Nacionales
Varios estudiantes desaparecidos en un mismo centro escolar en Apopa
El Instituto Noé Canjura es señalado por habitantes de Apopa de recibir a personas peligrosas que en muchos casos han terminado desapareciendo, sin que nadie sepa de ellos. Al respecto las autoridades señalan que la fama del colegio es falsa y que sus alumnos solamente son «juguetones».
El instituto se ubica sobre la prolongación de la cuarta avenida Norte y la avenida Obrero Heroico, en el centro del municipio de Apopa. Un lugar que las autoridades policiales describen de alta peligrosidad y a lo largo de los años se han tenido múltiples casos de desapariciones.
Fuentes policiales señalaron que en los últimos años se han reportado tres casos de estudiantes de los que hasta la fecha no se conoce de su paradero. Además, hay dos videos de alumnos protagonizando pleitos callejeros. Algo que refuerza lo señalado por los habitantes, quienes consideran que de ese instituto es “donde sale la mera mafia de Apopa”.
Para 2015, un estudiante de séptimo grado desapareció. En la denuncia, consta que fue visto por última vez saliendo de las instalaciones del centro escolar. Mientras que, en 2018, Amelia Raquel Ferrufino Rodríguez, se despidió de su madre para asistir a sus clases por la tarde en centro educativo, una amiga de ella la vio por última vez y su angustiada madre no sabe nada de ella desde el 29 de mayo.
Un residente de la zona que conversó con este medio, recordó que hace algunos años inscribió a sus hijos en esta institución, pero decidió cambiarlos. “Tuve muchos problemas con ellos ahí. Hay mucho joven malacate”, señaló. No obstante, la fuente dijo a este medio que «antes no había tanto problema. Pero, desde que comenzaron a meter a cualquier gente, fue que se puso peligroso”.
En tanto voceros de la institución dijeron desconocer de otros casos de alumnos desaparecidos y remarcaron que del único caso que están pendientes es el de la joven Ferrufino. Para ellos el resto no cuenta.
De igual manera, remarcaron que la disciplina de los alumnos fuera del colegio no es algo que les incumba. También insistieron en que en la institución se tienen alumnos «juguetones», más no malacates como se dice en la voz popular de Apopa.
Pleitos callejeros
Los estudiantes de la institución se han visto envueltos en pleitos callejeros en dos ocasiones, en ambas han sido mujeres las involucradas y sus enfrentamientos se han viralizado en redes sociales, ya que otros compañeros las graban y suben a sitios web.
En un video que fue grabado en octubre de 2012, se ve como dos estudiantes se tienen sujetadas, una de la otra, mientras están rodeadas por alumnos con los mismos uniformes, intercambian palabras por un momento y proceden a lanzarse algunos manotazos.
En el video se puede apreciar que, mientras las jóvenes estaban peleando, había al menos cuatro adultos que decidieron no intervenir, uno en una moto, otro en una bicicleta, una señora que iba pasando y un hombre dentro del automóvil. Incluso un niño mucho más pequeño que las niñas estaba observando.
Pero este evento no ha sido el único, una fuente del centro escolar confirmó a El Salvador Times que sucedió otro pleito entre señoritas que también fue grabado por otros alumnos a inicios de este año. En este caso, explica “se suspendió a ambas”. Al consultarle por el motivo de la pelea, dice que no recuerda porque no estuvo presente cuando se discutió el caso.
Sujetos extraños “le caen a los bichos” en Apopa
La Policía Nacional Civil (PNC) se negó dar información sobre ese caso de la estudiante desaparecida cerca del instituto educativo pero agentes explicaron que hay lugares de Apopa que son “complicados” y que las desapariciones son comunes en la zona.
Otro elemento de seguridad pública, que trabaja en la zona, aseguró que este centro educativo no es el único en el que han sucedido casos de alumnos que se dirigen a sus centros escolares cuando son vistos por última vez.
El agente detalló que en una ocasión vieron cómo uno sujetos sospechosos se interpusieron en el camino de un joven vestido de uniforme de un centro escolar. Para suerte de este, los agentes intervinieron y el estudiante no fue privado de libertad.
Pero esta suerte no la han corrido: Rosa Estefani Orellana Palacios, Rocío Priscila Huezo Flores, Liliana Lisbeth Portillo García y Tanya Vanessa García Maradiaga, quienes en los últimos meses han desaparecido en Apopa, en las zonas cercanas al Noe Canjura.
Las autoridades policiales no han brindado información de los avances que se tienen en esos casos, alegando que este tipo de casos cuenta con reserva total por ley.
Por: El Salvador Times
ENTREGA ESPECIAL
De fuente protegida de El Faro a capturado: cae “Little Man”, pandillero que acusó a Bukele de pactos con la 18
Remberto Ismael Colindres Rajo apareció en una investigación periodística haciendo graves señalamientos sobre supuestos acuerdos políticos con pandillas. Más de un año después, fue localizado en México y trasladado nuevamente a El Salvador. Su captura ha reabierto una polémica que ahora también alcanza al papel de los periodistas que lo entrevistaron.
La historia de Remberto Ismael Colindres Rajo, alias “Little Man”, dio un giro que difícilmente pasará inadvertido en la discusión política salvadoreña. El hombre que en 2025 apareció como una de las fuentes utilizadas para sostener explosivas acusaciones sobre supuestos pactos entre políticos y la Pandilla 18 fue localizado en México y terminó nuevamente bajo custodia de las autoridades salvadoreñas.
El Ministerio de Gobernación de Guatemala confirmó que Colindres Rajo, de 37 años, se encontraba entre cinco salvadoreños entregados por autoridades mexicanas en la frontera de El Carmen, San Marcos. La institución guatemalteca los identificó como presuntos integrantes de estructuras de pandillas y posteriormente los trasladó hacia la frontera con El Salvador. En el caso de “Little Man”, Guatemala indicó que registra antecedentes por agrupaciones ilícitas y extorsión agravada en grado de tentativa.


Pero el nombre de Colindres Rajo ya había trascendido mucho antes de esta operación.
En 2025, “Little Man” apareció como fuente en una investigación difundida por El Faro y N+ Univision sobre presuntos acuerdos entre dirigentes políticos y miembros de la Pandilla 18. En aquel trabajo, el pandillero sostuvo que la estructura criminal había utilizado su control territorial para presionar a comunidades y conseguir respaldo electoral para Nayib Bukele durante su ascenso político.
Su testimonio fue particularmente polémico. “Little Man” afirmó que desde la estructura se giraban instrucciones para obligar a familiares y habitantes de comunidades controladas por la pandilla a votar por Bukele bajo amenazas. También aseguró que durante determinados períodos existió un entendimiento para reducir enfrentamientos y que Carlos Marroquín, funcionario vinculado a la Dirección de Reconstrucción del Tejido Social, habría tenido contacto con integrantes de la organización. Bukele negó públicamente aquellas acusaciones.
El personaje utilizado como fuente tampoco fue presentado por los propios reportajes como un ciudadano ajeno a las estructuras criminales. Publicaciones de la época describieron a “Little Man”, también identificado con el alias “Tasmania”, como un integrante con peso dentro del Barrio 18 y señalaron que su rostro y ubicación no serían revelados durante la publicación del material.
Ese detalle cobra una dimensión distinta después de su captura.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, aprovechó la detención para atacar directamente al medio que entrevistó al pandillero. El funcionario lo describió como uno de los sujetos a los que El Faro habría dado espacio en sus investigaciones y fue todavía más lejos: afirmó que periodistas involucrados en el reportaje supuestamente ofrecieron gestionar para Colindres Rajo asilo y tranquilidad en México a cambio de su participación.
Precisamente ahí aparece la nueva controversia.
Una cosa es que un periodista proteja la identidad o ubicación de una fuente —una práctica utilizada habitualmente cuando revelar esa información puede poner en peligro a quien proporciona datos— y otra muy distinta sería colaborar activamente para que una persona requerida por la justicia escape de las autoridades. La primera pertenece al terreno de la protección de fuentes; la segunda, de comprobarse, plantearía cuestionamientos de naturaleza completamente diferente. Por ahora, la acusación pública del ministro no permite confundir ambas situaciones.
La captura también coloca bajo una nueva lupa las declaraciones que “Little Man” realizó en 2025. Haber sido detenido o poseer antecedentes no demuestra por sí solo que aquello que declaró fuera falso; del mismo modo, que haya participado como fuente tampoco convierte automáticamente sus afirmaciones en hechos comprobados. Su testimonio debía ser —y continúa debiendo ser— evaluado frente a documentos, otras fuentes y evidencias independientes.
El caso resulta todavía más explosivo porque El Faro ha publicado durante años investigaciones sobre supuestas negociaciones entre distintos gobiernos salvadoreños y estructuras criminales. En 2021, por ejemplo, el medio publicó información basada en documentos de una investigación de la Fiscalía denominada “Catedral”, en la que se señalaban reuniones entre funcionarios y representantes de las principales pandillas dentro de centros penitenciarios.
Ahora, sin embargo, uno de los hombres que apareció contando desde adentro su versión sobre esos supuestos entendimientos ya no está oculto ni fuera del alcance de las autoridades salvadoreñas.
“Little Man” pasó de fuente protegida a detenido.
Y con su regreso a El Salvador se abre una interrogante que probablemente continuará alimentando el enfrentamiento entre el Gobierno y uno de sus medios más críticos: ¿la captura servirá únicamente para procesar al presunto pandillero por los delitos que las autoridades le atribuyen, o también permitirá comprobar —o desmontar— algunas de las acusaciones que durante meses colocaron su testimonio en el centro de la tormenta política?
Por ahora hay una certeza: el hombre cuya identidad y ubicación fueron protegidas mientras hacía acusaciones capaces de sacudir al poder político salvadoreño ya está en manos de ese mismo Estado.

Nacionales
Automóvil cae a un barranco de 25 metros en carretera a playa El Espino
Un automóvil particular cayó esta mañana en un barranco de aproximadamente 25 metros de profundidad, en el departamento de Usulután.
El vehículo circulaba sobre la carretera que conduce hacia la playa El Espino cuando, por circunstancias no precisadas, cayó al precipicio.
De manera preliminar, se reportó que el conductor del automotor resultó lesionado tras el aparatoso siniestro vial.
Hasta el cierre de esta nota, el automóvil permanecía en el fondo del barranco, a la espera de la llegada de una grúa para ser retirado del lugar.
Nacionales
Más de 500 familias son beneficiadas con jornada de fumigación en San Salvador Centro
La Administración de la Zona 1 de la alcaldía de San Salvador Centro, en coordinación con Promoción de Salud, realizó una jornada de fumigación en los condominios Palo Verde, Belloso, Cuscatlán, Palmas, Jardines de Versalles y Libertad.
De acuerdo con las autoridades edilicias, estas acciones benefician a más de 500 familias de las colonias intervenidas.
La jornada tiene como objetivo prevenir los contagios de dengue, zika y chikungunya, enfermedades asociadas a la proliferación de zancudos.
Asimismo, el personal municipal brindó recomendaciones a las familias beneficiadas para prevenir la formación de criaderos de zancudos y contribuir a evitar la propagación de estas enfermedades.
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