2

Connect with us

Sucesos

HUYEN DE UNA REALIDAD: Familia salvadoreña emigra a España tras intento de asesinato por las pandillas que acabaron con personas cercanas a ellos

Publicado

el

Las maras mataron a una vecina de varios disparos, a un tío a machetazos, a un amigo del hijo de un tiro en la cabeza… Cuando fueron a por ellos, huyeron con lo puesto de El Salvador

«Volvíamos de la iglesia, dos pandilleros nos esperaban en el cerco de la casa. Con armas. Nos amenazaron: ‘Vais a pagar, perros'»

En 2018, las maras estuvieron detrás de 10.500 asesinatos en Guatemala, Honduras y El Salvador. De los 4.860 solicitantes de asilo que hubo en nuestro país huyendo de este tipo de violencia, sólo se resolvieron 15 a favor

El padre (40 años) presenció la escena número uno: El niño no tendría más de 12, se subió al autobús y sacó una pistola con la que apuntó al conductor a la cabeza. Se quedó así varios segundos, apuntándole sin decir nada, muy quieto, como el que se lo está pensando, ¿sabes? Luego apretó el gatillo».

La madre (39) recuerda la escena número dos: Era mi vecina. Su hijo tenía un local donde iban a comer los policías. La mara pensó que era un informador de los agentes y fueron a matarlo. La madre se interpuso y acabó tiroteada. Murió. Su hijo estuvo ocho meses en coma».

El hijo mayor (22) no olvida la escena número tres: Fue en abril del año pasado. Un día Ronald se echó la siesta, se despertó, bajó a comprar comida y le abordaron unos pandilleros. Le pusieron de rodillas, miraron a ver si tenía tatuajes y de qué tipo [cada mara tiene los suyos propios] y lo mataron junto a otros dos chicos. Ronald era hijo único de una familia pobre, amigo mío en la universidad, sus padres hicieron todo para darle estudios… Ronald podría haber sido yo».

Y el hijo pequeño (11) es el único -bendito móvil- que no tiene más escenas que contar que las que ve por la pantalla.

En estas líneas, van a llamarse así.

El padre.

La madre.

El hijo mayor.

El hijo pequeño.

No ubicaremos en qué barrio vivían allí ni dónde lo hacen ahora aquí. No verán sus caras ni escucharán sus voces. Omitiremos ciertos detalles biográficos. Si hubiese sido por la madre, no habríamos hecho este reportaje.

Es algo viejísimo y se llama miedo: si la mara 18 leyera sus nombres y el lugar donde ahora residen, la vida de esta familia salvadoreña que ha solicitado asilo en España (y la de sus parientes allí) correría peligro.

Es la misma mara cuyos candidatos a ingresar deben recibir una paliza de los otros miembros o pasar la prueba de matar a una persona, la que obliga a las mujeres que quieran integrar sus filas a sufrir violaciones colectivas, la que extorsiona y secuestra. Es la misma que liquidó a machetazos al tío de la madre. En el pueblo. Antes de decapitarlo. La que el 8 de septiembre de 2018 le dijo al padre y a la madre: «Os vamos a matar».

Desde que salieron huyendo casi con lo puesto hasta hoy han pasado más de cuatro meses. Entre donde vivían (El Salvador) y donde lo hacen ahora (una localidad española), hay unos 8.500 kilómetros y un océano de por medio. Pero el tiempo y la distancia no atemperan ciertos traumas.

«A los pocos días de llegar a España, vimos a un chico muy tatuado. Pensé que eran ellos y que habían venido por nosotros» (el padre).

«Cuando veo un número 18 en una pared, no puedo evitar la angustia en el cuerpo, aunque sea el número 18 de un portal… Lo primero que piensas al ver un 18 es en la mara» (la madre).

«Te quedan secuelas, claro. No nos gusta andar por ahí de noche; nunca dejamos al pequeño solo; si alguien anda muy cerca de mí, me pongo muy nervioso…» (el hijo mayor).

Aquí hace más frío, pero está bien. Aquí la casa es más pequeña, pero está bien. Aquí no hay pupusas (plato tradicional salvadoreño) como las de allá, pero está bien.

-Si os devolviesen a El Salvador, ¿creéis que os matarían?

-Claro -contestan.

Han contestado esa única palabra. Al unísono. A una pregunta tan directa, han contestado que «claro». Sólo eso. Luego se callan y te miran como si no hubieses entendido nada. El hijo pequeño también.

15 ASILOS EN 2018

«Cuando era niño, salía a la calle hasta la una de la madrugada sin ningún peligro. Las cosas eran distintas en mi país, podía estar jugando al básquet hasta las tantas y no pasaba nada», habla el padre. «Hasta que en los 90 la cosa cambió. Llegaron las maras y se acabó todo. Ahora sería imposible aquella infancia».

Para entender la dimensión del miedo, basta con observar las cautelas para este encuentro. Para entender el volumen de la violencia, basta con mirar las cifras.

Según datos de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, en 2.018 las maras estuvieron detrás de unos 10.500 asesinatos sólo en El Salvador, Honduras y Guatemala (29 muertes al día). De los 4.860 solicitantes de asilo que hubo en nuestro país huyendo de los pandilleros, sólo 15 se resolvieron de modo favorable. Y ello a pesar de que repetidas sentencias de la Audiencia Nacional reconocen a las víctimas de las maras -que es la abreviatura de marabunta- como personas refugiadas.

«El desplazamiento forzado por violencia en la región de Centroamérica es una crisis humana que ha afectado a las familias más pobres, quienes han tenido que huir de sus casas de la noche a la mañana», señala José María Faura, director general de la ONG Educo. «Para los niños y niñas, esto no sólo significa dejar una casa para vivir en otra, sino que tiene un impacto emocional significativo en edades donde todavía se está desarrollando la personalidad».

Pero volvamos a lo que no está a la vista.

El hijo mayor: «Desde que tengo memoria, recuerdo la violencia. Tiroteos todas las semanas. Con muertos… Las maras tratan de reclutar a los niños cuando tienen 13 años o así. A mí también me venían. Me decían que no le hiciera caso a mis padres, que me enfrentara a ellos…».

La madre: «Vivíamos en una zona residencial de clase media, estaba un poco deteriorada pero el nivel de vida era bueno, allí nos alcanzaban los recursos. El problema es que, al ir creciendo la colonia, fueron llegando los pandilleros. Tuvimos un problema con uno. Yo fui a hablar con la esposa y todo empeoró».

El padre: «Desde ese día empezó el acoso. Si nos cruzábamos, se me encaraban y escupían diciendo: ‘Este perro es’».

La madre, en una imagen tomada la semana pasada.

CUANDO VEO UN 18 [ESTÁN AMENAZADOS POR LA MARA 18], NO PUEDO EVITAR LA ANGUSTIA. AUNQUE SEA UN 18 EN EL NÚMERO DE UN PORTAL

Toda la toma de decisiones ha estado condicionada por la amenaza de la violencia.

Decidieron que se mudaban de aquella primera colonia el día en que varios pandilleros les tocaron en la puerta por la noche con la intención de entrar.

«Entonces acabamos en el barrio de mi madre, que nos dejó un terreno. Con los años, nos implicamos mucho con el movimiento vecinal. Mi marido y yo creamos una asociación de desarrollo comarcal para mejorar la instalación eléctrica, poner más luz en las zonas peligrosas y mal iluminadas, el agua potable, ayudar con material escolar a los chicos… Éramos de la directiva. En ese nuevo barrio, la Policía se ofreció para lo que necesitáramos. Las maras tomaron nota».

Decidieron que vendían la primera casa para comprarle un coche al hijo mayor el día en que un sobrino del matrimonio murió tiroteado por una mara en un autobús. «Lo mataron hace tres años, el día en que su hijo cumplía uno».

Decidieron que se iban de aquella segunda colonia el día en que les amenazaron con una pistola.

Habla el padre: «Fue el 8 de septiembre de 2018. Hubo una redada en todo el país. Cogieron a varios líderes. Ese sábado regresábamos de la iglesia adventista. Dos pandilleros de la 18 nos esperaban en el cerco de la casa. Con armas. ‘Vosotros dais la información a la Policía y vais a pagar, perros’. Nos dijeron que nos iban a matar».

Prosigue el hijo mayor: «Entraron a casa pálidos, con sudor frío. Papá me contó lo que había pasado. Tenía la voz temblorosa. Mamá estaba en shock».

Estamos a 21 de octubre. En el aeropuerto, una familia tiene prisa por dejar el país. Ahí van. Es la primera vez que salen. Se les nota porque miran mucho los paneles informativos y lo preguntan todo. No se les ve muy alegres. No llevan demasiadas cosas encima.

Pero si enumerasen los muertos conocidos personalmente, les saldrían decenas y decenas. De todos los modos posibles. De todas las edades. A metros de distancia del muerto o a kilómetros.

A las abuelas no les han contado las amenazas de muerte. Para qué. Sólo les han dicho que se van. A España. Por el futuro de los niños.

El hijo mayor, posando a contraluz.

LAS MARAS TRATAN DE RECLUTARTE CUANDO TIENES 13 AÑOS O ASÍ. A MÍ TAMBIÉN. ME DECÍAN QUE NO LE HICIERA CASO A MIS PADRES

Todos han dejado cosas para venir hasta aquí. Dejaron a las abuelas. El padre dejó el trabajo de contable y cogió el finiquito. La madre dejó sus ocupaciones en la asociación vecinal junto al esposo. El hijo mayor dejó 4º de Ingeniería informática, su computadora, tres o cuatro amigos como Ronald. El hijo pequeño dejó sus amigos del colegio privado. Dejaron una casa de 160 metros cuadrados. El auto del universitario. Y más.

Lo que le dejaron a la Fiscalía y a la Policía es un mapa muy concreto. Uno como el que tenía en la pared McNulty en The Wire, con las zonas calientes del barrio. «Era el mapa de toda la colonia donde estaban marcados los lugares mal iluminados, que justo era donde se reunían».

Antes que ellos, otros familiares suyos terminaron en EEUU o Canadá huyendo de las maras. Éstos les habían aconsejado varias veces que se fueran de El Salvador. «Yo les decía que no, que se podía vivir en mi país, que sólo había que mantener unas mínimas normas de seguridad y no meterse en líos… Pero me equivocaba».

A la madre le costó entenderlo. La prima que tiene en Canadá lo entendió de repente un día: Fue cuando le pegaron 38 tiros a su suegra.

En los periódicos que hay en el bar donde estamos, lo normal es que se hable de las elecciones que vienen, del Brexit, de Cataluña, de Venezuela o de fútbol. En los noticieros de allá, raro es el día en que no salen varios muertos, una violación o un secuestro con los pandilleros como protagonistas. «Está tan normalizada la violencia», reflexiona el hijo mayor, «que a lo mejor cae alguien muerto al suelo y la gente pasa al lado como si nada».

Los periódicos. El padre abre una carpeta y saca un recorte de prensa. Es un recorte que habla de ellos. «Aquí habla de nosotros», enfatiza. Podría ser algo sobre la empresa en la que trabajó él. Una nota sobre la encomiable labor vecinal de la madre. Algo sobre la ingeniería del hijo. O sobre un premio escolar del pequeño, que es un alumno excelente.

Pero no. El titular del recorte reza: 20 líderes comunales fueron asesinados por las maras entre junio de 2016 y marzo de 2018».

Nota: Tomada de El MUNDO, ESPAÑA.

PERIODISTA: PEDRO SIMÓN

FECHA: 7-03-2019

Principal

El Ejército ha logrado ubicar al menos a 24 pandilleros durante el 2026

Publicado

el

Cumpliendo la misión de sacar hasta el último pandillero de las calles, el Ejército ha logrado ubicar a cientos de personas vinculados a estas estructuras criminales y los ha remitido a la Policía, para iniciarles un proceso judicial, ha informado la Fuerza Armada en sus redes sociales.

En lo que va de 2026 y durante intensos patrullajes y actividades de registro de personas sospechosas, el personal militar ubicó a 24 presuntos pandilleros, que han pretendido escapar de la justicia. Entre los detenidos, hay sujetos con amplio historial delictivo, personas que han intentado borrar su pasado escondiendo sus tatuajes, jóvenes y menores de edad que han sido delatados por almacenar en sus celulares, contenido alusivo a pandillas.

«Continuamos trabajando para evitar que estructuras criminales vuelvan a sembrar temor en las comunidades y afectar la tranquilidad de la población», informó la Fuerza Armada al reportar que ubicó en el cantón Paso de Canoas, de Santa Isabel Ishuatán, Sonsonate Este, a Julio Antonio Hernández Portillo, alias Barrita o Cartucho, homeboy de la MS-13, clica Miralvalle Locos Salvatruchos. Esta persona tiene un amplio historial de delitos como extorsión y amenazas, informó el Ejército.

Mientras resguarda la seguridad del territorio, el Ejército, en coordinación con la Policía, también combate delitos como el contrabando y el tráfico de drogas.
«Ningún tipo de delito tiene cabida en El Salvador», afirma el ministro de Defensa, Francis Merino Monroy.

En sus recorridos por zonas boscosas o de difícil acceso, los militares ha logrado también desmantelar campamentos clandestinos de remanentes de pandilleros.

El pasado 8 de enero, un equipo de soldados se enfrentó a un grupo de pandilleros que se escondía en un campamento en un área boscosa de Jiquilisco en Usulután. Una mujer fue detenida.

En sus recorridos, sobre todo en áreas rurales y zonas fronterizas, han logrado ubicar a peligrosos pandilleros, que pretenden camuflarse entre la sociedad. El 4 de febrero ubicaron a el cantón El Sunza, Acajutla, Sonsonate Oeste, a Nelson Antonio López, alias el Seco o Buitre, homeboy de la MS-13, quien tuvo funciones de gatillero.

Entre las secuelas de la violencia pandilleril, hay menores de edad, que evidencian vínculos o simpatías con esos grupos y han sido ubicados. El 15 de febrero militares ubicaron a dos menores, en cuyos teléfonos tenían imágenes y videos que los vinculan a la MS-13.

«Las pandillas no tienen cabida. Quienes persistan en vincularse a estas estructuras deberán enfrentar la ley y asumir las consecuencias, no importa la edad que tengan», informó el ministro Merino Monroy.

Las autoridades también ha intervenido en áreas urbanas. El pasado 29 de abril ubicó a cinco pandilleros de la 18, en la colonia Bosques del Río de Soyapango, en San Salvador Este, quienes fueron remitidos a la PNC. «Las pandillas y sus vínculos están siendo eliminados desde la raíz», informó la Fuerza Armada.

Continue Reading

Principal

El Gobierno refuerza las acciones de prevención para reducir los índices de siniestralidad vial

Publicado

el

Con el objetivo de reducir los índices de siniestralidad vial y garantizar la seguridad de todos los usuarios de las vías, el Gobierno, a través del Fondo para la Atención a las Víctimas de Accidentes de Tránsito (Fonat), impulsa diversas iniciativas de prevención y educación vial a escala nacional.

En coordinación con el Viceministerio de Transporte (VMT), la Policía Nacional Civil (PNC) y los Consejos Departamentales de Seguridad Vial (Codesevi), han instala do más de 315 dispositivos de tráfico para el control de con ductores de vehículos y peatones, interviniendo a más de 18,000 usuarios.

Durante estos dispositivos, el Fonat aborda a conductores y peatones para crear una conciencia vial y recordarles la importancia de respetar los límites de velocidad, evitar distracciones al volante, mantener la distancia reglamentaria y practicar una conducción a la defensiva.

Según datos del Observatorio de Seguridad Vial (Onasevi), la distracción al volante, velocidad excesiva y no respetar las señales de tránsito son las principales causas de siniestros viales en el país.

Por esto, durante los controles vehiculares, los técnicos de la institución se encargan de explicarles el respeto de la normativa de tránsito, las señales de tránsito, manejo a la defensiva, entre otros.

Además, les entregan insumos de seguridad, como chalecos reflectantes, conos, extintores, tapasol, calibrado res de llantas, franjas reflectivas, entre otros, a conductores que portan su documentación de tránsito en regla.

A partir de marzo de este año, el Fonat incluyó el casco integral certificado entre los insumos de protección que se entregan a motociclistas durante los controles.

De igual manera, apoyan a empresas privadas o instituciones públicas que quieren fortalecer las habilidades de seguridad vial de sus empleados y brindarles herramientas para que pue dan movilizarse de manera segura. Se encargan de impartir un taller de seguridad vial en el que refuerzan los conocimientos esenciales de prevención vial y entregan insumos de protección de uso diario para los participantes.

«A través de las formaciones en seguridad vial, ofrecidas a empresas privadas e instituciones públicas, el Fonat ha logrado compartir buenas prácticas de movilidad segura con más de 20,000 participantes», destacó la institución.

Recientemente, también ha comenzado a desarrollar diversas actividades enmarcadas en el Plan de Seguridad para Motociclistas de El Salvador, como la publicación de la Norma Técnica Salvadoreña de Cascos para Motociclistas NTS 13.125.01:24 y la realización de talleres de seguridad vial laboral para motociclistas.

En este sentido, desarrolló cuatro talleres de seguridad vial laboral para motociclistas, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Federación Internacional del Automóvil (FIA), además conta ron con la colaboración del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS). En estos participaron más de 250 personas, entre motociclistas, especialistas de talento humano y líderes de clínicas empresariales de diversas empresas salvadoreñas. Hasta la fecha se ha capacitado a más de 21,000 conductores.

«Fonat también trabaja en coordinación con la Mesa de Seguridad Vial Infantil, donde ha impulsado diferentes acciones enfocadas en la protección de la niñez, como la conformación de Comités Escolares de Seguridad Vial», detalló la institución.

Desde junio de 2025, el Fonat ha formado más de 80 comités de seguridad vial, en centros escolares, beneficiando a más de 39,000 estudiantes con el fortalecimiento de sus conocimientos y habilidades de prevención.

Otra de las acciones impulsa das, en coordinación con el Fondo de Conservación Vial (Fovial) y VMT, es el fortalecimiento de la señalización vial en los alrededores de las escuelas ubicadas cerca de puntos de alta siniestralidad. En el último año, han señalizado los alrededores de 100 centros educativos y un Centro de Atención a Primera Infancia (CAPI).

Continue Reading

Principal

Pronostican ambiente caluroso y lluvias para lunes en El Salvador

Publicado

el

El inicio de la semana estará marcado por un ambiente cálido durante gran parte del día, acompañado de lluvias en diferentes sectores del territorio salvadoreño, según el pronóstico meteorológico publicado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).

Durante la mañana, se espera un cielo poco nublado, mientras que por la tarde, las autoridades prevén lluvias puntuales en la cordillera Apaneca-Ilamatepec y en la zona montañosa del norte central del país.

En la noche, las precipitaciones se desplazarán hacia la zona occidental, algunos sectores de la zona central y áreas cercanas a la costa.

El viento tendrá velocidades entre los 10 y 20 kilómetros por hora, con ráfagas ocasionales de hasta 30 kilómetros por hora.

Continue Reading

Publicidad

Lo Más Leído