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Shakira acusada por fraude de $10 millones con la hacienda española
Shakira defraudó más de 10 millones de euros a la Hacienda española en tres años, según han explicado a EL PAÍS fuentes de la investigación. La cantante colombiana eludió el pago de esa suma entre 2012 y 2014, años en los que, según la Agencia Tributaria, debía abonar sus impuestos en España porque era residente.
La Fiscalía investiga ahora la denuncia de Hacienda y también la documentación aportada por la defensa de la artista. En las próximas semanas, decidirá si presenta una querella en los juzgados por tres supuestos delitos contra la hacienda pública.
Hacienda inició una investigación sobre Shakira para aclarar si, desde 2011 -cuando se hizo pública su relación con el defensa del Barça Gerard Piqué- vivía en Barcelona. La ley establece que, si un ciudadano pasa al menos la mitad del año (más un día) viviendo en España, se le considera residente fiscal. Y tiene que tributar en concepto de IRPF por los ingresos que obtiene en todo el mundo al tipo máximo (que ha ido variando con los años, pero que para las rentas más altas, como la de Shakira, se acerca al 50% de los ingresos).
Los técnicos de la Agencia Tributaria examinaron la vida cotidiana de la cantante colombiana: visitaron los establecimientos a los que acudía con frecuencia -como una peluquería de Barcelona- y radiografiaron su actividad a través de redes sociales como Instagram. Llegaron a la conclusión de que, pese a ser una artista internacional que ofrece conciertos en cualquier ciudad del mundo, a partir de 2011 pasó la mayor parte de su tiempo en España.
Durante la inspección, los abogados de Shakira «no se mostraron demasiado colaborativos», según fuentes de la investigación. Se limitaron a decir que la cantante tenía su residencia en el paraíso fiscal de las Bahamas, donde posee una casa desde el año 2004.

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J Balvin se suma al Super Bowl como capitán en partido de flag football
Los New England Patriots de Christian González y Andy Borregales, jugadores de raíces colombianas y venezolanas, se enfrentarán a los Seattle Seahawks en la edición 60 del Super Bowl, que tendrá como protagonista del espectáculo musical al puertorriqueño Bad Bunny.
La final de la liga de fútbol americano (NFL) tendrá lugar el 8 de febrero en Santa Clara, a las afueras de San Francisco (California).
Un día antes, y como parte de una intensa semana de eventos, un grupo de figuras del deporte y entretenimiento se reunirá para disputar un partido de flag football, una modalidad sin contacto del fútbol americano.
J Balvin y el comediante estadounidense Druski capitanearán a los dos equipos, que contarán también con la estrella del flag football mexicano Diana Flores y los ex quarterbacks de la NFL Cam Newton y Michael Vick, según anunció este martes la liga.
«Ser parte de un enorme juego de bandera como este durante la semana del Super Bowl va a ser increíble», dijo J Balvin en el comunicado. «Estoy listo para liderar a mi equipo, traer la vibra y montar un espectáculo divertido que los fans recordarán».
El cantante y productor de Medellín, que tiene 50 millones de seguidores en Instagram, ya participó en el Super Bowl de 2020, cuando subió al escenario de Miami junto al propio Bad Bunny como invitados del show conjunto de Shakira y Jennifer López.
El juego de flag football, incluido en la previa del pasado Super Bowl de Nueva Orleans, se celebrará en el centro de convenciones Moscone de San Francisco y será retransmitido por YouTube.
En este deporte, que vivirá su estreno olímpico en los Juegos de Los Ángeles de 2028, no está permitido el contacto entre jugadores y, para recuperar el balón, las defensas deben arrebatarle al atacante una de las dos tiras de tela sujetas a sus caderas.
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Juez de California reactiva demanda contra Marilyn Manson por agresión sexual
La querella, presentada en mayo de 2021 por un exasistente del músico, fue descartada en diciembre, cuando el juez del tribunal superior de Los Ángeles Steve Cochran falló a favor de la defensa de Manson por considerar que infringía el plazo de prescripción.
Pero la demandante, Ashley Walters, pidió a la corte reconsiderar su caso en enero, cuando entró en vigencia una ley que abre una ventana de dos años para casos de índole sexual que prescribieron.
«Examiné esto detenidamente», dijo el juez Cochran en una audiencia el lunes, citado por medios de comunicación locales. «Creo que la ley reactiva la demanda. Van rumbo [a juicio] nuevamente», resolvió Cochran.
Ashley Walters, quien trabajó con Manson Records entre 2010 y 2011, afirma que el roquero abusó de ella sexualmente y la agredió varias veces, además de hacerla viajar con drogas.
La también fotógrafa sostiene que Manson, nombre artístico de Brian Hugh Warner, alardeaba de violar mujeres y que llegó a mostrarle un video en el cual abusaba de una joven menor de edad.
El abogado de Manson, Howard King, sostuvo que la demanda no prosperará.
«Aunque la señora Walters presentó varias denuncias, ahora irrelevantes, sobre supuesto acoso laboral, no tiene ninguna demanda pendiente por agresión sexual según la definición del código penal, como sería exigido en virtud de la nueva ley, ni se le permite, según el fallo, añadir nuevas demandas», dijo King en una declaración enviada a la AFP este martes.
«El hecho innegable es que Warner nunca cometió ninguna agresión sexual», agregó.
Varias mujeres han señalado durante años a Manson, de 57 años, de abusos y ataques de índole sexual, entre ellas las actrices Esmé Bianco («Game of Thrones») y Evan Rachel Wood, expareja del músico.
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Kanye West niega ser «nazi ni antisemita» y habla de su trastorno mental
El músico de 48 años, quien en los últimos años ha perdido seguidores y cuantiosos contratos comerciales por sus declaraciones antisemitas y racistas, lanzó la canción «Heil Hitler» el pasado 8 de mayo, en el 80° aniversario de la derrota de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial.
La canción, vetada en las principales plataformas de streaming, aunque fácil de encontrar en internet, le valió, entre otras cosas, la anulación de un visado para Australia.
West, que cambió su nombre artístico a Ye, explicó en un mensaje pago en el periódico las implicaciones del trastorno bipolar que hace años le fue diagnosticado.
«Cuando uno está en un episodio maníaco, no cree estar enfermo. Piensa que los demás están exagerando. Siente que ve el mundo con más claridad que nunca, cuando en realidad está perdiendo completamente el control», escribió el artista, ganador de 24 premios Grammy.
«Me arrepiento y me siento profundamente mortificado de mis acciones en ese estado. Me comprometo a asumir mis responsabilidades, a seguir un tratamiento y a llevar a cabo cambios reales y duraderos. Eso no justifica en absoluto lo que hice. No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío», añadió.
Ya en diciembre de 2023, el rapero se había disculpado ante la comunidad judía después de haber declarado unos meses antes que «adoraba a los nazis».
En 2022 también provocó indignación al mostrarse con el lema «White Lives Matter» («La vida de los blancos importa»), tergiversando el célebre «Black Lives Matter» contra el racismo contra la gente negra) y acudió a una cena en casa de Donald Trump con el supremacista blanco antisemita Nick Fuentes


