Internacionales
Hospitalizan a hermano menor de presidente Trump; su estado es “muy enfermo”
Robert Trump, hermano menor del presidente de EE.UU., fue hospitalizado en Nueva York, confirmó hoy la Casa Blanca.
El mandatario Donald Trump, quien tenía previsto pasar el fin de semana en su resort de golf en Bedminster (Nueva Jersey), viajará a Manhattan para visitar a su hermano en el hospital en algún momento hoy, informó New York Post.
Según los informes, Robert tiene 72 años y está “muy enfermo”, pero se desconocen los detalles exactos de su estado.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, dijo a ABC News que los dos hermanos tienen una “muy buena relación”.
En junio, Robert estuvo hospitalizado más de una semana en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Mount Sinai de Nueva York.
Luego, en julio intentó bloquear la mordaz exposición familiar del libro de su sobrina, la Dra. Mary Trump, pero su intento judicial fracasó y la obra salió a la venta.
Page Six informó en marzo que Robert se había casado con Ann Marie Pallan, su ex secretaria, y la pareja vivía en una casa de un millón de dólares en Long Island (NY).
Según los informes, Robert se mudó a Long Island cuando en 2008 terminó su matrimonio de 25 años con su esposa Blaine Trump. Fue un ejecutivo en el negocio familiar, pero a diferencia de su hermano mayor, Donald, tendía a evitar ser el centro de atención.
Es uno de los cinco hijos de Fred y Mary Trump, aparte del mandatario. Fred Trump Jr. murió de alcoholismo en 1981, Maryanne Trump Barry se retiró como juez y Elizabeth Trump es una ejecutiva jubilada del Chase Manhattan Bank.
Internacionales
Cuba sufre el segundo apagón nacional en menos de una semana
Cuba quedó sumida en la oscuridad por segunda vez en menos de una semana este sábado, tras una nueva falla de su red eléctrica que está bajo presión por una infraestructura envejecida y la escasez de combustible debido al bloqueo petrolero que le impone Estados Unidos.
Se produjo una «desconexión total» del sistema eléctrico nacional, señaló el Ministerio de Energía en una publicación en X.
La compañía eléctrica del país precisó que la desconexión se debió a la salida de una unidad de la termoeléctrica de Nuevitas, en el centro del país, lo que causó «un efecto en cascada en las máquinas que estaban en línea».
Al caer la noche, La Habana quedó sumida en la más absoluta oscuridad y por sus calles se veían algunas personas alumbrándose con linternas o la luz de sus celulares.
En la zona turística del casco antiguo de la ciudad, algunos restaurantes permanecían abiertos, con músicos interpretando melodías, gracias a que disponen de generadores eléctricos, pero otros cerraron sus puertas tan pronto cayó la noche.
Con rostros agotados, algunos ciudadanos expresaban su hartazgo.
«Esto ya es insoportable. No hace una semana que vivimos una situación similar, ya uno está cansado», declaró a la AFP Ofelia Oliva, de 64 años, que regresaba a su casa después de renunciar a la visita que pretendía hacerle a su hija.
El taxista Nilo López, de 36 años, también estaba molesto. «Me pregunto si toda la vida vamos a estar así, porque así no se puede vivir», dijo.
«El honor de tomar Cuba»
La generación de electricidad del país está sostenida por una red de ocho termoeléctricas envejecidas, algunas con más de 40 años de explotación, que sufren frecuentes averías o deben ser paralizadas para ciclos de mantenimiento.
El apagón general se registra cuando un convoy de ayuda internacional comenzó a llegar a La Habana esta semana, con suministros médicos, alimentos, agua y paneles solares.
Los cortes de electricidad se han intensificado en Cuba, cuya economía se encuentra casi paralizada desde que la administración de Donald Trump cortara los envíos de petróleo desde Venezuela, su principal proveedor, y amenazara con sanciones a otros países que le vendan combustible.
Trump no oculta su deseo de ver un cambio de régimen en Cuba que, según él, representa una amenaza para la seguridad de su país por sus relaciones con China, Rusia e Irán.
«Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera», declaró el lunes. Quiero decir liberarla, o tomarla. Creo que puedo hacer lo que quiera», consideró.
Al día siguiente, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió que «cualquier agresor externo se encontrará con una resistencia inexpugnable».
Tanieris Dieguez, jefa adjunta de la misión de Cuba en Washington, declaró a la agencia AFP a principios de esta semana que La Habana estaba abierta a mantener conversaciones amplias con Washington y a permitir un mayor nivel de inversión.
No obstante, Dieguez aclaró que el sistema político de Cuba «nunca» formaría parte de una negociación.
Ante la desesperada necesidad de combustible que atraviesa Cuba, los sistemas de rastreo marítimo informaron esta semana que dos buques cisterna, cargados con petróleo y diésel rusos, parecían dirigirse hacia la isla, aunque esa noticia no ha sido confirmada.
Los apagones, así como la escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos, están avivando la frustración de los cubanos. Hace una semana un grupo de manifestantes asaltó la sede del gobernante Partido Comunista (PCC, único) en una ciudad del centro de la isla.
Algunos cubanos se toman el apagón con calma.
Meiven Rodríguez, de 40 años, siguió trabajando en una pequeña tienda, vendiendo cigarrillos a la luz de su teléfono móvil.
«Hay que hacerlo porque si no cómo vas a llevar dinerito a la casa», dijo Rodríguez.
Internacionales
Irán amenaza con atacar infraestructuras energéticas tras el ultimátum de Trump
Irán amenazó este domingo con destruir infraestructuras claves en Oriente Medio tras el ultimátum del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió que atacaría centrales eléctricas iraníes si no se reabre el estrecho de Ormuz en 48 horas.
El cruce de amenazas avivó la preocupación sobre las plantas nucleares, tras más de tres semanas de una guerra que reta a la economía global por la posibilidad de que la fuerte alza del petróleo genere inflación.
Trump —bajo una fuerte presión por el alza de los precios de los combustibles en un año de elecciones de mitad de mandato— dio un ultimátum a Irán para que reabra el estrecho de Ormuz.
Irán impone un bloqueo casi total a esta vía marítima pero un número relativamente reducido de buques ha podido transitar por ella, alrededor de un 5 % de su volumen previo a la guerra, según la consultora Kpler.
Si no se reabre esta vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos, «Estados Unidos atacará y arrasará sus diversas CENTRALES ELÉCTRICAS, ¡EMPEZANDO POR LA MÁS GRANDE!», dijo el presidente de Estados Unidos en un mensaje en Truth Social.
Irán replicó de inmediato. El poderoso presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, amenazó con destruir «irreversiblemente» las infraestructuras energéticas, de tecnología de la información y de desalinización de agua de la región.
Además advirtió que esto hará subir los precios del petróleo por «mucho tiempo».
El mando operativo del ejército Jatam Al Anbiya amenazó asimismo con cerrar «completamente» el estrecho, si Trump ejecuta sus amenazas.
En paralelo, el ejército israelí dijo llevar a cabo ataques en el corazón de Teherán.
«Todos hemos perdido nuestro trabajo, ya no tenemos ingresos y no sabemos cuánto tiempo podremos seguir así», contó a la AFP Shiva, una habitante de Teherán de 31 años.
«No nos esperábamos esto»
En otro frente, Hezbolá, un movimiento islamista proiraní libanés, afirmó que lanzó una salva de cohetes contra soldados israelíes en el norte de Israel.
En la frontera norte de Israel, un civil falleció el domingo por un disparo de cohete lanzado desde Líbano.
El ejército israelí recibió la orden de destruir «todos los puentes» del sur de Líbano que se usen con fines «terroristas», declaró el ministro de Defensa, Israel Katz.
Añadió que el ejército deberá «acelerar la destrucción de las casas libanesas en las aldeas de contacto», tal y como se hizo en la Franja de Gaza.
En el sur de Israel, dos ataques de misiles iraníes dejaron el sábado más de un centenar de heridos y provocaron el pánico.
El primero alcanzó una zona residencial de Dimona, una ciudad que alberga un centro estratégico de investigación nuclear, en el desierto del Néguev, y causó una treintena de heridos.
En el lugar del impacto, la magnitud de las destrucciones es espeluznante. Hay escombros por el suelo hasta donde alcanza la vista.
«No nos esperábamos esto», comentó Gali Amir, de 50 años, responsable de una residencia para personas con trastornos cognitivos y mentales cercana al lugar del impacto.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió que atacará «personalmente» a todos los dirigentes de Irán.
«Vamos a ir a por el régimen», dijo.
«Fase peligrosa»
Irán justificó los misiles lanzados hacia Dimona – a cinco kilómetros del centro de investigación nuclear israelí – como una «respuesta» a un ataque «enemigo» contra uno de sus complejos nucleares en Natanz.
Sin embargo, el ejército israelí aseguró «no tener conocimiento» del ataque de Natanz. La televisión pública Kan lo atribuyó a las fuerzas estadounidenses.
Tanto la organización iraní de energía atómica como el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) dijeron que no se ha detectado ningún nivel anormal de radiación.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), advirtió que con estos ataques contra instalaciones nucleares, el conflicto entró en una «fase peligrosa».
Israel está considerado el único país dotado de armas nucleares en Oriente Medio pero mantiene una política de «ambigüedad estratégica» por la cual no lo confirma ni lo desmiente.
Irán busca además desestabilizar el suministro mundial de hidrocarburos con sus ataques contra los países del Golfo. Irak sufrió ataques nocturnos y tres misiles balísticos apuntaron a la región de la capital saudita, Riad. Emiratos Árabes Unidos dijo haber respondido a ataques de misiles y drones.




