Internacionales
El petróleo sigue en aumento ante temor por el suministro en medio de la guerra
Los precios internacionales del petróleo continuaron al alza ayer, impulsados por el temor a una interrupción prolongada del suministro mundial de crudo, en medio de la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán y el aumento de las amenazas sobre dos de las principales rutas marítimas para el comercio energético.
El barril de Brent del mar del Norte, para entrega en septiembre, subió un 3.36 % y cerró en 94.07 dólares, llegando incluso a superar los 95 dólares por primera vez en casi seis semanas. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, avanzó un 2.95 % hasta los 86.83 dólares.
El incremento de los precios ocurre mientras se reanudan las hostilidades, lo que ha generado preocupación por el abastecimiento mundial de petróleo y gas debido al bloqueo iraní del estrecho de Ormuz y a la amenaza de los rebeldes hutíes, aliados de Teherán, de cercar los puertos de Arabia Saudita, el mayor exportador de crudo del mundo.
John Kilduff, analista de Again Capital, afirmó a la AFP que «las operaciones militares se han reanudado con una intensidad sin precedentes y el tono de las declaraciones es particularmente virulento».
Por su parte, David Morrison, de Trade Nation, advirtió que el bloqueo de los puertos sauditas, sumado a las restricciones en el estrecho de Ormuz, «podría obstaculizar la exportación de millones de barriles de petróleo y provocar graves penurias de suministro». Asimismo, Again Capital señaló que el agotamiento de las reservas mundiales continúa impulsando el precio del crudo.
Amenazas
En este contexto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó el tono de sus amenazas contra Irán al advertir que su país destruirá puentes y centrales eléctricas iraníes por cada ataque contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
El mandatario ya había expresado esa postura en Truth Social, donde escribió: «Cada vez que la República Islámica de Irán ataque a un navío en el estrecho de Ormuz, sea con misiles, drones o cualquier otro tipo de arma o munición, Estados Unidos bombardeará y destruirá UN PUENTE O UNA CENTRAL ELÉCTRICA».
El estrecho de Ormuz es un punto estratégico por el que transita aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial, por lo que cualquier interrupción del tráfico marítimo incrementa la volatilidad de los mercados energéticos.
La guerra, que se acerca a los cinco meses, también aumenta la presión política sobre Trump. Según cifras del Pentágono, el conflicto ya le ha costado a Estados Unidos más de 37,000 millones, mientras que el aumento del precio del petróleo amenaza con encarecer los combustibles para los consumidores estadounidenses en vísperas de las elecciones legislativas de mitad de mandato.
Pese al endurecimiento del discurso de la Casa Blanca, el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Washington mantiene abierta la vía diplomática.
«Seguimos abiertos a resolverlo de manera negociada. Pero, por ahora, no parecen estar interesados en eso», declaró durante una reunión de ministros del Sudeste Asiático en Manila.
Desde Teherán, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, afirmó que los contactos indirectos con Washington, a través de mediadores, continúan.
Persiste la tensión militar
Las tensiones militares continúan en la región. Irán intensificó sus ataques contra objetivos en países del Golfo aliados de Estados Unidos, mientras que los rebeldes hutíes reiteraron su amenaza de obstaculizar el tráfico marítimo en el estrecho de Bab el Mandeb, acceso al canal de Suez.
La Cámara Naviera Internacional (ICS) confirmó que los rebeldes emitieron nuevas advertencias a los buques que navegan por la zona, lo que refuerza los temores sobre una mayor interrupción del suministro mundial de petróleo.
En respuesta a las amenazas de Washington, el canciller iraní, Abás Araqchi, advirtió que su país responderá con firmeza ante cualquier ataque contra sus infraestructuras civiles.
«Nuestra doctrina de defensa es clara: ojo por ojo. Cualquier ataque contra Irán, incluidas nuestras infraestructuras, provocará una respuesta contundente y decisiva», afirmó el ministro a través de X.
Internacionales
Sismo de magnitud 4.0 sacude Venezuela durante la madrugada de este martes
Los venezolanos aún no han terminado de recuperarse del impacto de los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio, que dejaron miles de personas fallecidas y daños en la infraestructura del país sudamericano. En este contexto, un nuevo sismo de magnitud 4.0 volvió a sacudir Venezuela durante la madrugada de este martes.
De acuerdo con información de las autoridades venezolanas, el movimiento telúrico se registró a las 3:07 a. m., con epicentro localizado a 10 kilómetros al noroeste de La Guaira y una profundidad de 10 kilómetros.
El sismo también fue percibido en Caracas, donde habitantes reportaron haberse despertado debido al movimiento y haber recibido alertas sísmicas en sus teléfonos.
Hasta el momento, no se reportan personas afectadas ni daños materiales relacionados con este nuevo sismo.
Internacionales
Casi 13,000 desplazados tras el terremoto en Indonesia
Miles de personas desplazadas por un potente terremoto registrado en el este de Indonesia aguardaban el lunes la llegada de ayuda, mientras permanecían acampadas frente a escuelas, estaciones policiales y oficinas del gobierno.
El sismo, de magnitud 7,7, ocurrió el sábado y dejó 53 personas fallecidas y más de 100 heridas. Organismos de rescate señalaron que no existen reportes de personas desaparecidas.
Sin embargo, el número de personas que no pueden regresar a sus viviendas aumentó el lunes a 12,800 en varias localidades de la isla de Flores, informó a la AFP Berton Suar Pelita Panjaitan, portavoz de la agencia nacional de desastres de Indonesia (BNPB).
Muchos habitantes de Flores pasaron una segunda noche consecutiva a la intemperie por temor a regresar a sus casas debido a las centenares de réplicas registradas en la zona.
Periodistas de la AFP observaron a varios residentes de la localidad de Mbay, ubicada cerca del epicentro, acampados en tiendas improvisadas construidas con lonas y tubos.
«Nuestras casas ya no son habitables porque muchas han colapsado, están agrietadas y no podemos entrar», comentó Junaidin, un residente de Mbay de 32 años, frente a la tienda improvisada donde dormían unas 30 personas.
El residente explicó que únicamente regresan a sus viviendas para recoger agua, ropa y almohadas, para luego pasar la noche en el campamento.
«Estamos aquí por nuestra cuenta», agregó Junaidin, quien, al igual que muchos indonesios, lleva un solo nombre.
El hombre también expresó su frustración por la aparente demora en la llegada de ayuda, mientras Indonesia celebraba el lunes su día de independencia con actos y ceremonias en la capital, Yakarta.
«En cuanto a la ayuda del gobierno, no ha habido ninguna, ni tiendas, ni medicinas, ni comida ni agua potable, nada», afirmó Junaidin.
Ante la situación, la fuerza aérea de Indonesia informó que transportaría 13 toneladas de ayuda de emergencia en aviones y movilizaría helicópteros para trasladar los suministros a los sobrevivientes de comunidades aisladas, según la agencia noticiosa estatal Antara.
Internacionales
La epidemia de ébola en RD Congo es la más mortífera de la historia del país
La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) se convirtió el lunes en la más mortífera registrada en la historia del país, luego de superar en solo tres meses las 2,300 muertes contabilizadas durante el brote de 2018-2020.
La epidemia «es la de más rápida propagación jamás registrada» y «mata a una persona cada 30 minutos», alertó la semana pasada el jefe de asuntos humanitarios de la ONU, Tom Fletcher.
Por el momento, no existe vacuna ni tratamiento disponible para la variante Bundibugyo, identificada como responsable de esta epidemia.
El brote se originó en Ituri, en el noreste de la RDC, y corresponde a la decimoséptima epidemia de ébola registrada en la historia del país. Actualmente, se extiende con fuerza por provincias del este y noreste, donde la presencia del Estado es débil y las infraestructuras sanitarias son precarias.
Pacientes llegan tarde a los centros de tratamiento
En Ituri, uno de los principales epicentros de la epidemia, el hermano de Flavier Ngurima murió poco antes de llegar a un centro de tratamiento (CTE).
«Habíamos llamado a una enfermera de confianza para que lo atendiera en casa, ya que tanto él como sus familiares temían acudir al CTE. Decían que allí muere mucha gente», relató Ngurima.
La situación no sería aislada. En el territorio de Djugu, también en Ituri, parte de la población considera que los síntomas corresponden a «un envenenamiento u otras afecciones», explicó Jean-Paul Malo Lotsima, un líder local.
Según Lotsima, las familias llevan a los enfermos al hospital «en el último momento, cuando la familia ve que la situación empeora», y en algunos casos los pacientes «mueren por el camino».
Mohamed Janabi, director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para África, aseguró que «más del 70% de las personas fallecen en la comunidad» en lugar de hacerlo en los centros de tratamiento.
Hasta el momento, el brote registra 2,325 fallecidos y 4,945 casos confirmados, superando las cifras de mortalidad de la epidemia de 2018-2020 en el este de la RDC, que dejó 2,299 muertos y 3,381 casos confirmados.
Además, los primeros tres meses de esta epidemia registraron siete veces más contagios y cinco veces más muertes que los primeros tres meses de la peor epidemia de ébola de la historia, que afectó a África Occidental en 2014, según la Agencia sanitaria de la Unión Africana (Africa CDC).
En Bunia, capital de Ituri, se ha registrado cerca del 90% de los casos desde mediados de mayo. Sin embargo, las medidas para combatir la epidemia apenas son visibles, pese a la gravedad de la situación.
Un corresponsal de la AFP también observó que las personas continúan aglomerándose en los mercados y prestan poca atención a las medidas de protección.
«La participación de la comunidad en la respuesta sigue siendo insuficiente», afirmó Janabi.
Situación en Uganda
Uganda, país vecino de la RDC, registró 20 casos confirmados, incluidas dos muertes. Sin embargo, a mediados de julio anunció que ya no tenía casos activos del virus.
La Organización Mundial de la Salud declaró el miércoles que espera revertir la tendencia al alza de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo en un plazo de tres meses.








