Autoridades confirma arresto de policía que agredió en Morazán a persona discapacitada en 2017

El fiscal general Raúl Melara anunció esta tarde la captura del agente Eyner Vladimir Paniagua Amaya, quien ha sido identificado como el policía que golpeó brutalmente a un joven con discapacidad mental en mayo de 2017, en el Centro Escolar Caserío Los Cimientos, Cantón Joya El Matazano, municipio de Yamabal, departamento de Morazán. El hecho se conoció apenas esta semana y fue a través de un video que circuló en redes sociales.

Luego de viralizarse las imágenes, el presidente Nayib Bukele y los principales jefes del gabinete de seguridad y Fiscalía, se comprometieron con investigar el hecho, dando con la captura este viernes de los involucrados.

Asimismo, esta tarde se procedió a la captura del policía José Wilmer Hernández Reyes, a quien se observa en el video empujando a la víctima identificada como Roberto Anibal Ruiz, quien padece de discapacidad intelectual.

Ambos policías están siendo acusados por la Fiscalía de San Francisco Gotera, de tortura, según el artículo 366 del Código Penal. El ministerio público cuenta con diversas pruebas para identificar a los agresores, así como con el reconocimiento médico forense de la víctima.

Melara manifestó que la detención se logró con el apoyo de la PNC y afirmó que a los detenidos «les será aplicado todo el peso de la ley por las agresiones cometidas».

La agresión a la víctima se dio a la entrada principal del Centro Escolar del caserío Los Cimientos durante un acto festivo en honor al Día de la Familia en marzo de 2017.

Según los testimonios, el joven fue además rociado con gas pimienta antes de que el salvaje arremetiera a patadas y golpes, estrellándole el rostro contra el piso de tierra y luego lo lanza de una patada hacia una cerca de metal.

Todo esto sucedió ante la mirada de otros niños que veían horrorizados cómo las personas que supuestamente deben protegerlos cometían tal barbarie.

En la grabación se contabilizan al menos a tres policías y un soldado a la entrada de la escuelita, donde a esa hora se llevaba a cabo un acto comunitario. Según algunas personas, el joven quería ingresar al acto pero la policía que había llegado a cuidar no solo se lo impidió sino que arremetieron contra su humanidad.