Nacionales
Familia de periodista asesinada, Karla Turcios, sigue esperando que se haga justicia a un año de su muerte
Hoy, justamente hace un año, el ámbito periodístico lloró la muerte de uno de sus elementos: Karla Lisseth Turcios Cortez, una mujer de 33 años de edad que laboraba en “El Economista”, una de las revistas del periódico La Prensa Gráfica (LPG), que sin razón alguna fue asesinada por el hombre que decía amarla.
La última vez que sus compañeros de labores vieron con vida a Turcios fue el viernes 13 de abril de 2018. Todos, incluyéndola a ella, retornaron a sus viviendas, pero a eso de las 10:00 de la noche Karla debió regresar a su trabajo por una asignación otorgada a última hora.
Cámaras de seguridad de LPG captaron el momento de su ingreso y de su salida. Esta última acción fue hecha a las 12:00 de la madrugada del sábado 14. Huezo llegó por Karla a las instalaciones del periódico en Santa Elena, La Libertad.

Un asesinato de película
A eso de las 8:00 de la mañana del 14 de abril, el padre de Karla salió de su casa y esto fue la señal para Huezo de asesinar y desaparecer a la periodista con quien había procreado un hijo.
Luego de matar a Turcios, Huezo salió a eso de las 12:30 del medio día con su hijo a una gasolinera y luego se dirigió a un parque. Karla –se supone- había quedado dormida en la casa.
Una hora y media después, el esposo regresó a la casa y no la encontró, pero según manejó en su versión inicial él vio indicios de que Turcios se había bañado antes “de salir de la vivienda”.
A las 4:00 p.m. el padre de Karla regresó a la casa, pero no supo del paradero de ella. Paralelamente, una mujer se presentó a la delegación de la Policía Nacional Civil (PNC) de Santa Rosa Guachipilín para anunciar que había un cadáver de una mujer en el kilómetro 92 de la carretera Longitudinal del Norte.
La denuncia de la mujer en Santa Ana fue verificada por miembros de la PNC que encontraron a una mujer vestida con jeans, camisa negra manga larga y dos bolsas plásticas en la cabeza que estaban amarradas con una prenda íntima.
Al realizarse la inspección por parte de miembros del Instituto de Medicina Legal (IML) se determinó que la mujer tenía entre seis a ocho horas de fallecida, por lo que podría haber sido asesinada entre las 10:00 y 11:00 de la mañana.
A las 7:00 de la noche del 14 de abril, Mario supuestamente desconocía del paradero de su esposa y publicó un «desesperado» mensaje en el que daba detalles de la última vez que vio a su compañera de vida.
Mario, de 38 años de edad, reportó a la Policía la extraña desaparición de su esposa. Acá inició toda una actuación por su parte, debido a que la versión para formar una coartada empezó a ser ilógica, tanto para las autoridades como para amigos y familiares de la periodista.
En una hora no determinada del sábado, Huezo localizó una nota escrita a mano y con lápiz que decía: “Adiós a su hija lic p-rro”.

El hallazgo y las incongruencias del asesino
En horas de la mañana del 15 de abril el gremio periodístico y todo El Salvador se levantó con la noticia de la desaparición de la mujer.
Huezo seguía actuando como todo un actor profesional y no dejaba de decir que imploraba encontrar con bien a su pareja.
A eso de las 10 de la mañana los medios comenzaron a consultar por el caso a las autoridades que únicamente tenían como reporte el hallazgo del cuerpo de una mujer en Santa Ana.
El Salvador Times se comunicó con la delegación que procesó la escena en el occidente del país y en un primer momento se dijo desconocer si había relación, pero posteriormente uno de los agentes reconoció a Turcios y reveló que se trataba de ella.
La información preliminar fue confirmada por el jefe de la región occidental quien manifestó que el cuerpo era el de Turcios quien fue velada ese mismo día en la Funeraria La Auxiliadora.
El mar de preguntas sin respuestas provocó diversas investigaciones hasta determinar que los datos aportados por Huezo no coincidían con lo registrado por las cámaras de seguridad de al menos siete lugares diferentes.
En los videos quedaron plasmados momentos claves para relacionar el hecho. Se captó cuando él salió en el vehículo de Turcios hacia la carretera Longitudinal del Norte, junto al hijo de ambos. Supuestamente llevaba el cadáver de su víctima. Además, se encontró el teléfono celular de Karla a un kilómetro de distancia a donde fue abandonado su cuerpo.
El sujeto fue capturado el 23 de abril, nueve días más tarde del feminicidio, luego de fingir magistralmente una tristeza profunda por la muerte de la periodista. El sospechoso fue capturado cuando salía de una entrevista televisiva por el caso.

Sin fecha de la audiencia preliminar
El Juzgado 11° de Paz de San Salvador ordenó instrucción formal con detención provisional contra Huezo, luego de que la FGR lo acusara del delito de feminicidio agravado en contra de su compañera de vida.
El ministerio público presentó el 26 de abril de 2018 el requerimiento en contra del hombre, fecha en el que fue presentado ante los medios de comunicación, tras ser detenido en el estacionamiento del Hotel Intercontinental cuando se hacía acompañar de su hijo de cinco años y de su suegro.
El hombre había terminado de brindar una entrevista periodística a la reconocida cadena de noticias Univisión, en donde trató el tema y se mostraba inocente de los hechos.
La FGR solicitó que el juzgado a cargo le colocara reserva total al proceso y que pasara al Juzgado Especializado para una Vida Libre de Violencia y Discriminación contra la Mujer, en donde se encuentra actualmente el proceso. Ante esto el juez falló que el caso tuviera reserva parcial para proteger la intimidad de la víctima.

A un año del asesinato de la periodista Turcios, aún no se define fecha para continuar el proceso contra su homicida, su esposo.
Según la FGR se cuenta con suficientes indicios de que el ahora imputado fue el ejecutor del delito. Agregó que se tienen pruebas periciales y documentales, donde hace constar que la víctima vivía con él, sufriendo violencia económica, estipulada y sancionada en la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia Contra la Mujer.
Mario es acusado por el delito de feminicidio. Aparentemente el móvil del crimen fue la misogínea, es decir que hubo un odio y menosprecio hacia el ente femenino.

Por: El Salvador Times.
ENTREGA ESPECIAL
Tras varios días de búsqueda, Daniel encuentra el cuerpo de su primo entre los escombros en Venezuela
Daniel González removía polvo y pedazos de bloque con el cepillo de una escoba y sus propias manos dentro de un orificio cavado bajo una losa de concreto. Poco a poco, entre los escombros, comenzó a emerger un cráneo, el primer indicio de su primo, a quien buscaba desde hacía 18 días.
Félix Astudillo fue uno de los más de 4,500 fallecidos por el doble terremoto que impactó el norte de Venezuela el pasado 24 de junio. Al momento de la tragedia se encontraba en un festejo en el piso 2 del edificio Residencias Arichuna, ubicado en el sector Los Corales de La Guaira, el estado más afectado.
La estructura colapsó y quedó sepultada bajo toneladas de concreto. Daniel llegó al lugar un día después del terremoto y encontró el edificio en ruinas.
Según su relato, los trabajos con maquinaria comprometían los cuerpos que permanecían atrapados. Pese a no contar con conocimientos técnicos en labores de rescate, asumió el liderazgo y cambió el método de operación, logrando recuperar varios cadáveres.
Su principal motivación era encontrar a su primo, con quien se crio como si fueran hermanos.
«Mi objetivo es sacar a mi hermano y sacar a las otras 10 o 11 personas también restantes, porque yo siento que son familia mía», expresó Daniel, un joyero de 35 años.
«Merecen tener un entierro digno, porque es muy difícil para la mamá, para el padre (…) es una incógnita que les queda por toda su vida», agregó.
El polvo cubre la ropa negra de Daniel, mientras sus desgastados guantes de tela reflejan más de dos semanas de arduo trabajo. Duerme pocas horas en una carpa instalada a metros del edificio y, durante sus momentos de descanso, piensa en las labores realizadas, los cuerpos recuperados y el trabajo que aún falta por completar.
Un grupo de rescatistas voluntarios, policías y bomberos rodeó el hoyo donde finalmente fue localizado Félix. Con un esmeril, cortaron cuidadosamente las varillas metálicas de las columnas que obstaculizaban el área.
Los equipos aún necesitaban removedor para extraer el cuerpo, en estado de descomposición, sin causarle mayores daños.
Tras encontrar el cadáver, un fuerte olor a putrefacción impregnó el ambiente. El hedor se convirtió en una de las principales pistas utilizadas por los rescatistas para buscar entre los escombros.
El olor les indica las zonas donde deben revisar. Posteriormente, utilizan fotografías de los apartamentos enviadas por familiares para estudiar la estructura y determinar los puntos donde deben realizar las excavaciones.
«No parecemos topos, parecemos sabuesos», comentó Daniel irónicamente, en referencia a los rescatistas mexicanos conocidos popularmente como «topos».
«Con el olor nos guiamos, tomamos fotos y empezamos a excavar. Es fuerte el trabajo, pero gracias a Dios hemos sacado 11 cuerpos intactos con esa metodología», explicó.
Daniel estudió ciencias forenses y la tragedia lo llevó a poner en práctica sus conocimientos para identificar y preservar los cuerpos encontrados.
Su experiencia le permitió reconocer inmediatamente a su primo. Pese al alto grado de descomposición, observar su dentadura fue suficiente para confirmar que su «hermano» había muerto entre los escombros.
«Es difícil, yo siempre he estado con él. Él sabía que estaba con él en las buenas y en las malas. Ahí estoy, pa’lante, hasta la muerte», dijo Daniel mientras las lágrimas comenzaban a brotar de sus ojos.
«Yo le cumplí lo que le prometí, que lo iba a rescatar», agregó.
Entre momentos de esperanza y las arduas labores de rescate, Daniel no había tenido espacio para procesar la pérdida de su primo. Además, carga con el luto de los cuerpos que ha recuperado.
«Yo creo que estas mismas lágrimas que estoy botando son por los 11 cuerpos que ya saqué y por los 10 o poco más que todavía quedan», expresó.
Conmocionado, Daniel revisó las pertenencias de Félix encontradas en una cartera ubicada junto al sofá donde descansaba al momento del colapso del edificio.
Observó detenidamente su documento de identidad, tarjetas bancarias, billetera y su teléfono celular, que quedó hecho añicos. Posteriormente, guardó cuidadosamente cada objeto en una bolsa de plástico.
«Ya por lo menos mi familia va a estar tranquila», concluyó.
Nacionales
Autoridades capturan a sujeto con marihuana y dinero en efectivo en Tonacatepeque
La Policía Nacional Civil (PNC) informó sobre la captura de Milton Jonathan Márquez Torres, de 33 años, durante un procedimiento desarrollado por equipos de investigaciones en Tonacatepeque, San Salvador Este.
De acuerdo con la institución policial, durante la intervención le fue incautada una porción grande de marihuana, una balanza digital, un triturador metálico y dinero en efectivo.
Márquez Torres será remitido por el delito de posesión y tenencia con fines de tráfico.
Nacionales
Capturan a sujeto por lesionar a su madre con un palo en San Vicente
La Policía Nacional Civil (PNC) informó sobre la captura de Mauricio Enrique Ayala Meléndez, de 28 años, señalado de lesionar a su madre con un palo tras llegar ebrio a la vivienda en San Sebastián, San Vicente Norte.
De acuerdo con la institución policial, luego de la agresión, el hombre huyó del lugar. Equipos de la PNC iniciaron un rastreo que permitió ubicarlo y capturarlo en un procedimiento realizado junto a la Fuerza Armada de El Salvador.
La víctima recibió atención médica y se encuentra estable. Además, contaba con medidas de protección vigentes, las cuales fueron incumplidas por el imputado.
Ayala Meléndez será remitido por los delitos de lesiones, expresiones de violencia contra las mujeres y desobediencia en caso de medidas cautelares o de protección.






