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Cristian Castro reacciona al ser blanco de burlas por su estrambótica apariencia
Cristian Castro reapareció esta semana después de estar un tiempo alejado de los medios argentinos. Ahora es jurado de «Canta conmigo ahora», programa conducido por Marcelo Tinelli, donde aprovechó para «reinventarse», y su extravagante apariencia física generó revuelo en las redes sociales.
“Me disfrazaron de troll, no sé, la cosa es que me estoy yendo a los extremos para tener algo distinto, que cada emisión de cada programa sea algo distinto y divertirme también, un momento mío que hace mucho no tengo en televisión”, dijo el cantante respecto a los memes que le hicieron.
En diálogo con Telenoche, el noticiero del canal donde se emite el ciclo, Cristian Castro expresó que se toma los comentarios de la mejor manera y que está contento con el rumbo que está tomando su carrera artística. “Estoy tratando de divertirme un poco, emocionado con tantos jurados y hay que diferenciarse de todos, es como un circo de todos ahí, hice algunos looks estrafalarios», agregó como respuesta a las bromas.
El cantante mexicano e intérprete de famosas canciones como «Por Amarte Así», «Azul», y «Lloviendo Estrellas», fue protagonista de memes muy creativos que se referían al estilo y apariencia física que muestra actualmente en la televisión. La mayoría de los usuarios de las redes sociales destacaron «la locura» de Cristian Castro y lo compararon con su padre, Manuel «El Loco» Valdés, un comediante que se destacó en los años 70 y 80 por su actitud y vestimenta.
En Canta conmigo ahora, el nuevo programa que se estrenó el pasado 25 de julio y que es transmitido de lunes a jueves a las 22:30 horas, Cristian Castro apareció cada día de la semana con un color de pelo diferente. Verde, amarillo y lila fueron algunos de los colores. Además, su vestimenta hacía juego con el color usado. En una de las emisiones, por ejemplo, apareció con un traje brillante de la marca de moda italiana Dolce & Gabbana.
Algunos memes destacaban su parecido a personajes ficticios, mientras que otros relacionaban sus coloridos conjuntos con objetos. «¿Es Cristian Castro o El Grinch?» (por el personaje de la película), «Cristian castro es ese monedero que te regala la tía en navidad», «Cómo olvidar aquella vez que Cristian Castro apareció en Los juegos del hambre» (la película estadounidense), «Te amo Cristian Castro, sos un mix entre el Joker (el Guasón), Matías Alé y Mostaza Merlo», fueron algunos comentarios.





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El arte contemporáneo de El Salvador destaca en Türkiye
El Salvador reafirmó su presencia en el escenario artístico global al participar en la 12° Feria Internacional de Arte Contemporáneo – Art Ankara, celebrada recientemente en el Centro de Congresos y Exposiciones ATO. Este encuentro se consolida como uno de los espacios más relevantes para el intercambio cultural a nivel regional, logrando atraer en su edición 2026 a una audiencia masiva de más de 88,000 visitantes y la participación de 1,500 artistas provenientes de 45 países.
La representación salvadoreña, coordinada por la Embajada de El Salvador en Türkiye, se materializó en un stand dedicado a exhibir la riqueza estética y simbólica del país. La muestra estuvo protagonizada por las creaciones de dos figuras emblemáticas de la plástica nacional: los maestros Fernando Llort y Miguel Ángel Ramírez. A través de una cuidada selección de 16 piezas de Llort, que incluyeron pinturas, serigrafías y litografías, y 9 obras de Ramírez, entre pinturas y litografías, el público internacional pudo apreciar la identidad visual y el colorido que caracterizan al arte salvadoreño.
Más allá de la exhibición de piezas, la feria ofreció un entorno dinámico de aprendizaje y difusión con una agenda que integró 33 charlas, 34 talleres y 39 conciertos. Este marco permitió que el arte salvadoreño dialogara con las tendencias contemporáneas del mundo, facilitando un espacio de visibilidad para el talento nacional ante coleccionistas, galerías y especialistas de diversos continentes.
El embajador de El Salvador en Türkiye, Héctor Jaime, destacó que «la participación en el ARTANKARA representó una valiosa oportunidad para fortalecer el posicionamiento de El Salvador como un país creativo, dinámico y con una identidad cultural vibrante. Asimismo, permitió estrechar vínculos culturales y promover el talento salvadoreño en escenarios internacionales de alto nivel».
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La biodiversidad salvadoreña se toma la capital japonesa
La Embajada de El Salvador en Japón inauguró recientemente la exposición artística titulada «Nueva Esperanza: Vida Silvestre de El Salvador», una muestra que traslada los paisajes y la esencia natural del país centroamericano al corazón de la metrópoli nipona. La exhibición, protagonizada por la artista Ruriko Escobar, busca estrechar los lazos culturales entre ambas naciones y fortalecer la identidad de la diáspora salvadoreña residente en el país asiático.
La colección se compone de una serie de pinturas al óleo sobre tela y madera que capturan con detalle la flora y fauna representativas de El Salvador. Entre las piezas destacan representaciones de aves exóticas, flores de pascua y escenas cotidianas de la naturaleza, como el dinamismo de los cusucos y el colorido de los marañones, elementos que transportan al espectador a los ecosistemas salvadoreños.
La autora de las obras, Ruriko Escobar, posee una conexión profunda con El Salvador, país donde residió entre 1976 y 1984. Durante su estancia, Escobar no solo se integró a la vida nacional, sino que formó su familia antes de regresar a Japón. Desde su retorno, y junto a su hija Sakurako, se ha dedicado a difundir la riqueza histórica y cultural salvadoreña, labor que le ha permitido obtener galardones en cuatro exhibiciones previas en territorio japonés.
El evento no solo se limitó a la apreciación visual. Para ofrecer una experiencia sensorial completa, la jornada incluyó una degustación de gastronomía tradicional, permitiendo que los asistentes profundizaran en el patrimonio culinario de la nación.
A la inauguración asistieron miembros destacados de la comunidad salvadoreña, integrantes del cuerpo diplomático acreditado en Japón y funcionarios de organismos culturales y políticos locales. Este encuentro sirvió como plataforma para reavivar el sentido de arraigo entre los salvadoreños en el exterior, a la vez que proyecta una imagen positiva del país ante el público internacional.
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«La reina de la Ketamina» será sentenciada por la muerte de Matthew Perry
Javeen Sangha podría enfrentar hasta seis décadas de cárcel tras haber admitido una serie de cargos, incluido uno por distribución de ketamina con resultado de muerte o lesiones corporales graves.
Sangha, quien es ciudadana estadounidense y británica, está bajo custodia federal desde agosto de 2024.
La mujer de 42 años es una de las cinco personas condenadas en relación a la muerte del querido actor, quien luchó durante décadas con problemas de adicción a las drogas.
Perry fue encontrado muerto a los 54 años en el jacuzzi de su casa de Los Ángeles en octubre de 2023. La autopsia reveló que tenía altos niveles de ketamina en su organismo.
Su muerte conmocionó a los fans de «Friends» y dio lugar a una investigación policial que desarticuló una red de proveedores y cómplices, entre los cuales figuraban médicos que lucraban con la adicción de Perry, quien era su paciente.
El doctor Salvador Plasencia, quien admitió cuatro cargos por distribuir ketamina en las semanas previas a la muerte de Perry, fue sentenciado a 30 meses de cárcel el año pasado.
Otro doctor, Mark Chavez, fue condenado a prisión domiciliaria y a cientos de horas de servicio comunitario. Ambos entregaron su licencia para ejercer la medicina.
Plasencia compraba la ketamina de Chavez y se la vendía al actor a precios elevados.
«Me pregunto cuánto pagará este imbécil», le escribió Plasencia a Chavez en un mensaje de texto revelado en el caso.
Los fiscales dijeron que Perry pagaba más de 2.000 dólares por un frasco de ketamina, algo que a sus traficantes les costaba apenas una fracción de ese valor.
Sangha trabajó con un intermediario, Erik Fleming, para venderle 51 frascos de ketamina al asistente personal de Perry, Kenneth Iwamasa.
Iwamasa le administró la sustancia a Perry en varias ocasiones, incluyendo el 28 de octubre de 2023, cuando le inyectó al menos tres dosis de la ketamina suministrada por Sangha, lo cual le provocó la muerte.
Cuando Sangha escuchó las noticias sobre la repentina muerte de Perry, intentó cubrir su rastro.
«Borra todos nuestros mensajes», instruyó a Fleming.
Cuando los investigadores allanaron la casa de Sangha en North Hollywood, encontraron metanfetaminas, ketamina, éxtasis, cocaína y relajantes, así como una máquina para contar dinero, una balanza, y artefactos para detectar señales inalámbricas y cámaras escondidas.
Iwamasa y Fleming deben ser sentenciados este mes.
Sangha se declaró culpable de un cargo por mantener un local relacionado con drogas, tres cargos por distribución de ketamina y un cargo por distribución de ketamina resultante en muerte o lesiones corporales graves.
También reconoció que le vendió cuatro frascos de ketamina a otro hombre, Cody McLaury, de 33 años, en agosto de 2019.
McLaury murió horas después por sobredosis.
«Ella asumió la responsabilidad de sus acciones», dijo anteriormente su abogado Mark Geragos a AFP.
Perry había estado tomando ketamina como parte de una terapia supervisada para la depresión. Sin embargo, los fiscales afirman que se volvió adicto a la sustancia, que también tiene propiedades psicodélicas.
La serie «Friends», que se emitió entre 1994 y 2004 y que seguía la vida de seis jóvenes neoyorquinos, atrajo a una audiencia masiva.
El papel de Perry como el sarcástico e infantil Chandler le llevó a hacer fortuna. Pero el actor ocultaba una oscura lucha contra la adicción a los analgésicos y al alcohol.
En 2018, tuvo que ser operado varias veces tras una perforación de colon relacionada con el consumo de drogas.
En su libro «Amigos, amantes y aquello tan terrible», Perry narró haber pasado decenas de veces por procesos de desintoxicación.
«Me he mantenido mayoritariamente sobrio desde 2001», escribió Perry. «Excepto por unos sesenta o setenta pequeños contratiempos».





