El sistema bancario de El Salvador cerró febrero de 2026 con un saldo de depósitos de $22,619.6 millones, lo que representa un incremento de $3,259.3 millones respecto al mismo mes del año anterior, equivalente a una variación interanual de 16.8 %, según datos de la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF) compilados por la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA).
El crecimiento no se limitó a una comparación anual favorable. Frente a diciembre de 2025, los depósitos aumentaron $494.7 millones, y respecto a enero de 2026, la captación sumó $313.2 millones adicionales, lo que refleja una tendencia sostenida en los primeros meses del año.
El segmento que más contribuyó al crecimiento en términos absolutos fue el de depósitos a la vista, que alcanzó $13,986.5 millones al cierre de febrero, con un alza interanual de $2,119.7 millones, equivalente a 17.9 %. Este tipo de cuenta representa cerca del 62 % del total captado por el sistema y agrupa tanto cuentas de ahorro como cuentas corrientes de personas y empresas.
Los depósitos a plazo de hasta un año también mostraron dinamismo, con un saldo de $7,389.1 millones y un crecimiento interanual de 16.2 %, aportando $1,029.9 millones adicionales en el período. En contraste, los depósitos pactados a más de un año registraron un avance más moderado de 4.7 % interanual, para ubicarse en $813.7 millones.
En cuanto a la distribución por institución, Banco Agrícola mantuvo el liderazgo del sistema con $5,875.1 millones en depósitos, seguido por Banco Cuscatlán con $3,997 millones y BAC Credomatic con $3,274.4 millones. Davivienda ocupó el cuarto lugar con $2,969 millones, mientras que Banco Hipotecario cerró el grupo de los cinco principales con $1,554.4 millones.
Un sistema que crece en activos, crédito y rentabilidad
El comportamiento de los depósitos se inscribe en una expansión más amplia del sistema financiero salvadoreño. Los activos totales del sector alcanzaron $28,889.3 millones en febrero de 2026, un incremento interanual de $3,189.9 millones equivalente a 12.4 %.
Por su parte, los préstamos brutos sumaron $19,238.7 millones, con un crecimiento de 9 % respecto al mismo mes de 2025, impulsados principalmente por los sectores de consumo, que concentró el 31.5 % de la cartera, y construcción, que registró el mayor dinamismo relativo con un alza interanual de 32.2 %.
La brecha entre el ritmo de crecimiento de los depósitos y el del crédito sugiere que el sistema acumula una base de fondeo más amplia que la requerida por la demanda actual de financiamiento, lo que en principio ofrece condiciones favorables para sostener la expansión crediticia en los próximos meses.
En materia de calidad de cartera, el índice de morosidad se ubicó en 1.4 % en febrero de 2026, por debajo del 1.7 % registrado en el mismo mes de 2025, mientras que la cobertura de reservas sobre préstamos vencidos alcanzó 155 %.
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