Vida
ALERTA: Latidos de su corazón podrían predecir cuánto tiempo vivirá
Cada latido adicional por minuto aumentaba el riesgo general de muerte temprana de una persona en un 3 por ciento
Estados Unidos.- Su frecuencia cardiaca en reposo ofrece una idea sobre cómo va su salud. Esa es la sugerencia de un nuevo estudio, que encontró que los hombres suecos mayores con una frecuencia cardiaca en reposo de 75 latidos por minuto tenían el doble de riesgo de una muerte temprana, aunque esa frecuencia está dentro del rango normal de 50 a 100 latidos por minuto.
Ese aumento en el riesgo se mantuvo tanto para la muerte por cualquier causa como para la muerte vinculada con la enfermedad cardiaca.

Además, cada latido adicional por minuto aumentaba el riesgo general de muerte temprana de una persona en un 3 por ciento, y su riesgo de enfermedad cardiaca en un 2 por ciento.
Basándose en los resultados, quizá los médicos deban vigilar la frecuencia cardiaca en reposo de las personas, señaló el Dr. Vincent Bufalino, experto de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association). Un aumento gradual en la frecuencia cardiaca podría significar problemas futuros para su salud.
«No hubiera pensado que un cambio en la frecuencia cardiaca en reposo tendría un impacto de ese nivel», señaló Bufalino, vicepresidente sénior y director médico sénior de cardiología en Advocate Health Care de AMG, en Naperville, Illinois.
Al mismo tiempo, dijo Bufalino, es «un poco exagerado» considerar a la frecuencia cardiaca en reposo como un factor de riesgo independiente de la salud del corazón.
En vez de ello, es probable que una frecuencia cardiaca en aumento sea una señal de advertencia de otros factores de riesgo cardiacos bien establecidos, como la diabetes, la hipertensión, fumar cigarrillos y los antecedentes familiares de problemas cardiacos, explicó.
Pero «si la frecuencia cardiaca en reposo es más alta, es posible que lo oriente a tener más cuidado con esas personas», planteó Bufalino.
En este estudio, investigadores dirigidos por el Dr. Salim Bary Barywani, de la Academia Sahlgrenska en la Universidad de Gotemburgo, monitorizaron a unos 800 hombres nacidos en 1943 y que vivían en Suecia.
En 1993, esos hombres rellenaron cuestionarios sobre su estilo de vida y su salud, y se sometieron a un completo examen médico que incluyó una medición de la frecuencia cardiaca en reposo, dijeron los autores del estudio.
La frecuencia cardiaca en reposo se midió de nuevo en 2003 y en 2014 entre los que seguían con vida y estuvieron dispuestos a participar.
Durante el periodo de 21 años, alrededor de un 15 por ciento del grupo original de hombres fallecieron antes de cumplir los 71 años, mientras que más o menos un 30 por ciento desarrollaron una enfermedad cardiovascular, reportaron los investigadores.
Una frecuencia cardiaca en reposo de 75 o más en 1993 se asoció con el doble de riesgo de muerte o enfermedad cardiaca en los años subsiguientes, en comparación con una frecuencia cardiaca en reposo de 55 o menos, mostraron los hallazgos.
Al mismo tiempo, una frecuencia cardiaca en reposo estable de entre 50 y 60 se asoció con un riesgo de enfermedad cardiaca un 44 por ciento más bajo entre los 60 y los 70 años, según el informe, que aparece en la edición en línea del 15 de abril de la revista Open Heart.
Los investigadores anotaron que como se trata de un estudio observacional, no puede establecer una verdadera relación causal.

El Dr. Prashant Vaishnava, cardiólogo en el Hospital Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York, concurrió con Bufalino en que es probable que la frecuencia cardiaca en reposo sea un indicador de otros factores de riesgo cardiacos.
«Parece que ahí es donde debe seguir enfocándose la atención, en lugar de en la frecuencia cardiaca en reposo, que puede variar por muchos motivos, francamente», indicó Vaishnava. «Si veo a un paciente en ese rango de edad con una frecuencia cardiaca en reposo de 75 latidos por minuto, quizá no lo considere un factor de riesgo, pero seguiría observando al perfil de factores de riesgo restantes».
En general, cuando revisan la frecuencia cardiaca, los médicos tienden a buscar extremos, dijo Bufalino.
Sabemos que cuando el corazón comienza a fallar, la frecuencia cardiaca aumenta, sin duda, indicó Bufalino.
Que sea demasiado lenta tampoco es bueno: una frecuencia cardiaca en los 40 también puede indicar que el marcapasos natural del corazón podría estar fallando, añadió.
«Los extremos de una gran lentitud y una gran rapidez son marcadores bien establecidos para que los observemos e intervengamos», afirmó Bufalino.
Vaishnava apuntó que las personas probablemente deban «considerar estos hallazgos con un grano de sal», dado que en el estudio solo participaron hombres y que otros factores podrían haber tenido un rol en las muertes tempranas.
Las personas con una frecuencia cardiaca en reposo elevada pueden mejorarla a través del ejercicio aeróbico, planteó Bufalino. También deben hablar con el médico sobre la gestión de otros factores de riesgo de la salud cardiaca, como la hipertensión y el colesterol.
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Especialista destaca la importancia del descanso en el Día Mundial del Sueño
En conmemoración del Día Mundial del Sueño, una fecha que se celebra el viernes previo al equinoccio de primavera en el hemisferio norte y que busca concienciar sobre la importancia de dormir bien para la salud y el bienestar, la neuróloga internista y especialista en medicina del sueño, Elena Majano Muñoz, explicó en la entrevista de Frente a Frente que el sueño es un proceso fundamental para recuperar energía.
Asimismo, dijo que permite que el cerebro realice funciones esenciales como consolidar la memoria, regular las emociones y mantener la concentración. Destacó que los ciclos naturales del planeta influyen directamente en el descanso.
«Durante los equinoccios, el día y la noche tienen prácticamente la misma duración, lo que simboliza el equilibrio entre las horas de actividad y las horas de descanso», explicó.
Según la especialista, en épocas antiguas las personas organizaban sus actividades de acuerdo con la salida y la puesta del sol. Sin embargo, la llegada de la electricidad y el uso prolongado de dispositivos electrónicos han alterado estos patrones naturales.
La exposición a pantallas durante la noche puede afectar la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño, lo que dificulta conciliar un descanso adecuado.
Entre las recomendaciones para mejorar la calidad del sueño, la especialista destaca la importancia de preparar el entorno antes de ir a la cama. Se sugiere cenar temprano y de forma ligera, reducir el uso de pantallas al menos una hora antes de dormir y hacer actividades relajantes.
También se recomienda crear un espacio de transición antes de entrar a la habitación, donde la persona pueda desconectarse de las preocupaciones del día mediante ejercicios de respiración, meditación o actividades tranquilas.
«Es importante que el cerebro asocie la cama únicamente con el descanso», señaló Majano.
La especialista subrayó que los hábitos de sueño comienzan a formarse desde la niñez, por lo que los padres juegan un papel clave en establecer rutinas adecuadas para dormir.
Estas rutinas pueden incluir horarios regulares, reducción de pantallas, cepillado de dientes y actividades tranquilas como la lectura de un cuento antes de acostarse.
Asimismo, se recomienda evitar utilizar la habitación o la cama como castigo, ya que esto puede generar asociaciones negativas con el momento de dormir.
En adultos, recomiendan dormir al menos seis horas por noche, aunque lo ideal es entre siete y ocho horas de sueño continuo y reparador. Dormir menos de seis horas de manera constante puede provocar irritabilidad, fatiga, dificultades de concentración y lo que se conoce como «niebla mental».
De acuerdo con los expertos, priorizar el descanso no solo mejora el rendimiento diario, sino que también contribuye a la salud física y mental a largo plazo.
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La OPS ofrece curso para prevenir la obesidad y las Enfermedades No Transmisibles
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció el curso virtual de autoaprendizaje sobre políticas regulatorias para prevenir la obesidad y las Enfermedades No Transmisibles (ENT) relacionadas con la alimentación.
«Aborda etiquetado frontal, impuestos a bebidas azucaradas, regulación escolar y gestión de conflictos de interés», detalló la organización.
La OPS impulsa este curso debido a la influencia de industrias que promueven alimentos poco saludables que contribuyen al incremento de la obesidad y las enfermedades no transmisibles.
Por ello, la finalidad del curso es fortalecer la capacidad de los participantes para diseñar y promover políticas regulatorias de nutrición efectivas que reduzcan la demanda y la oferta de productos procesados y ultraprocesados.
El curso está dirigido a formuladores de políticas, profesionales de la salud pública, representantes de organizaciones de la sociedad civil, personal de la OPS, funcionarios nacionales y subregionales, defensores de salud pública e investigadores.
El curso es de autoprendizaje con una duración prevista para 10 horas, es gratuito y no tiene plazos de finalización.
Los interesados en recibir la formación pueden ingresar al enlace: https://campus.paho.org/es/curso/politicas-regulatorias-obesidad.
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La oficina ahora cabe en una mochila: así son las laptops diseñadas para el trabajo remoto
Trabajar desde una oficina ya no es una obligación. En 2026, cada vez más personas realizan sus jornadas laborales desde cafeterías, aeropuertos o destinos turísticos, impulsadas por el creciente uso de equipos tecnológicos diseñados para acompañar ese estilo de vida en movimiento.
Este cambio ha transformado el papel de las laptops, que ahora deben ofrecer algo más que buen rendimiento. La prioridad es que sean ligeras, silenciosas y capaces de funcionar durante largas jornadas sin depender de una conexión directa al tomacorriente, permitiendo a los usuarios trabajar desde cualquier lugar sin interrupciones.
«El nómada digital de 2026 no busca una computadora, busca un ecosistema que no le pese en la mochila ni en la mente. La verdadera innovación hoy no es la velocidad, sino la autonomía emocional: esa certeza de que tu equipo responderá igual en un coworking de Berlín que en una terraza frente al Mediterráneo», señaló el gerente de Ventas para Centroamérica y el Caribe de Acer, Nigel Pallete.
Laptops como las Acer Aspire 16 AI, con una pantalla más grande, manteniéndose adecuada para trasladarse entre diferentes ubicaciones, y Swift 14 AI, con un equilibrio sólido entre portabilidad y rendimiento, lideran el mercado por su integración con IA.
Esto es lo que debes buscar en un portátil: Los nuevos modelos deben superar las 15 horas de uso continuo, lo que permite completar jornadas completas de trabajo o incluso vuelos largos sin necesidad de recargar.
Además, la inteligencia artificial se ha integrado como una herramienta clave, permitiendo optimizar el consumo de energía, reducir el ruido durante videollamadas y mejorar el rendimiento general del equipo según las necesidades del usuario.
La conectividad debe ser Wi-Fi 7, que ofrece mayor estabilidad, especialmente en lugares donde muchas personas comparten la misma red, como aeropuertos, centros comerciales o espacios de trabajo compartidos.
Y si se trata del peso, actualmente, existen laptops que pesan menos de 1.2 kilogramos, facilitando su transporte diario. También destacan las pantallas diseñadas para reducir el cansancio visual, lo que permite trabajar durante más tiempo con mayor comodidad, incluso en exteriores.
Por otra parte, para quienes realizan la mayor parte de su trabajo en internet, las Chromebooks de gama alta, ofrecen rapidez, seguridad y un mantenimiento mínimo, lo que las convierte en una opción práctica para el trabajo remoto.
Los expertos de Acer coinciden en que la tendencia ya no se enfoca en tener la laptop más potente, sino la más eficiente. Un equipo que mantenga buen rendimiento, sin sobrecalentarse ni consumir demasiada batería, resulta más útil para la mayoría de los trabajadores remotos.
En 2026, la oficina dejó de ser un espacio físico. Ahora, cabe en una mochila.






