Nacionales
Capturan a tres sujetos tras decomisarles las armas que utilizarían para asesinar a dos vigilantes en San Salvador
Tres peligrosos pandilleros, quienes presuntamente pretendían asesinar hoy a dos vigilantes privados, en el centro capitalino, fueron detenidos por personal de la Fuerza de Tarea Centro Histórico (FTCH), cuando se conducían en un vehículo y en cuyo interior se localizaron 2 armas de fuego, gorros navarone y pelucas, entre otros.
Según la información proporcionada por la policía, a los delincuentes de les decomisó una escopeta hechiza, y una pistola calibre 25 milímetros, así como también se encontraron gorros navarone, unas pelucas, dos sacos de traje de vestir, un corvo, otra ropa de vestir y dos teléfonos celulares, los cuales transportaban en el interior de un vehículo.
Los sujetos han sido identificados como Geovany Alexander Gómez Sosa de 26 años de edad, Ever Adonay Bautista Manera de 28 años de edad, y José Eduardo López de 35 años, quienes serán acusados del delito de tenencia, portación, conducción, ilegal e irresponsable de arma de fuego y agrupaciones terroristas.
Dichas capturas se realizaron en la 8a. calle poniente y avenida Isidro Menéndez, frente a tienda Morena, momentos en que estos se conducían en un vehículo P-534 314 pick up Nissan color verde, y al realizarle el registro al mencionado vehículo se encontraron las dos armas de fuego y el resto de lo anteriormente descrito.
Según la información obtenida, estos sujetos pertenecen a estructuras criminales y este día pretendían asesinar a dos vigilantes privados; uno de ellos en la avenida 29 de agosto y el otro de la 8a. calle poniente; así mismo el pandillero Eduardo López, es un reconocido carretillero de la zona del parqueo el triunfo.


Nacionales
Sepultan a Junior Serrano, el futbolista de Quezaltepeque abandonado en una cuneta tras un accidente de moto

Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




