Nacionales
Esta madrugada arribaron al país 310,950 vacunas de la farmacéutica Pfizer
El trigésimo lote con dosis contra la COVID-19 arribó a El Salvador la madrugada de este viernes 27 de agosto, para continuar la luchando contra el virus y fortaleciendo el Plan Nacional de Vacunación.
Se trató de 310,950 vacunas provenientes de la farmacéutica Pfizer, 122,580 de ellas adquiridas por medio compra directa del Gobierno salvadoreño y 188,370 donadas por Estados Unidos mediante el mecanismo COVAX.
Con la llegada del nuevo cargamento, esta sería la tercera ocasión en la que el Gobierno estadounidense realiza un donativo de vacunas para los salvadoreños, contabilizando ya 3,188,370 dosis brindadas al país.
«Quiero felicitar al Gobierno de El Salvador, por su esfuerzo de garantizar que la vacuna esté disponible para los salvadoreños con sus propias compras», aplaudió el director de USAID, David Gosney.
Además, también se trata de la octava entrega que recibe el país por medio del mecanismo COVAX, según detalló la la asesora de sistemas y servicios de salud de la Organización Panamericana de la Salud, Laura Ramírez.
Ramírez destacó que en el país todos los grupos de vacunación hayan sido habilitados, sin embargo, hizo el llamado a la población que no ha recibido la dosis, a que hagan su correspondiente cita y se acerquen a los centros de vacunación que están desplegados en el territorio nacional.
«Las medidas de salud pública continúan siendo fundamentales (…), corresponde a la población seguir manteniendo las medidas de distanciamiento físico, la higiene de manos y el uso de mascarillas, la ventilación de los espacios y el evitar aglomeraciones», señaló.
Por su parte, el ministro de Salud, Francisco Alabi, quien se encargó de recibir el cargamento, destacó que en El Salvador los números del Plan Nacional de Vacunación continúa incrementando, ya que el pasado 26 de agosto, se contabilizó la aplicación de más de 6 millones de dosis anti-COVID-19 en el país.
«Estamos demostrando cómo este sistema de vacunación es una estrategia robusta, un proceso que está estructurado y planificado, que le permite ser rápido, eficiente, seguro, y sobre todo de esta manera alcanzar la mayor protección ante el COVID-19», sostuvo Alabi.
El fármaco que arribó esta madrugada fue trasladado al Centro Nacional de Biológicos (CENABI) ubicado en el municipio de Soyapango, para ser resguardado de forma adecuada gracias a la cadena de frío con la que dispone el Gobierno salvadoreño.
Nacionales
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Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




