Nacionales
«Manco» pasará 20 años de su vida en la cárcel por andar matando gente
Los pandilleros Jonathan David Sandoval Ortiz, alias “Chón”, de 21 años; y Nelson Vladimir Guerrero Galán, alias “Catocho”, de 40 años; fueron condenados a 15 y 20 años de prisión, respectivamente, por el delito de homicidio agravado, en perjuicio de Miguel Ángel Soriano, de 64 años, ocurrido en el mes de abril de 2017.
Tras las pruebas ofertadas por los fiscales del caso durante la vista pública en el Juzgado Segundo de Sentencia de Santa Ana, entre ellas, testimonio de testigo protegido con clave “Miriam”, evidencia pericial y documental, el imputado Jonathan David Sandoval Ortiz, fue condenado a una pena de 15 años de cárcel como cómplice no necesario; mientras que Nelson Vladimir Guerrero Galán, recibió 20 años de prisión por el delito de Homicidio Agravado.
Según la declaración de testigo protegido clave “Miriam”, el crimen se registró el 24 de abril de 2017, alrededor de las 12:00 del mediodía, en el interior de la finca la Bendición, ubicada en el cantón Planes de La Laguna del municipio y departamento de Santa Ana, cuando la víctima discutía con los imputados, a los cuales reconoció por sus alias de “Catocho” y “Chón”.
El testigo manifestó que luego de unos minutos de estar discutiendo, la víctima les decía a los sujetos que se «calmara» , también vio que “Catocho” le apuntaba al señor a la altura de la cara con un arma de fuego pequeña que portaba en su mano izquierda, ya que el brazo derecho no lo tiene, ante esto pudo ver que el señor con un corvo envainado le trataba de apartar la pistola, mientras que “Chón”, se encontraba a una distancia de aproximadamente uno a dos metros de “Catocho”, dando seguridad, fue entonces que observó que el pandillero le disparó a la víctima a la parte de la cabeza; posteriormente ambos sujetos salieron corriendo por diferentes rumbos.
Principal
Agresor de menor de edad es condenado a ocho años de cárcel
El Tribunal Primero de Sentencia de Santa Tecla, en La Libertad, condenó a ocho años de cárcel a Boris Stanley R. G., tras encontrarlo responsable del delito de agresión sexual en menor e incapaz.
«Durante la vista pública, el Tribunal valoró las pruebas documentales, periciales y testimoniales, e impuso una condena civil», señaló el fiscal del caso.
Según las investigaciones, los hechos ocurrieron en 2024, en la jurisdicción del departamento de La Libertad.
«Según la investigación, el imputado se aprovechó de su cercanía con el entorno familiar y laboral para quedarse a solas con la víctima, de 12 años, y cometer los hechos», explicó el fiscal.
En otro caso a 16 años de prisión fue condenado Santos Rivas Portillo por tocar el cuerpo de una niña. Los hechos ocurrieron en el distrito de Jicalapa, municipio de La Libertad Costa, entre 2012 y 2019.
Rivas Portillo convivía en la misma casa de la víctima y se aprovechaba del vínculo cercano para tocarla.
Principal
Violador de adolescente pasará más de 26 años preso
Carlos Alberto Guillén Molina fue condenado a 26 años y ocho meses de cárcel por haber abusado sexualmente de una adolescente en reiteradas ocasiones, entre el 2023 y el 2024 en el distrito de Quezaltepeque, La Libertad Norte.
«Según consta en el expediente de la Fiscalía, Guillén en septiembre del 2023, convenció a la joven de 14 años para que trabajara en su casa y que también cuidara a su hijo de siete años de edad, la víctima por la necesidad económica de su familia, aceptó», explicó la fiscal del caso.
El imputado comenzó a acosar a la víctima, luego de tres meses de estar realizando trabajos domésticos, Guillén Molina la violó en varias ocasiones.
«En junio del 2024, producto de las violaciones, la víctima resultó embarazada. Gracias a la abundante prueba documental, pericial y testimonial que presentó la Fiscalía ante el Tribunal Segundo de Sentencia de Santa Tecla se logró la condena y el pago $600 a favor de la víctima», indicó la fiscal.
Principal
Vicepresidente Ulloa participa en cátedra de Seguridad Nacional, Estado y Derechos Humanos en México
El Vicepresidente Félix Ulloa, participó en un conversatorio sobre Seguridad Nacional, Estado y Derechos Humanos, en el marco de la Cátedra Dong Nguyen Huu, desarrollada por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas, en México. En la actividad, el Director de este Instituto, Jorge Pascacio junto a la comunidad académica, brindó una cordial bienvenida al Vicemandatario y afirmó que este es un espacio orientado a la reflexión y al diálogo sobre los principales desafíos de la región.
Durante su intervención, el Vicepresidente Ulloa agradeció a las autoridades universitarias por la invitación y por abrir este debate para compartir la experiencia de El Salvador en materia de seguridad, subrayando que no se trata de exportar un modelo, sino de dar a conocer los esfuerzos emprendidos por el país para recuperar la paz, el orden y la institucionalidad.

En ese contexto, el Vicemandatario hizo un repaso por la historia reciente de El Salvador, señalando que, tras la firma de los Acuerdos de Paz de 1992, en la Ciudad de México, en Castillo de Chapultepec, el país transitó por un prolongado período de postguerra marcado por la debilidad institucional, la corrupción y la expansión de estructuras criminales. Indicó que, al inicio del actual proceso de transformación, el Gobierno enfrentó severas limitaciones políticas y legislativas que dificultaban impulsar las reformas de fondo que el país requería.
Asimismo, destacó que, bajo el #RégimenDeExcepción, y haciendo uso del jus ad bellum, el Presidente Nayib Bukele tomó acciones determinantes, logrando una paz que ha permitido más de 1,170 días con cero homicidios. Señaló que, también se adoptaron medidas extraordinarias para restablecer la seguridad y proteger a la población, haciendo énfasis, que esta decisión respondió a circunstancias excepcionales y se enmarca en la obligación del Estado de garantizar la vida, la libertad y la tranquilidad de sus ciudadanos. De igual forma, subrayó que la población salvadoreña continúa respaldando esta medida.

Finalmente, mencionó que la segunda fase de esta transformación, tras alcanzar el milagro de la seguridad, se centra en impulsar el milagro económico, con una apuesta inédita por la innovación, la modernización del Estado y la formación de servidores públicos más eficientes, así como por el fortalecimiento de la educación mediante la entrega de dispositivos electrónicos a estudiantes para mejorar su preparación académica.
Como parte del diálogo, también se abordaron los desafíos de la cooperación regional frente al crimen organizado transnacional. Recalcó que la seguridad es una preocupación compartida por los países del continente y valoró positivamente toda iniciativa orientada a homologar esfuerzos de preparación policial, cooperación judicial e intercambio estratégico, al considerar que el combate a estas amenazas demanda respuestas coordinadas entre los Estados.
Con su participación en este encuentro, el Vicepresidente Ulloa reafirmó la disposición de El Salvador de contribuir al debate académico e institucional sobre los retos de la seguridad, los derechos humanos y la gobernanza democrática, compartiendo su experiencia nacional desde una perspectiva de diálogo, respeto a la soberanía de los Estados y búsqueda de soluciones conjuntas.






