Nacionales
La reliquia del padre Rutilio Grande
Rutilio Grande fue asesinado el 12 de marzo de 1977, al final de la tarde, cuando se dirigía a celebrar la misa de la novena en honor a San José, patrono de El Paisnal en El Salvador. Este 22 de enero será beatificado junto con Manuel Solórzano, el joven Nelson Lemus y el fraile franciscano de origen italiano, Cosme Spessotto. En la ceremonia de beatificación, una reliquia es símbolo de la presencia del mártir.
La mañana del jueves, 20 de enero, el Museo de los Mártires hizo entrega a la Comisión organizadora de la Beatificación la reliquia del Padre Rutilio Grande.
Se trata de un pañuelo que el sacerdote portaba consigo el día de su asesinato.
La reliquia, desde el silencio, un testimonio de amor
La tarde del 12 de marzo de 1977 hacía un sol brillante y cálido. La carretera que desde Aguilares conduce hacia El Paisnal no conocía el pavimento y en muchos segmentos pasaba por en medio de extensas plantaciones de caña de azúcar.
En esa vía fue emboscado el carro del padre Grande y sus dos acompañantes: Manuel y Nelson. Donde decenas de disparos impactaron los cuerpos de los tres pasajeros.
Cabe señalar que una bala atravesó, inmisericorde, el libro del ritual de los sacramentos. Chorros de sangre unían, en triste despedida, al sacerdote y a los laicos, al jesuita y a los campesinos, a los martirizados y la tierra.
Sin embargo, un testigo del antes y el después de la tragedia será la reliquia que actualizará la presencia de Rutilio Grande en la ceremonia de beatificación: un pañuelo.

El Servidor
Un pañuelo como símbolo de servicio nos permite hacer memoria.
¿Para qué lo usó Rutilio? Para secar los sudores de los días calurosos, después de una jornada de trabajo. Permitió secar las lágrimas de los sufrimientos y preocupaciones. ¿Para qué más pudo haber servido?

El testigo
El pañuelo, alojado en la bolsa trasera del pantalón, también se constituyó en testigo. Y el día del asesinato del Padre Grande y sus compañeros, bebió la sangre y quedó impregnado de ésta.
Hoy, el pañuelo comunica el nombre y la identidad del sujeto martirizado.
Cabe señalar que, en la esquina está el nombre del Padre Grande y en toda la superficie, los rastros de su sangre, que el tiempo no ha podido borrar y que nos siguen hablando de su vida, su entrega y amor a los descartados de la tierra.

El martirio
Finalmente, los rastros de sangre, de los cuales el pañuelo es portador. Esa sangre que comunica santidad y que clama verdad y justicia para este caso y para todos los que permanecen en la impunidad.
La reliquia del Padre Rutilio Grande y las de los otros mártires son parte importante de la ceremonia de beatificación y se actualizan como invitación a seguir el camino de servicio al pueblo de Dios hasta la entrega de la propia vida, tal y como lo hizo Jesús y jamás como mortaja que acompaña a la muerte.

Nacionales
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Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




