Internacionales
Rusia admite 9,861 muertos en invasión a Ucrania cuando un periódico pro-Putin revela accidentalmente el verdadero costo de la guerra
Rusia admitió que ha perdido casi 10,000 soldados en su invasión de Ucrania.
La cifra previamente no revelada fue publicada por un periódico pro-Kremlin y deja al descubierto el verdadero costo de la desastrosa invasión de Vladimir Putin.
El presidente ruso esperaba una victoria rápida cuando ordenó la invasión, pero sus fuerzas se han encontrado con una fuerte resistencia ucraniana e incluso podrían ceder pronto.
Rusia ha mantenido en secreto su verdadero número de muertos y el 2 de marzo admitió solo 498 muertes.
Pero en un evento inusual, el diario Komsomolskaya Pravda informó que, según el Ministerio de Defensa ruso, 9,861 soldados rusos han muerto en Ucrania y 16,153 han resultado heridos.
El informe se eliminó rápidamente, aunque se tomaron varias capturas de pantalla, incluida una por el Wall Street Journal.
Las nuevas cifras reveladas por Rusia son mayores que las 7,000 personas que se calculaba que habían muerto y hasta 21,000 heridos según las estimaciones del ejército estadounidense.
Se informa que Rusia está transportando en secreto los cadáveres de los soldados rusos caídos a casa por la noche en trenes y ambulancias a través de Bielorrusia, para tratar de ocultar la verdadera escala del número de muertos.
Entre los rusos muertos hay cinco generales y otros altos mandos, incluidos los de las unidades de paracaidistas de élite.
El último oficial de alto rango en morir fue el comandante adjunto de la Flota del Mar Negro de Rusia en otro golpe dañino para las fuerzas de Vladimir Putin.
El capitán de primer rango Andrey Paliy, de 51 años, es el primer oficial naval ruso de alto rango que muere en la guerra con Ucrania hasta el momento.
Según los informes, estuvo involucrado en ataques de la marina rusa cerca de la ciudad portuaria de Mariúpol cuando murió, aunque se desconocen las circunstancias exactas de su muerte.
Moscú aún no ha reconocido oficialmente su muerte, pero parece haber sido confirmada por su compatriota ruso Konstantin Tsarenko, secretario del consejo público de la Escuela Naval de Sebastopol Nakhimov.
El funcionario ucraniano Anton Gerashchenko también afirmó que Paliy había muerto el domingo sin dar más detalles.
Paliy nació en la capital ucraniana, Kiev, pero se negó a prestar juramento militar ucraniano en 1993 y optó por servir en la Flota del Norte de Rusia.
Anteriormente había servido en el crucero de misiles nucleares ruso “Pedro el Grande”, y fue subdirector de la academia naval rusa en Sebastopol, en el territorio anexado de Crimea.
Se produce cuando Ucrania afirmó haber matado a un quinto general ruso, dañando aún más la determinación del ejército de Putin.
El teniente general Andrei Mordvichev, comandante del 8º Ejército de Armas Combinadas, murió en combate en Chornobaivka, cerca de la ciudad sureña de Jersón.
El mayor general Oleg Mityaev, de 47 años, fue asesinado en Mariúpol el miércoles, elevando a 13 el número total de oficiales rusos muertos desde el comienzo de la guerra.
El asesor del Ministerio del Interior de Ucrania, Anton Gerashchenko, publicó una imagen del cadáver del oficial militar condecorado, padre de dos hijos.
Se cree que el jefe militar fue asesinado en el aeropuerto de Jersón controlado por Rusia, que ha sido golpeado por ataques ucranianos en los últimos días.
Una declaración del estado mayor del ejército en Kiev decía: “Como resultado del fuego contra el enemigo por parte de las Fuerzas Armadas de Ucrania, el comandante del 8º Ejército Militar del Distrito Militar del Sur de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa, El teniente general Andrey Mordvishev fue asesinado”.
Es el último alto oficial militar ruso en morir en la guerra.
Rusia confirmó la muerte del coronel Sergei Sukharev del 331º Regimiento de Asalto de Paracaidistas de la Guardia el viernes.
El comandante de paracaidistas de élite murió después de una feroz lucha cerca de Hostomel.
Su muerte se produce después de la de un capitán espía durante una operación “ultrasecreta” en Ucrania, lo que significa que Vladimir Putin ahora ha perdido un total de 13 comandantes en la invasión. El espía de inteligencia militar GRU Capitán Alexey Glushchak, de 31 años, de Tyumen en Siberia, murió en la carnicería en Mariúpol.
Por: La Opinión.
Internacionales
Accidente de autobús en Cabo Verde deja al menos 25 fallecidos
Al menos 25 personas, en su mayoría niños y adolescentes, murieron la noche del sábado en un accidente de tráfico ocurrido durante una gira de estudiantes en la isla de Fogo, Cabo Verde, informaron las autoridades en un comunicado divulgado este domingo por la radio pública.
El autobús transportaba a 32 personas que regresaban a Sao Filipe después de una excursión cerca del volcán Pico do Fogo. Según funcionarios locales, el recorrido formaba parte de una actividad anual dirigida a los niños antes de su regreso a clases.
El accidente ocurrió en un archipiélago de África Occidental de aproximadamente 550,000 habitantes, ubicado en el océano Atlántico frente a las costas de Senegal. Las autoridades señalaron que los accidentes de gran magnitud son poco frecuentes en Cabo Verde y que, en general, el país cuenta con carreteras en buen estado.
Otras personas resultaron heridas, algunas de ellas de gravedad, informó José Canuto, representante de Protección Civil de la municipalidad de Sao Filipe.
De acuerdo con testigos, el accidente se produjo cuando uno de los neumáticos del autobús explotó. El vehículo derrapó y terminó cayendo en un barranco de aproximadamente 30 metros de profundidad, ubicado en un valle de difícil acceso.
Internacionales
Aumentan a seis los muertos por explosiones en unidad militar en Bolivia
El Ministerio de Defensa de Bolivia elevó a seis la cifra de personas fallecidas tras las dos explosiones registradas el viernes por la tarde en una unidad militar de la ciudad de Viacha, ubicada a 30 kilómetros al suroeste de La Paz y con una población superior a los 100,000 habitantes. La actualización se produjo luego de que los equipos de rescate localizaran tres nuevos cadáveres entre los escombros.
Según el Ministerio de Defensa, en el recinto militar se almacenaba material pirotécnico decomisado, granadas y explosivos con base de TNT. De las seis personas fallecidas, tres han sido identificadas y corresponden a soldados, mientras que las identidades de los otros tres cuerpos recuperados permanecen pendientes de confirmación.
“El número de personas fallecidas tras las explosiones registradas el viernes en instalaciones militares de Viacha se elevó a seis (…) Tres de las víctimas fueron identificadas (…) mientras que otras tres permanecen en proceso de identificación”, indicó el comunicado oficial.
La cartera de Defensa señaló que se mantiene la cifra de 11 personas desaparecidas mientras continúan las labores de búsqueda entre las estructuras destruidas. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, explicó que todavía existen sectores afectados, materiales que deben ser revisados por especialistas y estructuras comprometidas.
Familiares de los soldados permanecían en los alrededores del cuartel en busca de información sobre sus seres queridos. Mientras tanto, las causas de las explosiones continúan bajo investigación. La Fiscalía abrió una causa por “homicidio culposo” y otros delitos.
El expresidente Evo Morales, opositor del mandatario Rodrigo Paz, calificó lo ocurrido como un “crimen de guerra” y cuestionó la actuación del Gobierno. A través de la red social X, afirmó que lo sucedido debería motivar una demanda ante la Corte Penal Internacional y pidió que la Fiscalía actuara de oficio.
Morales también señaló que el incidente afectó a varias familias de soldados que cumplían con su deber de servir a Bolivia.
Las explosiones provocaron daños en decenas de viviendas de los alrededores. Entre las afectaciones se reportaron ventanas hechas añicos, techos removidos, piedras esparcidas y árboles derribados como consecuencia de las ondas expansivas. Además, las puertas de algunos establecimientos comerciales quedaron retorcidas por la fuerza de las detonaciones.
Internacionales
Indonesia cierra ocho aeropuertos por erupción volcánica, 150,000 pasajeros varados
Las autoridades de Indonesia cerraron este domingo ocho aeropuertos, entre ellos el principal de Yakarta, luego de la erupción del volcán Anak Krakatoa, una situación que dejó varados a más de 150,000 pasajeros y afectó 467 vuelos, de los cuales 58 correspondían a rutas internacionales y 409 a vuelos nacionales, informó el Ministerio de Transportes.
La suspensión de operaciones en el aeropuerto internacional Soekarno-Hatta, en Yakarta, comenzó a la 01:30 de la madrugada del domingo y fue prorrogada en varias ocasiones. Durante la noche, las autoridades extendieron nuevamente el cierre hasta las 23:59 horas locales (16:59 GMT).
De acuerdo con el Ministerio de Transportes, los análisis realizados durante la jornada detectaron dispersión de cenizas volcánicas en la zona del aeropuerto internacional Soekarno-Hatta, por lo que se ordenó el cierre de la terminal aérea.
El volcán Anak Krakatoa entró en erupción el sábado, expulsando lava y provocando explosiones que, según la agencia indonesia de vulcanología, pudieron escucharse hasta a 700 kilómetros de distancia. El organismo también informó que el domingo se registraron otras dos erupciones del volcán, ubicado en el estrecho de Sonda, entre las islas de Java y Sumatra.
Las cenizas volcánicas, consideradas peligrosas para los motores de los aviones, se dispersaron por el espacio aéreo de varios aeropuertos y alcanzaron también la ciudad de Bandar Lampung, en el extremo sur de Sumatra, donde cubrieron vehículos estacionados y los bordes de las carreteras.
Ante esta situación, las escuelas de Yakarta permanecerán cerradas el lunes y las clases serán impartidas a distancia. La administración de la capital anunció la medida mediante un comunicado, aunque no precisó durante cuánto tiempo permanecerá vigente.
El Anak Krakatoa registra actividad intermitente desde su aparición a comienzos del siglo XX, dentro de la caldera formada tras la erupción del Krakatoa en 1883.
Aquella erupción fue una de las catástrofes más mortíferas y destructivas de la historia, con un saldo estimado de 35,000 personas fallecidas.




