Nacionales
Gobierno de El Salvador busca reducir costos de alimentación de animales de producción
El viceministro de Agricultura, Óscar Domínguez, afirmó que en el país se avanza con la siembra de maíz amarillo a cargo del equipo SMAR (Siembra de Maíz de Alto Rendimiento), que tiene como propósito abaratar costos de alimentación de animales de producción.
El funcionario sostiene que la alimentación de los animales representa un 80 % de los costos a empresarios y pequeños comerciantes del sector avícola y ganadero.
«Los sectores avícola y ganadero son quienes más utilizan este grano. Nuestros avicultores usan unos 13 millones de quintales al año y con SMAR el país comenzará a disminuir los costos de producción desde la primera cosecha, mejorando la rentabilidad y los precios», detalló Domínguez.
Agregó que en el trabajo de siembra y cosecha participarán cooperativas las cuales sembrarán y apostarán por una agricultura de precisión, y obtendrán conocimiento de alta tecnología brindada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). El objetivo de estas alianzas, según el viceministro, es generar un negocio rentable para las familias y alcanzar una producción 100 % nacional.
Mientras que los fertilizantes, abonos y demás agroinsumos para la asistencia a los cultivos en su proceso de crecimiento, Óscar Domínguez, aseguró que serán proveídos por las tiendas de Agrocenta a precios accesibles.
Además, explicó que debido a que las tiendas de Agrocenta brindarán precios accesibles, podrían provocar un efecto cascada en la bajada de los precios en el mercado de insumos a escala nacional.
«Estamos trabajando para disminuir los costos de producción para encontrar la rentabilidad de nuestros productores, garantizando nuestra seguridad alimentaria y promoviendo el consumo nacional», concluyó el viceministro.
Nacionales
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Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




