Nacionales
Aeropuerto Internacional de El Salvador ha atendido más de 1.2 millones de viajeros en lo que va de 2023
La buena gestión del Gobierno continúa dando excelentes resultados para el país, muestra de ello es que la atención de viajeros en el Aeropuerto Internacional de El Salvador San Óscar Arnulfo Romero y Galdámez continúa en franco crecimiento, luego de que se superaran las cifras del 2019, catalogado como el año de prepandemia, cuando el turismo se estancó a nivel mundial.
“El aeropuerto es la puerta que conecta al mundo con un nuevo El Salvador. Del 1 de enero al 23 de abril de 2023, hemos atendido 11,574 vuelos comerciales de pasajeros 1,213,752 pasajeros de entrada, salida, conexiones y transbordo”, confirmó la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA).
Incluso, esa cantidad supera en aproximadamente 7.4 % el número de viajeros atendidos en la terminal aérea entre el 1 de enero y el 30 de abril del año pasado, cuando se registraron 1,124,209 viajeros entrantes, salientes, tránsito y conexiones.
En ese mejor desempeño de la atención de viajeros ha incidido mucho, entre otras causas, el incremento de turistas extranjeros que cada vez más están visitando El Salvador, gracias al nuevo clima de total seguridad, que ahora se vive en el país, originado por el exitoso combate a las pandillas, por medio del Plan Control Territorial y el régimen de excepción, bajo el liderazgo del Presidente Nayib Bukele.
De acuerdo con las proyecciones de CEPA, este año se espera superar los 3.5 millones de viajeros que fueron atendidos durante el 2022, lo cual también es reforzado con la meta de visitantes internacionales que para este año se ha propuesto alcanzar el Ministerio de Turismo, y que se estima en 2.9 millones de personas.
Para mejorar la movilización de estos volúmenes de viajeros, el Gobierno amplió el año pasado la terminal de pasajeros con una inversión de $56 millones y, este año se aumentarán 40 posiciones al área de chequeo de viajeros.
Nacionales
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Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




