Política
Presidente del TSE aseguró que la papeleta electoral y el acta de escrutinio final favorecen a una coalición
El presiente del máximo ente electoral añadió que todos los instrumentos que se se diseñen por parte del TSE deben buscar una justicia electoral y la consolidación de la democracia y que la papeleta de votación y el acta de cierre y escrutinio podrían favorecer a los partidos de la coalición.
El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Julio Olivo, compartió en redes sociales su voto en contra a la aprobación de la papeleta y del acta de cierre y escrutinio que será utilizada en las elecciones presidenciales de 2019, donde consideró que se está favoreciendo a los partidos de la coalición Alianza por un Nuevo País, ARENA, PCN, PDC y DS.
De acuerdo a Olivo, el artículo 202 del Código Electoral habla de que en el acta de cierre y escrutino que se utiliza en cada Junta Receptora de Votos (JRV) debe contener los votos que han sido emitidos «a favor de cada partido político o coalición contendiente» por lo que reflexionó que se debe considerar a la coalición como un único contendiente y por separado como se está haciendo.
También planteó que si bien es cierto en el artículo 41 de la Ley de Partidos Políticos (LPP) permite que los partidos compitan con banderas separadas, esto es exclusivamente para el «régimen de financiamiento estatal» y no para el escrutinio de cada de una de las JRV.
«La letra D del referido artículo es muy clara, solo cuenta para el régimen de financiamiento estatal, lo que significa que únicamente es válido para calcular la deuda política que corresponde a cada partido de la coalición y no para el escrutino de las juntas receptoras de votos» escribió.
El presiente del máximo ente electoral añadió que todos los instrumentos que se diseñen por parte del TSE deben buscar una justicia electoral y la consolidación de la democracia y que la papeleta de votación y el acta de cierre y escutinio podrían favorecer a los partidos de la coalición.
«Lo que se vulnera cuando las reglas del juego pretenden favorecer a uno o varios partidos políticos, como ocurre con la forma en que ahora se aprueba el acta de cierre y escrutinio que se usará por las JRV que puede provocar confusión en la mesa de votación», explicó.
De acuerdo al magistrado, la confusión se generaría porque se debe asignar el voto a uno de los cuatro partidos de la coalición, además de «Con base al artículo 207, inciso final, los integrantes de la mesa estarán obligados a consignar los votos de la coalición al partido que menos votos haya obtenido; los integrantes de la mesa podrán consignar los votos de a coalición de nuevo en la casilla de la coalición que ha sido incorporada en el acta y los cuales ya han sido consignados al partido que obtuvo menos votos de la coalición».
Añadió que el acta podría generar consecuencias nocivas para la transparencia y la veracidad de los resultados electorales y que la coalición no debe estar por encima del Código Electoral sino que apegado a dicha normativa.
COMPARTO MI VOTO EN CONTRA de la aprobación del acta de cierre y escrutinio que será utilizada en la elección 2019, en donde se consignarán las 4 banderas separadas de la coalición que conforman los institutos ARENA, PCN, PDC y DS, así como una casilla adicional para la coalición pic.twitter.com/R1RyHl6fnT
— Julio Olivo (@juliolivo2018) 5 de noviembre de 2018
Política
VIDEO | Candidata presidencial de ARENA evita hablar del pasado de compañeros vinculados a corrupción
La candidata presidencial de ARENA, Mayteé Iraheta, explicó este martes que no quiere hablar sobre el pasado de sus compañeros vinculados a casos de corrupción.
Según Iraheta, no le corresponde juzgar a sus compañeros como excompañeros del partido tricolor.
ARENA ha estado vinculada con casos relacionados con corrupción y pactos con pandillas. En este último caso, el partido realizó pactos con este tipo de estructuras criminales con el objetivo de obtener votos en las elecciones.
Política
Cemento Panam amplía sus operaciones en Centroamérica con adquisición de planta en El Salvador
La empresa dominicana Cemento Panam, filial del Grupo Estrella, amplió su presencia en Centroamérica con la adquisición de la planta de Cementos Fortaleza ubicada en Acajutla, El Salvador, con una capacidad de producción de 350,000 toneladas de cemento al año.
Con esta operación, Cemento Panam incorpora a El Salvador a los mercados donde mantiene operaciones, junto con República Dominicana y Panamá, país en el que comercializa sus productos bajo la marca Cemento Bayano.
La adquisición contó con el respaldo financiero del Banco Latinoamericano de Comercio Exterior (Bladex), Banco de América Central (BAC) y Global Bank.
La incorporación de la planta salvadoreña permitirá a la compañía ampliar su participación en el mercado de materiales de construcción de Centroamérica y el Caribe, además de fortalecer su plataforma regional de producción de cemento.
Giuseppe Maniscalco, presidente de la División Industrial de Estrella, destacó que la operación permitirá a la empresa continuar con su estrategia de expansión regional desde República Dominicana.
«Ejecutar esta operación en El Salvador representa un paso importante para Cemento Panam», afirmó Maniscalco.
Cemento Panam forma parte del Grupo Estrella y desarrolla actividades relacionadas con la producción y comercialización de cemento, concreto y agregados.
El Grupo Estrella cuenta con 43 años de trayectoria y presencia en 16 países de Centroamérica y el Caribe. Sus operaciones abarcan sectores como construcción, desarrollo inmobiliario, prefabricados de hormigón, acero y materiales de construcción.
Además, el grupo mantiene inversiones en los sectores energético, hospitalario, aeroportuario, ferretero y de medios de comunicación.
Opinet
En El Salvador pasa algo mucho más profundo
Por: Francisco Martínez
El libro que nos comparte Yossi Abadi, es el autorretrato novelado de una nación que tocó fondo, que levantó la cabeza y a lo salvadoreño enfrentó sus quimeras y se atrevió a soñar, y a soñar en grande, construir un gran país.
El relato que Yossi nos cuenta, con toques de realismo mágico, es el testimonio de alguien que vino a este paisito aventurando, por curiosidad, corriendo riesgos, llegó por unos días sin decir a su familia que estaba acá y terminó atrapado, prendado por la resistencia, resiliencia, gallardía, pundonor y bravura libertaria del pueblo salvadoreño.
Es una historia contada desde la mirada humilde y ambiciosa del ciudadano salvadoreño de a pie en su día a día, desde la calle, cuenta aspectos, no públicos, desde los ejecutores de la política del cambio; no ignora la opinión de los detractores del proceso, tanto locales y en particular de los extranjeros; sin ignorar ni falsear la historia inmediata político social del país.
Su escrito asume una verdad social histórica, la guerra civil resultó de las injusticias y desigualdades, le siguió la posguerra que legó un modelo de solución negociada de conflictos celebrado internacionalmente pero sin mantra local; el dolor, las desigualdades, las crisis de vidas se profundizaron, aquel país forjado por la guerra permaneció por la falta de reflexión colectiva sobre los Por Qué de la guerra que fue soportada en una narrativa controlada que evitaba el fondo del asunto y evitaba se mirara a los responsables, mientras las elites restauraban su poder.
Políticos e instituciones, aupados desde fuera por la política de control blando, se casaron con el sacrosanto mito de la democracia funcional, la de lo políticamente correcto, donde la formalidad y las formas lo son todo; no les importó que el país se deslizara en una vorágine sangrienta, optaron por la omisión y la desidia, lo que llevó a la instauración de la república de las pandillas donde la violencia no vestía el humeante verde olivo de los setentas y ochentas sino, que esta vez se vestía de tatuajes, los números y las letras, ese era el pedo, qué onda eh.
Cero Crimen cuenta el proceso de cómo se gestó y ejecutó un cambio, de cómo un líder: Nayib Bukele, con una narrativa esperanzadora y disruptiva ganó gradualmente la confianza ciudadana y democráticamente desplazó el viejo orden para instaurar uno nuevo, un orden de seguridad y desarrollo; relata cómo con una política innovadora de seguridad una startup politic y usando todo el poder del Estado hizo posible para El Salvador pasar de ser la capital mundial del crimen a ser el país más seguro del hemisferio occidental, esa es la experiencia que cuenta Yossi desde un enfoque humano, con la lupa de alguien que viaja por el mundo, desde un ciudadano israelí que conoce la violencia, desde una visión empresarial, en una interrelación activa con salvadoreños acá y por el mundo.
Por las páginas del libro se puede ver que este cambio no se limitó a la guerra contra las pandillas, es una estrategia para desatascar las trampas que tenían atada el potencial de la economía, y ahí en ese escenario Yossi nos habla de cómo la seguridad es después de todo una moneda un resguardo de valor de la inversión, que permite atraer capitales de inversión y abre las puertas al regreso de los que tuvieron que irse, nos presenta un enfoque desenfadado (NO OFICIAL) respecto de los trasfondos de la adopción del Bitcoin como moneda de curso legal y su uso como ancla de la nueva imagen y aviso de la transformación estatal y del renacer de un país.
Yossi destaca que la política del nuevo orden se basa en resultados, no en discursos, sino en acciones no en reuniones, con decisión y celeridad frente a los problemas desde una forma sin manuales ni formalidades, simplemente: hágase.
El libro, es una provocación al estudio critico de El Salvador para comprender el nuevo modelo de gobernanza con liderazgo fuerte y cercano al pueblo, es un relato ameno desde la visión particular de Yossi y su cariño y compromiso con este paisito.
Narra como El Salvador no solo sobrevivió, a la inestabilidad y al caos, sino que, desde esa realidad, asumió que no había más opción que diseñar la nueva arquitectura nacional, una que evite repetir o regresar al pasado, una nación que no sea desangrada por la violencia, una sociedad que se integre y supere las desigualdades, en donde no tengamos que tomar o entender porque alguien toma los fúsiles.

Francisco Martínez




