma los fúsiles.

Francisco Martínez




