ENTREGA ESPECIAL
Conversamos en exclusiva con Alejandra Castellanos-Barav, periodista México Salvadoreña residente en Israel
Alejandra Castellanos-Barav, Periodista México Salvadoreña residente en Israel, opinó durante nuestra entrevista El Salvador Today, que Nayib Bukele es el mandatario de América Latina que mejor se ha expresado para condenar al grupo terrorista Hamás, el cual inició el bombardeo el sábado contra Israel.
«Es importante decir que quizás nadie lo ha compartido mejor en la región que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, con su tuit diciendo que, como salvadoreño con ascendencia palestina, está seguro de que lo que mejor que le podría pasar al pueblo palestino es que Hamás desaparezca por completo, que estás “bestias salvajes” no representan a los palestinos y que para que la gente buena pueda vivir hay que sacar a estos animales de Gaza», afirmó Castellanos-Barav.
«El mensaje que hizo el presidente Nayib Bukele, fue muy valioso y muy importante en este tiempo», confesó.
De acuerdo con Alejandra Castellanos-Barav, «las cifras [de víctimas] son horribles», con 1,200 israelíes asesinados, más de 3,000 heridos y cerca de 100 rehenes en Gaza «No sabemos si están vivos o no», manifestó.
«Todas estas atrocidades son llevadas a cabo por el grupo terrorista Hamás, que es una organización salvaje que ha declarado abiertamente su objetivo de asesinar a los judíos. Las imágenes que surgen de los pueblos israelíes estos días recuerdan al Estado Islámico (EI), del que Hamás claramente está tomando su ejemplo», aseveró
Además, aseguró que las organizaciones terroristas operan «a sabiendas desde la población civil, cometiendo un doble crimen de guerra: por disparar indiscriminadamente contra civiles y utilizando a los habitantes de la zona de Gaza como escudos humanos».
Actualmente, el ejército de Israel está actuando dentro de Gaza para destruir las capacidades de Hamás, quienes incluso atacaron a civiles internacionales procedentes de Estados Unidos, Argentina, Colombia y Brasil.
Son alrededor de 22 países que reportan ciudadanos asesinados, desaparecidos y entre los rehenes, es una situación difícil.
Gobierno evacúa a salvadoreños varados en Israel a Chipre y Jordania
Dos grupos de salvadoreños varados por la guerra en Israel recibieron ayer (miércoles) asistencia de parte del Ministerio de Relaciones Exteriores y fueron trasladados a Chipre y a Jordania para, en primera instancia, ponerlos a salvo, y luego poder retornarlos a El Salvador. El Gobierno del presidente Nayib Bukele aseguró que los equipos de la red consular y embajadas en el exterior atendieron a los grupos conformados por 10 y 21 salvadoreños, respectivamente.
Ante esto, la viceministra de Diáspora y Movilidad Humana, Cindy Mariella Portal, informó que los salvadoreños, en su mayoría adultos mayores, fueron recibidos en Chipre por el cónsul honorario, Marios Polyviou. El grupo abordó un vuelo humanitario de la fuerza aérea de Portugal.
«Estamos bien atendidos en este lugar», dijo uno de los salvadoreños en Chipre. El grupo seguirá su trayecto a Portugal para retornar a El Salvador.
«En ese país europeo serán recibidos por el equipo de nuestra embajada y consulado de El Salvador en Portugal. La embajada les proveerá de alojamiento y alimentación durante su estadía, hasta continuar su viaje», comunicó Portal ayer por la mañana.
Los connacionales en Jordania también están fuera de peligro. El Ministerio de Relaciones Exteriores asumió los costos de transporte y de visas jordanas, indicó.
La embajada de El Salvador en Israel entregó kits de alimentos y bebidas para el viaje.
«Hicimos posible el traslado terrestre y la compra de boletos aéreos para su retorno a El Salvador. Estamos comprometidos con garantizar la protección de todos nuestros compatriotas», dijo Portal, quien más tarde agregó que este grupo arribará en los próximos días al país.
«Gracias a Dios la ayuda se ha dado. Ya salimos de Israel, estamos en el aeropuerto de Amán, [capital de Jordania] para esperar que salga un avión a El Cairo [Egipto]», compartió el salvadoreño Norberto Núñez, a quien su vuelo le fue suspendido el lunes en Ben Gurion, de Tel Aviv, junto a otros 20 connacionales que realizaban un peregrinaje de parte de la iglesia Bautista Miramonte, de San Salvador.

El embajador de El Salvador en Israel, Eduardo Umaña, se reunió con varios de ellos el martes en el aeropuerto internacional. «Cuenten con toda nuestra disposición de seguir apoyándolos hasta encontrar una solución a cada caso», afirmó el funcionario.
«Nuestras embajadas en Italia, Portugal e Israel continúan trabajando de manera articulada para apoyar a los salvadoreños que se encuentran en su proceso de retorno a El Salvador desde Tel Aviv, Israel, y lugares aledaños», publicó la vicecanciller Adriana Mira.
«Como Gobierno del Presidente Nayib Bukele tenemos una prioridad: velar por la integridad y protección de todos los salvadoreños. A través de la Embajada de El Salvador en Israel, estamos dando respuesta a nuestros compatriotas, llevándolos a lugares seguros desde donde podrán retornar a casa», añadió la viceministra Portal.

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El dolor que no se borra: Payaso Chocoyito revive el secuestro y asesinato de su hijo a manos de pandilleros
En un testimonio que estremece hasta las lágrimas, José Domínguez, conocido como el payaso Chocoyito, relató con crudeza el momento en que pandilleros secuestraron y asesinaron a su hijo Nathanael en El Salvador en 2015. Vestido con su característico traje azul, peluca amarilla y nariz roja, el artista transforma su sufrimiento en mensaje de fe y prevención, compartido en plataformas como TikTok y X.
“Me secuestran a mi hijo las pandillas”, comienza Chocoyito con voz quebrada, mientras narra cómo, durante dos meses y medio de cautiverio, él continuaba haciendo reír a niños en fiestas y eventos, ocultando su angustia. El padre explica que, incluso en un congreso de payasos en Nicaragua, mantuvo su compromiso escénico pese al infierno personal que vivía.
El drama alcanzó su clímax cuando le informaron del hallazgo del cuerpo. “Agarré mi moto… y me enseñan esto”, relata, describiendo la foto de su hijo atado de pies y manos con un escopetazo en la cabeza. Cada gesto con el lazo en su muñeca revive el dolor: “Por eso cuando yo hago este lazo y me aprietan duro y me duele la muñeca, recuerdo el dolor de mi hijo”.
@enriqueortegacontrastes Me secuestran a mi hijo las pandillas ##mexico🇲🇽##padresausenteshijoscomplicados##elsalvador🇸🇻##enriqueortegacontrastes ♬ sonido original – Enrique Ortega Contrastes
Chocoyito describe la exhumación en la fosa clandestina: “Cada vez que yo veía un cuerpo… pensé que iba a caer desmayado, pero me mantenía fiel porque quería ver a mi hijo, costara lo que costara”. Al abrir el tercer cuerpo, la confirmación devastadora: “Veo que era mi hijo con la ropa que yo le había dado el día de su cumpleaños”.
“Jamás supe quién le enseñó a mi hijo a decirme todos los días ‘te amo’”, confiesa con emoción contenida, recordando las últimas palabras de Nathanael. “Tenía una foto de mi hijo, la abracé y quería que me dijera te amo, pero él ya no estaba”.
El payaso, quien también es pastor, convirtió su tragedia en el proyecto “Buscando Sonrisas”, visitando escuelas para prevenir la violencia y fortalecer lazos familiares. “Padres de familia, ¿cuándo fue la última vez que le dijiste a tu hijo te amo?”, pregunta directamente al público.Su historia no solo honra la memoria de Nathanael, sino que alerta sobre el flagelo de las pandillas que destrozan familias en Centroamérica. Chocoyito cierra con perdón y esperanza, recordando que “a nadie le deseo lo que yo viví”.
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¿Fracaso histórico o el fin de una era? El colapso de la Francia «invencible» en el Mundial 2026

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Tras varios días de búsqueda, Daniel encuentra el cuerpo de su primo entre los escombros en Venezuela
Daniel González removía polvo y pedazos de bloque con el cepillo de una escoba y sus propias manos dentro de un orificio cavado bajo una losa de concreto. Poco a poco, entre los escombros, comenzó a emerger un cráneo, el primer indicio de su primo, a quien buscaba desde hacía 18 días.
Félix Astudillo fue uno de los más de 4,500 fallecidos por el doble terremoto que impactó el norte de Venezuela el pasado 24 de junio. Al momento de la tragedia se encontraba en un festejo en el piso 2 del edificio Residencias Arichuna, ubicado en el sector Los Corales de La Guaira, el estado más afectado.
La estructura colapsó y quedó sepultada bajo toneladas de concreto. Daniel llegó al lugar un día después del terremoto y encontró el edificio en ruinas.
Según su relato, los trabajos con maquinaria comprometían los cuerpos que permanecían atrapados. Pese a no contar con conocimientos técnicos en labores de rescate, asumió el liderazgo y cambió el método de operación, logrando recuperar varios cadáveres.
Su principal motivación era encontrar a su primo, con quien se crio como si fueran hermanos.
«Mi objetivo es sacar a mi hermano y sacar a las otras 10 o 11 personas también restantes, porque yo siento que son familia mía», expresó Daniel, un joyero de 35 años.
«Merecen tener un entierro digno, porque es muy difícil para la mamá, para el padre (…) es una incógnita que les queda por toda su vida», agregó.
El polvo cubre la ropa negra de Daniel, mientras sus desgastados guantes de tela reflejan más de dos semanas de arduo trabajo. Duerme pocas horas en una carpa instalada a metros del edificio y, durante sus momentos de descanso, piensa en las labores realizadas, los cuerpos recuperados y el trabajo que aún falta por completar.
Un grupo de rescatistas voluntarios, policías y bomberos rodeó el hoyo donde finalmente fue localizado Félix. Con un esmeril, cortaron cuidadosamente las varillas metálicas de las columnas que obstaculizaban el área.
Los equipos aún necesitaban removedor para extraer el cuerpo, en estado de descomposición, sin causarle mayores daños.
Tras encontrar el cadáver, un fuerte olor a putrefacción impregnó el ambiente. El hedor se convirtió en una de las principales pistas utilizadas por los rescatistas para buscar entre los escombros.
El olor les indica las zonas donde deben revisar. Posteriormente, utilizan fotografías de los apartamentos enviadas por familiares para estudiar la estructura y determinar los puntos donde deben realizar las excavaciones.
«No parecemos topos, parecemos sabuesos», comentó Daniel irónicamente, en referencia a los rescatistas mexicanos conocidos popularmente como «topos».
«Con el olor nos guiamos, tomamos fotos y empezamos a excavar. Es fuerte el trabajo, pero gracias a Dios hemos sacado 11 cuerpos intactos con esa metodología», explicó.
Daniel estudió ciencias forenses y la tragedia lo llevó a poner en práctica sus conocimientos para identificar y preservar los cuerpos encontrados.
Su experiencia le permitió reconocer inmediatamente a su primo. Pese al alto grado de descomposición, observar su dentadura fue suficiente para confirmar que su «hermano» había muerto entre los escombros.
«Es difícil, yo siempre he estado con él. Él sabía que estaba con él en las buenas y en las malas. Ahí estoy, pa’lante, hasta la muerte», dijo Daniel mientras las lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos.
«Yo le cumplí lo que le prometí, que lo iba a rescatar», agregó.
Entre momentos de esperanza y las arduas labores de rescate, Daniel no había tenido espacio para procesar la pérdida de su primo. Además, carga con el luto de los cuerpos que ha recuperado.
«Yo creo que estas mismas lágrimas que estoy botando son por los 11 cuerpos que ya saqué y por los 10 o poco más que todavía quedan», expresó.
Conmocionado, Daniel revisó las pertenencias de Félix encontradas en una cartera ubicada junto al sofá donde descansaba al momento del colapso del edificio.
Observó detenidamente su documento de identidad, tarjetas bancarias, billetera y su teléfono celular, que quedó hecho añicos. Posteriormente, guardó cuidadosamente cada objeto en una bolsa de plástico.
«Ya por lo menos mi familia va a estar tranquila», concluyó.






