Historia: El drama que viven las niñas y adolescente tras ser obligadas por pandilleros a ser sus mujeres en el oriente del país

El acecho de las pandillas al parecer ha tomado un nuevo rumbo en sus modus operandi en los últimos años, sobre todo en el oriente del país, específicamente en los municipios de Lolotique, Moncagua y Chapeltique, en San Miguel.

Según una investigación de El Salvador. com ahora la Mara Salvatrucha que domina estos municipios, se ha dado a la tarea de reclutar niñas y adolescentes, no para que éstas recojan la denominada “renta” o “extorsión”, sino para que ellas sirvan de esclavas sexuales a los mismos cabecillas de dicha pandilla.

Las adolescentes y menores de edad, rondan entre los 13 y 17 años, las cuales son privadas de libertad en la mayoría de los casos para que éstas se conviertan en las parejas de dichos pandilleros.

Una vez ellas conviven obligadamente con los delincuentes, éstos las utilizan como esclavas sexuales por tres miembros de la clica denominada “Seilor Locos Salvatruchos” (SLS).

Una vez los malhechores satisfacen sus bajos deseos se deshacen de las menores que tras los actos sexuales salen embarazas, las que no siempre son utilizadas en estado de

Niñas y adolescentes de tres municipios del departamento de San Miguel son dominadas sexualmente por miembros de una clica de la Mara Salvatrucha (MS) quienes las abandonan una vez estas terminan embarazadas, las que no, son obligadas a seguir con los pandilleros.

La investigación señala que los pandilleros que están actuado de esta manera contra las niñas y adolescentes han sido identificados como: Luis Alberto Aguirre Castillo, alias “El Thunder”, Luis Anatanael Sandoval Trejo, alias “Chiqui” y Nelson Guadalupe García Guevara, alías “Callado”, quienes ya están en la mira de la Policía Nacional Civil  (PNC).

Este modus operandi ha sido confirmado por un testimonio de una madre de familia a quien los pandilleros le violaron a su hija. “Si es cierto, a mi niña a los 13 años ese maldito comenzó a violarla”, cuenta la madre.

De acuerdo con la investigación, los cabecillas de la pandillas buscan a las niñas y adolescentes “más bonitas” para forzarlas a convertirse en sus parejas y someterlas sexualmente.

Entre los años de 2016 y 2017 en esos municipios 180 menores de edad se convirtieron en madres, en edades que oscilan entre los 13 a 17 años de edad. Las menores inscribieron a sus hijos en el registro familiar, no obstante 43 de ellas no revelaron el nombre del padre.

Puestos policiales de los tres municipios han identificados a los tres cabecillas responsables de varios embarazos en menores de edad, Las autoridades aseguran que Alberto Aguirre, quien se encuentra detenido, tuvo mientras estaba libre a cuatro menores de edad, a las cuales embarazó, además de otras que le servían como esclavas sexuales.

La policía sospecha que El Thunder violó y embarazó a más adolescentes y que para evitar que estas le solicitaran hacerse cargo del bebé que esperaban las asesinó.

En cuanto al Chiqui, la policía registró que un 24 de diciembre secuestró a una niña, desde entonces la familia de la menor no supo nada de ella durante dos años, hasta que regreso a su casa cuando estaba a punto de dar a luz.

Por su parte el Callado vive con una adolescente de 17 con la que tiene un hijo, así como una relación sentimental con una menor de 13 años que reside en el cantón Valencia del municipio de Lolotique.

A pesar de haber identificado el modus operandi de la estructura, la policía asegura que existen casos en que las menores se van junto a los terroristas por voluntad propia.

“Quizá es por que ellas quieren (…) porque si las amenazan, lo que hacen normalmente abandonen su hogar”, dijo un agente de la Policía Nacional Civil (PNC).

Hasta marzo del presente año, en los tres municipios se contabilizaban 19 embarazos en menores de edad, entre los 14 y 17 años de edad, siendo Moncagua el que más caso registrados tiene.