Internacionales
Kim Jong-un supervisó ejercicios militares y pidió al ejército norcoreano que se prepare para la guerra
El dictador norcoreano, Kim Jong-un, supervisó ejercicios militares junto a su hija en los que participaron paracaidistas del país y pidió que se realicen preparativos completos para la guerra, según dijeron este sábado medios estatales.
”Subrayó la necesidad de que todo el personal militar se arme firmemente con fuerte voluntad contra el enemigo y una visión profunda de combate para cambiar la historia si estalla una guerra”, indicó la agencia estatal KCNA.
En las imágenes compartidas por dicha fuente se ve a Kim junto a su hija, de quien no se ha revelado edad ni nombre (aunque se cree que podría llamarse Kim Ju-ae), ambos ataviados con gabardinas de cuero: negra para el padre y marrón para la hija.
La menor aparece supervisando las maniobras con unos prismáticos, en una muestra más del papel destacado que el líder norcoreano querría dar a su hija y del que todavía se desconoce su intencionalidad.
La joven apareció en los medios estatales por primera vez el 19 de noviembre de 2022, cuando acompañó a su padre a presenciar el test de un misil balístico intercontinental (ICBM).
Los ejercicios actuales serían una respuesta a las recientes maniobras militares anuales de Corea del Sur y EE.UU. que finalizaron el jueves después de once días y que buscaban fortalecer las capacidades militares y de disuasión frente a la amenaza norcoreana.
El ejército surcoreano y el estadounidense anunciaron el jueves el fin de “Freedom shield”, sus tradicionales juegos de guerra de primavera centrados en gran parte en simulaciones por ordenador y ejercicios de puesto de mando.
Sin embargo, las maniobras de este año, que arrancaron el 4 de marzo, incluyeron operaciones en tierra, mar y aire y llegaron a emplear como base situaciones en las que el objetivo era “responder a operaciones nucleares norcoreanas”.
Ese escenario ficticio mencionaba “operaciones” pero no implicaba el uso per se de armas nucleares por parte de Pyongyang, un supuesto que se espera que sí esté presente en los grandes simulacros combinados que Seúl y Washington llevarán a cabo en verano (boreal).
Para culminar “Freedom shield” este año el ejército surcoreano realizó hoy ejercicios con fuego real en Pocheon, a unos 25 kilómetros al sur de la frontera con el Norte, en los que participó una división de infantería mecanizada junto a una unidad de ingeniería combinada Corea del Sur-EE.UU.
Unos 300 efectivos tomaron parte en el simulacro, que involucró tanques K1A2, vehículos acorazados K21, artillería autopropulsada K30 Biho o lanzapuentes blindados M60.
Respuesta norcoreana
Pyongyang, que considera estos ejercicios anuales de primavera como un ensayo para invadir su territorio, ha respondido, con la activa participación de Kim Jong-un, con sus propios simulacros desde que “Freedom shield” arrancó hace 11 días.
Primero, Kim visitó la semana pasada una base de entrenamiento en el flanco occidental donde instó a “intensificar” las maniobras militares de su ejército, de cara “a obtener una victoria en una guerra real”.
Días después el propio líder norcoreano dirigió unos ensayos de artillería con fuego real y envió un mensaje provocador al Sur, al indicar que en este simulacro participó una unidad fronteriza que tiene a Seúl “en su rango de tiro”.
Se cree que el ejército norcoreano posee unidades de artillería de largo alcance situadas cerca del flanco occidental de la frontera intercoreana que técnicamente tendrían capacidad para alcanzar puntos de la capital sureña.
Apenas unas horas después, las Fuerzas Aéreas surcoreanas respondieron haciendo desfilar, por primera vez, todos los modelos de caza de combate que tiene operativos.
Durante el acto el ejército sureño recordó que cuenta con un escuadrón aéreo de respuesta rápida para la primera línea de combate encargado de defender el área metropolitana de Seúl que, en caso de ataque, tiene la misión de apoyar la destrucción de las mencionadas baterías norcoreanas.
Internacionales
Colombia avanza en la remoción de escombros tras terremoto que deja cerca de 300 muertos
Colombia avanza este domingo en la remoción de escombros tras la destrucción provocada hace casi una semana por un potente terremoto, mientras las probabilidades de rescatar sobrevivientes son cada vez menores.
El ruido de retroexcavadoras, grúas y camiones se escucha en las zonas más afectadas por el sismo de magnitud 7.4 que, el lunes pasado, derribó miles de casas, edificios, hoteles y hospitales.
Los momentos de silencio que acompañaron las extensas jornadas de búsqueda y rescate comienzan a quedar atrás tras el terremoto más letal registrado en Colombia en este siglo, que deja cerca de 300 muertos.
El terremoto ocurrió horas después de la asunción del nuevo gobierno del ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien el sábado solicitó a su aliado estadounidense Donald Trump la suspensión temporal de aranceles para ayudar a Colombia.
El oeste del país y la región cafetera fueron las zonas más golpeadas. A casi una semana de la tragedia, las esperanzas de encontrar sobrevivientes se reducen debido al paso de los días.
Voluntarios no renuncian
En Cali, una pared de un edificio de cinco pisos que colapsó tras el sismo fue marcada por un rescatista con una «V» roja atravesada por una línea horizontal, señal que indica la finalización de las labores de búsqueda de posibles sobrevivientes.
Sin embargo, los rescatistas voluntarios se niegan a abandonar las labores.
«A pesar de que nos han dicho que ya han pasado muchos días, nosotros seguimos buscando vida porque queremos seguir apostándole a la vida», aseguró a la AFP el profesor Juan Carlos Tabares, de 58 años, quien lidera junto a varios voluntarios el punto de rescate denominado «Valentía».
Hasta el momento se registra al menos un centenar de personas desaparecidas a causa del terremoto, aunque se considera que después de 72 horas las posibilidades de supervivencia disminuyen drásticamente.
Más maquinaria
En Cali, una mujer continúa recorriendo los alrededores de su casa en busca de su perro Lucky, en la ciudad que registra la mayor cantidad de fallecidos, con 111.
Algunos vecinos aseguraron haber escuchado los gemidos del animal entre los escombros, por lo que los equipos de rescate continúan buscándolo con micrófonos especiales bajo los restos del edificio.
«Ya no quedaban personas vivas, pero vecinos del sector dijeron que habían escuchado a Lucky llorar en la noche y convocamos a los voluntarios para que vinieran», relató Cristian Moreno, un bombero de 32 años.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, estimó que la reconstrucción de la tercera mayor ciudad de Colombia tendrá un costo de al menos 3,200 millones de dólares.
Colombia ha recibido ayudas millonarias de países como Estados Unidos y de organismos como el Banco Mundial.
En las ciudades más afectadas por el sismo, numerosos edificios fueron marcados con una «X» roja para advertir sobre el riesgo de colapso y prohibir el paso de transeúntes.
En Pereira, una de las zonas afectadas casi en su totalidad por el terremoto, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, solicitó el sábado a empresarios poner a disposición maquinaria para la remoción de escombros, aunque advirtió que todavía hay personas bajo las ruinas.
Internacionales
Terremoto de magnitud 7.7 deja 53 muertos y miles de evacuados en Indonesia
Miles de personas evacuadas aguardaban ayuda el domingo en la isla de Flores, en el este de Indonesia, tras un potente terremoto que dejó 53 muertos, decenas de heridos y daños en centenares de casas y edificios.
Unas 5,000 personas huyeron de sus viviendas después del sismo de magnitud 7.7 registrado la mañana del sábado, seguido de 341 réplicas, informó Berton Suar Pelita Panjaitan, portavoz de la agencia nacional de gestión de desastres BNPB.
Numerosos habitantes de las zonas afectadas quedaron sin electricidad ni telecomunicaciones, mientras que al menos una ruta de acceso permanecía inaccesible.
«Necesitamos comida, bebida, medicamentos y pañales para los niños», declaró el domingo a la AFP Umri, un poblador de 55 años de la aldea Nangahale, en la costa norte de Flores. El hombre, quien utiliza un solo nombre al igual que muchos indonesios, permaneció durante 24 horas sobre una colina por temor a regresar a su vivienda.
Nurhidayati, también de 55 años, pasó la noche sobre una estera en la misma colina.
«Sigo aterrorizada, mi corazón late fuerte al recordar el temblor de ayer (…) Subimos aquí ayer; estoy muy asustada, traumatizada por el terremoto de 1992», expresó.
En el pueblo de Kisol, Bertolomeus Tiga, de 42 años, relató a la AFP que su casa se derrumbó debido al sismo.
«Todavía no ha llegado ninguna ayuda. Lo que más necesitamos son los productos básicos. Comida, agua… medicamentos», explicó.
Flores ya había sido impactada en 1992 por un terremoto de magnitud 7.7 que provocó un tsunami y dejó unos 2,500 muertos.
Berton informó que 101 residentes de Flores resultaron heridos. «Además de la pérdida de vida, el terremoto en el mar causó daños materiales que paralizaron las actividades diarias de los pobladores», indicó el domingo en un comunicado.
Los sobrevivientes requieren con urgencia carpas, comida, medicamentos, frazadas, camas de campaña, esteras, agua potable y generadores eléctricos, precisó Berton.
Una búsqueda esforzada
Fathur Rahman, responsable de los servicios de rescate, informó el domingo a la AFP que no se han reportado personas sepultadas o desaparecidas.
«Por ahora nos concentramos en los esfuerzos de búsqueda», indicó Fathur.
Las autoridades señalaron que el epicentro del terremoto, de poca profundidad, se ubicó frente a la costa norte de la isla. Las zonas afectadas no cuentan con edificios altos.
Berton precisó que al menos 914 viviendas presentan daños severos y que centenares más registran daños menores. También resultaron afectados 93 centros educativos, 36 centros de salud y 38 instalaciones gubernamentales.
La Cruz Roja Internacional informó el sábado que se preparaban acciones para llevar ayuda a las personas instaladas en albergues temporales.
El Gobierno envió 50,000 paquetes de ayuda, con un peso total de 275 toneladas, a la zona. Además, la jefa de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, ofreció asistencia mediante los satélites de observación Copernicus para apoyar las labores de búsqueda y rescate.
Anillo de fuego
Después del terremoto del sábado, los habitantes de Flores huyeron hacia zonas elevadas ante el repliegue del mar, una posible señal de la aproximación de un tsunami.
La alerta de tsunami fue levantada, pero las autoridades instaron a los pobladores a no regresar a los edificios dañados, debido al riesgo de que colapsen por nuevas réplicas.
El servicio meteorológico de Indonesia reportó olas de hasta 1.6 metros en algunas regiones costeras.
Indonesia registra terremotos con frecuencia debido a su ubicación en el denominado «Anillo de Fuego» del Pacífico, un arco de intensa actividad sísmica que abarca Japón, el sudeste asiático y la cuenca del Pacífico.
Internacionales
Aguaceros en el este de Japón dejan nueve muertos
Intensos aguaceros que azotaron el este de Japón dejaron nueve personas muertas, tras un diluvio descrito como «sin precedentes» que provocó inundaciones en más de mil viviendas y paralizó carreteras y servicios ferroviarios, informó la televisión pública el domingo.
Las lluvias torrenciales comenzaron la noche del jueves y provocaron alertas por deslizamientos de tierra y apagones. Ante la intensidad del fenómeno, el servicio meteorológico emitió por primera vez para la región de Chiba el nivel más alto de alerta por lluvias.
Una estación meteorológica de la prefectura registró 30 centímetros de lluvia en un periodo de 24 horas, convirtiendo el episodio en el mes de agosto más lluvioso de las últimas seis décadas.
Desde el inicio de las lluvias han muerto nueve personas, según informó la mañana del domingo la televisión NHK, citando su propio balance.
En Chiba, más de 70 viviendas sufrieron daños parciales debido a las lluvias, de acuerdo con el balance más reciente de la prefectura. Además, más de mil casas reportaron inundaciones y alrededor de 1,200 vehículos fueron abandonados en carreteras inundadas.








