Internacionales
Venezolanos buscan medicina y cura a sus enfermedades en hospitales de Brasil
A finales de 2018 Kathleen Page, especialista de enfermedades infecciones en la Escuela de Medicina de la Universidad de Johns Hopkins, visitó ciudades brasileñas en la frontera con Venezuela, donde actualmente hay decenas de miles de emigrados. Encontró que los hospitales brasileños estaban saturados de personas muy enfermas.
«Yo no era médica todavía en los ’80, cuando comenzó la epidemia del sida, pero sé lo que pasó. Y sentí que en esos pabellones viajaba en el tiempo a los ’80», dijo a NPR sobre las salas para personas inmunodeprimidas. «La gente, básicamente, moría de infecciones oportunistas. Estaban esqueléticos, muriendo de diarrea crónica, infecciones cerebrales, cosas que sabemos que son tratables y prevenibles».
Esa gente había cruzado la frontera desde Venezuela, una de las imágenes de la crisis humanitaria que sufre el país. «Para darles crédito a los médicos brasileños, quiero decir que hacían todo lo que podían por ayudar a las personas, pero los hospitales estaban al máximo de su capacidad», agregó.

Decenas de venezolanos con VIH y Parkinson denunciaron la crisis de salud en una manifestación en Caracas. (Cristian Hernández/EFE)
Page viajó a la frontera entre Brasil y Venezuela como parte de una investigación de la organización de derechos humanos estadounidense Human Rights Watch. «Entrevisté a más de 100 personas que cruzaban. Les preguntaba por qué venían. La respuesta más generalizada era ‘comida’ o ‘salud'». Muchos de los venezolanos llevaban meses desnutridos, comiendo sólo yuca, detalló.
«Una de las cosas que me pareció notable es que antes Venezuela había avanzado increíblemente en términos de muchos de los marcadores de salud pública que importan: mortalidad infantil, mortalidad materna, control de la malaria… Todas esas cosas habían mejorado en Venezuela a lo largo de los años, y desde finales de los 2000 comenzaron a caer». Ahora —dijo— el sistema de salud venezolano parece haber colapsado.
El Ministerio de Salud dejó de publicar datos: «Desde 2012 hay una política de estricto secreto en las instituciones públicas de Venezuela», dijo a la emisora pública estadounidense Jenny García, demógrafa emigrada a París. Ella y sus colegas publicaron un estudio sobre el aumento de la mortalidad infantil, que llegó a 21,1 muertes por cada 1.000nacimientos. En 2008 la tasa había sido del 15 por mil.

Los venezolanos han emigrado masivamente (aquí, la frontera con Colombia) por la crisis.
«Las estadísticas que se han visto muestran que todos los parámetros básicos de la salud en Venezuela se han movido ominosamente en la dirección errada durante la última década», reseñó el artículo. «Las tasas de desnutrición y VIH están en aumento; hay nuevos brotes de enfermedades prevenibles como la difteria». También el sarampión, que causó 47 muertes en 2018 y se asocia al brote de esa enfermedad en otros nueve países.
Los pacientes venezolanos que Page vio en Brasil le dijeron que los hospitales de su país se habían quedado sin los insumos más básicos. Algunos, incluso, no tenían agua corriente o electricidad, ni siquiera para esterilizar los instrumentos.

Los centros de salud en Venezuela no tienen insumos, a veces ni siquiera agua o electricidad. (REUTERS)
A las personas que necesitaban cuidado médico, los hospitales venezolanos sólo podían brindarles la palabra de los profesionales: «Los pacientes tenían que comprar los guantes, las jeringas, tenían que llevar todo», describió Page a NPR. «Pero hasta los guantes y las jeringas se vuelven inaccesibles por la inflación en el mercado negro».
Uno de los casos que más impresionó a la médica fue el de una mujer que había cruzado la frontera con su hija de 10 años. La niña estaba en una silla de ruedas y necesitaba un catéter. «Habían estado usando el mismo catéter durante un año. Estos catéteres se deben cambiar cada vez que se los usa», dijo Page.
Como consecuencia, la niña había desarrollado una infección renal. Y la madre no podía conseguirle, tampoco, los antibióticos que necesitaba. «Así que literalmente empujó la silla de ruedas a lo largo de 320 kilómetros, hasta cruzar la frontera», agregó.
Internacionales
Al menos seis personas mueren en un ataque armado en Colombia
Al menos seis personas fueron asesinadas y varias están gravemente heridas tras un ataque el jueves en una zona rural del suroeste de Colombia, sometida a la presión de grupos armados que se nutren del narcotráfico, informaron autoridades.
En medio de su peor crisis de violencia en la última década, Colombia sufre embates de guerrillas y otras organizaciones que aterrorizan a la población civil, especialmente en zonas remotas del país.
Hombres con armas de corto y largo alcance llegaron en dos camionetas a una hacienda cercana a la ciudad de Popayán, en el departamento del Cauca, y abrieron fuego contra varias personas, dijo en una declaración a medios el secretario de gobierno de la ciudad, Felipe Acosta.
Los agresores ultiman a una persona que estaba fuera y a cinco más que estaban dentro de la finca, agregó.
En el departamento operan disidencias de la extinta guerrilla FARC y otras organizaciones ilegales.
Las autoridades aún no tienen pistas sobre los autores de la masacre, a la espera de que la policía pueda ingresar a la zona con el apoyo del ejército.
El ataque dejó además un número indeterminado de personas gravemente heridas, dijo en la red social X el alcalde de Popayán, Juan Carlos Muñoz.
Con esta son 36 las masacres registradas en el país en el transcurso del año, según el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, una cifra récord desde la firma del histórico acuerdo de paz entre las FARC y el gobierno en 2016.
Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda de Colombia, llegó al poder en 2022 con el objetivo de firmar acuerdos de paz con todos los grupos armados.
Pero a cuatro meses de dejar el poder, ningún proceso ha tenido avances significativos.
Internacionales
Intento de suprimir feriado del 1º de mayo enfurece a sindicatos e izquierda en Francia
Los sindicatos y los partidos de izquierda franceses cargaron este viernes contra la propuesta de autorizar a los empleados, especialmente del comercio de proximidad, a trabajar el 1º de mayo, día feriado y símbolo en Francia de la lucha sindical.
La legislación laboral establece que «el 1º de mayo es día festivo y no laborable», aunque prevé que un panadero o un florista puedan abrir ese día pero sin sus empleados, so pena de multas de hasta 1,500 euros ($1,750).
Los legisladores de centro y derecha, con el apoyo del gobierno, buscan cambiar la ley para permitir trabajar ese día a los empleados de los comercios de proximidad y de salas culturales, si lo deciden de forma «voluntaria». Recibirían el doble de salario.
«No queremos tocar la conquista del 1º de mayo», sino «dar seguridad al marco existente», aseguró esta semana el ministro de Trabajo, Jean-Pierre Farandou, que anunció el objetivo de aplicar el cambio, si se aprueba, desde este año.
Según los sindicatos, esta ley permitiría que al menos 1,4 millones de empleados más trabajen el 1º de mayo. Sus opositores consideran además que no se respetará la cuestión del voluntariado, ya que los empleados se sentirán obligados a trabajar.
«El voluntariado no existe», criticó Natalie Huyghe, empleada de jardinería de 57 años y afiliada al sindicato CGT. «Si esto funciona, se va a extender a todos los sectores», abundó Hadjia Djebbar, de 62 años, durante una protesta cerca del Parlamento.
La proposición de ley ya fue adoptada una primera vez en el Senado y, este viernes, superó un nuevo trámite en la Asamblea Nacional (Cámara Baja), no sin polémica.
Ante la posibilidad de que no llegara a votarse por las 140 enmiendas presentadas, los partidarios del cambio decidieron de forma táctica rechazar su ley sin debate para así acelerar el trámite parlamentario de cara a su adopción antes de finales de mes.
«Es una puñalada en la espalda de millones de trabajadores y trabajadoras», denunció la líder del sindicato CGT, Sophie Binet.
Su par de la CFDT, Marylise Léon, criticó en la televisión TF1 la «cantinela de que los franceses trabajarían menos que los demás». «Eso no es verdad. En Francia hay 11 días festivos. En otros países de Europa, hay 14, 15», agregó.
Esta tradicional fiesta nació el 1º de mayo de 1886 con el llamado a la huelga de sindicatos estadounidenses para exigir una jornada laboral máxima de ocho horas diarias. Durante este movimiento murieron varios huelguistas y policías.
Internacionales
Rodríguez promete a Venezuela aumento salarial el 1.° de mayo
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, prometió el miércoles un «incremento responsable» de salarios, carcomidos por años de inflación y una dramática retracción de la economía en la última década.
El salario mínimo en Venezuela equivale actualmente a 27 centavos de dólar frente a una inflación anual que supera el 600 %. Y aunque el ingreso puede llegar a 150 dólares con bonos estatales, sigue siendo insuficiente frente a los 645 dólares que, según estimaciones privadas, cuesta la canasta básica alimentaria familiar.
«Anuncio que el 1.° de mayo haremos un incremento y este incremento, como lo hemos señalado, será un incremento responsable», dijo Rodríguez durante una alocución transmitida por la televisión estatal.
En tanto «Venezuela goce de más recursos que permitan la sostenibilidad de la mejora salarial y del ingreso de los trabajadores, seguiremos avanzando por ese camino», prometió.
«Nuestro objetivo inmediato, mediano y a largo plazo es recuperar sostenida y paulatinamente el ingreso de los trabajadores mediante el crecimiento productivo tanto en el área de los hidrocarburos como de la minería, que generan ingresos inmediatos», indicó acompañada por miembros de su gabinete.
Este jueves más de 2,000 trabajadores y jubilados marcharon hacia el Palacio de Miraflores (sede presidencial) como rechazo a la promesa de aumento salarial hecha por Rodríguez.
Agentes policiales antimotines dispuestos en varios puntos de la ruta frenaban con escudos y reprimían con gases lacrimógenos a la multitud que avanzaba al grito de consignas.
«Basta ya del engaño, del aumento de los salarios. Quieren poner como salario un aumento de los bonos que da el gobierno. Eso es totalmente inaudito», dijo a la AFP Mauricio Ramos, un profesor universitario jubilado de 71 años.





