Nacionales
Un grupo de 1,4000 nuevos soldados se incorporarán a la Fuerza Armada en octubre, lo que reforzará los logros del Plan Control Territorial
Para inicios de octubre está prevista la incorporación de 1,400 nuevos soldados a las filas de la Fuerza Armada de El Salvador (FAES), quienes apoyarán el trabajo de la Policía Nacional Civil (PNC) y el Plan Control Territorial impulsado por el Gobierno del Presidente Nayib Bukele.
El ingreso de más soldados al Ejército se da en cumplimiento a la orden dada por el Presidente Bukele en la puesta en marcha de la fase 4 de la estrategia de seguridad, el pasado 19 de julio.
Los militares en formación están recibiendo la instrucción militar que les permitirá apoyar a los agentes policiales que mantienen una férrea lucha contra la criminalidad.
Durante su adiestramiento los militares son formados con disciplina, vocación de servicio y liderazgo por el bienestar de la población salvadoreña. Incluso, se les capacita para arriesgan su vida para cumplir con su deber de salvaguardar la integridad del pueblo.
Los nuevos miembros de la FAES se encuentran desde julio pasado en proceso de entrenamiento como parte de su formación militar.
Previo a su ingreso, los nuevos militares que la semana pasada hicieron su juramento al pabellón y ya pasaron rigurosos filtros de selección, con los cuales la Fuerza Armada garantiza que no ingresen a la institución miembros de pandillas con vinculación a estas.
En los pasados gobiernos, las autoridades de la Fuerza Armada no tenían mayor control para elegir a los nuevos reclutas. Nunca desarrollaron un estudio del entorno social del aspirante para comprobar la veracidad de la información proporcionada en la solicitud, además de la presentación de su respectiva solvencia policial y de antecedentes penales.
La FAES continúa transformándose en beneficio de la población. Durante la actual gestión se está convirtiendo en una institución moderna, al servicio del pueblo, garante de la soberanía nacional, la integridad del territorio y acompañando en las tareas de seguridad pública con la ejecución de la estrategia de seguridad.
Sucesos
Aparatoso accidente de tránsito en el paso a desnivel de Apopa
Un automóvil tipo sedán quedó empotrado en el separador de carriles de la carretera Troncal del Norte, luego de sufrir un accidente de tránsito ocurrido la mañana de este jueves en el paso a desnivel ubicado en la entrada al distrito de Apopa, municipio de San Salvador Oeste.
Una niña que viajaba en el vehículo resultó lesionada y fue atendida en el lugar por socorristas de Brigadistas Voluntarios. Debido a que sus lesiones eran leves, no fue necesario trasladarla a un centro médico.
La responsabilidad de este nuevo siniestro vial será determinada mediante la inspección correspondiente de la Policía Nacional Civil (PNC).
Nacionales
MARN prevé mucho calor y lluvias puntuales para este jueves
El cielo estará mayormente despejado durante la mañana de este martes, mientras que por la tarde se prevé poca nubosidad, con lluvias puntuales en la cordillera Apaneca-Ilamatepec y en sectores del norte de los departamentos de Santa Ana, Chalatenango y Morazán.
Durante la noche, el cielo estará parcialmente nublado y podrían registrarse lluvias puntuales en la zona paracentral y central del país, principalmente en los departamentos de Cabañas, San Vicente, Cuscatlán, San Salvador, incluyendo el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), y La Libertad.
En caso de que las lluvias se intensifiquen, estas podrían estar acompañadas de actividad eléctrica y ráfagas de viento superiores a los 30 kilómetros por hora.
El viento variará entre los 10 y 20 kilómetros por hora. Asimismo, el ambiente será muy cálido durante el día y fresco durante la noche y la madrugada.
Estas condiciones estarán influenciadas por el flujo del este acelerado y una vaguada en Centroamérica. Sin embargo, ambos sistemas no cuentan con suficiente apoyo para favorecer una mayor formación de nubosidad, por lo que se prevén únicamente lluvias puntuales en diferentes sectores del territorio nacional.
Internacionales
Salvadoreños con TPS mantienen su protección migratoria y permiso de trabajo
Los salvadoreños beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) mantendrán sus protecciones migratorias mientras el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) no tome una decisión sobre el futuro del programa, según una declaración oficial difundida ayer.
“Se hará un anuncio sobre el Estatus de Protección Temporal (TPS) para El Salvador en el momento oportuno. Hasta que se haga dicho anuncio, los salvadoreños presentes en Estados Unidos bajo el TPS conservan su protección”, señala la declaración enviada por la Embajada de Estados Unidos en El Salvador.
El mismo mensaje fue incorporado a la página oficial del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés).
La protección migratoria para los salvadoreños estaba programada para expirar el 9 de septiembre de 2026. Sin embargo, mientras el DHS no anuncie una determinación, se mantiene vigente el mecanismo establecido en la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA).
Esta disposición establece que, si no se determina que un país ha dejado de cumplir las condiciones necesarias para mantener el TPS, la designación se extiende por un período adicional de seis meses. La ley también permite una extensión de 12 o 18 meses, a discreción del secretario.
Este mecanismo ya tiene precedentes. Uno de ellos ocurrió con el TPS del Líbano, cuya designación vencía el 27 de mayo, pero, al no existir una decisión final del DHS, se extendió automáticamente por seis meses.
El TPS para El Salvador se encuentra vigente desde 2001, cuando fue otorgado después de los dos terremotos que afectaron al país. Desde entonces, la designación ha sido extendida en múltiples ocasiones.
La Coalición de Inmigración de Nueva York (NYIC) recordó que, al no pronunciarse el DHS, se activa automáticamente la extensión de seis meses contemplada en la INA, por lo que considera que continúan vigentes las medidas de protección migratoria y los permisos de trabajo.
“Exigimos que el Gobierno cumpla con la extensión automática de seis meses para que los neoyorquinos salvadoreños puedan vivir y trabajar sin miedo”, señaló la organización.
La última vigencia del TPS para El Salvador deriva de una extensión de 18 meses aprobada por el DHS en enero de 2025. Esta estableció el período comprendido entre el 10 de marzo de 2025 y el 9 de septiembre de 2026.
La designación había sido previamente objeto de una larga disputa judicial. En junio de 2023, el entonces secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, rescindió aquella decisión de terminación y posteriormente el DHS aprobó una nueva extensión de 18 meses para los salvadoreños.
Actualmente, el Pew Research Center estima que cerca de 170,100 salvadoreños permanecen bajo el TPS en Estados Unidos. Esta cifra no incluye a quienes ya obtuvieron la residencia permanente o se convirtieron en ciudadanos estadounidenses.
Después de 25 años, algunos grupos de beneficiarios del TPS pueden contar con otras vías para regularizar su situación migratoria, entre ellos quienes están casados con ciudadanos estadounidenses, padres de ciudadanos mayores de 21 años, hijos de ciudadanos o personas que mantienen algún otro proceso migratorio o una solicitud de asilo pendiente.
Según FWD.us, una organización estadounidense de defensa de políticas públicas, alrededor de 170,000 salvadoreños beneficiarios del TPS viven en Estados Unidos.
Los principales estados donde residen son California, con 36,000; Texas, con 28,000; Maryland, con 23,000; Nueva York, con 17,000; y Virginia, con 11,000.
FWD.us también estima que los salvadoreños bajo el TPS aportan $5,400 millones anuales a la economía estadounidense y pagan alrededor de $1,500 millones cada año en impuestos federales, estatales y locales.
En cuanto a los sectores laborales, alrededor de 36,000 salvadoreños con TPS trabajan en la construcción; 32,000, en edificios y mantenimiento de terrenos; 23,000, en transporte; 18,000, en manufactura; y 12,000, en servicios de alimentación.
La organización advierte que retirar a los beneficiarios del TPS de sus empleos podría elevar los costos para los estadounidenses. Además, estima que más de 150,000 niños ciudadanos estadounidenses dependen de las contribuciones de sus padres salvadoreños beneficiarios del TPS, lo que representa otro frente de debate sobre el futuro del programa.




