Cuando el liderazgo político piensa y actúa en minúsculas

Por: Julio Palacios (*)

Las ideas minúsculas de cualquier tipo de liderazgo, son en consecuencia las que producen obras minúsculas, y dejan para el futuro monumentos minúsculos para las nuevas generaciones.

El intento de alentar un tipo de pensamiento que haga posible que los tomadores de decisiones políticas nacionales estratégicas, que en lo político, en lo económico, en lo psicosocial y en lo espiritual, despierten mañana soñando con un mundo posible que supere el pulgarcito  salvadoreño; y que los lideres sea capaces de asumir su cargo con dignidad de reconocerse  funcionario público  o privado,  que se esfuerzan  y piensen con el orgullo de ser salvadoreños en mayúsculas; podemos tomar como ejemplo del pueblo catalán por su gallardía y tesón, se esfuerzan por ser los mejores en todos los órdenes posibles.

Una visión del mundo en general nos muestra la perspectiva histórica de como se ha desarrollado nuestro pulgarcito. Cuando en otros Países se implementa una “visión de País en Mayúsculas” cuando ponen en marcha la industrialización como eje del desarrollo; para luego usar el conocimiento en el diseño de máquinas para producir otras máquinas y productos; en nuestro suelo la agricultura de supervivencia y el modelo agroexportador del añil, luego del café atascaban el desarrollo de esta nación, libre de la democracia, ufana de su oligarquía criolla, y gobernada por el orgullo mestizo de un estamento militar acompañada de un sequito de leguleyos constitucionalistas.

Esa fue la miniatura de Estado que los jerarcas y generales lograban atisbar para el futuro de una nación que con la visión religiosa cachureca que nos redujo a ser el pulgarcito del poeta Roque Dalton.

Pero como el futuro es inmenso en oportunidades y sueños por alcanzar, debemos poner en marcha un Plan de Nación que proponga el logro de los objetivos del milenio salvadoreño. La arquitectura de un país para que vivir siempre pensando en el futuro posible en mayúsculas.

Una política nacional del desarrollo que incluya todo el aparato del Estado y la sociedad académica en las áreas del conocimiento, para producir vivienda digna municipal, servicios esenciales y básicos descentralizados, apostarle a que cada municipio de El Salvador esté dotado de una visión en mayúsculas. Pero para ello es necesario explicarse a sí mismo que es pensar en mayúsculas en los temas del desarrollo integral de una nación.

En lo político, se debe de superar el caciquismo local partidario que para los fines de esta nota explicadora lo podemos resumir en lo siguiente; los diputados con los consejos municipales de su departamento, definan una agenda del desarrollo de sus municipios con la participación de la gente y la comunidad, para lograr los objetivos de la agenda departamental. Y que los diputados legislen pensando en su lugar en la historia que un nuevo orden constitucional es necesario para avanzar en mayúsculas.

En lo económico, debemos avanzar de la economía tercerista a la economía social con el desarrollo de las empresas de trabajadores y asociados privados, el valor del capital debe ser tan valioso como lo es el trabajo. La educación para la economía inclusiva y el desarrollo social participativo, como apuesta para los próximos 25 años de marcha forzada como país, que debe ocupar su lugar en las economías comparadas con los países nórdicos y de otros del segundo orden latinoamericano.

En el orden psicosocial, potenciar el espíritu creativo de los talentos nacionales para que desarrollen esa política de economía inclusiva, el arte como bien público con valor agregado; promover la educación como ciencia de aplicaciones prácticas, el diseño de las maquinas sea producto de los talentos que sueñan con sustituir la mecánica natural con materiales y procesos que la reproduzcan, los estudios universitarios deben de ser orientados a la marcha del desarrollo de las industrias diversas, inicialmente como objetivo demostrar que podemos producir y sustituir una inmensa gama de bienes y servicios, y que la política nacional para el desarrollo, encadena y participan activamente  todos aquellos que gozan del natural talento que existe en todas las áreas del conocimiento, la técnica y la ciencia aplicada; que con su concurso se produzca lo mejor para nuestro País, y dejemos de exportar materias primas incluyendo la basura que tiene sus múltiples usos industriales. Con el lema: salario justo ajustable a la economía doméstica y progresiva profesionalmente. A mayor participación mejor salario.

(*) Abogado de la República