Principal
Apple acaba de mandar al cementerio al Mac Pro
Hace tres semanas escribimos en Applesfera que el Mac Pro tenía buenas razones para ponerse nervioso y que cada vez tenía menos sentido su existencia. Pues bien, no ha tardado ni un mes. Ya es oficial y Apple lo ha confirmado: el Mac Pro queda descontinuado. Ya no hay ni rastro en su página web. Lo llamativo no es tanto la noticia en sí, sino que nadie se haya sorprendido. Y eso dice bastante sobre cómo ha terminado la historia de este producto.
Porque el Mac Pro no ha tenido una historia fácil. Ha pasado por épocas de gloria absoluta, por un rediseño que no funcionó, por años de abandono y por una transición que, en el fondo, lo dejó sin razón de ser. Para entender por qué Apple ha tomado esta decisión ahora, vamos a repasar el camino que ha recorrido desde el principio.
Un Mac que los profesionales llevaban años esperando
Todo empieza en 2005, cuando Apple atravesaba uno de sus momentos más complicados con el Mac. Los procesadores PowerPC se habían quedado atrás y los usuarios más exigentes empezaban a considerar seriamente pasarse a PC con Intel. Ya que éstos ofrecían mejor rendimiento a precios más competitivos.
Steve Jobs tuvo que reconocerlo públicamente en la WWDC de ese año: no había podido cumplir su promesa de una PowerMac a 3 GHz, y añadió algo que resumía perfectamente la situación: «Podemos ver algunos productos increíbles que queremos construir para vosotros, y no sabemos cómo construirlos con el futuro roadmap de PowerPC.»
La transición a Intel fue el camino, y el Mac Pro, presentado en agosto de 2006 como sucesor de la PowerMac, fue la recompensa que los profesionales llevaban años esperando. Phil Schiller lo resumió bien en la presentación: «Este es el Mac con el que tantos de nuestros clientes más exigentes han soñado.» No exageraba.
Era rápido, expandible, permitía ampliar la RAM sin depender de Apple, aceptaba múltiples discos duros y tarjetas de expansión PCIe, y aunque no era barato, su precio era razonable para lo que ofrecía, algo que con el tiempo dejaría de ser así.
Los modelos que siguieron consolidaron esa reputación. El 4.1 llegó en 2009 y el 5.1 en 2010, y ambos se convirtieron en referencias para toda una generación de profesionales del vídeo, la música y el diseño. Eran máquinas que podían crecer con las necesidades del usuario, actualizarse por partes y durar muchos años.
La papelera y los años de incertidumbre
El problema es que después de ese pico llegó un período largo y complicado que marcaría el declive del producto. En 2013, Apple rediseñó el Mac Pro por completo y apostó por un diseño cilíndrico y compacto que rompía con todo lo anterior: nada de torre, nada de bahías de expansión internas, nada de ranuras PCIe accesibles de forma sencilla.
Era una apuesta arriesgada y resultó ser equivocada. La comunidad lo bautizó enseguida como «la papelera». Y no solo por la forma. El modelo tenía problemas de rendimiento térmico, no cumplía las expectativas que Apple había generado y dejó a muchos profesionales sin una opción de actualización durante años.
Lo inusual es que Apple acabó reconociéndolo. En 2017, en una reunión con periodistas que se recuerda hasta hoy por lo excepcional que fue, la compañía admitió que se había metido en un callejón sin salida con ese diseño y prometió un Mac Pro nuevo
Para cubrir el hueco mientras llegaba, se lanzó el iMac Pro, que era un ordenador excelente y tuvo buena acogida, pero siempre fue un puente, no la solución definitiva que los profesionales pedían. De hecho, solo tuvo tristemente una generación.
Y entonces llegamos al 2019: un diseño que recuperaba el espíritu del Mac Pro clásico y que llegaba con opciones de configuración extremas: hasta 1,5 TB de RAM, múltiples ranuras PCIe y un precio que podía superar los 50.000 euros en las configuraciones más altas. Era el Mac más potente de la línea. Pero también, aunque entonces nadie pudiera saberlo, sería el último modelo que tendría una razón de ser.
La presentación de Apple Silicon en noviembre de 2020 lo trastocó todo, y el Mac Pro fue probablemente el producto que más lo notó. De repente, los MacBook Pro y el Mac mini ofrecían un rendimiento que antes era territorio exclusivo de las workstations de gama alta. Un MacBook Pro con M1 Max superaba al Mac Pro Intel en muchas tareas habituales de edición de vídeo o renderizado, y costaba una fracción de su precio.
Pero más allá del rendimiento, había dos problemas estructurales que no tenían fácil solución con la nueva arquitectura. El primero es que Apple Silicon integra la memoria directamente en el chip, lo que elimina por completo la posibilidad de ampliarla después de la compra. Eso acabó con uno de los argumentos históricos del Mac Pro: la capacidad de comprar ahora y escalar más adelante.
El segundo problema es que Apple no da soporte a tarjetas gráficas PCIe externas en sus chips propios para renderizado, así que aunque el Mac Pro seguía teniendo ranuras de expansión físicamente, lo que podías hacer con ellas era mucho más limitado que antes.
El Mac Pro con Apple Silicon llegó en 2023 con el chip M2 Ultra y era una máquina potente, sin duda, pero ya costaba explicar para quién tenía sentido comprarlo frente a otras opciones de la misma línea. Apple nunca llegó a actualizarlo con el M3 Ultra, una señal de hacia dónde iban los planes internos de la compañía.
Mientras el Mac Pro se quedaba parado, el Mac Studio fue ganando terreno de desde su llegada en 2022. Era compacto, llegó desde el primer día con el chip M1 Ultra en su versión más potente, rendía al nivel del Mac Pro en prácticamente cualquier tarea y costaba una fracción de su precio.
A partir de ese momento, la convivencia de ambos productos en el catálogo fue haciéndose cada vez más difícil de sostener, porque era complicado recomendar el Mac Pro a alguien que podía comprar un Mac Studio con el mismo chip y gastarse el resto del dinero en lo que quisiera.
El cierre de una etapa
Durante casi dos décadas, el Mac Pro fue el techo de la línea Mac, el ordenador al que aspiraban los profesionales que necesitaban lo máximo y podían permitírselo.
Nació en un momento en que Apple necesitaba recuperar la confianza de sus usuarios más exigentes, y lo consiguió. Pasó por una época oscura de la que tardó años en salir. Y cuando por fin parecía haber encontrado de nuevo su sitio con el rediseño de 2019, llegó Apple Silicon y cambió las reglas del juego de una forma que el formato torre dejaba de tener sentido.
Con Apple Silicon, el papel que durante años ocupó el Mac Pro ha pasado de forma natural al Mac Studio, que ofrece un rendimiento superior a casi mitad de precio. Y tanto los clientes como Apple sabían que esto ya no tenía sentido. Y la decisión ha sido no forzar un producto que ya no encajaba en él. Mac Pro: descansa en paz.
Política
Bukele lidera ranking de presidentes mejor evaluados en Latinoamérica
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, encabeza con un 68.7 % de imagen positiva el ranking de presidentes mejor evaluados correspondiente a agosto de 2026, según datos publicados por la casa encuestadora Global Data.
La encuesta se desarrolló del 5 al 10 de agosto de 2026. Para la evaluación del mandatario salvadoreño se tomó una muestra de 3,981 casos, con un nivel de confianza del 95 % y un margen de error del 1.6 %.
De acuerdo con los resultados, en el segundo lugar se encuentra Claudia Sheinbaum, de México, con un 66.5 % de imagen positiva. Le sigue Keiko Fujimori, de Perú, con un 55.0 % de aprobación.
En el otro extremo del ranking, Global Data señaló que los presidentes con peor imagen pública en sus respectivos países son Delcy Rodríguez, de Venezuela, quien ocupa el último lugar con un 26.7 % de imagen positiva; seguida por Bernardo Arévalo, de Guatemala, con un 29.5 %; y José Raúl Mulino, de Panamá, con un 31.4 % de aprobación entre sus ciudadanos.
Respecto a la variación de la imagen positiva frente a la medición anterior, Global Data indicó que el presidente que registra el mayor crecimiento es Daniel Noboa, de Ecuador, con un aumento de 4.3 puntos porcentuales.
En contraste, Laura Fernández, de Costa Rica, presenta la mayor caída del ranking, con una disminución de 5.7 puntos porcentuales respecto a la medición del mes pasado.
Nacionales
MARN prevé lluvias y tormentas en varias zonas de El Salvador
Durante la mañana, el cielo estará mayormente despejado en El Salvador. Sin embargo, durante la tarde se espera un incremento de la nubosidad en las zonas altas del norte y en la franja volcánica, con posibilidad de lluvias puntuales en estos sectores.
Alrededor de la mitad de la tarde se prevé la formación de tormentas, acompañadas de viento y actividad eléctrica, en sectores de la zona montañosa al norte de Santa Ana, Chalatenango, Cabañas, San Miguel y Morazán.
Durante las primeras horas de la noche, estas tormentas podrían desplazarse hacia la zona central, con posibilidad de lluvias en sectores al norte de San Vicente, Cuscatlán, San Salvador, La Libertad y el este de Santa Ana.
El viento estará variando entre 9 y 18 kilómetros por hora, con brisas ocasionales de hasta 30 kilómetros por hora. Durante las tormentas, se prevén ráfagas que momentáneamente podrían superar los 35 kilómetros por hora.
La temperatura del ambiente estará muy cálida durante la tarde y fresca durante la noche y la madrugada.
La principal influencia será el flujo acelerado del este y la influencia de una onda tropical, condiciones que favorecerán la formación de lluvias y tormentas, mayormente moderadas y ocasionalmente fuertes, durante la tarde y las primeras horas de la noche.
ENTREGA ESPECIAL
La mirada que conmovió a Cali: perrito sobrevive entre los escombros
En medio de los escombros y la tragedia en Cali, una historia de esperanza conmovió a la comunidad luego de que Bomberos de Cali rescataran con vida a un perrito que permaneció atrapado durante más de 24 horas.
De acuerdo con el relato, al sentir la presencia de los rescatistas, el animal comenzó a ladrar repetidamente, como si intentara alertarlos de que se encontraba bajo los escombros y necesitaba ayuda.
Los equipos de rescate, junto con miembros de la comunidad, trabajaron para llegar hasta el lugar donde permanecía atrapado y finalmente lograron sacarlo con vida y ponerlo a salvo.
La mirada del perrito, marcada por el miedo, pero también por la esperanza, se convirtió en uno de los momentos que recuerdan que, en medio de una tragedia, cada vida importa.
El animal permaneció más de 24 horas entre los escombros antes de volver a estar a salvo y recibir nuevamente el contacto de las personas que participaron en su rescate.









