Nacionales
Gobierno realiza sobremuestra de pruebas COVID-19 por segundo día consecutivo en San Salvador
En cumplimiento a lo ordenado por el Presidente Nayib Bukele, por segundo día consecutivo el Ministerio de Salud (MINSAL) está aplicando pruebas de coronavirus en el municipio de San Salvador, para identificar el origen de un posible rebrote de la enfermedad.
Esta mañana, las cabinas de diagnóstico de COVID-19 del Equipo Interdisciplinario de Contención Epidemiológica (EICE) se instalaron en la Plaza Salvador del Mundo. Los equipos se han ubicado en distintos puntos de la ciudad capital para facilitar el acceso de la población a las pruebas.
«Estamos verificando la instalación de las cabinas para la toma de muestras PCR. Se están realizando 3,000 pruebas para las personas que se acercan a las diferentes zonas en San Salvador», dijo el ministro de Salud, Francisco Alabi que verificó la jornada la mañana de este jueves.
Este jueves, el personal de primera línea del MINSAL completará un total de 1,000 pruebas PCR de coronavirus en San Salvador. Los tamizajes iniciaron ayer, miércoles 24 de septiembre, en este municipio.
El Presidente Nayib Bukele, desde la semana pasada, instruyó al ministro Alabi a realizar jornadas de sobremuestra de pruebas de COVID-19 en los municipios de Corinto, San Francisco Gotera y Cacaopera, departamento de Morazán; San Miguel; y Santa Rosa de Lima, La Unión; para trazar la trayectoria del virus, por sospecha de una segunda ola.
«Hemos visto cómo se ha identificado en el Oriente del país a través del tamizaje un incremento inusual, todo surgió en una muestra tomada en Corinto en la cual observamos 47 pruebas positivas del tamizaje de 300 pruebas», aseguró el ministro.
Las autoridades de Salud trabajan por identificar el lugar en donde ha iniciado un rebrote. Las pruebas PCR efectuadas en los referidos municipios reflejaron que San Francisco Gotera (Morazán) y Santa Rosa de Lima (La Unión) tienen un considerable aumento en los casos, razón por la cual el jefe de Estado ordenó establecer un cerco sanitario.
El cerco sanitario es una estrategia para la contención del virus. En los municipios con esta medida, el Gobierno está atendiendo a la población con la realización de más pruebas de coronavirus, entrega de Paquetes Alimentarios casa por casa, y suministro de medicamentos para todas aquellas personas que han tenido una PCR positiva.
El Gobierno del Presidente Nayib Bukele continuará implementando las medidas necesarias para salvaguardar la vida de los salvadoreños ante la amenaza que representa el virus para su salud.
Nacionales
Sepultan a Junior Serrano, el futbolista de Quezaltepeque abandonado en una cuneta tras un accidente de moto

Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




