Nacionales
VIDEOS: Pedro Crespo «El Sargento amigo de los niños», fue ejecutado por sicarios de la MS
El Sargento Pedro Alberto Galeas Crespo fue un oficial fundador de la Policía Nacional Civil, miembro de la segunda promoción de la escala básica en 1993.
Los compañeros de carrera policial, aseguran que fue un líder y desarrolló su trabajo con mística de trabajo, alejado de los escritorios y la burocracia que distingue a los oficiales de la Policía Nacional Civil, manifestaron sus compañeros.

En su última etapa de servicio policial desarrolló la filosofía de Policía Comunitaria a fondo, se convirtió en un servidor público de 24 horas en el puesto policial de El Zamorano en el Bajo Lempa, departamento de Usulután.
Así mismo impulsó el programa de Escuelas Seguras, en el cual incluso dejaba por unos minutos el uniforme policial y se convertía en el alma de la fiesta, con un traje colorido, peluca y nariz roja divertía a los niños con chistes y bromas.
«En tan solo minutos el Sargento Crespo se convertía en Pechuguin, el amigo de los niños, siempre se esmeraba por repartir refrescos y una galleta para cada uno, incluso ponía de su propio dinero para dar refrigerio a los presentes», manifestó un agente policial.

Los ataques armados perpetrados por pandillas contra elementos de seguridad pública se recrudecieron el domingo 28 de abril. En un lapso de nueve horas, dos agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) y tres militares fueron asesinados en diferentes partes del país, informaron las autoridades.
En horas de la mañana del domingo, se perpetró el asesinato del sargento de la PNC, Pedro Alberto Galeas Crespo, quien se encontraba de licencia cuando fue atacado.
Al momento del ataque, Galeas Crespo se encontraba jugando un partido de fútbol en la cancha conocida como “La Corona”, en barrio Concepción, en el departamento de San Miguel.
Los asesinos fueron al menos dos sicarios de la pandilla MS, los cuales atacaron por la espalda al sargento Crespo hasta quitarle la vida.
Posteriormente los delincuentes escaparon en un vehículo hasta dejarlo abandonado en la colonia La Presita en la ciudad de San Miguel.
Hasta el momento no se reporta la captura de los asesinos del Sargento Pedro Alberto Galeas Crespo, El Amigo de los niños.

Agente policial se viste de payaso para llevar alegría a estudiantes del primer ciclo del centro escolar Concepción Alemán Córdova del municipio de Usulután, como parte del programa de prevención de la violencia escuelas seguras.
ENTREGA ESPECIAL
De fuente protegida de El Faro a capturado: cae “Little Man”, pandillero que acusó a Bukele de pactos con la 18
Remberto Ismael Colindres Rajo apareció en una investigación periodística haciendo graves señalamientos sobre supuestos acuerdos políticos con pandillas. Más de un año después, fue localizado en México y trasladado nuevamente a El Salvador. Su captura ha reabierto una polémica que ahora también alcanza al papel de los periodistas que lo entrevistaron.
La historia de Remberto Ismael Colindres Rajo, alias “Little Man”, dio un giro que difícilmente pasará inadvertido en la discusión política salvadoreña. El hombre que en 2025 apareció como una de las fuentes utilizadas para sostener explosivas acusaciones sobre supuestos pactos entre políticos y la Pandilla 18 fue localizado en México y terminó nuevamente bajo custodia de las autoridades salvadoreñas.
El Ministerio de Gobernación de Guatemala confirmó que Colindres Rajo, de 37 años, se encontraba entre cinco salvadoreños entregados por autoridades mexicanas en la frontera de El Carmen, San Marcos. La institución guatemalteca los identificó como presuntos integrantes de estructuras de pandillas y posteriormente los trasladó hacia la frontera con El Salvador. En el caso de “Little Man”, Guatemala indicó que registra antecedentes por agrupaciones ilícitas y extorsión agravada en grado de tentativa.


Pero el nombre de Colindres Rajo ya había trascendido mucho antes de esta operación.
En 2025, “Little Man” apareció como fuente en una investigación difundida por El Faro y N+ Univision sobre presuntos acuerdos entre dirigentes políticos y miembros de la Pandilla 18. En aquel trabajo, el pandillero sostuvo que la estructura criminal había utilizado su control territorial para presionar a comunidades y conseguir respaldo electoral para Nayib Bukele durante su ascenso político.
Su testimonio fue particularmente polémico. “Little Man” afirmó que desde la estructura se giraban instrucciones para obligar a familiares y habitantes de comunidades controladas por la pandilla a votar por Bukele bajo amenazas. También aseguró que durante determinados períodos existió un entendimiento para reducir enfrentamientos y que Carlos Marroquín, funcionario vinculado a la Dirección de Reconstrucción del Tejido Social, habría tenido contacto con integrantes de la organización. Bukele negó públicamente aquellas acusaciones.
El personaje utilizado como fuente tampoco fue presentado por los propios reportajes como un ciudadano ajeno a las estructuras criminales. Publicaciones de la época describieron a “Little Man”, también identificado con el alias “Tasmania”, como un integrante con peso dentro del Barrio 18 y señalaron que su rostro y ubicación no serían revelados durante la publicación del material.
Ese detalle cobra una dimensión distinta después de su captura.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, aprovechó la detención para atacar directamente al medio que entrevistó al pandillero. El funcionario lo describió como uno de los sujetos a los que El Faro habría dado espacio en sus investigaciones y fue todavía más lejos: afirmó que periodistas involucrados en el reportaje supuestamente ofrecieron gestionar para Colindres Rajo asilo y tranquilidad en México a cambio de su participación.
Precisamente ahí aparece la nueva controversia.
Una cosa es que un periodista proteja la identidad o ubicación de una fuente —una práctica utilizada habitualmente cuando revelar esa información puede poner en peligro a quien proporciona datos— y otra muy distinta sería colaborar activamente para que una persona requerida por la justicia escape de las autoridades. La primera pertenece al terreno de la protección de fuentes; la segunda, de comprobarse, plantearía cuestionamientos de naturaleza completamente diferente. Por ahora, la acusación pública del ministro no permite confundir ambas situaciones.
La captura también coloca bajo una nueva lupa las declaraciones que “Little Man” realizó en 2025. Haber sido detenido o poseer antecedentes no demuestra por sí solo que aquello que declaró fuera falso; del mismo modo, que haya participado como fuente tampoco convierte automáticamente sus afirmaciones en hechos comprobados. Su testimonio debía ser —y continúa debiendo ser— evaluado frente a documentos, otras fuentes y evidencias independientes.
El caso resulta todavía más explosivo porque El Faro ha publicado durante años investigaciones sobre supuestas negociaciones entre distintos gobiernos salvadoreños y estructuras criminales. En 2021, por ejemplo, el medio publicó información basada en documentos de una investigación de la Fiscalía denominada “Catedral”, en la que se señalaban reuniones entre funcionarios y representantes de las principales pandillas dentro de centros penitenciarios.
Ahora, sin embargo, uno de los hombres que apareció contando desde adentro su versión sobre esos supuestos entendimientos ya no está oculto ni fuera del alcance de las autoridades salvadoreñas.
“Little Man” pasó de fuente protegida a detenido.
Y con su regreso a El Salvador se abre una interrogante que probablemente continuará alimentando el enfrentamiento entre el Gobierno y uno de sus medios más críticos: ¿la captura servirá únicamente para procesar al presunto pandillero por los delitos que las autoridades le atribuyen, o también permitirá comprobar —o desmontar— algunas de las acusaciones que durante meses colocaron su testimonio en el centro de la tormenta política?
Por ahora hay una certeza: el hombre cuya identidad y ubicación fueron protegidas mientras hacía acusaciones capaces de sacudir al poder político salvadoreño ya está en manos de ese mismo Estado.

Nacionales
Automóvil cae a un barranco de 25 metros en carretera a playa El Espino
Un automóvil particular cayó esta mañana en un barranco de aproximadamente 25 metros de profundidad, en el departamento de Usulután.
El vehículo circulaba sobre la carretera que conduce hacia la playa El Espino cuando, por circunstancias no precisadas, cayó al precipicio.
De manera preliminar, se reportó que el conductor del automotor resultó lesionado tras el aparatoso siniestro vial.
Hasta el cierre de esta nota, el automóvil permanecía en el fondo del barranco, a la espera de la llegada de una grúa para ser retirado del lugar.
Nacionales
Más de 500 familias son beneficiadas con jornada de fumigación en San Salvador Centro
La Administración de la Zona 1 de la alcaldía de San Salvador Centro, en coordinación con Promoción de Salud, realizó una jornada de fumigación en los condominios Palo Verde, Belloso, Cuscatlán, Palmas, Jardines de Versalles y Libertad.
De acuerdo con las autoridades edilicias, estas acciones benefician a más de 500 familias de las colonias intervenidas.
La jornada tiene como objetivo prevenir los contagios de dengue, zika y chikungunya, enfermedades asociadas a la proliferación de zancudos.
Asimismo, el personal municipal brindó recomendaciones a las familias beneficiadas para prevenir la formación de criaderos de zancudos y contribuir a evitar la propagación de estas enfermedades.
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