Internacionales
Texas reforzó la frontera con miles de soldados, pero los cruces de migrantes cayeron al mínimo
En Del Rio, Texas, la presencia de cientos de soldados desplegados en la frontera con México transformó la dinámica de esta pequeña ciudad fronteriza. Sin embargo, la llegada de las tropas ocurre en un contexto inesperado: los cruces de migrantes han disminuido drásticamente, alcanzando niveles que no se veían desde hace años.
Según informó The Washington Post, la decisión de reforzar la frontera con 3.600 efectivos, en su mayoría del Ejército y los Marines, responde a una declaración de emergencia emitida por el presidente Donald Trump, quien calificó la situación como una “invasión”. No obstante, los datos actuales muestran una realidad muy distinta.
De acuerdo con el medio, los agentes de la Patrulla Fronteriza en el sector que incluye Del Rio y la vecina Eagle Pass han registrado menos de 50 detenciones diarias desde finales de enero, una cifra que contrasta con los picos de hasta 5.000 migrantes diarios que se observaron en 2023. Este descenso se atribuye a una combinación de políticas migratorias más estrictas implementadas por la administración de Joe Biden y un aumento en los controles fronterizos por parte de México.
A pesar de ello, la presencia militar sigue creciendo, lo que ha generado preguntas entre los residentes locales sobre la necesidad de este despliegue en un momento de relativa calma.
Un despliegue militar sin una misión clara
El alcalde de Del Rio, Álvaro Arreola, expresó su satisfacción por la llegada de los soldados, destacando el impacto positivo en la economía local, pero admitió que no se ha comunicado con claridad cuál es su misión específica.
“Nos alegra que estén disfrutando de nuestra ciudad, aunque no hemos recibido información sobre su propósito real”, señaló. Según The Washington Post, los soldados están reforzando barreras fronterizas y colaborando en tareas de inteligencia relacionadas con actividades de los cárteles, pero no se han ofrecido detalles concretos sobre sus operaciones.
El general Gregory Guillot, comandante del Comando Norte de Estados Unidos, informó recientemente que el número de tropas activas en la frontera ha aumentado a 5.000 y podría seguir creciendo. Este despliegue se suma a los 10.000 soldados que México ha movilizado en su territorio como parte de un acuerdo con Estados Unidos para evitar la imposición de aranceles.
Sin embargo, expertos como Adam Isacson, analista de seguridad fronteriza, cuestionan la efectividad de estas medidas en un contexto donde los cruces ilegales han disminuido significativamente. “Con el número actual de tropas estadounidenses y mexicanas, hay aproximadamente un soldado u oficial por cada migrante que intenta cruzar al mes”, explicó.
Políticas migratorias y su impacto en los cruces fronterizos
El descenso en los cruces ilegales comenzó en 2022, cuando México intensificó sus esfuerzos para detener a los migrantes antes de que llegaran a la frontera. Posteriormente, la administración de Joe Biden implementó medidas que restringen el acceso al asilo para quienes cruzan ilegalmente y promovió el uso de la aplicación CBP One para gestionar solicitudes de entrada.
Estas políticas han reducido las detenciones a niveles cercanos a los de 2019, y si la tendencia actual se mantiene, las aprehensiones en 2025 podrían caer por debajo de las 300.000, una cifra no vista desde 2017.
Sin embargo, la llegada de Donald Trump a la presidencia marcó un cambio abrupto en estas dinámicas. Según The Washington Post, Trump canceló miles de citas programadas a través de la aplicación CBP One, declaró una emergencia nacional y endureció las restricciones en la frontera. Estas acciones, junto con la retórica de una “invasión”, han sido criticadas por líderes locales y analistas, quienes consideran que exageran la magnitud del problema migratorio.
La vida en la frontera: entre la calma y la incertidumbre
En Del Rio, la presencia militar ha generado un impacto visible en la comunidad. Los hoteles cercanos a la sede de la Patrulla Fronteriza están llenos, y negocios locales como gimnasios y restaurantes ofrecen descuentos a los uniformados. Sin embargo, algunos residentes cuestionan la necesidad de este despliegue.
Ronald Chattler, empresario local, señaló que los días en los que los migrantes colapsaban en su propiedad tras cruzar el Río Bravo parecen haber quedado atrás. “No creo que necesitemos más soldados. Aquí no hay actividad”, afirmó.
En el condado vecino de Kinney, el sheriff Brad Coe describió la situación como “espeluznantemente tranquila”. Durante más de 40 días, no se registraron arrestos por tráfico de personas, y los agentes locales han vuelto a realizar tareas rutinarias como rescatar gatos de árboles. Sin embargo, Coe advirtió que esta calma podría ser temporal, ya que las políticas migratorias suelen estar sujetas a cambios abruptos.
A pesar de la disminución en los cruces, se estima que cerca de 300.000 migrantes permanecen en México, esperando un cambio en las políticas de Estados Unidos. Según John Gramlich, del Centro de Investigación Pew, los flujos migratorios ya no responden únicamente a factores estacionales, sino a eventos globales y decisiones políticas. Esto hace que las tendencias sean menos predecibles y que las comunidades fronterizas enfrenten un futuro incierto.
Mientras tanto, los refugios para migrantes en Texas están prácticamente vacíos, y las organizaciones humanitarias han redirigido sus esfuerzos hacia México. Líderes demócratas en la región, como el comisionado del condado de Maverick, Gerardo “Jerry” Morales, han criticado el despliegue militar, calificándolo como un acto de “teatro político” diseñado para movilizar a los votantes republicanos. “No hay emergencia porque las elecciones ya pasaron”, afirmó Morales
Internacionales
Casi 13,000 desplazados tras el terremoto en Indonesia
Miles de personas desplazadas por un potente terremoto registrado en el este de Indonesia aguardaban el lunes la llegada de ayuda, mientras permanecían acampadas frente a escuelas, estaciones policiales y oficinas del gobierno.
El sismo, de magnitud 7,7, ocurrió el sábado y dejó 53 personas fallecidas y más de 100 heridas. Organismos de rescate señalaron que no existen reportes de personas desaparecidas.
Sin embargo, el número de personas que no pueden regresar a sus viviendas aumentó el lunes a 12,800 en varias localidades de la isla de Flores, informó a la AFP Berton Suar Pelita Panjaitan, portavoz de la agencia nacional de desastres de Indonesia (BNPB).
Muchos habitantes de Flores pasaron una segunda noche consecutiva a la intemperie por temor a regresar a sus casas debido a las centenares de réplicas registradas en la zona.
Periodistas de la AFP observaron a varios residentes de la localidad de Mbay, ubicada cerca del epicentro, acampados en tiendas improvisadas construidas con lonas y tubos.
«Nuestras casas ya no son habitables porque muchas han colapsado, están agrietadas y no podemos entrar», comentó Junaidin, un residente de Mbay de 32 años, frente a la tienda improvisada donde dormían unas 30 personas.
El residente explicó que únicamente regresan a sus viviendas para recoger agua, ropa y almohadas, para luego pasar la noche en el campamento.
«Estamos aquí por nuestra cuenta», agregó Junaidin, quien, al igual que muchos indonesios, lleva un solo nombre.
El hombre también expresó su frustración por la aparente demora en la llegada de ayuda, mientras Indonesia celebraba el lunes su día de independencia con actos y ceremonias en la capital, Yakarta.
«En cuanto a la ayuda del gobierno, no ha habido ninguna, ni tiendas, ni medicinas, ni comida ni agua potable, nada», afirmó Junaidin.
Ante la situación, la fuerza aérea de Indonesia informó que transportaría 13 toneladas de ayuda de emergencia en aviones y movilizaría helicópteros para trasladar los suministros a los sobrevivientes de comunidades aisladas, según la agencia noticiosa estatal Antara.
Internacionales
La epidemia de ébola en RD Congo es la más mortífera de la historia del país
La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) se convirtió el lunes en la más mortífera registrada en la historia del país, luego de superar en solo tres meses las 2,300 muertes contabilizadas durante el brote de 2018-2020.
La epidemia «es la de más rápida propagación jamás registrada» y «mata a una persona cada 30 minutos», alertó la semana pasada el jefe de asuntos humanitarios de la ONU, Tom Fletcher.
Por el momento, no existe vacuna ni tratamiento disponible para la variante Bundibugyo, identificada como responsable de esta epidemia.
El brote se originó en Ituri, en el noreste de la RDC, y corresponde a la decimoséptima epidemia de ébola registrada en la historia del país. Actualmente, se extiende con fuerza por provincias del este y noreste, donde la presencia del Estado es débil y las infraestructuras sanitarias son precarias.
Pacientes llegan tarde a los centros de tratamiento
En Ituri, uno de los principales epicentros de la epidemia, el hermano de Flavier Ngurima murió poco antes de llegar a un centro de tratamiento (CTE).
«Habíamos llamado a una enfermera de confianza para que lo atendiera en casa, ya que tanto él como sus familiares temían acudir al CTE. Decían que allí muere mucha gente», relató Ngurima.
La situación no sería aislada. En el territorio de Djugu, también en Ituri, parte de la población considera que los síntomas corresponden a «un envenenamiento u otras afecciones», explicó Jean-Paul Malo Lotsima, un líder local.
Según Lotsima, las familias llevan a los enfermos al hospital «en el último momento, cuando la familia ve que la situación empeora», y en algunos casos los pacientes «mueren por el camino».
Mohamed Janabi, director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para África, aseguró que «más del 70% de las personas fallecen en la comunidad» en lugar de hacerlo en los centros de tratamiento.
Hasta el momento, el brote registra 2,325 fallecidos y 4,945 casos confirmados, superando las cifras de mortalidad de la epidemia de 2018-2020 en el este de la RDC, que dejó 2,299 muertos y 3,381 casos confirmados.
Además, los primeros tres meses de esta epidemia registraron siete veces más contagios y cinco veces más muertes que los primeros tres meses de la peor epidemia de ébola de la historia, que afectó a África Occidental en 2014, según la Agencia sanitaria de la Unión Africana (Africa CDC).
En Bunia, capital de Ituri, se ha registrado cerca del 90% de los casos desde mediados de mayo. Sin embargo, las medidas para combatir la epidemia apenas son visibles, pese a la gravedad de la situación.
Un corresponsal de la AFP también observó que las personas continúan aglomerándose en los mercados y prestan poca atención a las medidas de protección.
«La participación de la comunidad en la respuesta sigue siendo insuficiente», afirmó Janabi.
Situación en Uganda
Uganda, país vecino de la RDC, registró 20 casos confirmados, incluidas dos muertes. Sin embargo, a mediados de julio anunció que ya no tenía casos activos del virus.
La Organización Mundial de la Salud declaró el miércoles que espera revertir la tendencia al alza de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo en un plazo de tres meses.
Internacionales
Colombia avanza en la remoción de escombros tras terremoto que deja cerca de 300 muertos
Colombia avanza este domingo en la remoción de escombros tras la destrucción provocada hace casi una semana por un potente terremoto, mientras las probabilidades de rescatar sobrevivientes son cada vez menores.
El ruido de retroexcavadoras, grúas y camiones se escucha en las zonas más afectadas por el sismo de magnitud 7.4 que, el lunes pasado, derribó miles de casas, edificios, hoteles y hospitales.
Los momentos de silencio que acompañaron las extensas jornadas de búsqueda y rescate comienzan a quedar atrás tras el terremoto más letal registrado en Colombia en este siglo, que deja cerca de 300 muertos.
El terremoto ocurrió horas después de la asunción del nuevo gobierno del ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien el sábado solicitó a su aliado estadounidense Donald Trump la suspensión temporal de aranceles para ayudar a Colombia.
El oeste del país y la región cafetera fueron las zonas más golpeadas. A casi una semana de la tragedia, las esperanzas de encontrar sobrevivientes se reducen debido al paso de los días.
Voluntarios no renuncian
En Cali, una pared de un edificio de cinco pisos que colapsó tras el sismo fue marcada por un rescatista con una «V» roja atravesada por una línea horizontal, señal que indica la finalización de las labores de búsqueda de posibles sobrevivientes.
Sin embargo, los rescatistas voluntarios se niegan a abandonar las labores.
«A pesar de que nos han dicho que ya han pasado muchos días, nosotros seguimos buscando vida porque queremos seguir apostándole a la vida», aseguró a la AFP el profesor Juan Carlos Tabares, de 58 años, quien lidera junto a varios voluntarios el punto de rescate denominado «Valentía».
Hasta el momento se registra al menos un centenar de personas desaparecidas a causa del terremoto, aunque se considera que después de 72 horas las posibilidades de supervivencia disminuyen drásticamente.
Más maquinaria
En Cali, una mujer continúa recorriendo los alrededores de su casa en busca de su perro Lucky, en la ciudad que registra la mayor cantidad de fallecidos, con 111.
Algunos vecinos aseguraron haber escuchado los gemidos del animal entre los escombros, por lo que los equipos de rescate continúan buscándolo con micrófonos especiales bajo los restos del edificio.
«Ya no quedaban personas vivas, pero vecinos del sector dijeron que habían escuchado a Lucky llorar en la noche y convocamos a los voluntarios para que vinieran», relató Cristian Moreno, un bombero de 32 años.
El alcalde de Cali, Alejandro Eder, estimó que la reconstrucción de la tercera mayor ciudad de Colombia tendrá un costo de al menos 3,200 millones de dólares.
Colombia ha recibido ayudas millonarias de países como Estados Unidos y de organismos como el Banco Mundial.
En las ciudades más afectadas por el sismo, numerosos edificios fueron marcados con una «X» roja para advertir sobre el riesgo de colapso y prohibir el paso de transeúntes.
En Pereira, una de las zonas afectadas casi en su totalidad por el terremoto, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, solicitó el sábado a empresarios poner a disposición maquinaria para la remoción de escombros, aunque advirtió que todavía hay personas bajo las ruinas.








