Vida
ONU pide hacer más para proteger la salud mental en el trabajo
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) instó el miércoles a hacer mucho más para proteger la salud mental en el lugar de trabajo y presentó nuevas recomendaciones para reducir el estrés.
Las dos agencias de la ONU encargadas respectivamente de la salud y el trabajo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), publicaron una serie de directrices para prevenir y proteger los riesgos para la salud mental.
El malestar psicológico es costoso para quienes lo padecen y para la sociedad y se calcula que cada año se pierden 12.000 millones de jornadas de trabajo debido a la depresión y la ansiedad, por un valor estimado de 1 billón de dólares, según la OMS y la OIT.
«Es hora de centrarse en los efectos nocivos que el trabajo puede tener en nuestra salud mental», dijo el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en una declaración conjunta.
«El bienestar del individuo es razón suficiente para actuar, pero una mala salud mental también puede tener un impacto debilitante en el rendimiento y la productividad de una persona», añade.
La OMS advirtió en junio que cerca de mil millones de personas en todo el mundo vivían con un trastorno mental antes de la pandemia de covid-19, que agravó todavía más la situación.
Uno de cada seis adultos en edad de trabajar sufre un trastorno mental, según la OMS, una «cifras alarmantes», según Manal Azzi, jefa del equipo de seguridad y salud en el trabajo de la OIT.
Una de las recomendaciones es formar a los directivos para que eviten los ambientes de trabajo estresantes y respondan a los trabajadores en situación de peligro.
«Tenemos que invertir en la creación de una cultura de prevención en torno a la salud mental en el trabajo, reformando el entorno laboral para acabar con el estigma y la exclusión social, y garantizando que los empleados con problemas de salud mental se sientan protegidos y apoyados», dijo el jefe de la OIT, Guy Ryder, en el comunicado.
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NASA certifica aumento de temperatura en 2025 sin hablar de cambio climático
La postura va en línea con las políticas del presidente Donald Trump de negar la realidad de que el calentamiento global es resultado de actividades humanas.
Según la NASA, la temperatura en la superficie global de la Tierra en 2025 fue ligeramente más cálida a la de 2023, convirtiéndolo de manera efectiva en el segundo año más caluroso registrado, luego de 2024.
De acuerdo con sus mediciones, las temperaturas promedio para 2025 fueron de 1,19°C (2,14 grados Fahrenheit) por encima de la media registrada entre 1951 y 1980.
La falta de mención del cambio climático en el último reporte marca un punto de quiebre con el informe del año pasado, publicado durante la administración del demócrata Joe Biden, que aseguró de plano: «Este calentamiento global ha sido causado por las actividades humanas».
Mientras que en el documento del año pasado había material como citas del entonces jefe de la NASA y de su científico sénior, así como gráficos y videos, este año el informe solo detalla algunas figuras clave y se reduce a un puñado de párrafos.
Otras agencias globales, como el observatorio europeo Copernicus y la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés), que usan distintas metodologías, señalaron que 2025 es el tercer año más caluroso. Así también lo indicó el instituto estadounidense Berkeley Earth. Prevén que la temperatura de 2026 se mantenga en niveles históricamente altos.
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EE. UU. recomienda dar menos vacunas a los niños
El gobierno de Estados Unidos reformó el lunes el calendario federal de vacunas pediátricas del país, que dejó de recomendar que todos los niños sean inmunizados contra seis enfermedades, entre ellas la influenza.
El cambio drástico fue anunciado por el Departamento de Salud del país, dirigido por el escéptico de las vacunas Robert F. Kennedy Jr., y supone una modificación profunda tras años de recomendaciones con respaldo científico.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) recomendarán ahora que las dosis contra la hepatitis A, la hepatitis B y la enfermedad meningocócica sean aplicadas solo a personas de alto riesgo o por recomendación médica, en vez de como práctica estándar.
La agencia ya había recomendado este mismo cambio de modelo para las vacunas contra el covid-19.
Esta decisión se da tras la directiva del presidente Donald Trump de que las autoridades sanitarias comparen el calendario de vacunación de Estados Unidos con los de otros países.
«Después de una revisión exhaustiva de la evidencia, estamos alineando el calendario de vacunación infantil de Estados Unidos con el consenso internacional, a la vez que fortalecemos la transparencia y el consenso informado. Esta decisión protege a los niños, respeta a las familias y reconstruye la confianza en la salud pública», dijo Kennedy.
Pero expertos en medicina y salud pública critican desde ya la reforma.
Sean O’Leary, presidente del Comité de Enfermedades Infecciosas de la Academia Estadounidense de Pediatría, dijo a periodistas que «el calendario de vacunación infantil es una de las herramientas más investigadas que tenemos para proteger a los niños de enfermedades graves, a veces mortales».
«Decisiones basadas en evidencia»
Cada estado tiene la autoridad de definir planes obligatorios de vacunación, pero las recomendaciones de los CDC tienen una influencia significativa en las políticas estatales.
Funcionarios ya han asegurado que tanto el acceso como la cobertura de los seguros de las vacunas se mantendrán igual, incluso para aquellas que no son ampliamente recomendadas por el gobierno federal.
«Todas las vacunas actualmente recomendadas por los CDC seguirán cubiertas por el seguro sin costos compartidos», dijo Mehmet Oz, administrador de los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid, los programas federales de seguros de salud.
«Ninguna familia perderá acceso. Este marco fortalece a padres y médicos para tomar decisiones individualizadas dependiendo del riesgo, a la vez que mantiene una fuerte protección contra enfermedades graves», dijo.
Para O’Leary, sin embargo, «es importante que cualquier decisión sobre el calendario de vacunación infantil de Estados Unidos se base en la evidencia, transparencia y procesos científicos establecidos, no en comparaciones que ignoran diferencias críticas entre países o sistemas de salud».
Autoridades en salud pública advierten que los cambios solo sembrarán duda y confusión, especialmente porque el esceptisimo sobre las vacunas ha aumentado desde la pandemia.
El cambio «vuelve las cosas más confusas para padres y clínicos», apuntó O’Leary.
«Lamentablemente, ya no se puede confiar en nuestro gobierno federal» para que proporcione recomendaciones sobre vacunas, añadió.
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¿Por qué el recalentado de navideño es peligroso?
En Navidad y Año Nuevo, el recalentado es casi tan importante como la cena original. Pavo, carnes, lomo de cerdo u otras, que vuelven a la mesa para reunir a la familia y alargar el festejo. Sin embargo, aunque es una práctica común, recalentar comida puede implicar riesgos si no se hace de forma correcta.
Muchas personas piensan que los recalentados son ricos, pero cuidado, el recalentado puede ser peligroso según los expertos en el tema.
Las comidas mal manipuladas son un terreno ideal para bacterias. Especialistas señalan que los alimentos cocidos deben consumirse máximo entre tres y cuatro días si se guardan en refrigeración. Después de ese periodo, el riesgo de enfermedad aumenta, incluso si el platillo luce en buen estado.
Uno de los errores más comunes es meter la comida caliente directamente al refrigerador. Los expertos recomiendan dejarla reposar a temperatura ambiente, pero sin exceder las dos horas.
Otro de los errores es: recalentar la olla completa una y otra vez. Cada vez que el alimento entra y sale del rango de temperatura seguro, las bacterias tienen oportunidad de multiplicarse.
La recomendación de los expertos es calentar solo la porción que vas a consumir. Esto reduce el tiempo de exposición al calor parcial y evita que el resto de la comida vuelva a pasar por temperaturas peligrosas.


