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Boston completa la barrida ante Pacers y vuelve a las Finales de NBA
Los Boston Celtics derrotaron este lunes 105-102 a los Indiana Pacers completando una barrida 4-0 que los clasifica a sus segundas Finales de la NBA en los últimos tres años.
Boston, como representante de la Conferencia Este, pugnará por el anillo frente al ganador de las Finales del Oeste, en la que Dallas Mavericks dominan 3-0 a los Minnesota Timberwolves.
Jaylen Brown (29 puntos) y Jayson Tatum (26) comandaron la victoria definitiva en Indianápolis con otra remontada en los últimos minutos frente a unos Pacers lastrados por la baja de su líder, Tyrese Haliburton.
«Había que ganar de cualquier manera. Fue muy duro, ellos no se querían rendir pero nosotros encontramos la manera», recalcó Tatum.
Tatum y Brown, elegido el mejor jugador de la eliminatoria, afrontan ahora sus segundas Finales como líderes de los Celtics después de la derrota de 2022 frente a los Golden State Warriors.
«Tenemos un gran equipo y ahora queremos llevarlo al siguiente nivel», subrayó Brown, que comandó a los Celtics en la segunda mitad con 19 puntos.
Los Pacers, la gran revelación de los playoffs, se resistieron hasta el final a la eliminación frente a su público de la mano de Andrew Nembhard (24 puntos y 10 asistencias) y Pascal Siakam (19 puntos y 10 rebotes).
Los locales entraron a los últimos seis minutos con una ventaja de 90-98 pero, como en otros juegos de la serie, acabaron pagando el vértigo de los momentos finales frente a los experimentados Celtics.
El base Jrue Holiday (17 puntos), campeón en 2021 con los Bucks, y el pívot dominicano Al Horford (7 puntos y 8 rebotes), que jugaba sus sextas finales de conferencia a sus 37 años, firmaron acciones clave en la recta final en ambos lados de la cancha.
«Ellos no querían que la serie durara más. Hay que darles crédito», reconoció Rick Carlisle, el técnico de Indiana.
«A nadie le gusta perder cuatro partidos seguidos, pero no hubo una sola renuncia de mis jugadores», dijo el técnico en reconocimiento a un plantel que esta campaña también fue finalista del primer torneo de Copa y que arrancó estos playoffs como sexto sembrado del Este.
Las opciones de los Pacers, que jugaban su primera final de conferencia en una década, se vieron minimizadas por la lesión de isquiotibiales sufrida en el segundo partido por Haliburton, su joven base All-Star.
Homenaje a Walton
Tras ser el mejor equipo de la fase regular, Boston partirá como favorito para lograr su primer título desde 2008 en las Finales que arrancan el 6 de junio, para las que espera recuperar al lesionado Kristaps Porzingis, baja desde la primera ronda.
En caso de victoria, los Celtics sumarán 18 coronas y romperán su actual empate con Los Angeles Lakers como franquicias más ganadoras de la NBA.
Antes del inicio del partido, el público del Gainbridge Fieldhouse guardó un minuto de silencio por el fallecimiento este lunes de Bill Walton, uno de los mejores pívots de la historia, quien ganó su segundo anillo de campeón en 1986 con los Celtics.
Boston arrancó el duelo explotando su dominio en el tiro exterior, convirtiendo cuatro triples seguidos que les daban el dominio temprano en el marcador.
Por Indiana, la entrada desde el banco de TJ McConnell volvió a funcionar para diversificar su ataque, el mejor de la campaña en la NBA:
El base anotó una canasta sobre la bocina del primer cuarto y Nembhard otra justo antes del descanso para que Indiana se acercara a sólo un punto (58-57).
Dos triples del pívot Myles Turner a la vuelta del vestuario dieron una ventaja de 57-63 a los Pacers en un partido que iba creciendo en intensidad.
El propio Turner y Jaylen Brown recibieron sendas técnicas por propinarse empujones a mediados del tercer cuarto.
En medio del nerviosismo local, los Celtics fueron poco a poco recortando terreno y el partido llegó empatado al último minuto, cuando Brown colocó un tapón a Nembhard y Derrick White clavó el triple ganador a 45 segundos del final.
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Real Madrid sobrevive ante el Elche: gana 3-2 con sufrimiento y deja una preocupante imagen antes del derbi
El Real Madrid consiguió este martes una victoria tan necesaria como angustiosa al imponerse 3-2 al Elche en el Martínez Valero, en un partido que terminó convirtiéndose en una auténtica prueba de supervivencia para los blancos. La actuación resulta especialmente preocupante por el contexto: el conjunto ilicitano llegaba penúltimo, con apenas dos puntos y todavía sin conocer la victoria en LaLiga, mientras el Madrid necesitaba ganar para no perder terreno respecto al Barcelona.
El equipo de José Mourinho llegó a disponer de una ventaja de dos goles, pero volvió a mostrar una alarmante desconexión cuando parecía tener el encuentro controlado. Abiel Osorio, con un remate de cabeza, devolvió al Elche al partido y Fer Niño apareció después para firmar el empate, castigando la pérdida de intensidad de un Madrid que permitió crecer a un rival que hasta entonces había sufrido para contener su potencial ofensivo.
Cuando el encuentro parecía encaminado hacia un empate que habría supuesto otro duro golpe para los madridistas, Carlos Espí volvió a aparecer como salvador en los instantes finales para decantar el marcador. El joven delantero continúa aprovechando sus oportunidades y volvió a resultar decisivo en un equipo que, pese a contar con figuras como Kylian Mbappé, Vinícius y Jude Bellingham, terminó necesitando una acción agónica para evitar un tropiezo ante uno de los equipos situados en la zona baja de la clasificación.
El 3-2 permite al Real Madrid sumar los tres puntos, pero difícilmente puede ocultar las dudas que dejó su rendimiento. Después del 4-1 ante el Rayo Vallecano, los blancos volvieron a mostrar problemas para mantener la intensidad durante los 90 minutos y concedieron demasiado cuando tenían el encuentro bajo control. La advertencia llega además en un momento delicado: el próximo domingo espera el Atlético de Madrid en el Metropolitano, un rival que probablemente castigará con mayor dureza errores como los cometidos en Elche.
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Messi se convertirá en «accionista mayoritario» del equipo español Eldense
El astro argentino Lionel Messi se convertirá en accionista mayoritario del Club Deportivo Eldense, equipo de la segunda división española, luego de alcanzar un acuerdo de principio con los actuales propietarios de la institución, informó este jueves el club a la AFP.
La operación contempla la adquisición de las acciones que actualmente están en poder del Grupo TH Soluciones, lo que convertiría a Messi en el accionista mayoritario del equipo, fundado en 1921 y ubicado en el interior de la provincia de Alicante.
Sin embargo, el acuerdo todavía está pendiente de los últimos trámites legales y contractuales, así como de la autorización correspondiente por parte del Consejo Superior de Deportes (CSD).
“El CD Eldense puede confirmar que Lionel Messi ha alcanzado un acuerdo de principio con los actuales propietarios del club para adquirir las acciones actualmente en poder del Grupo TH Soluciones, lo que le convertiría en el accionista mayoritario”, indicó el club.
La institución agregó que, por el momento, no puede proporcionar detalles sobre los términos financieros de la operación ni establecer una fecha definitiva para su cierre, debido a que el proceso aún no ha concluido.
De concretarse la adquisición, el Eldense se convertiría en la segunda propiedad de Messi en el fútbol español, después de que en abril adquiriera el Cornellà, equipo de cuarta categoría.
Messi, de 39 años, continúa jugando con el Inter Miami. El futbolista argentino se retiró de la selección de su país a finales de agosto, después de la derrota ante España en la final del Mundial del 19 de julio.
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Clubes participantes en la Champions se repartirán casi 2.800 millones de dólares
La UEFA anunció que repartirá casi 2.400 millones de euros, equivalentes a cerca de 2.800 millones de dólares, entre los equipos que participen en la Liga de Campeones. Cada uno de los 36 clubes que disputen la primera fase recibirá una prima inicial de 18 millones de euros.
Además, cada victoria en la primera fase, que contempla ocho partidos, representará un ingreso adicional de 2,1 millones de euros, mientras que cada empate otorgará 700.000 euros.
A estas cantidades se sumarán primas según la instancia que alcance cada equipo en el torneo. La clasificación a octavos de final tendrá un premio de 11 millones de euros; los cuartos de final otorgarán 12,5 millones; los semifinalistas recibirán 15 millones adicionales y los finalistas, 18,5 millones.
El campeón de la competición obtendrá otros 6,5 millones de euros.
La UEFA también contempla bonificaciones adicionales bajo lo que denomina un “pilar de valor”, con una aportación global de 853 millones de euros para repartir entre todos los clubes participantes.
Este índice toma en cuenta el peso del mercado audiovisual en el país de cada club y el coeficiente histórico obtenido a partir de los resultados de los equipos en las competiciones europeas durante los últimos diez años.
De esta manera, el campeón de la Liga de Campeones puede llegar a embolsarse cerca de 110 millones de euros.
Para los clubes eliminados en la ronda de play-offs, la UEFA también contempla un pago de 4,2 millones de euros por cada equipo que dispute la Europa League.
Los equipos que participen en la segunda competición de mayor importancia de la UEFA se repartirán una aportación global de 565 millones de euros, una cifra considerablemente inferior a los ingresos que genera la Liga de Campeones.




