Internacionales
EEUU enfrenta un posible cierre parcial a partir del domingo
Un cierre del gobierno de Estados Unidos parece inevitable para el domingo, ya que el Senado y la Cámara de Representantes siguen en desacuerdo sobre el tamaño de su presupuesto para los próximos 12 meses, la continuación de la ayuda a Ucrania para luchar contra Rusia, los controles de inmigración en la frontera entre Estados Unidos y México y el programa de bienestar social para ayudar a los estadounidenses empobrecidos.
El Senado, controlado por los demócratas, está trabajando en un plan de financiación de siete semanas que mantendría al gobierno completamente abierto hasta mediados de noviembre para dar a los legisladores más tiempo para establecer niveles de gasto hasta septiembre de 2024.
Sin embargo, el presidente de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, con una estrecha mayoría republicana en la cámara, ya rechazó someter el plan del Senado a votación en la Cámara.
En cambio, la Cámara votó el jueves por la noche enmiendas a proyectos de ley de asignaciones de un año para cuatro agencias gubernamentales. Los proyectos de ley tienen pocas posibilidades de ser aprobados por el Senado y, en cualquier caso, no evitarían el cierre de operaciones gubernamentales no esenciales el sábado a medianoche.
El jueves por la mañana, las agencias gubernamentales comenzaron a notificar a sus trabajadores que podría haber un cierre a la vista.
El líder republicano del Senado, Mitch McConnell, advirtió a los legisladores sobre los nefastos efectos de cerrar parte del gobierno, especialmente las dificultades para controlar la afluencia de migrantes en la frontera sur del país con México.
“Cerrar el gobierno no es como presionar pausa”, dijo McConnell. “No es un interludio que nos permita continuar donde lo dejamos. Es una propuesta activamente dañina. Y en lugar de producir resultados políticos significativos, en realidad tomaría el importante progreso que se está logrando en una serie de cuestiones clave y lo arrastraría hacia atrás”.
Si no se puede llegar a un acuerdo de financiación a corto plazo, más de 4 millones de personal del servicio militar estadounidense y trabajadores gubernamentales no recibirían su salario, aunque los servicios esenciales, como los puntos de control del tráfico aéreo y los puntos oficiales de entrada fronteriza, seguirían contando con personal. Es posible que los pensionados no reciban a tiempo sus pagos mensuales del gobierno para pagar las facturas y comprar alimentos, y los parques nacionales podrían cerrarse.
Estos cierres han ocurrido cuatro veces en la última década en Estados Unidos, pero a menudo han durado sólo uno o dos días hasta que los legisladores llegan a un compromiso para reiniciar completamente las operaciones gubernamentales. Pero un cierre que ocurrió durante la administración del expresidente Donald Trump duró 35 días mientras buscaba sin éxito financiamiento para construir un muro a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México.
Mientras miles de inmigrantes caminan nuevamente a diario a través de la frontera suroeste de Estados Unidos, los controles de inmigración siguen siendo uno de los puntos conflictivos a la hora de fijar los niveles de gasto y las políticas del gobierno estadounidense para el año fiscal que comienza el domingo.
McCarthy llegó a un acuerdo en mayo con el presidente Joe Biden, un demócrata, sobre los niveles de gasto para el año fiscal 2024, pero una pequeña facción de republicanos de extrema derecha en la Cámara de Representantes rechazó el acuerdo y ahora exige más recortes del gasto.
El acuerdo McCarthy-Biden pedía 1,59 billones de dólares en gastos discrecionales en el año fiscal 2024, pero algunos de los miembros de derecha del House Freedom Caucus exigen otros 120.000 millones de dólares en recortes y mayores controles fronterizos. Los recortes representarían una porción relativamente pequeña del presupuesto general de 6,4 billones de dólares de Estados Unidos y no afectarían los pagos de pensiones ni el seguro médico proporcionado por el gobierno para los estadounidenses mayores.
Algunos de los legisladores más conservadores también quieren reducir drásticamente o poner fin a la ayuda estadounidense a Ucrania, aun cuando los legisladores republicanos más tradicionales todavía apoyan firmemente la lucha de Ucrania contra la invasión rusa como esencial para la seguridad nacional de Estados Unidos y la protección de los países de la OTAN en Europa.
El plan de gasto a corto plazo del Senado hasta mediados de noviembre posiblemente podría ser aprobado en la Cámara, pero sólo con una combinación de votos republicanos y demócratas.
En un Washington políticamente polémico, los legisladores republicanos de línea dura decididos a recortar el gasto han amenazado con tratar de expulsar a McCarthy de su puesto de presidente de la Cámara si intenta aprobar un proyecto de ley de gasto con algún voto demócrata.
El Washington Post informó el jueves que, según fuentes anónimas, un grupo de republicanos de extrema derecha en la Cámara de Representantes está planeando destituir a McCarthy como presidente de la Cámara la próxima semana y reemplazarlo con uno de sus aliados, el representante Tom Emmer de Minnesota.
El Post dijo que no está claro si el grupo realmente seguirá adelante con su plan o si los políticos simplemente utilizarán su plan para expresar su descontento con McCarthy. De cualquier manera, tal medida sin duda agregaría aún más confusión a las conversaciones en el Capitolio en medio de la posibilidad de un cierre del gobierno.
Biden dijo a un grupo de donantes en un acto de recaudación de fondos en San Francisco el miércoles: «Creo que el presidente [de la Cámara] está tomando una decisión entre [retener] la presidencia y los intereses estadounidenses».
McCarthy sugirió el martes que se podría evitar un cierre si Biden negociara sobre cuestiones fronterizas.
«Llámenos, sentémonos y terminemos esto antes de que termine el día», dijo McCarthy. Pero Trump, el principal candidato presidencial republicano de 2024 que se enfrentará a Biden en su búsqueda de la reelección, ha recurrido a las redes sociales para presionar a sus aliados en el Congreso hacia un cierre.
Internacionales
Pandillero salvadoreño disparo contra Agentes de ICE en operativo en San José California
Un operativo de arresto realizado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) terminó en un tiroteo este martes en una carretera del norte de California, cerca de San José. Las autoridades informaron que el inmigrante involucrado fue trasladado a un hospital, aunque hasta el momento no se ha confirmado públicamente la gravedad de sus heridas.
De acuerdo con un comunicado del director interino de ICE, Todd Lyons, el hombre fue identificado como Carlos Iván Mendoza Hernández, a quien el Departamento de Seguridad Nacional acusa de ser miembro de la pandilla Barrio 18 y de estar siendo buscado en El Salvador para ser interrogado en relación con un asesinato.
ICE aseguró que el incidente ocurrió cuando los agentes se acercaron al vehículo del sospechoso con la intención de arrestarlo. Según la versión oficial, Mendoza Hernández habría intentado usar su automóvil como arma para atropellar a un agente, lo que provocó que los oficiales abrieran fuego en defensa propia.
El tiroteo se registró cerca de la Avenida Sperry y la Interestatal 5, en una zona ubicada entre San José y Modesto. La Oficina del Sheriff del Condado de Stanislaus indicó que el cierre de carreteras provocaría demoras en el tránsito durante el resto del día.
El FBI se encontraba en el lugar investigando lo ocurrido, mientras las autoridades locales aclararon que ningún agente de la policía del área participó en el incidente. Un portavoz del sheriff indicó que no se ha revelado a qué hospital fue llevado el inmigrante, lo que mantiene en incertidumbre su estado de salud.
El caso ocurre en un contexto de creciente actividad migratoria en el Condado de Stanislaus, donde, según reportes locales, se han registrado al menos 18 detenciones vinculadas a ICE en los últimos seis meses, en una región reconocida por su fuerte economía agrícola.
Internacionales
Irán logra cese de hostilidades de Estados Unidos e Israel
Dice el refrán, más que válido para las relaciones internacionales, que si me engañas una vez, la culpa (o el mérito) es tuya. Si me engañas dos veces, la culpa es mía. El mismo principio vale para las amenazas, los ultimátum y los faroles: si los lanzas una y otra vez, y siempre hay marcha atrás, pierden gran parte de su utilidad.
A las 18.32 de Washington de este martes (00.32 en la España peninsular) el presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha dado marcha atrás una vez más. Hora y media antes de que venciera el plazo que él mismo se había fijado para ordenar un bombardeo capaz de aniquilar «toda una civilización», Trump ha reculado y ha ofrecido un alto el fuego de dos semanas al régimen iraní, condicionado a que Teherán acepte también quitar las restricciones al paso de petroleros por el estrecho de Ormuz. Según fuentes del Gobierno, el cese de hostilidades también incluye a Israel.
Por su parte, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán anunció que había aceptado ese alto el fuego de dos semanas y que negociará con Estados Unidos en Islamabad a partir del viernes. «Se subraya que esto no significa el fin de la guerra, dice el comunicado. «Nuestras manos permanecen sobre el gatillo y, si el enemigo comete el más mínimo error, este será respondido con toda la fuerza», han afirmado.
«Tras conversaciones con el Primer Ministro Shehbaz Sharif y el Mariscal de Campo Asim Munir de Pakistán, en las que me pidieron que detuviera el ataque esta noche contra Irán, y siempre que la República Islámica de Irán acepte la APERTURA COMPLETA, INMEDIATA y SEGURA del Estrecho de Ormuz, accedo a suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante dos semanas. ¡Será un alto el fuego bilateral!, ha dicho Trump.
La secuencia parecía anunciada desde un par de horas antes, cuando el primer ministro pakistaní en la redes sociales, había sugerido esa fórmula de dos semanas de pausa, incluyendo también una aceptación por parte iraní de reapertura temporal del estrecho. Lo llamativo es que el pakistaní en su primera versión publicada en X, había copiado incluso una frase que hacía intuir que el mensaje no era cosa suya, sino enviado directamente desde Washington.
«El motivo es que ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares y estamos muy avanzados en la negociación de un Acuerdo definitivo sobre la PAZ a largo plazo con Irán y la PAZ en Oriente Medio. Recibimos una propuesta de 10 puntos de Irán y creemos que constituye una base viable para la negociación. Estados Unidos e Irán han acordado casi todos los puntos de controversia anteriores, pero dos semanas permitirán finalizar y concretar el Acuerdo», ha asegurado Trump. «En nombre de los Estados Unidos de América, como Presidente, y también en representación de los países de Oriente Medio, es un honor que este problema de larga data esté cerca de resolverse. ¡Gracias por su atención a este asunto!», ha concluido.
Trump es un líder completamente imprevisible, y al mismo tiempo extraordinariamente repetitivo en sus estrategias. Exactamente lo mismo que ha hecho en Irán lo había avanzado antes con los aranceles, por ejemplo. Una amenaza, seguida de un anunció grandilocuente, continuada por una rectificación, una prórroga, una amenaza aún mayor, difundir medias verdades sobre negociaciones muy avanzadas, un órdago brutal y una nueva marcha atrás presumiendo de negociaciones a punto de concluir… gracias precisamente a su labor y sus amenazas.
Es lo que ha hecho estas semanas. Con la Isla de Jarg, las instalaciones energéticas, los puentes y después con el tuit en el que anticipaba una destrucción civilizatoria. Después de haber jurado y perjurado en la víspera que en ningún caso habría nuevas prórrogas o extensiones de plazos, y que si Irán no se rendía la única solución sería destrucción.
Sin embargo, en su mensaje Trump anuncia una pausa bilateral… tras en realidad hacer un alto el fuego unilateral, confiando en que Irán después, gracias a la mediación de Pakistán, acepte su parte. Eso apenas unas horas después de que Teherán dijera que rompía las conversaciones diplomáticas y directas y de que miles de personas llenaran las calles y los puentes del país como escudos humanos. Hace unas semanas Washington envió un plan de 15 puntos a su medida y los iraníes dijeron que no. Ahora son ellos los que han enviado uno de 10 puntos y Trump ha aceptado, provisionalmente.
Los detalles del Gobierno iraní sobre el plan de 10 puntos incluyen la afirmación de que el estrecho de Ormuz estará sujeto a un «paso regulado… bajo la coordinación de las Fuerzas Armadas de Irán» y que eso dará «así a Irán una posición económica y geopolítica única». Asimismo, con el acuerdo habría un levantamiento total de las sanciones al país.
La presión es Washington este martes ha sido brutal sobre la Casa Blanca. El Congreso pero también el mundo MAGA han arremetido contra el presidente, acusándole de ser un «lunático genocida», de ser «malvado» y reclamando la invocación de la 25ªenmienda de la Constitución para destituirlo. Todo mientras The New york Times publicada un detallado reportaje sobre cómo Benjamin Netanyahu logró convencer al presidente del ataque a Irán, algo que buscaba desde hacía 25 años y no había conseguido con ninguno de sus predecesores.
La mediación pakistaní ha sido clave estos días, con decenas de llamadas en las últimas horas a todos los países de la región para involucrarlos y hacer que un alto el fuego duradero sea posible. De hecho, para intentar que sea definitivo y Washington pueda encontrar la fórmula para retirarse.
Internacionales
Trump advierte que «una civilización entera morirá» a falta de acuerdo con Irán
Horas antes de que venza su ultimátum, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió que «una civilización entera morirá» si este martes no se alcanza un acuerdo con Irán, el cual denunció ataques a sus infraestructuras, como dos puentes y una autopista.
«Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás. No quiero que suceda, pero probablemente ocurrirá», escribió Trump en su plataforma Truth Social.
No dio detalles, pero ya había dicho que su ejército podría bombardear puentes, centrales eléctricas y otras infraestructuras civiles iraníes hasta devolver a la república islámica a la «edad de piedra».
Trump ha fijado como plazo la medianoche GMT del martes para que Irán ponga fin al cierre de facto del estrecho de Ormuz, una estrecha vía navegable utilizada para transportar petróleo y otras materias primas.
El lunes, afirmó que la propuesta de alto el fuego temporal que circula es insuficiente.
Irán rechaza la presión de Washington.
Según los medios estatales, las autoridades no quieren un simple alto el fuego, sino el fin de la guerra desatada el 28 de febrero con una ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra su territorio.
Lejos de darse por vencidos, los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico iraní, ha amenazado con llevar a cabo acciones contra infraestructuras que «privarán a Estados Unidos y a sus aliados del petróleo y el gas de la región durante años».
«Más allá de la región»
«Si el ejército terrorista estadounidense cruza las líneas rojas, nuestra respuesta se extenderá más allá de la región», añadió.
En Truth Social, Trump dejó la puerta abierta a un acuerdo de última hora.
«Ahora que tenemos un cambio de régimen completo y total, en el que prevalecen mentes diferentes, más inteligentes y menos radicalizadas, quizá pueda suceder algo revolucionariamente maravilloso ¿QUIÉN SABE? Lo descubriremos esta noche», escribió usando mayúsculas como suele hacer.
De visita en Budapest, su vicepresidente, JD Vance, previó intensas negociaciones en las próximas horas pero advirtió que Washington tiene «herramientas» que por el momento no ha usado.
En este 39º día de guerra, hubo bombardeos en la provincia de Alboz (norte), según medios locales. Dieciocho personas murieron en una zona residencial, entre ellas dos niños.
Dos puentes también fueron alcanzados al sur de Teherán, uno de ellos en Kashan, donde dos personas murieron, y otro cerca de Qom.
Las autoridades cerraron una importante autopista que conecta Tabriz (norte) con la capital tras un ataque, según la prensa iraní.
Además los trenes hacia y desde la segunda ciudad de Irán, Mashhad, fueron cancelados después de que Israel desaconsejara a los habitantes usar este medio de transporte hasta las 17H30 GMT.
Se llevaron a cabo ataques asimismo contra la isla de Jarg en el Golfo, punto neurálgico de la industria petrolera iraní, según la agencia Mehr y un periodista del sitio de información estadounidense Axios.
En un comunicado, el ejército israelí afirmó haber llevado a cabo «una ola de ataques a gran escala contra decenas de sitios de infraestructuras» en varias zonas de Irán. No especificó cuáles ni dónde.
«Estoy aterrorizada»
Los iraníes oscilan entre el miedo y la indiferencia.
«Estoy aterrorizada, y todo el mundo en este país debería estarlo también», dijo a la AFP Metanat, una estudiante de 27 años que afirma haber perdido a una compañera de clase en un ataque.
«Algunos se burlan de Trump y de sus amenazas», pero «esto es una guerra y no tiene nada de gracioso», asegura.
Morteza Hamidi, un jubilado de 62 años, resta importancia al nuevo ultimátum.
«Ha cambiado las fechas tantas veces que ya somos insensibles a sus amenazas», afirma.
En la región, los llamados a encontrar una salida diplomática se multiplican.
Según Axios, algunos países mediadores han propuesto la idea de un alto el fuego de 45 días.
Según la agencia de noticias iraní Irna, Teherán exige «el fin de los conflictos en la región, un protocolo para el paso seguro a través del estrecho de Ormuz», así como «la reconstrucción y el levantamiento de las sanciones».
Dos millones por barco
Irán estaría dispuesto a levantar el bloqueo del estrecho de Ormuz, imponiendo un derecho de paso de 2 millones de dólares por barco, que compartiría con el sultanato de Omán, situado al otro lado de la vía marítima, escribió el New York Times.
Utilizaría estos ingresos para reconstruir las infraestructuras destruidas por los ataques israelo-estadounidenses, en lugar de reclamar compensaciones directas.
Sina Toossi, del Centro para la Política Internacional en Washington, estima que Irán «no cederá en sus intereses vitales, sobre todo en su control del estrecho de Ormuz, cueste lo que cueste».
Por de pronto la república islámica sigue atacando a diario a los países del Golfo, a los que acusa de ayudar a Estados Unidos.
En las últimas horas fue alcanzado el gigantesco complejo petroquímico de Jubail, en el este de Arabia Saudita, indicó a la AFP un testigo.
«Si la escalada no se contiene, acabaremos en una situación que ya no se podrá controlar. Y estamos muy cerca de ese punto», advirtió el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores catarí, Majed al Ansari.





