Nacionales
Supuesto degenerado violó al menos a seis mujeres las cuales lo reconocieron, entre otras señas, por su hedor y tartamudeo
Su hedor era característico, al igual que el del interior del desvencijado carro modelo 83 que utilizaba para raptar a sus víctimas. Otro aspecto que delató al criminal era su tartamudeo al amenazar a las atacadas.
Fue algo en lo que coincidieron en señalar de su agresor, entre otros aspectos, las seis víctimas de este violador en serie, al denunciar el crimen ante las autoridades.
De hecho el caso fue conocido en un inicio con el coloquial “caso del Tartajo”.
Benjamín Ernesto Escobar Molina (28) es un supuesto mecánico, desempleado, residente en el cantón Lourdes, municipio de Colón, departamento de La Libertad, que contantemente viajaba a la ciudad de Santa Ana, en el occidente del país y que, de acuerdo con las investigaciones, violó, al menos, a 6 mujeres, entre ellas a varias adolescentes, entre el 30 de noviembre de 2018 y los primeros días del mes de febrero de 2019.
A bordo de un viejo automóvil placas P 186-383, vidrios oscuros, color blanco y rines dorados y plateados, Escobar Molina recorría, preferentemente entre las 6:30 y las 7 de la mañana, un tramo de la carretera antigua a San Salvador, en la jurisdicción de Santa Ana, para llevarse a punta de pistola a mujeres jóvenes y adolescentes que esperaban el autobús o caminaban a un lado de la vía rumbo a sus trabajos o centros de estudios.
Con la víctima a bordo el tipo conducía el vehículo hasta un sitio desolado donde consumaba otros delitos, entre esos el de violación.
El sujeto despojaba a sus víctimas, además, de dinero en efectivo, celulares y joyas.
Con el testimonio de las agredidas y las imágenes de las cámaras que grabaron el trayecto del automotor, las autoridades dieron con Escobar Molina el pasado 4 de febrero, y le decomisaron un revólver por lo que fue detenido, junto con otro sujeto, acusados del delito de tenencia, portación y conducción ilegal de arma de fuego.
La mañana de este martes, investigadores de la delegación de Santa Ana, llegaron a las bartolinas de la subdelegación de Santa Ana para intimarlo mediante siete órdenes administrativas giradas por la regional de la Fiscalía por los delitos de violación agravada, otras agresiones sexuales agravadas, privación de libertad agravada y robo agravado en perjuicio de 6 mujeres.
Por ahora la policía investiga el caso de una presunta séptima víctima que describe a dos victimarios, uno de los cuales sería Escobar Molina y el otro José Rigoberto Reynosa Mendoza (25), el sujeto junto con el cual fue arrestado el violador en serie el pasado 4 de febrero.
Nacionales
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Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




