ENTREGA ESPECIAL
CRONIO EN CHINA: La reserva de osos panda gigantes es una parada obligatoria en Chengdu
La Base de investigación de crías de Panda gigante, sin duda es un lugar que obligatoriamente debe estar en la agenda de los turistas de la República de China, sobretodo de aquellos que respetan y aman los animales.

Diario Cronio viajó hasta la provincia de Sichuan y luego hasta la Ciudad de Chengdu. Desde el centro de esa ciudad se recorren unos 25 kilómetros, es decir unos 30 minutos, hasta la montaña de Futoushan, donde se encuentra la base.

El lugar es una réplica del hábitat natural del panda gigante, una de las especies en peligro de extinción. En el lugar están unos 200 de los 2 mil ejemplares que quedan en el mundo.

Es impresionante como la base le invierte a la preservación de la especie desde enfoques diferentes como la educación de los visitantes así como la educación del resto de la población de China y muchas otras universidades e instituciones del mundo que se dedican a la investigación animal y el mundo turístico.

El lugar cuenta con el único museo que se centra exclusivamente en el panda gigante, donde han compilado mucha información, estudios y fotografías de la adorable especie que se presenta en pantallas, en exposiciones de expertos en el tema así como en sus portales de Internet.

En el Museo también exhiben libros y literatura científica que autores alrededor del mundo han escrito acerca de los pandas gigantes a lo largo de la historia.

La experiencia con los osos es inigualable, los visitantes tienen la capacidad de hacer fotografías desde muy cerca a estas especies que pueden llegar a medir hasta 1,9 metros y pesar entre 79 y 125 kilogramos.

El mejor momento para visitar este lugar es durante la mañana, debido a que es cuando tienen más actividad. Estas especies necesitan se alimentan 99% de la caña de bambú y necesitan entre 12 y 38 kilogramos diarios para sobrevivir.

Debido a que necesitan grandes cantidades de comida pasan hasta 12 horas comiendo y el resto generalmente lo pasan dormidos debido a que tienen un sistema digestivo muy lento.

Un área a parte se dedica a la cría de pandas donde están los bebés que en el lugar reciben una atención especial.

En este lugar también hay mucha información sobre la reproducción de estos animales y la manera en que las osas dan a luz a sus bebés en videos educativos.

Se conoce que las madres primerizas no entienden lo que sucede cuando dan a luz a tal medida que pueden llegar a aplastar a los bebés que nacen muy pequeños con un peso de entre 90 y 130 gramos.

Los cuidadores están pendientes de las madres para retirar a los pequeños a tiempo, esta medida ha garantizado que la especie siga aumentando.

Los bebés son llevados a una zona a parte donde son alimentados y atendidos. Ahí es prohibido hacer fotografías con flash porque les daña la vista.


ENTREGA ESPECIAL
Entre cuadernos y esperanza: Doña Catalina inicia primer grado a los 94 años en Santa Ana
Dicen que nunca es tarde para aprender y que la edad no es una barrera para adquirir conocimientos si hay voluntad y motivación. Eso es lo que más le sobra a doña Catalina Mendoza, de 94 años, quien en 2026 se ha matriculado en el primer nivel (equivalente a primer grado) de la modalidad nocturna del Centro Escolar El Congo, en Santa Ana, de donde es originaria.
Llena de entusiasmo, cada día asiste puntualmente a sus clases, acompañada de su hija, Teresa Tobar, de 71 años, quien es otra de las estudiantes del centro educativo, donde cursa octavo grado. Juntas se han convertido en las alumnas más longevas y populares de la escuela.
«Yo aprendí a leer en el libro Mantilla número uno que había antes y aprendí a multiplicar un poquito, así he ido aprendiendo, y a escribir un poco. Estoy contenta de estar estudiando. Yo me animé porque mi hija aquí estudia y por eso me animé a venir también. Le pregunté si podía venir y ella me animó. Por eso estoy viniendo», expresa la motivada estudiante. La nonagenaria alumna señala que al poder escribir, leer y «multiplicar un poquito» podrá ganarse el ascenso al siguiente nivel y así continuar estudiando «hasta donde se pueda».
Su hija y compañera de clases señala que ella retomó sus estudios también impulsada por un hijo, que actualmente está fuera del país, y que ahora su mamá también la inspira y motiva para poder culminarlos.
Ambas recibieron de manos de la ministra de Educación, Karla Trigueros, el paquete escolar que este año por primera vez entregó el Gobierno del presidente Nayib Bukele a estudiantes de la modalidad flexible.
La ministra destacó que la presencia de doña Catalina en las aulas del centro escolar inspira a otras personas a seguir su ejemplo.
«Usted es una mujer que nos está inspirando y le puedo asegurar, al darse a conocer su caso, que muchos salvadoreños se van a inspirar a continuar estudiando, nos inspira mucho, saber que tenemos la opción de estudiar, el trabajo que estamos haciendo está teniendo frutos», dijo Trigueros.
ENTREGA ESPECIAL
Niña Cata: Abuelita de 91 años que va por primera vez a la escuela y recibe su computadora
En el pequeño pueblo de El Congo, en Santa Ana Este, las aulas del Centro Escolar El Congo guardan historias que desafían el paso del tiempo.
Allí, entre pupitres compartidos y pizarras llenas de letras recién trazadas, una mujer de 94 años —Catalina Mendoza— dio sus primeros pasos formales en la escuela.
Nunca antes había cruzado el umbral de un aula como alumna; la vida, con sus labores del campo, la crianza de hijos y las necesidades diarias en un El Salvador de otras épocas, no le dejó espacio para ello.
Pero este 2026, algo cambió. Catalina se inscribió en primer grado de la modalidad flexible —esas clases sabatinas o dominicales pensadas para quienes el horario tradicional no les cabe en la vida—. Y no lo hizo sola. A su lado, caminando con la misma determinación, está su hija Teresa Tobar, de 71 años, quien cursa octavo grado en la misma institución.
Madre e hija recibieron juntas su paquete escolar 2026: cuadernos, lápices, libros adaptados a cada nivel y, lo más novedoso, una tablet cada una. Es la primera vez que el Ministerio de Educación incluye a los adultos de modalidad flexible en esta entrega masiva que beneficia a cerca de 1.2 millones de estudiantes del sistema público.
La ministra Karla Trigueros estuvo presente en la ceremonia, se acercó a Catalina, le entregó personalmente los materiales y la felicitó con visible emoción.
“Nunca es tarde”, le dijo, mientras la anciana sonreía con esa mezcla de timidez y orgullo que solo nace cuando se cumple un sueño guardado durante décadas.Teresa cuenta que todo empezó por su hijo, quien asiste a clases nocturnas. “Yo lo acompañaba, me sentaba a esperar… y poco a poco me picó el bichito del estudio”.
Decidió inscribirse ella también. Luego vino la conversación más tierna: le dijo a su madre que aún había tiempo, que la escuela no discrimina edades. Catalina, que siempre repetía “nunca conocí cómo era por dentro una escuela”, se animó.
Hoy comparte con su hija no solo el aula, sino las tareas, las dudas y las pequeñas victorias diarias.“Me encanta estudiar”, dice Teresa con voz firme.
“Que no se les cruce por la mente que la edad es una barrera”. Y sobre su madre agrega: “Se la pasa muy bien. A ella le encanta aprender. Cada día llega contenta, con su cuaderno lleno de letras nuevas”.
El director del centro, Daniel Monroy, lo resume con sencillez: “Es una satisfacción enorme tenerlas aquí. Nos recuerdan que la educación no tiene fecha de caducidad cuando hay voluntad y apoyo”.
En un país que también abre este año las puertas de la universidad a 17 mil jóvenes con becas y programas que buscan fortalecer la clase media, la historia de Catalina y Teresa muestra otra cara de la misma apuesta: que nadie se quede atrás, ni siquiera quien lleva casi un siglo de vida.
Madre e hija caminan juntas hacia metas que parecen imposibles: aprender a leer y escribir mejor, avanzar grados, dominar una tablet que les abre ventanas al mundo digital. Lo hacen tomadas de la mano, literalmente y figurativamente, demostrando que los lazos familiares se fortalecen cuando se aprende en equipo.Porque en El Congo, Santa Ana Este, la educación no pregunta la edad. Solo pide ganas. Y ellas las tienen de sobra.
ENTREGA ESPECIAL
Conmemoran décimo aniversario del fallecimiento del Dr. Armando Bukele
Este 30 de noviembre se cumplen diez años del fallecimiento del Dr. Armando Bukele, padre del presidente Nayib Bukele. Su partida causo tristeza en la población salvadoreña, que continúa recordando su legado.
Durante su vida, el Dr. Armando Bukele destacó en los ámbitos médico, social y político, ganándose el respeto de quienes lo conocieron. Su labor por el bienestar del país y su compromiso con la ciudadanía siguen siendo motivo de reconocimiento.
Igualmente, se le reconoce por las enseñanzas que dejó al pueblo salvadoreño a través de sus distintas profesiones: maestro, empresario y filántropo, así como por su papel como padre. Realizó un destacado trabajo en la crianza de sus hijos, especialmente con Nayib Bukele, quien, gracias a sus consejos y la educación recibida, formó la visión con la que sueña con un mejor El Salvador.
Entre sus mensajes, se cita la frase: “Lucha, gana y goza en esta vida y hazlo también para la otra. Busca el Reino de Dios y su justicia y lo demás te vendrá por añadidura”.
