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Vida

Conoce que es el ‘figging’, la práctica erótica donde se utiliza el jengibre

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El sexo mola. Siempre y cuando no seas una persona asexual, el sexo te permitirá disfrutar, relajarte, vibrar, etc. De hecho, para tener una fusión ideal en la cama o al menos placentera no hacen falta excesivas florituras, basta con escuchar al otro —con todos los sentidos— e ir fluyendo. Bueno, más o menos. La cuestión es que el sexo es de esos placeres que no tienen límite. Y en esa ilimitada franja de opciones aparece el figging, una palabra anglosajona que da nombre a la práctica sexual de introducir jengibre en el ano o la vagina.

 

Dolor y placer: dos caras de la misma moneda

Se trata de una fantasía que forma parte del BDSM, término que fue creado para abarcar las prácticas eróticas del bondage y la disciplina; dominación y sumisión, así como sadismo y masoquismo. El tema es que existe un factor común entre algunas de ellas: la humillación erótica y el placer generado a través del dolor. «El figging estimula la circulación sanguínea. Así el jengibre favorecerá que la zona esté más sensible y reciba más intensamente toda serie de estímulos»», explica Héctor Galván, Director Clínico del Instituto Madrid de Sexología, Psicólogo Clínico y Sexólogo.

 

Por su parte, Carme Sánchez, co-directora del Instituto de Sexología de Barcelona explica que no conoce a «nadie que haya practicado el figging» pero sí se ha informado sobre algunas mujeres que extraen el jugo de la planta y lo utilizan para frotarse zonas como el clítoris: “El jengibre genera una estimulación más grande pero a la vez un fuerte escozor y picor. Cuando este picor entra en contacto con las mucosas se produce una sensación de calor muy intensa que conlleva a la dilatación femenina”, señala.

Cuando en nuestra cabeza se unen las palabras ‘jengibre’, ‘ano’ e ‘introducir’ se forma una especie de cacao extraño, sobre todo si nos viene al recuerdo la peculiar forma que tiene esta planta. Pero que no cunda el pánico, al menos no del todo: para realizar esta práctica se utiliza un trozo de raíz pelado y con una forma alargada similar a la de un dedo o un pequeño consolador.

 

En todo lo que engloba el BDSM el objetivo es que el dolor se interpreta como algo placentero. Prueba de ello es que “la relación entre placer y dolor es compleja”, apunta Sánchez ya que, según la experta, “ambas sensaciones se conectan en algunos puntos, por ejemplo, en la generación de endorfinas”. Galván, por su parte, explica que «es la persona la que lo interpreta como algo placentero o no, en base a sus preferencias y fantasías sexuales».

 

Probar o no probar, esa es la cuestión

Mientras le relataba a mi compañera de piso sobre qué iba a tratar este artículo su cara iba transformándose desde la incredulidad hasta la sorpresa y el desagrado: “¿No lo irás a practicar en primera persona, no?”, sentenció. “No, no”, le dije convenciéndome todavía más de no bajar a Mercadona a comprar jengibre extra después de ver su cara de espanto. La búsqueda de alguien de mi entorno que quisiera practicarlo para contarme su experiencia no tuvo resultado pero entonces llegué a las profundidades oscuras de Internet. Sí, Forocoches.

“Suelo masturbarme bastante a menudo, muy pocas veces juego con mi culo al hacerlo pero a veces sí. Decidí que si probaba esto lo haría cuando ya estuviera muy excitado por si el efecto no me convencía al menos poder correrme”, explica en un hilo Qwert, un usuario anónimo. Mientras veía porno y descubría que estaba a punto de correrse Qwert pasó a la acción: “Humedecí un poco mi culo con saliva e introduje el trozo de jengibre que había preparado con anterioridad”.

 

“Al principio nada, pero de repente empecé a sentir un calor bastante intenso, muy soportable y agradable, nada que hubiera sentido antes, cada vez iba a más y me daba miedo que ya no hubiera vuelta atrás. El calor hacía que tuviera más y más ganas de correrme. Lo disfruté mucho. No descarto repetirlo algún día”, concluye el usuario de Forocoches que decidió resumir su historia con: “Me metí un trozo de jengibre por el culo y me gustó”. Ole tú, Qwert.

 

De forma de tortura a placer voluntario

Lo que probablemente no sabía este intrépido pajillero era que el figging era un método de castigo que los romanos utilizaban como forma de disciplina sobre las esclavas en la antigua Grecia. El ardor tan fuerte se debía a la irritación provocada por el contacto del jengibre con las mucosas de la vagina o la sensible piel de las paredes del ano. Dicho picor tenía el fin de restringir la movilidad de los reclusos o reclusas.

 

Sin embargo, figging es un derivado de la palabra feaguing, una práctica que consistía en introducir un irritante como el jengibre, la cebolla o la pimienta en el ano o la vagina de un caballo para que llevaran la cola levantada y se movieran de forma animada.

Resulta cuanto menos curioso observar que lo que antiguamente estaba considerado como un castigo, hoy día hay personas que lo practican por placer. En esta misma línea, Carme Sánchez apunta que “todo tipo de relaciones que estén dentro del BDSM deben realizarse con alguien que esté formado, ya que una cosa es lo que se ve en 50 sombras de Grey y otra la realidad”. Es por ello que para la sexóloga “toda práctica que se salga de la norma debe ser consensuada y segura”.

 

Si finalmente deseas llevar a cabo el figging —por supuesto con todas las precauciones que introducir un objeto extraño por tu ano merecen— y no tienes jengibre a mano, también pueden usarse cebollas, pimienta o guindillas por lo que todo dependerá de lo que tengas en la cocina de tu casa cuando te de un calentón. Y, si finalmente todo esto supera tu idea de sexo sin límites y esta práctica no entra dentro de tus fantasías eróticas, guarda el jengibre que va muy bien para el constipado y en el sushi.

Vida

Estas son las 12 razones frecuentes por los que un matrimonio termina en divorcio, según los abogados

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Por ahí se dice que “El amor acaba”, y sí es verdad, pues esas parejas que parecían tener una relación sumamente sólida pueden llegar a protagonizar dolorosas separaciones que terminan en divorcios.

En estos tiempos de pandemia, los matrimonios se han visto obligados a convivir durante un largo tiempo prácticamente las 24 horas del día, los 7 días de la semana, lo cual ha generado crisis en los hogares pues muchos han descubierto en este tiempo que su relación de pareja no es como creían y por ende, es mejor que  cada quien tome caminos separados.

Un estudio llevado a cabo por Wendy Manning y Krista Payne de Bowling Green reveló que en Estados Unidos, en 2019, se registraron alrededor de 2,2 millones de matrimonios y cerca de un millón de divorcios en todo el país.

De hecho, el mismo análisis estimó que en el 2021 se calculaba que habrían 339,917 bodas por 191,053 separaciones en los juzgados, en su mayoría alegando “diferencias irreconciliables”.

Pero, ¿Qué son esas cosas que puedan llevar a una pareja a tomar la decisión de separarse?  

La Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA) elaboró el informe del IV Observatorio del Derecho de Familia, en donde indicaron que han descubierto  cuáles son los motivos o causas más comunes por las que las personas deciden darle fin a su matrimonio. .

También, otro dato revelador de la AEAFA es que el grupo de edad en el que se concentran más divorcios comprende edades entre los 40 y 50 años.

Los 12 motivos más frecuentes por los que un matrimonio termina en divorcio

1) El desgaste, alejamiento y la falta de comunicación al que lleva el estrés provocado por la crianza de los hijos y el trabajo.

2) Desenamoramiento, a veces, acompañado del inicio de una relación con una tercera persona.

3) Infidelidad.

4) Dificultades económicas.

5) Diferencias que surgen a raíz de la crianza y de la educación de los hijos. Se pone en evidencia estilos de vida y valores completamente distintos.

6) La excesiva presencia de las respectivas familias políticas que generalmente ayudan, pero que a veces también cansan. Sobre todo, cuando uno de los miembros de la pareja mantiene vínculos de excesiva dependencia con su familia de origen.

7) Irritabilidad o mal carácter. En casa, con nuestros más íntimos, se nos caen las caretas. Aprovechamos la confianza de aquellos que más nos quieren y que nos necesitan para sacar la peor de nuestras versiones.

8) Elección de una pareja con un carácter incompatible e irreconciliable con el nuestro.

9) Adicciones.

10) Violencia de género, doméstica, trato inadecuado entre los miembros de la pareja.

11) Dificultad para gestionar las emociones que genera el surgimiento de enfermedades, físicas o mentales, o agravamiento de las ya existentes en algún miembro de la familia.

12) Cuando uno de los miembros de la pareja revela su verdadera orientación sexual.

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Vida

¿El Covid-19 es ahora una gripe?

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El Covid-19 ha sido la guerra microbiológica más grande que ha padecido la humanidad. En tiempo récord, hemos tenido que crear vacunas para elevar la resistencia del organismo y protegernos del agresor.

Todas las vacunas aprobadas han contribuido a bajar los efectos nefastos de la infección. A pesar de los detractores y de todas las leyendas urbanas al respecto, estamos llegando al punto en que la enfermedad pudiera convertirse en una especie de gripe. Se estima que pase de un estado de pandemia a uno gripal generalizado. De esa forma, cada año serían brotes más débiles y controlables.

¿Cómo es la evolución del estafo gripal por Covid-19? El tiempo de incubación suele ser algo menos con estas nuevas cepas, entre ellas ómicron y delta, entre otras que no se han popularizado. Evoluciona entre 5 y 8 días. Algunos pacientes se encuentran asintomáticos, aunque pueden presentar serología antigénica positiva o PCR positiva.

Algunos síntomas: Cefalea en zona posterior de cabeza, dolor en la parte superior del globo ocular, escalofríos con temperatura corporal normal, febrícula que puede migrar a fiebre, dolor de garganta y sensación de resequedad, fatiga constante con pérdida de apetito, dolores abdominales difusos y diarreas, adenopatías o ganglios amigdalares, dolor torácico central en reposo y deseo de dormir o sensación de letargia.

Medidas a tomar: Protegerse con mascarillas KN95 o FFP2 y mantener la distancia social. Si da positivo o se siente mal, informe inmediatamente a su médico. A partir de entonces, le sugiero una dieta alcalina. No tomar lácteos ni carne, ya que aumenta la acidez corporal y la producción de flemas. Tomar abundante agua alcalina, al menos 3 litros diarios. Vitamina C500 cada 8 horas; multivitamínico y mineral, un comprimido al día. Té verde con miel y una pizca de bicarbonato de sodio, en ayunas. Omega 3 de 500 mg, cada 12 horas. Infusión o pastillas de romero, una vez al día.

Los síntomas deben mejorar en 7-10 días. Si el dolor torácico aumenta, si hay fatiga con falta de aire, cefalea que no cede al paracetamol, tos seca o mareos, llame a su médico o acuda a urgencias.

En algunas personas puede evolucionar desde una simple gripe a una infestación general, con fallo orgánico, motivo por el cual hay que estar atentos. Y, por supuesto, estar al día en la vacunación, ya que ha demostrado mejorar la tasa de letalidad y morbilidad.

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¿Se acaba realmente el deseo sexual al envejecer?

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Claudia y Luis se conocieron muy jóvenes. Enseguida supieron que estaban hechos el uno para el otro. Su comienzo fue un arrebato, no podían dejar de pensar en el otro, de idealizarlo, y sus cuerpos se excitaban con solo rozarse. Necesitaban hacerse el amor con frecuencia.

Han pasado toda una vida juntos. Aunque ha habido algunos problemas de salud, se mantienen básicamente bien y se autogestionan. Pasan algunos ratos en el centro de día de su barrio, pasean y comparten las tareas de casa. De vez en cuando, se ocupan de sus nietos. ¡Y aún siguen atrayéndose! Ahora de manera diferente, disfrutando con su afecto y sus cuerpos. Es un amor de compañeros, de estar con quien se ama y disfrutarlo.

Sexualidad y sensualidad son aspectos diferenciales e inclusivos del hecho sexual humano. Presentes a lo largo de toda la vida, se aprende y perfila hacia el placer de lo cotidiano, del cuerpo, del humor y disfrute mutuo, del amor de compañeros.

Las personas mayores tienen, básicamente, las mismas necesidades de obtener placer y bienestar que los niños, adolescentes, jóvenes y adultos, y aunque suelen estar peor cubiertas, especialmente en los que viven institucionalizados, no desaparecen con la edad.

Seguir siendo un ser sexual durante el proceso de envejecimiento debe considerarse un derecho fundamental y un predictor significativo de la calidad de vida.

La manera en la que cada persona se siente y se expresa como mujer o como hombre es un hecho biográfico que dura toda la vida, es su sexualidad.

La expresión de este hecho encaminada a obtener placer, con la participación del cuerpo a través de los sentidos, es su sensualidad, que se alimenta de deseos y habilidades para atraer a alguien, su erótica, y se manifiesta en innumerables conductas, a veces compartidas y otras en solitario, su amatoria.

El placer no disminuye con la edad

La mayoría de los adultos mayores permanecen sexualmente activos, el interés por el sexo y el placer no disminuyen con la edad.

Aunque la edad, por sí sola, no es motivo para cambiar prácticas sexuales que se han disfrutado a lo largo de la vida, es posible que deban asumirse adaptaciones, en su caso, a determinadas limitaciones físicas y a efectos de enfermedades o medicamentos.

Pareja de adultos besándose.
(Foto: GETTY IMAGES)

Estos cambios serán menos pronunciados y la erótica sensual asociada menos afectada cuando se ha sido sexualmente activo. La imaginación, la estimulación sensorial y otras ayudas ambientales pueden incrementar la receptividad al placer y al encuentro.

Indagando en esas ayudas externas hemos recabado en tiendas eróticas respecto a las necesidades más frecuentes planteadas por personas mayores.

Entre los hombres son aspectos relacionados con la erección los más consultados, desde cremas de uso tópico a arneses peneanos. Entre las mujeres, aspectos relacionados con lubricación y fricción en relaciones coitales y estimuladores del erotismo como perfumes, lencería, masajeadores y juguetes.

No obstante, es necesario considerar que hay adultos que optan por no participar en actividades sexuales, y eso también es normal.

El efecto de enviudar

Los factores psicológicos y sociales que afectan la sexualidad a medida que se envejece son muy importantes. En muchas culturas, el sexo está vinculado a la juventud y es posible que las personas mayores se sientan menos deseables, pudiendo afectar negativamente su autoestima lo que, a su vez, impactaría sobre su desempeño sexual.

Por ejemplo, enviudar tiene numerosas implicaciones en lo que respeta a la salud emocional y sexual, ya que las personas que han estado en una relación durante la mayor parte de sus vidas pueden no saber cómo gestionar sus sentimientos sexuales a largo plazo.

Pareja agarrada de las manos.
(Foto: GETTY IMAGES)

De acuerdo con la información obtenida entre el alumnado de la Universidad de los Mayores (UCLM, Albacete 2020), la sexualidad es un componente muy importante para su bienestar (93%), y aunque disminuye la práctica de actividades sexuales genitales, como el coito, mantienen activo el deseo sexual (71%) y disfrutan con el afecto y la erótica (69%).

Lo que fue un amor intenso, apasionado, genitalizado, expectante bajo el efecto de la dopamina, es ahora un amor de compañeros, de estar con quien se ama y disfrutarlo, con gran implicación de los sentidos y las emociones, mediado por neurotransmisores (serotonina y oxitocina) cuyos efectos son más sosegados.

Desinhibición y entrega al placer

Estos cambios pueden reflejarse en la apertura emocional durante las prácticas sexuales (91%), la desinhibición y entrega al placer durante las relaciones (7 %) y la satisfacción con su estado de humor después de la actividad sexual (9 %).

Al tener en cuenta el género, se encuentran diferencias en su autopercepción, por ejemplo, respecto a la intensidad de la excitación sexual (54% hombres / 45% mujeres) o el equilibrio entre lo que se da y se recibe (63% hombres / 36% mujeres).

Pareja de adultos besándose.
(Foto: GETTY IMAGES)

La querencia a los placeres se mantiene y amplía a lo largo de la vida. No debemos olvidar que, si no lo somos ya, todos seremos ancianos dentro de unos años y que querremos lo que todos querremos: disfrute, dignidad, privacidad y el cuidado atento de una persona, sin interferencias impertinentes.

*Marta Nieto López y Rigoberto López Honrubia son profesores del Departamento de Psicología de la Universidad de Castilla-La Mancha, España

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