Ciencia
Pacientes recuperados de coronavirus NO deberían tener sexo por 30 días
Luego de cursar la tremenda enfermedad del COVID-19 que mantiene al mundo en vilo, los pacientes recuperados de coronavirus no deberían tener sexo por 30 días, al menos. Y es que si bien no está claro todavía si la infección puede transmitirse sexualmente, lo mejor es extremar precauciones.
De hecho, las autoridades de salud de Tailandia han advertido a los sobrevivientes de COVID-19 que deben esperar al menos 30 días antes de tener relaciones sexuales con alguna pareja e, incluso, antes de besar a alguien.
Para apoyar la recomendación, Veerawat Manosutthi, un experto médico del Departamento de Control de Enfermedades de Tailandia, , citó una investigación realizada en China que reveló la presencia del virus en el semen.
Dicho estudio, publicado a principios de este mes en el Journal of the American Mecidal Association (JAMA), fue realizado por expertos de la provincia china de Henan, que comparte frontera con Wuhan. Los investigadores tomaron muestras de 38 enfermos varones con COVID-19 entre el 26 de enero y el 16 de febrero, y encontraron rastros de coronavirus en su esperma.
Los autores explican que el virus podría pasar al tracto reproductor masculino “debido a las imperfecciones sanguíneas de los testículos” y advierten que “la presencia de virus en el semen puede ser más común de lo que se entiende actualmente, y no se debe suponer que los virus tradicionales de transmisión no sexual están totalmente ausentes en las secreciones genitales”.
Por ello, sugieren evitar el contacto con la saliva, la sangre y el semen de los pacientes recuperados. Incluso, se recomienda incluso el uso de preservativo luego de este periodo de 30 días de abstinencia sexual.
Ciencia
La NASA suspenderá su proyecto de estación en órbita lunar
El director de la NASA dijo el martes que la agencia espacial estadounidense pretende suspender su proyecto para construir una estación espacial en la órbita de la Luna, conocido como «Gateway», y que se centrará en su lugar en «construir una base lunar».
El cambio ocurre tras el anuncio reciente de la NASA de que reestructuraría su programa Artemis, con el que pretende enviar nuevamente astronautas a la Luna y establecer allí una presencia a largo plazo, pensando en futuras misiones a Marte.
«La agencia tiene la intención de pausar Gateway en su forma actual y cambiar el foco hacia infraestructura que permita operaciones sostenidas en la superficie» lunar, dijo el jefe de la NASA, Jared Isaacman, en un comunicado.
«A pesar de los desafíos con algunos equipos existentes, la agencia reutilizará el hardware aplicable y aprovechará los compromisos de sus socios internacionales para respaldar estos objetivos».
La Agencia Espacial Europea era una de las organizaciones internacionales socias en el proyecto Gateway.
El proyecto ya había sido criticado por quienes lo consideraban un despilfarro y una distracción de otras misiones lunares.
El programa Artemis sufrió múltiples atrasos en años recientes, pero sigue teniendo como objetivo llevar estadounidenses a la superficie lunar en 2028.
La NASA está reorganizando su calendario de vuelos para incluir una misión de prueba antes de un eventual alunizaje, explicó Isaacman.
La revisión también ocurre en medio de atrasos de la misión Artemis 2 -postergada de febrero a abril-, en la que astronautas volarán alrededor de la Luna por primera vez en más de 50 años.
Ciencia
La Tierra acumula un calor récord en 2025, según la ONU
La cantidad de calor acumulado por la Tierra alcanzó un nivel récord en 2025, con posibles consecuencias durante cientos, e incluso miles de años, advirtió el lunes la Organización Meteorológica Mundial (OMM), un organismo de la ONU.
«El clima mundial se encuentra en una situación de emergencia. Estamos llevando el planeta Tierra a traspasar sus límites. Todos los indicadores climáticos clave han superado el umbral de alarma», advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres, con motivo de la publicación del informe anual sobre el estado del clima de la OMM.
Por primera vez, este informe incorpora entre los principales indicadores climáticos el desequilibrio energético de la Tierra, que da cuenta de la rapidez con la que la energía entra y sale del sistema del planeta.
En un clima estable, la cantidad de energía solar entrante es aproximadamente igual a la cantidad de energía saliente. Pero este equilibrio se rompe por el aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero (CO2, metano y óxido nitroso), que provocan un calentamiento continuo de la atmósfera y del océano, así como el deshielo de los glaciares.
El desequilibrio se acentuó desde el inicio de los registros de observación en 1960 y, en particular, durante los últimos 20 años, hasta alcanzar «un nuevo récord en 2025», señaló la OMM.
«La actividad humana está trastocando cada vez más el equilibrio natural y sufriremos las consecuencias durante cientos y miles de años», indicó la Secretaria General de la OMM, la argentina Celeste Saulo.
En su informe, la OMM confirma que el periodo entre 2015 y 2025 marca los 11 años más cálidos jamás registrados, y que el año 2025 ocupa el segundo o tercer lugar, con una temperatura aproximadamente 1,43 °C superior al promedio del período 1850-1900.
El año 2024, que comenzó bajo la influencia de un potente episodio de El Niño, sigue siendo el año más cálido jamás observado, subraya nuevamente la organización.
«Los fenómenos extremos ocurridos en todo el mundo, como los episodios de calor intenso, las lluvias torrenciales y los ciclones tropicales, causaron trastornos y devastación, y pusieron de relieve la vulnerabilidad de nuestras economías y sociedades interconectadas», recordó la OMM.
El calentamiento de los océanos y el deshielo provocan una elevación a largo plazo del nivel medio global del mar, que se aceleró desde que en 1993 se empezaron a realizar las mediciones por satélite. En 2025, este nivel fue casi 11 cm superior al registrado al inicio de las observaciones.
El excedente de calor se almacena en un 91% en el océano, que desempeña el papel de amortiguador frente al aumento de las temperaturas en las tierras emergidas.
Sin embargo, según la OMM, «el contenido calorífico de los océanos alcanzó un nuevo máximo histórico en 2025, y la velocidad de calentamiento de las aguas aumentó más del doble entre 1960-2005 y 2005-2025».
Al mismo tiempo, las capas de hielo de la Antártida y Groenlandia perdieron ambas una masa considerable, y la extensión media anual del hielo marino del Ártico durante 2025 fue la más baja o la segunda más baja registrada en la era satelital.
Ciencia
La ciencia arroja luz sobre los grafitis de Pompeya
Mensajes de amor y sexo, insultos, dibujos… Los muros de un corredor que une los teatros de Pompeya están llenos de grafitis que muestran cómo era la vida en la ciudad italiana destruida en el año 79 por una erupción del Vesubio.
«Estos grafitis fueron creados con distintos tipos de herramientas puntiagudas» en un revestimiento pintado, que era la decoración habitual de todas las paredes interiores, explica a AFP Eloïse Letellier-Taillefer, una de las investigadoras que dirige los trabajos. «Con el paso del tiempo, este revestimiento se deteriora y la lectura de los grafitis actualmente no es fácil», añade.
Un equipo de científicos –encabezados por Letellier-Taillefer y Louis Autin, de la Universidad de la Sorbona (Francia), y Marie-Adeline Le Guennec, de la Universidad de Québec (Canadá)– recurrieron a una nueva tecnología para captar hasta el más mínimo relieve de estas inscripciones y situarlas en su contexto espacial.
En 2022, los investigadores analizaron los 27 metros de largo, 3 metros de ancho y 8 metros de alto de este corredor descubierto en 1794.
«Esta campaña nos permitió identificar, leer, descifrar y recuperar grafitis que ya habían sido observados antes» por otros equipos, cuenta Letellier-Taillefer.
«Pero en esa ocasión, trabajando con linternas, también vimos que la luz rasante era necesaria para la observación minuciosa de estos grafitis. Y descubrimos muchos grafitis que nunca habían sido identificados antes que nosotros, textos e imágenes», precisa.
En total, 79 nuevas inscripciones se sumaron al inventario de mensajes establecido a comienzos del siglo XIX.
Entre las inscripciones se puede leer una declaración de amor «Erato amat…» (Erato ama…), sin que se sepa quién era la persona elegida. «El trozo de revestimiento sobre el que estaba el grafiti se desprendió», explica Marie-Adeline Le Guennec. «Desgraciadamente nunca sabremos quién es el ser amado».
«No siempre se trata de declaraciones poéticas, muy cultas. También hay muchos insultos que utilizan el léxico sexual», abunda Louis Autin.
Este investigador hace hincapié en «la diversidad de los dibujos», que «son extremadamente ricos y detallados». Como un excepcional grafiti en el que se ven dos gladiadores cara a cara en pleno movimiento.
«La habilidad gráfica de las personas que hicieron estos dibujos es impresionante», dicen los científicos. Pero no quieren tampoco arriesgarse a identificar a estos artistas aficionados: según ellos son «gente que no iba al teatro porque no lo mencionan, soldados de paso…».
«Nuestra intención es aplicar una mirada científica muy escrupulosa a estas inscripciones para convertirlas en objetos de historia de la cultura popular», subrayan.
Pero avanzar en las investigaciones recurrieron a una innovación tecnológica llamada RTI (Reflectance Transformation Imaging), «una técnica fotográfica que permite obtener imágenes en 2D, pero con una dimensión adicional, que es la luz», describe Eloi Gattet, fundador de la empresa Mercurio Imaging. «Está entre la fotografía y la 3D».
La técnica, que permite identificar microrrelieves, ya se conoce para obras de arte, pero nunca se había utilizado a tan gran escala, sobre superficies enteras de muros.
Durante cinco noches de septiembre, los investigadores y los equipos técnicos de Mercurio Imaging fotografiaron y digitalizaron el corredor con un dispositivo rodeado de múltiples luces que formaban una cúpula.
Se tomaron cerca de 15,000 imágenes, que cubren el conjunto de los dos muros.
El resultado puede verse en el proyecto «Bruits de couloir» (Ruidos de pasillo), y en una plataforma (www.bdc-pompei.com) que, aunque inicialmente está reservada a los investigadores, se abrirá al público en las próximas semanas.




