Internacionales
Muere Robert Trump, el hermano menor del presidente de Estados Unidos, Donald Trump
Robert S. Trump, el hermano menor del presidente Donald Trump, murió este sábado por la noche en el New York-Presbyterian Hospital en Manhattan, a los 72 años. La Casa Blanca no proporcionó la causa de su muerte. “No era solo mi hermano, era mi mejor amigo”, dijo el presidente en un comunicado por la noche. “Lo extrañaremos mucho, pero nos volveremos a encontrar”.
El hermano menor del mandatario norteamericano, tomaba anticualgulantes debido a que sufría recientemente de hemorragias cerebrales que le comenzaron después de una caída que sufrió hace poco tiempo, según relató amigo cercano de la familia.
Robert Trump, era dos años más joven que el presidente, tenía problemas de salud desde el mes pasado. Durante las últimas semanas, no habían podido hablar por teléfono, según el amigo de los Trump.
E hermano menor del presidente Trump, dijo en 2016 que apoyaba la candidatura de su hermano “en un mil por ciento”. Los hermanos fueron fotografiados abrazados la noche de las elecciones.
Pero después de eso, Robert Trump fue poco escuchado o visto en público hasta que puso su nombre en una demanda a principios de este julio contra su sobrina Mary Trump en un intento de detener la publicación de su libro, en el que califica a Donald Trump como el hombre “más peligroso del mundo”.
La muerte fue anunciada por la Casa Blanca. Había estado hospitalizado durante varios días. Robert Trump era el callado en comparación con su hermano. A menudo hacía lo que Donald Trump le pedía, absorbiendo las críticas que supuestamente su hermano le lanzaba y permaneciendo leal a él hasta el final de su vida.
Robert Stewart Trump nació en Nueva York el 26 de agosto de 1948, era el menor de los cinco hijos de Fred Trump Sr. y su esposa, Mary Anne MacLeod. El hijo de los hermanos, Fred Jr., murió de una enfermedad derivada por el alcoholismo en 1981 a los 42 años.
Robert Trump no tuvo hijos, pero ayudó a criar a Christopher Hollister Trump-Retchin, el hijo de su primera esposa, Blaine Trump, incluso dándole su apellido. Además del presidente, le sobreviven su segunda esposa, Ann Marie Pallan, y sus hermanas, Maryanne Trump Barry y Elizabeth Trump Grau.
Fue la hija de Fred Jr., Mary Trump, fue quien este año publicó unas memorias donde describe su distanciamiento de la familia, en un libro que ofrece un relato muy claro sobre la crianza de Robert Trump.
“Donald había descubierto desde el principio lo fácil que era meterse bajo la piel pálida de Robert y empujarlo más allá de sus límites; era un juego que nunca se cansaba de jugar “, escribió Mary Trump. “Nadie más se habría molestado, Robert era tan flaco y callado que no tenía sentido atormentarlo”.
Donald Trump viajó a Manhattan el viernes para verlo en el hospital, visita que duró poco menos de una hora. El sábado, cuando no se esperaba que Robert Trump viviera mucho más, el presidente llamó al hospital desde su club de golf de Bedminster, Nueva Jersey. Poco tiempo después, el presidente celebró una amplia conferencia de prensa.
El presidente no hizo mención la salud de su hermano, pero en privado estaba deprimido y luchando por comprender la inminente pérdida, según contaron al diario estadounidense The New York Times, los amigos que hablaron con él.
“Tengo un hermano maravilloso”, había dicho el presidente el viernes durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca antes de partir para visitarlo. “Hemos tenido una gran relación durante mucho tiempo, desde el día 1, hace mucho tiempo”. De hecho, los dos estuvieron separados durante años, antes de que Trump se postulara para la Casa Blanca.
Con gran pesar comparto que mi maravilloso hermano, Robert, falleció pacíficamente esta noche”, dijo el presidente Trump en el comunicado. “Su recuerdo vivirá en mi corazón para siempre. Robert, te amo. Descansa en paz.”
Internacionales
Gobierno de El Salvador despliega atención integral y entrega ayuda humanitaria a familias afectadas en Cali
Esta tarde, la misión humanitaria enviada por el presidente Nayib Bukele avanzó en la preparación y armado de paquetes de primera necesidad en el centro logístico del albergue Unidad Deportiva Panamericana, en Santiago de Cali, Valle del Cauca, Colombia, para asistir a la población afectada por el terremoto de magnitud 7.4.
Como parte de la agenda operativa en el terreno, la delegación salvadoreña se movilizó hacia el Refugio Coliseo de Hockey —ubicado dentro del mismo complejo— para ejecutar una jornada de asistencia integral a decenas de damnificados, entre ellos adultos y menores de edad. La intervención combinó apoyo sanitario, entrega de insumos esenciales y acompañamiento psicosocial.
Durante la actividad, el personal salvadoreño acondicionó un espacio recreativo adaptado para la niñez, donde se desarrollaron dinámicas grupales, juegos de integración, piñatas y la distribución de refrigerios, ofreciendo un entorno seguro de convivencia y contención emocional para los niños.
Posteriormente, el contingente realizó la entrega directa de los suministros, distribuyendo paquetes de alimentos no perecederos, medicamentos esenciales y enseres domésticos, incluidos mosquiteros y extensiones eléctricas para mejorar las condiciones del refugio.
Para el desarrollo de esta jornada, un contingente multidisciplinario de cerca de una treintena de especialistas salvadoreños operó con el respaldo de unidades de transporte pesado y de pasajeros, garantizando el traslado de los insumos y el despliegue efectivo del personal en el área de emergencia.
Internacionales
Colombia agota el plazo para encontrar supervivientes del terremoto
El plazo de 72 horas considerado decisivo para encontrar sobrevivientes tras el mortífero terremoto que sacudió Colombia llega a su fin este jueves, mientras cerca de 500 personas continúan desaparecidas y podrían encontrarse bajo edificios derrumbados.
El sismo, de magnitud 7,4, ocurrió el lunes y es considerado el más potente registrado en este siglo en Colombia. Hasta el momento, deja 265 muertos y unos 3.500 heridos.
En Cali, Pereira y otras ciudades del oeste del país, los equipos de rescate trabajan sin cesar. A las 07:34 locales (12:34 GMT) se cumplen las primeras 72 horas desde el terremoto, momento a partir del cual disminuyen considerablemente las probabilidades de encontrar sobrevivientes.
Valeria Cardona, una estudiante de 26 años, busca a dos de sus primos en Cali. «Tenemos sospechas de su localización, pero no hay pruebas de vida», explicó. «La esperanza es lo último que se pierde, pero estamos angustiados de una noticia que no queremos», añadió.
A Cali llegó un grupo de los Topos, los reconocidos rescatistas mexicanos que se encontraban en la vecina Venezuela, donde un doble sismo causó más de 6.000 fallecidos el 24 de junio.
«Todos venimos de Venezuela, de La Guaira. Ahora estos 41 días que estuvimos trabajando ahí nos hicieron más fuertes, porque superamos el hambre, el dolor, la desvelada», dijo Héctor Méndez, de 80 años y presidente de Topos Aztecas.
«No se sientan víctimas. Esto no es un horario de oficina ni de taller. Esta es la vida real, donde sale la mejor parte del espíritu. Son cosas de la naturaleza que pasan», agregó.
Atención a damnificados
El terremoto tuvo su epicentro cerca de San José del Palmar, en el Chocó, una de las regiones más pobres de Colombia.
Quibdó, la capital del departamento, fue la zona más afectada, con un saldo de 14 fallecidos. Sin embargo, la fase de búsqueda y rescate ya concluyó allí, informó la gobernadora Nubia Córdoba, quien anunció que ahora se concentrarán «en la fase de respuesta enfocada en la atención a los damnificados».
«Ya no buscamos a nadie bajo los escombros por la misericordia de Dios. Esta familia a la que buscábamos se encuentra con nosotros y ya está recibiendo la atención requerida», declaró la gobernadora.
El presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió tres días antes del sismo, decretó la «emergencia económica», una medida que le permite crear impuestos y modificar el presupuesto sin pasar por el Congreso, pese a su consigna de no crear más tributos.
También anunció la creación de un fondo con ayudas internacionales para atender a las víctimas del sismo.
«Esta crisis (…) nos agarra en un momento difícil, en medio de una crisis fiscal», declaró De la Espriella.
Según cifras oficiales, más de 11.000 viviendas han quedado destruidas y miles de familias se encuentran sin hogar.
Internacionales
Tres estados de EE.UU. ejecutarán presos este jueves
Tres estados de Estados Unidos tienen previsto ejecutar a presos este jueves, en un contexto de incremento del uso de la pena capital durante la presidencia de Donald Trump.
La pena de muerte ha sido abolida en 23 de los 50 estados del país, mientras que otros tres —California, Oregón y Pensilvania— mantienen moratorias vigentes.
Según la organización Death Penalty Information Center, la última vez que se programaron tres ejecuciones para el mismo día fue en 2010.
Trump ha buscado ampliar el uso de la pena de muerte «para los crímenes más viles», mientras que el Departamento de Justicia propuso en abril ampliar los métodos de ejecución para incluir pelotones de fusilamiento, gas y electrocución.
En Tennessee está prevista la ejecución de Anthony Darrell Dugard Hines, de 66 años, sentenciado por asesinar a una mujer en 1985, según medios locales.
En Oklahoma será ejecutado Carlos Cuesta-Rodríguez, de 70 años, condenado por un asesinato cometido en 2003.
Por su parte, Alabama tiene previsto ejecutar a Jeremy Williams, de 42 años, sentenciado por violar y matar a una niña de cinco años.
Durante 2025 se realizaron 47 ejecuciones en Estados Unidos, la cifra más alta desde 2009, cuando fueron ejecutadas 52 personas.
Florida registró el mayor número de ejecuciones en 2025, con 19, seguida por Alabama, Carolina del Sur y Texas, con cinco cada uno.
De las ejecuciones realizadas el año pasado, 39 fueron mediante inyección letal. Otras tres se llevaron a cabo por pelotón de fusilamiento y cinco mediante hipoxia de nitrógeno, un método que consiste en bombear gas nitrógeno a una máscara facial y provoca la asfixia del preso.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunció el uso del gas nitrógeno como un método cruel e inhumano de castigo capital.








