Nacionales
“No decía para donde iba, sino que solo agarraba camino”, afirma familiar de uno de los jóvenes asesinados en Coatepeque
Familiares de dos adolescentes perfilados por las autoridades como simpatizantes de pandillas se hicieron presentes a la escena en la que fueron encontrados sin vida al interior de una finca en el municipio de Coatepeque en Santa Ana.
Un grupo de personas se ubicaron en la entrada de la calle que conducía hasta los cuerpos de los cuatro jóvenes asesinados esta mañana en Coatepeque. Entre los asistentes al lugar, estaba la madre de Wilmer Alexander López, de 14 años, quien se resguardaba del inclemente sol.
La mujer, quien daba la impresión de ser la hermana y no la madre del adolescente, manifestó que la última vez que vio a su hijo fue la noche del pasado domingo y que este se dedicaba a estudiar y trabajar en una ladrillera de la zona.
“Anoche lo vi, salió a trabajar ahora en la mañana, él por días trabajaba”, remarcó la mujer, quien dice no tener idea de quiénes podrían estar tras el asesinato del menor que residía en la zona conocida como Las Mercedes.
“Él no se quedaba en la casa, no se la hora en la que salió a trabajar”, agregó la madre, quien con un niño de meses insistió en que conocía poco la forma en la que actuaba su hijo. Sus respuestas eran reforzadas por otro familiar.
En otra esquina de la polvorosa entrada, se encontraban las tías de Jeferson José Ramirez López, de 16 años, quienes rechazaron la versión que era miembro de una estructura criminal.
“Estuvo estudiando, pero luego ya no y estaba en un ministerio de alabanza de una iglesia católica el año pasado”, remarcó la tía de Rámirez, quien agregó que la madre de este reside en Estados Unidos.
“No decía para donde iba, sino que solo agarraba camino”, sostuvo otro familiar de la víctima, quien señaló que Ramírez no vivía junto a sus tías y que se dieron cuenta por las noticias sobre la muerte de este.
Los reportes indican que las víctimas fueron atacadas por pandilleros del Barrio 18, en lo que sería una venganza por disputas territoriales.
Entre los fallecidos, se encuentra el hijo de uno de los máximos palabreros de la MS-13 en la zona occidental del país, identificado solamente con el alias de “Viejo killer de Liwuas”.
Familiares de los fallecidos afirman que estos fueron privados de libertad por sujetos vestidos de negro la noche de este domingo.
Nacionales
Sepultan a Junior Serrano, el futbolista de Quezaltepeque abandonado en una cuneta tras un accidente de moto

Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




