Nacionales
Ponen bajo arresto a pandillero que ordenaba crímenes en el occidente del país
Elementos de la Policía Nacional Civil (PNC) capturaron a dos integrantes de grupos terroristas durante una intervención desarrollada en el municipio de Sonsonate. Ellos son señalados como cabecilla y gatillero de la estructura que delinquía en el barrio La Trinidad del referido municipio.
La Policía detalló que el cabecilla detenido es Marcos Antonio Flores Cumit, quien —según las investigaciones— se dedicaba a ordenar el cometimiento de múltiples delitos en el barrio La Trinidad y sus alrededores. Flores podría estar implicado en delitos como homicidio, secuestro y extorsión, entre otros, indicó la PNC.
«En Sonsonate capturamos a dos peligrosos pandilleros, entre ellos, Marcos Antonio Flores Cumit, un palabrero que ordenaba diversos crímenes. Podría pasar el resto de su vida en la cárcel por los homicidios, secuestros, extorsiones y otros delitos», informó la Policía.
Junto con Flores Cumit también fue detenido Amílcar Jeovani Flores Rauda, quien es perfilado como gatillero de la estructura criminal, es decir, el encargado de ejecutar los crímenes ordenados por la pandilla.

Ambos serán acusados preliminarmente por los delitos de agrupaciones ilícitas y tráfico ilícito de drogas, ya que les encontraron diversos tipos de droga, mientras las investigaciones determinan su participación en otros delitos, informó la Policía.
Siempre en Sonsonate, pero en el municipio de Acajutla, la Policía capturó a otros dos integrantes de grupos terroristas, identificados como Edwin Rafael Escobar Rivas y Carlos Mauricio Alvarado Ramírez, que serán acusados por el delito de agrupaciones ilícitas.
La Policía informó que Escobar Rivas tiene antecedentes judiciales por los delitos de robo y hurto, pero cuando salió de la prisión continuó delinquiendo. Con las reformas del Código Penal, los dos capturados podrían enfrentar una pena de más de 20 años de prisión si son encontrados culpables.
Nacionales
Sepultan a Junior Serrano, el futbolista de Quezaltepeque abandonado en una cuneta tras un accidente de moto

Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




