Internacionales
Terremotos en Venezuela dejan 4,490 muertos y más de 16,700 heridos; continúa la búsqueda de desaparecidos
La tragedia provocada por los dos potentes terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio continúa agravándose. Las autoridades venezolanas confirmaron este domingo que el número de fallecidos ascendió a 4,490, mientras que 16,740 personas han resultado heridas, convirtiendo el desastre en una de las mayores catástrofes naturales registradas en la historia reciente del país.
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda y rescate en las zonas más afectadas, aunque el paso de los días reduce las posibilidades de encontrar sobrevivientes. Hasta el momento, 6,462 personas han sido rescatadas con vida, mientras miles de familias permanecen desplazadas tras el colapso de viviendas y edificios.
Los sismos, de magnitudes 7.2 y 7.5, golpearon principalmente el estado de La Guaira y otras zonas del centro-norte del país, provocando el colapso de centenares de estructuras, daños severos en carreteras, hospitales e infraestructura pública, además de dejar comunidades enteras incomunicadas.
Las cifras oficiales también revelan que 17,907 personas permanecen sin hogar, mientras el Gobierno estima que serán necesarias unas 25,000 nuevas viviendas para atender a las familias que lo perdieron todo. Las autoridades ya comenzaron a identificar terrenos destinados a la reconstrucción de las zonas devastadas.
Paralelamente, organismos internacionales y equipos de rescate provenientes de varios países continúan apoyando las operaciones humanitarias. Naciones Unidas, organizaciones médicas y brigadas especializadas trabajan en la atención de heridos, distribución de alimentos, agua potable y medicamentos, además de prevenir brotes de enfermedades en los refugios temporales.
Expertos advierten que la emergencia ahora enfrenta una segunda etapa crítica. A las pérdidas humanas se suma el riesgo sanitario derivado del hacinamiento, la falta de agua potable y las dificultades para restablecer los servicios básicos, factores que incrementan la posibilidad de enfermedades infecciosas entre la población desplazada.
Mientras tanto, continúan llegando muestras de solidaridad desde distintos países. Equipos internacionales, entre ellos la misión humanitaria salvadoreña, siguen colaborando en labores de rescate, asistencia médica y apoyo a las comunidades afectadas por uno de los desastres más devastadores que ha enfrentado Venezuela en las últimas décadas.
Las autoridades venezolanas reiteraron que las operaciones de emergencia continuarán mientras existan sectores pendientes de inspección y familias que aún esperan noticias de sus seres queridos, al tiempo que la atención comienza a centrarse en la reconstrucción y recuperación de las zonas destruidas.
Internacionales
Mujer es acusada por la muerte de su hija de cuatro años en Nicaragua
Consternación ha generado en Nicaragua la muerte de una niña de cuatro años, registrada el pasado 18 de agosto en la comunidad Denis Larios, municipio de Ticuantepe, Managua.
Según información difundida por medios oficialistas, las investigaciones preliminares señalan que la menor habría fallecido luego de que su madre, identificada como Angélica María Mairena López, de 31 años, presuntamente la sumergiera en un balde con agua.
El hecho habría ocurrido aproximadamente a las 6:40 de la tarde. Posteriormente, la niña fue trasladada a un centro hospitalario, donde se confirmó su fallecimiento.
Mairena fue detenida y presentada ante las autoridades por el delito de parricidio. De acuerdo con las versiones difundidas, la mujer presuntamente atravesaría un cuadro depresivo; sin embargo, esta circunstancia deberá ser determinada y valorada dentro del proceso correspondiente.
La investigación continúa y será la justicia la encargada de establecer las responsabilidades correspondientes.
Internacionales
Ucrania sanciona a «Masha y el Oso» por esta razón
Ucrania anunció sanciones destinadas a limitar la difusión de la serie de animación infantil «Masha y el Oso», que narra las aventuras de una niña y un oso, al considerar que constituye un vehículo de propaganda rusa dirigido a los menores.
Kiev sostiene que la producción representa una herramienta de poder cultural en manos de Moscú y contribuye a proyectar una imagen positiva de Rusia, debido a que el oso pardo es utilizado con frecuencia como símbolo del país.
«Ucrania impuso sanciones contra los productores y distribuidores de la serie de animación rusa Masha y el Oso», afirmó este viernes la ministra de Cultura, Tetiana Berejna.
«La propaganda rusa no tiene cabida en las pantallas de los niños, ni en Ucrania ni en ningún otro lugar del mundo», agregó.
Según la funcionaria, las medidas establecen «una base legal para bloquear este contenido en Ucrania» y solicitar «a las plataformas internacionales que restrinjan su monetización y difusión».
Las sanciones adoptadas por Ucrania afectan, entre otros, a los creadores rusos de la serie y al estudio responsable de su producción, de acuerdo con un decreto publicado el jueves por la noche por la presidencia ucraniana.
El documento sostiene que la serie «transmite narrativas prorrusas disfrazadas de contenido infantil» y genera ingresos fiscales para Rusia.
A finales de junio, Ucrania ya había protestado por la decisión de Netflix de adquirir los derechos de dos nuevas temporadas y ampliar su licencia para esta serie de animación.
«Masha y el Oso» fue estrenada en 2009 por el estudio ruso Animaccord. La producción también se transmite en cadenas de televisión de todo el mundo y está disponible en YouTube.
Consultado este viernes sobre las sanciones, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, respondió que «Ucrania declaró la guerra a los dibujos animados».
«Masha y el Oso conquistaron al mundo entero» y únicamente promueven «las mejores cualidades humanas», afirmó.
Ucrania, que combate la invasión rusa a gran escala desde 2022, busca limitar la influencia cultural de Rusia mediante iniciativas orientadas a excluirla de ámbitos como el deporte, el cine y el arte.
Los ucranianos se han alejado de películas, series, libros y músicas rusas, que hasta entonces tenían una influencia considerable en el país.
Internacionales
Epidemia de ébola supera los 2,500 muertos en República Democrática del Congo
La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ha causado más de 2,500 muertos y «avanza de forma exponencial», alertó este viernes Julien Harneis, coordinador principal para el ébola dentro de Naciones Unidas.
«La epidemia de ébola avanza de forma exponencial» y «se expande ampliamente: ya cubre una superficie superior a la de Francia», afirmó Harneis desde Bunia, en la RDC, durante una rueda de prensa transmitida en la ciudad suiza de Ginebra.
El funcionario precisó que, hasta el momento, la epidemia ha provocado «más de 2,500 muertos», de los cuales la mitad falleció «en los veinte últimos días».
«Su avance supera la rapidez de nuestra respuesta, se intensifica y se expande más rápido que los esfuerzos desplegados en toda la región», enfatizó Harneis.
En apenas tres meses, el brote ya superó en mortalidad al registrado entre 2018 y 2020 en el este de la RDC, considerado entonces el más mortífero de la historia del país. Durante ese periodo se contabilizaron 2,299 fallecidos de 3,381 casos confirmados, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), basadas en los reportes de las autoridades congoleñas.
El ébola se transmite mediante el contacto con fluidos corporales y provoca una fiebre hemorrágica. Durante los últimos cincuenta años, la enfermedad ha causado más de 15,000 muertes en África.
Actualmente, no existe ninguna vacuna ni tratamiento específico aprobado contra la cepa Bundibugyo, responsable del brote actual, aunque hay ensayos clínicos en curso.
Esta semana se aprobó el envío a la RDC de un lote de 70,000 dosis de la vacuna Ervebo, homologada contra otra cepa del virus, Zaire, con el objetivo de evaluar su eficacia frente a la variedad Bundibugyo.
La respuesta sanitaria ha sido cuestionada por su lentitud y falta de organización, además de enfrentar la desconfianza de una parte de la población.








