Internacionales
Corea del Sur: el oficialismo bloquea el juicio político contra el presidente Yoon
La moción para destituir al presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, fracasó este sábado en la Asamblea Nacional (Parlamento) del país debido al boicot del partido gobernante a esta medida.
La iniciativa presentada por la oposición para inhabilitar a Yoon por haber declarado la ley marcial el pasado martes, fue votada por solo 195 parlamentarios de los 300 que conforman la cámara, un número insuficiente para que el resultado de la votación sea considerado válido.
La iniciativa parlamentaria para inhabilitar a Yoon comenzó a debatirse pasadas las 18:00 hora local (9:00 GMT) después de que abandonaran la cámara todos los diputados del gobernante Partido del Poder Popular (PPP) salvo dos.
El voto de esta moción en la Asamblea tuvo lugar tras una propuesta para establecer una investigación sobre la primera dama, Kim Keon-hee, por supuesta corrupción, que no salió adelante con un resultado de 198 votos a favor y 102 en contra, lo que ya apuntaba al fracaso de la iniciativa para destituir a Yoon.
Ese resultado reflejaba que únicamente seis miembros del PPP habían roto la disciplina de voto fijada por la formación conservadora, que acordó este mismo sábado rechazar la moción contra Yoon, tras haber dado varios bandazos en días previos al respecto.
La principal formación opositora, el Partido Democrático (PD), y las otras cinco fuerzas políticas, presentaron una moción para destituir a Yoon el pasado miércoles, después de que el presidente decretara por sorpresa la ley marcial en la noche del martes acusando a la oposición de “actividades anti-estatales” y de ser “fuerzas pronorcorenas”.
El estado de excepción fue levantado después de que los partidos de la oposición y algunos del propio PPP votaran en la Asamblea Nacional la revocación de esa medida apenas unas horas después de ser decretada, y pese a los intentos de la policía y de tropas surcoreanas por bloquear los accesos al parlamento y tomar el control de la cámara.
Miles de personas protestaron frente al Parlamento para exigir la renuncia o el cese del presidente
Una multitud se concentró este sábado en las inmediaciones del Parlamento de Corea del Sur para reclamar la dimisión o el cese del presidente Yoon Suk Yeol, coincidiendo con la votación de una moción promovida por la oposición y que aspiraba a forzar la salida del mandatario.
La Policía estimó que unas 150.000 personas han participado en la protesta, mientras que los organizadores elevaron la cifra hasta el millón, según la agencia de noticias Yonhap.
También se ha celebrado otra protesta alternativa de apoyo a Yoon, con una asistencia considerablemente inferior.
Internacionales
Tiroteo mortal retrasa entrada de aficionados a tradicional torneo de golf en EE.UU.
La Oficina del Sheriff del condado de St. John, en Ponte Vedra Beach, Florida, informó que dos personas fueron abatidas y fallecieron en un intercambio armado que se produjo el viernes por la noche a aproximadamente una milla (1,6 kms) de TPC Sawgrass, sede de la competición.
El sospechoso de los homicidios huyó posteriormente hacia el campo de golf antes de ser detenido a primera hora del sábado en el condado de Nassau, a casi 50 kilómetros al norte del lugar donde se disputa el certamen.
El sheriff Robert Hardwick identificó al presunto tirador como Christian Barrios, de 32 años, y reveló que el sospechoso había estado en «contacto» con empleados de TPC Sawgrass mientras huía de la escena del crimen.
«Tomó lo que creemos fue una radio que pertenecía al PGA Tour, no una de las nuestras, y sabemos que la tiró después de eso», dijo Hardwick en una rueda de prensa.
«Nuestros canes la utilizaron como rastro de olor cuando llegaron allí», añadió.
El incidente llevó a los organizadores del torneo a retrasar 90 minutos la entrada de los aficionados al campo a primera hora del sábado por «razones operativas», aunque la tercera ronda comenzó puntualmente.
El sueco Ludvig Aberg lideraba el torneo con dos golpes de ventaja antes del arranque de la jornada sabatina.
Internacionales
Canadá construye un nuevo rompehielos para reforzar su presencia en el Ártico
Canadá invierte en una nueva generación de rompehielos de última tecnología para reforzar su presencia en el Ártico, una región estratégica donde se intensifican las tensiones geopolíticas.
El buque es construido en un inmenso hangar de un astillero de North Vancouver, en el oeste del país, donde obreros lijan largas vigas metálicas.
El extremo norte de Canadá está en el centro de las prioridades del primer ministro Mark Carney, de visita en Noruega para observar ejercicios militares en el Ártico que reúnen a tropas de 14 países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
«Canadá es y siempre será un país ártico», declaró antes de su partida. «Frente a nuevas amenazas, estamos reforzando la colaboración en materia de defensa con nuestros socios del Ártico», agregó.
Las inquietudes ligadas a las ambiciones de Rusia han reavivado la atención prestada al Ártico, donde las actividades militares se intensifican.
El calentamiento climático también acentúa los desafíos estratégicos. El deshielo del casquete polar abre progresivamente nuevas rutas marítimas y hace accesibles recursos naturales hasta ahora difíciles de explotar.
Las capacidades de navegación en el Ártico se han convertido, por lo tanto, en un elemento central: «Nos esforzamos en reafirmar nuestra posición de superpotencia en materia de rompehielos», explica a la AFP Wesley Wark, experto en seguridad.
Actualmente se construyen dos nuevos buques, cada uno por un costo superior a 3.000 millones de dólares canadienses (2.200 millones de dólares estadounidenses).
El que toma forma en North Vancouver será «la joya de la corona», declara a la AFP Eddie Schehr, vicepresidente de producción del grupo Seaspan.
Su entrega está prevista para 2032. El otro, ensamblado en parte en Finlandia, debería entregarse en 2030.
Deberán sustituir progresivamente a una flota envejecida que desde hace décadas garantiza las misiones de soberanía, abastecimiento y seguridad marítima en las aguas árticas.
Esta modernización se había emprendido antes del regreso al poder del presidente estadounidense Donald Trump. Pero las relaciones a veces tensas entre los dos vecinos han contribuido a devolver la cuestión ártica al centro del debate.
Mark Carney mencionó en varias ocasiones los nuevos riesgos planteados por Estados Unidos. Durante la última campaña electoral, acusó a Donald Trump de querer debilitar a Canadá y afirmó que el presidente estadounidense buscaba «rompernos para que Estados Unidos pueda poseernos».
Según el experto Wesley Wark, los desafíos de Canadá en el Ártico se articulan en dos frentes.
Primero, demostrar su capacidad de contribuir a «la seguridad colectiva de la OTAN» en una región donde la actividad de los rusos, que poseen la mayor flota de rompehielos del mundo, provoca una inquietud creciente. Luego, mantener presente que «los propios Estados Unidos representan potencialmente un peligro para la seguridad canadiense».
«Preocupaciones estadounidenses»
Donald Trump habló en varias ocasiones de la anexión de Canadá.
El martes volvió a burlarse de Carney calificándolo de «gobernador» de un estado estadounidense, una burla que dirigía antes al ex primer ministro Justin Trudeau.
Para Wark, el riesgo de un enfrentamiento militar directo entre los dos países es poco probable, pero el peligro inmediato sería que Washington considere a Ottawa incapaz de garantizar la defensa del Ártico e intervenga directamente con su ejército en la región.
«El refuerzo de la potencia militar canadiense está motivado en parte por estas preocupaciones estadounidenses», añade el experto.
A diferencia de Rusia, Canadá no prevé que sus nuevos rompehielos porten armas. Sin embargo, los buques están diseñados para operar todo el año en las condiciones extremas del Ártico.
Serán utilizados para vigilancia, recopilación de información, misiones de rescate y para apoyar actividades científicas en la región.
Internacionales
Fallece el filósofo alemán Jürgen Habermas, a los 96 años
El filósofo alemán Jürgen Habermas falleció a los 96 años de edad, informó el sábado a AFP una portavoz de su editorial, Suhrkamp Verlag.
Habermas murió en Starnberg, en el sur de Alemania, según información proporcionada por su familia.
Fue el intelectual alemán más influyente de su generación, involucrado en todos los grandes debates de la posguerra y considerando a Europa como el único remedio frente al auge de los nacionalismos.
En sus últimos años dedicó su tiempo a promover un proyecto federal europeo, con el fin de evitar que el Viejo Continente cayera nuevamente, como en el siglo XX, en las rivalidades nacionalistas.
A lo largo de su vida vinculó filosofía y política, pensamiento y acción. Su autoridad moral le valió múltiples reconocimientos internacionales.
Después de haber sido voz de la protesta estudiantil alemana en los años 1960, treinta años más tarde se convirtió en objetivo de críticas al denunciar los riesgos de un «fascismo de izquierda» para el estado de derecho.
En 1989 criticó las modalidades de la reunificación alemana, guiadas principalmente por las exigencias del mercado y que hacían del Deutsche Mark (el marco alemán) su estandarte.
Nacido el 18 de junio de 1929 en Düsseldorf, Habermas fue incorporado a las Juventudes Hitlerianas, aunque era demasiado joven para participar activamente en la guerra.
Durante su adolescencia quedó profundamente marcado por el colapso del nazismo.




