Internacionales
Club de golf demandado por homicidio culposo tras la muerte de un niño electrocutado por un rayo
Scott Mariani presentó una demanda luego de ver a su hijo ser alcanzado por un rayo mientras jugaban golf en un torneo el verano pasado en Nueva Jersey, muriendo días después.
La demanda fue presentada contra Crystal Springs Resort, propietario del Ballyowen Golf Club, en el condado Sussex por homicidio culposo. Simon J. Mariani, de 28 años y residente de Franklin Lakes, fue alcanzado por un rayo el 8 de julio.
Los propietarios del club no advirtieran a los golfistas sobre la tormenta que se avecinaba, alega la demanda presentada el miércoles 3 de diciembre en el Tribunal Superior del condado Bergen. “Antes de su muerte, sufrió un dolor intenso, angustia y miedo a la muerte inminente”, afirma el reclamo presentado por el padre de la víctima.
La demanda alega que los propietarios no monitorearon la actividad meteorológica, “no advirtieron a los golfistas del peligro inminente de rayos, no suspendieron el juego y no proporcionaron instrucciones de evacuación oportunas ni adecuadas”. También afirma que los propietarios no contaban con protocolos de advertencia de rayos para garantizar la seguridad de los golfistas y los participantes del torneo, detalló NJ.com.
Un representante de Crystal Springs Resort no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre la demanda.
Según el Departamento de Policía de Hardyston, los agentes acudieron al lugar alrededor de las 2 p.m. tras recibir una llamada informando que alguien había sido alcanzado por un rayo. Al llegar encontraron a Mariani tumbado en el campo. Luego los paramédicos lo trasladaron al Cooperman Barnabas Hospital en helicóptero. Falleció el 14 de julio, según su obituario.
Los golfistas participaban en un torneo Ironman, un evento de 36 hoyos de un solo día en el campo de golf, el día en que las tormentas azotaron la zona. La demanda afirma que padre e hijo pagaron “una tarifa de inscripción considerable” para participar. El padre presenció cómo un rayo alcanzaba a su hijo y “fue consciente de la gravedad de las lesiones de su hijo en ese momento (…) Scott Mariani sufrió una angustia emocional grave y previsible”, afirma la demanda.
El reclamo insiste en que los propietarios del club “actuaron con negligencia deliberada e imprudente ante los peligros conocidos de los rayos”, a pesar de saber que las condiciones meteorológicas eran peligrosas.
Según su obituario, Simon John Mariani se graduó de la Universidad de Notre Dame en 2019 con títulos en contabilidad y economía, y posteriormente obtuvo su certificación de CPA. Trabajó durante tres años en PricewaterhouseCoopers. Regresó a Notre Dame y completó una maestría en finanzas en 2024. Recientemente, trabajó como asociado en MTS Health Partners en la ciudad de Nueva York, donde sus compañeros lo describieron como una persona trabajadora, inteligente y muy apreciada.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) afirman que existe una probabilidad de menos de una en un millón de ser alcanzado por un rayo, y la mayoría de estos impactos no son mortales.
Según la Oficina de Gestión de Emergencias de Nueva Jersey, los rayos causan un promedio de 67 muertes al año en todo el país. Otras víctimas suelen sobrevivir con síntomas debilitantes a largo plazo, como pérdida de memoria, trastornos del sueño y espasmos musculares.
Hubo tres casos similares en Nueva Jersey este verano, donde las dos primeras víctimas murieron. Además, el 19 de junio un quinceañero fue alcanzado por un rayo en el Central Park de Manhattan durante una tormenta eléctrica que azotó la ciudad de Nueva York y milagrosamente sobrevivió.
En el verano de 2021 un niño latino de 13 años murió horas después de haber sido alcanzado por un rayo en Orchard Beach, El Bronx (NYC). Previamente, en agosto de 2018, un rayo que cayó en un parque de fútbol en Queens alcanzó a dos hispanos.
Internacionales
Houston, hemos tenido un problema… con el baño
Todo marcha bien en el viaje de retorno a la Tierra de la nave Orion, excepto por «el equipo más importante a bordo».
La NASA plantea ahora que una reacción química en el tratamiento de la orina podría haber atascado el sanitario.
El problema con el baño fue reportado a pocas horas del despegue desde Cabo Cañaveral, en Florida. La astronauta Christina Koch ajustó los controladores del sistema, los reinició con ayuda del centro de control y resolvió inicialmente el asunto.
«Me enorgullece llamarme fontanera espacial. Me gusta decir que [el baño] probablemente sea el equipo más importante a bordo», contó en su primera conferencia desde la nave que orbitó la Luna y que debe amarizar en las costas del Pacífico este viernes, en el final de la misión Artemis II.
Sin embargo, la situación persistió cuando trataron de evacuar las aguas residuales -que habitualmente son liberadas al espacio- y el sistema no funcionó correctamente. La NASA pensó inicialmente que se podría tratar de algún tipo de congelamiento en los filtros.
Koch describió el aroma que despedía el denominado Sistema Universal de Gestión de Residuos como «un olor a quemado de calefacción».
Entonces se activó el plan B y los astronautas fueron instruidos para usar los «dispositivos plegables de contingencia para la eliminación de orina», unos recipientes personales y reutilizables.
El dilema es para los orines. El sistema para las heces, en otro conducto, funciona sin problemas.
«El inodoro sigue funcionando. El problema que estamos resolviendo es la evacuación del tanque de aguas residuales», dijo el martes el director de vuelo, Rick Henfling. «Así que tenemos que recurrir a otros medios alternativos, además del inodoro», agregó.
Reacción química, no hielo
El asunto ha sido materia de consultas constantes en las conferencias de prensa que se realizan en el Centro Espacial Johnson en Houston, Texas, aquel que en 1970 recibió el mensaje del astronauta Jack Swigert en la misión Apolo 13: «Houston, hemos tenido un problema», tras la explosión de un tanque de oxígeno que abortó el alunizaje.
«Inicialmente, pensábamos que podría tratarse de una formación de hielo en una boquilla, en la línea exterior de la nave espacial. Tenemos certeza de que no se trata de una formación de hielo; hemos colocado la nave en una posición orientada hacia el sol para eliminar cualquier hielo, hemos activado calentadores, y aún observamos una obstrucción», explicó Henfling.
«La teoría más reciente está relacionada con algún proceso químico que se utiliza para garantizar que las aguas residuales no desarrollen biopelículas (microorganismos), y es posible que se esté produciendo una reacción química en la que se generen algunos residuos como parte de dicha reacción, y estos se estén obstruyendo en un filtro», agregó.
Lori Glaze, administradora asociada de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA aseguró que «tan pronto como pongamos a la nave en el suelo, podremos entrar y llegaremos a la raíz del problema».
¿Dónde está?
Este trono, valorado en unos 23 millones de dólares, es similar al que se utiliza en la Estación Espacial Internacional, pero es la primera vez que se utiliza en un viaje tripulado al espacio profundo.
Los astronautas de las misiones Apolo no tenían baño y usaban unas bolsas especiales para los deshechos.
En la nave Orion, con un diámetro de cinco metros y un poco más de tres metros de alto, el baño está bajo el piso. Para usarlo deben abrir una puerta y colocarse de lado. Dentro tienen unos pasamanos y unas correas de sujeción.
Es un área donde hace mucho ruido, por lo que deben protegerse los oídos. Cuenta con sistemas de succión para compensar la microgravedad.
Tiene una vía para la evacuación de la orina, que es tratada antes de ser soltada al espacio. De hecho, Koch mostró hace unos días cómo podía apreciarse desde una ventana de la nave, la forma en que las partículas de orina eran liberadas.
El otro sistema es para las heces, que son colocadas en bolsas desechables que se compactan y que amarizarán junto con los astronautas, cuando vuelvan a la Tierra.
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Rescatan con vida a minero tras dos semanas atrapado en derrumbe en México
Un minero fue rescatado con vida este miércoles tras dos semanas atrapado por un derrumbe dentro de un yacimiento en el noroeste de México, que cobró la vida de dos trabajadores, informó el gobierno.
El pasado 25 de marzo, la estructura interna de una mina de oro y plata, localizada en el estado de Sinaloa, colapsó y dejó atrapados a cuatro hombres que laboraban en el lugar.
Dos mineros fallecieron, uno más fue rescatado con vida el 30 de marzo y el último fue ubicado el martes por la noche por un buzo en la zona del accidente.
El hombre logró sobrevivir 14 días.
«Increíblemente y afortunadamente se encontró con vida», dijo en su conferencia de prensa matutina la presidenta Claudia Sheinbaum.
De acuerdo con las autoridades, el colapso de la mina ocurrió tras la falla de la capa de impermeabilización, que provocó la infiltración descontrolada de los líquidos que debilitaron la estabilidad de las galerías.
Cientos de rescatistas, personal técnico, militares, protección civil y buzos trabajaron día y noche durante dos semanas, con equipos especializados de extracción de agua, para llegar hasta donde se encontraban los mineros.
Varios percances se han registrado en minas de México. Algunas trabajan de manera clandestina o con equipos y condiciones de seguridad precarias.
En agosto de 2022, el colapso de una mina en el norteño estado de Coahuila dejó 10 trabajadores muertos y sepultados.
En ese mismo estado, en febrero de 2006, se registró la mayor tragedia del sector cuando 65 mineros murieron por la explosión en la mina de carbón Pasta de Conchos.
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Acusado de brutal asesinato en tren es declarado incompetente para enfrentar juicio en EE. UU.
Un hombre acusado de asesinar brutalmente a una joven en un tren en Carolina del Norte fue declarado incompetente para enfrentar juicio, según un informe revelado recientemente. El sospechoso, identificado como Decarlos Brown Jr., no estaría en condiciones mentales de comprender el proceso judicial ni de colaborar en su defensa, de acuerdo con evaluaciones médicas, publica el N Y Post.
El crimen ocurrió en agosto, cuando la víctima, una joven refugiada ucraniana de 23 años, fue atacada con un cuchillo dentro de un tren ligero en la ciudad de Charlotte. El hecho, captado en video, generó indignación nacional por la violencia del ataque y la aparente falta de reacción inmediata de otros pasajeros.
Según documentos judiciales, la defensa solicitó retrasar la audiencia sobre su capacidad mental por 180 días, petición que no fue objetada por los fiscales. Mientras tanto, el acusado permanece bajo custodia federal, ya que también enfrenta cargos por violencia en un sistema de transporte que resultó en muerte.
La ley en Carolina del Norte establece que, si un acusado es declarado incompetente, los cargos pueden ser suspendidos hasta que recupere su capacidad mental. En algunos casos, incluso pueden ser desestimados temporalmente, aunque podrían retomarse si la persona es considerada apta en el futuro.
El historial del sospechoso incluye múltiples arrestos desde 2007 por delitos como agresión, robo y posesión de armas. Además, familiares han señalado que padece esquizofrenia. Autoridades también indicaron que estaba en libertad bajo fianza al momento del ataque.





