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HISTORIA: El robo de la espada de Simón Bolívar y su insólito itinerario que involucra a Fidel Castro y Pablo Escobar
Durante 17 años, el arma del Libertador estuvo en manos del grupo guerrillero que inició sus acciones armadas con ese hurto. Quiénes y dónde ayudaron a esconderla.
«Bolívar, tu espada vuelve a la lucha», decía un letrero ubicado sobre un cojín rojo dentro de una urna de vidrio, donde debía estar el arma con la que el Libertador consiguió la emancipación de la Gran Colombia frente al imperio español, resguardada desde entonces en el Museo Quinta de Bolívar, en pleno centro de Bogotá. Lo insólito había sucedido: se robaron la espada de Simón Bolívar. Y con ello, se dio inició al movimiento insurgente del M-19.
Esa madrugada del 17 de enero de 1974, cinco hombres ejecutaron una acción planeada durante meses. Los guardias del museo fueron reducidos. Irrumpieron en la habitación contigua a los aposentos que una vez fueron de la independentista Manuela Sáenz, rompieron el vidrio de la urna y sacaron la espada, no sin antes dejar el panfleto. El hecho supuso un golpe mediático sin precedentes en Colombia.

Aviso publicitario publicado en el periódico El Tiempo semanas antes del robo.
Además, aquel actio despejó las dudas que semanas antes generó en el país entero una serie de avisos publicitarios que salían en El Tiempo, el periódico con mayor circulación nacional. «Decaimiento…falta de memoria?», «Falta de energía… inactividad?», «Espere M-19″eran algunos de los mensajes que aparecían con un fondo negro de dos triángulos. Se especuló todo tipo de cosas: un nuevo producto de aseo, una nueva novela, un producto de estimulación sexual.
Nadie imaginó lo que realmente fue. Pero después del robo salió un nuevo mensaje que despejó la incertidumbre: «Su espada rompe las telarañas del museo y se lanza a los combates del presente. Pasa a nuestras manos, a las manos del pueblo en armas. Y apunta ahora contra los explotadores del pueblo. (…) Los que nos llamarán subversivos, apátridas, aventureros, bandoleros. (…) Pero Bolívar no está con ellos – los opresores – sino con los oprimidos».

El acto derivó en toda una fila de ciudadanos que buscaban inscribirse al movimiento y alzarse en armas. Así, el grupo guerrillero Movimiento 19 de Abril, que inició en 1970 con 30 militantes, como respuesta al presunto fraude electoral que llevó a la presidencia a Misael Pastrana Borrero, pasó a tener en pocas semanas unos 200 miembros.
Comenzó entonces una época de actos como el robo de unos 1.000 fusiles de un cantón militar, la toma de la Embajada de República Dominicana en Bogotá (en 1980), el secuestro del dirigente conservador Álvaro Gómez (1988), y la toma del Palacio de Justicia (1985),declarada holocausto por la Comisión Interamericana de Derechos Humano (CIDH), que dejó 98 muertos, entre ellos once magistrados, y muchos desaparecidos.

Y la pregunta desde entonces, que no ha sido respondida a cabalidad, es dónde estuvo oculta la espada de Simón Bolívar durante 17 años, tiempo en el que el Ejército estuvo en su búsqueda, sin éxito. Su primer paradero, de acuerdo a los pocos registros que existen, fue la casa del poeta León de Greiff. Ahí estuvo varios años hasta que enfermó, y debieron sacarla a las viviendas de otros intelectuales que mantenían contacto con el M-19. Aunque nunca se supieron sus nombres.
La escondían en bloques de cemento, en tubos de PVC. Una vez tuvo que ser movida porque capturaron a un militante que conocía su ubicación. Incluso se especuló que fue vendida a Pablo Escobar, líder del cartel de Medellín. Su hijo Juan Pablo, hoy conocido como Sebastián Marroquín, contó en un libro que un día su padre llegó con una espada y le dijo que había sido de Simón Bolívar.
Años más tarde se la pidió porque debía devolverla a quienes se la dieron.

Siempre creyó esa historia hasta que habló con Otty Patiño, uno de los fundadores del M-19, quien le contó que por esa época de persecución decidieron sacarla del país. La entregaron al entonces embajador de Cuba en Colombia, Fernando Ravelo, y luego la sacaron en una valija diplomática hacia la isla comandada por Fidel Castro, que nunca confirmó ese hecho.
Dijo Patiño a Marroquín -citados por Semana– que cuando el gobierno de Julio César Turbay se enteró de que miembros del M-19 habían sido entrenados en La Habana para expandirse hacia Chocó y Nariño, decidió romper relaciones diplomáticas con Cuba. La orden fue sacar la espada, y fue enviada a Panamá, a la embajada de ese país. Y allá se quedó hasta el día de su devolución.

Tras un proceso de negociación de paz con el presidente Virgilio Barco, el M-19 se desmovilizó en 1990. El 9 de marzo de ese año se realizó la ceremonia de dejación de armas, luego de la firma del acuerdo por parte del principal líder del grupo insurgente, Carlos Pizarro Leongómez, a quien asesinaron solo un mes después del acto, cuando era el candidato presidencial con más apoyo para llegar a la Casa de Nariño.
Un año después, quien quedó dirigiendo el movimiento, Antonio Navarro Wolff -uno de los co-presidentes de la Asamblea Nacional Constituyente que redactó la Constitución de Colombia de 1991-, confirmó que la espada de Simón Bolívar aún estaba en su poder. Pidieron solo una condición al presidente César Gaviria: entregaban la espada si era guardada en un lugar seguro, porque la guerrilla de las FARC -que tras la desmovilización los consideraban traidores- tenían la intención de robarla.

Fue así como el 31 de enero de 1991, en una ceremonia en la Quinta de Bolívar de Bogotá, el M-19 devolvió la espada de Simón Bolívar, que fue guardada en el depósito del Banco de la República, donde permanece a la fecha.
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¡DE SUPUESTO MILAGRO A INVESTIGACIÓN! Pastor que aseguró que su hija resucitó en pleno velorio está bajo la lupa en Guatemala
Un caso que inicialmente fue presentado como una supuesta resurrección se ha convertido en una investigación de las autoridades guatemaltecas. El Ministerio Público de Guatemala abrió diligencias para esclarecer lo ocurrido con Yuleidy Ixcotoyac, una joven que recuperó el conocimiento mientras su familia preparaba su velorio en la aldea El Jocote, municipio de Sacapulas, departamento de Quiché. Su padre, el pastor evangélico Abraham Ixcotoyac, está bajo investigación después de haber considerado fallecida a su hija sin contar con una certificación médica que confirmara su muerte.
Según el relato del pastor, la joven comenzó a sentirse mal durante la madrugada del sábado 10 de octubre y perdió el conocimiento mientras era trasladada hacia un hospital. El religioso aseguró que, al comprobar que aparentemente no respiraba ni tenía pulso, creyó que había fallecido y decidió regresar a su comunidad. Posteriormente, consiguió un ataúd y organizó los preparativos funerarios sin que la joven recibiera atención médica. Horas después, cuando familiares y vecinos se encontraban reunidos, Yuleidy comenzó a moverse dentro del féretro y recuperó el conocimiento, un momento que quedó registrado en video y rápidamente se viralizó en redes sociales.
La Fiscalía Municipal de Sacapulas, en coordinación con otras dependencias del Ministerio Público, investiga si existió negligencia, simulación del fallecimiento o alguna otra irregularidad. La Procuraduría General de la Nación también intervino para verificar las condiciones de la joven y garantizar su bienestar. Uno de los principales aspectos que examinan las autoridades es la decisión de suspender el traslado al hospital sin una valoración profesional. Aunque en redes sociales se ha señalado que el pastor podría enfrentar hasta cinco años de prisión, todavía no se ha confirmado una acusación penal formal ni se ha demostrado que la supuesta resurrección fuera un engaño planificado.
El caso ha provocado numerosas reacciones y cuestionamientos sobre las circunstancias en que la familia dio por muerta a la joven. Mientras sus familiares consideran lo sucedido como un milagro, las autoridades buscan determinar qué provocó la pérdida de conocimiento y si se incumplieron procedimientos legales o médicos. Hasta el momento, no existe evidencia médica que confirme que Yuleidy haya fallecido y posteriormente regresado a la vida, por lo que las investigaciones serán fundamentales para esclarecer lo ocurrido y establecer posibles responsabilidades.
🇬🇹 Pastor evangélico en Guatemala es investigado por presuntamente fingir la muerte y resurrección de su hija de 15 años: podría enfrentar hasta cinco años de prisión.
El pastor evangélico Abraham Ixcotoyac, en Guatemala, es investigado junto a su hija Yuleidy, de 15 años, por un caso relacionado con una presunta simulación de muerte y posterior resurrección. De comprobarse alguna responsabilidad penal, podría enfrentar hasta cinco años de prisión, según las circunstancias y los delitos que se determinen.
El Ministerio Público de Guatemala anunció el inicio de una investigación para establecer si hubo una simulación del fallecimiento, negligencia u otra posible irregularidad.
Por su parte, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) señaló que el caso podría llegar a los tribunales, debido a que presuntamente no se habría cumplido el protocolo correspondiente, ya que la joven no fue trasladada a una morgue ni se completaron los procedimientos necesarios para certificar su defunción.
Según relató el padre a medios de comunicación, creyó que su hija había fallecido mientras se dirigían a un hospital. Sin embargo, en lugar de continuar hacia el centro asistencial, consiguió un ataúd y solicitó a una funeraria que trasladara a la adolescente hasta su vivienda dentro del féretro.
El pastor también confirmó que no contaba con un acta de defunción que certificara legalmente la muerte de la menor.
Posteriormente, en su vivienda, la joven fue vista con vida, un hecho que causó conmoción y generó interrogantes sobre las circunstancias del caso. Las autoridades investigan lo ocurrido para determinar si existieron irregularidades y establecer las posibles responsabilidades legales.
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) October 14, 2026
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¡MADURO RECHAZA ACUSACIONES DE TORTURA EN EE. UU.! Él y Cilia Flores se declaran inocentes y enfrentarán juicio en 2027
El expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, se declararon no culpables este jueves 15 de octubre de 2026 ante un tribunal federal de Nueva York, donde enfrentan nuevas acusaciones por presunta conspiración para cometer torturas contra opositores políticos, militares y ciudadanos estadounidenses. La comparecencia se desarrolló ante el juez federal Alvin Hellerstein, en Manhattan, y representa una nueva etapa del proceso penal que ambos enfrentan en Estados Unidos, inicialmente relacionado con delitos de narcotráfico.
Durante la audiencia, Maduro rechazó las acusaciones presentadas por la Fiscalía estadounidense y aseguró que los señalamientos en su contra son falsos. El exmandatario intentó explicar su posición ante el tribunal, pero el juez interrumpió su intervención y ordenó registrar formalmente una declaración de no culpabilidad. Por su parte, Cilia Flores afirmó que había leído y comprendido la nueva acusación, antes de manifestar que era completamente inocente. Ambos comparecieron bajo custodia y con grilletes en los tobillos, después de haber sido trasladados a Estados Unidos tras una operación militar estadounidense realizada en Caracas en enero de 2026.
La nueva acusación amplía considerablemente el alcance del proceso judicial. Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Maduro y Flores habrían participado en una estructura de represión que utilizó detenciones arbitrarias, amenazas y torturas contra personas consideradas opositoras al Gobierno venezolano. Los fiscales sostienen que las víctimas fueron sometidas a prácticas como golpes, asfixia y descargas eléctricas, y que entre los afectados se encuentran ciudadanos estadounidenses. La acusación atribuye a Maduro responsabilidades de dirección y supervisión de estos presuntos abusos, mientras que Flores es señalada por su supuesta participación en la organización de ese sistema represivo.
El expediente también incluye acusaciones relacionadas con narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos vinculados con armas. La Fiscalía estadounidense sostiene que ambos habrían utilizado posiciones de poder y recursos estatales para favorecer actividades criminales y proteger a organizaciones dedicadas al tráfico internacional de drogas. La acusación actualizada también amplía a Cilia Flores los señalamientos por presunta conspiración para cometer narcoterrorismo, un delito que anteriormente se atribuía únicamente a Maduro. Tanto el exmandatario como su esposa han rechazado las imputaciones.
Uno de los aspectos centrales del proceso será la discusión sobre la inmunidad que reclama la defensa. Los abogados de Maduro y Flores sostienen que su condición de exmandatario y exprimera dama debe ser considerada para solicitar la desestimación de los cargos. Sin embargo, la Fiscalía estadounidense mantiene su acusación y busca demostrar ante el tribunal que los hechos investigados constituyen delitos por los que ambos pueden ser procesados en Estados Unidos. Esta controversia jurídica deberá resolverse durante las próximas etapas del procedimiento.
El juez Alvin Hellerstein fijó el 14 de junio de 2027 como nueva fecha para el inicio del juicio, aplazando dos semanas el calendario establecido anteriormente debido a la incorporación de los nuevos cargos. Además, programó una audiencia para el 17 de diciembre de 2026, en la que se abordarán argumentos y solicitudes pendientes de las partes. De acuerdo con los reportes judiciales, Maduro y Flores podrían enfrentar una pena mínima obligatoria de 50 años de prisión si fueran declarados culpables de todos los cargos que se les atribuyen.
Por ahora, Nicolás Maduro y Cilia Flores permanecen bajo custodia estadounidense mientras continúa la preparación del juicio. Las acusaciones sobre torturas y narcotráfico deberán ser examinadas mediante las pruebas y testimonios que presenten las partes ante la justicia federal. Aunque la nueva imputación aumenta la gravedad del proceso, ambos mantienen su declaración de inocencia y conservan la presunción de inocencia hasta que un tribunal determine su responsabilidad mediante una sentencia.
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Hombre muere baleado al detenerse a auxiliar en accidente vial en Alta Verapaz, Guatemala
Allan José Mendoza Valiente, de aproximadamente 32 años, falleció tras recibir varios disparos cuando se detuvo junto a dos acompañantes para ayudar al conductor de una camioneta volcada en el kilómetro 182 de la carretera, en Tactic, Alta Verapaz, Guatemala. El hecho ocurrió alrededor de las 3:30 de la madrugada del martes 13 de octubre, según reportes de las autoridades locales.

De acuerdo con el relato de los sobrevivientes, los tres viajaban en una pick-up cuando observaron el vehículo accidentado a la orilla de la vía y decidieron bajarse para prestar auxilio. Sin embargo, el conductor de la camioneta habría disparado contra Mendoza por motivos que aún se desconocen, dejándolo sin vida en el interior del vehículo volcado.
En el lugar, las autoridades capturaron a César Heredia Lem Cal, de 32 años, señalado como presunto responsable del ataque. Durante la intervención, el detenido también habría disparado contra los agentes policiales, quienes respondieron el fuego y le ocasionaron una herida por rozón en el pie izquierdo.
Las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias exactas del incidente y determinar las responsabilidades penales del capturado, mientras la familia de la víctima exige justicia por la muerte de Mendoza Valiente, quien perdió la vida al intentar ayudar a otra persona en la carretera.







