Internacionales
Dos latinos demandan a restaurante “Salt Bae” en Nueva York por discriminar a los empleados según su nacionalidad
Dos ex empleados hispanos de un restaurante de carnes en Manhattan propiedad del famoso chef turco Nusr-et Gökçe, más conocido como “Salt Bae”, han presentado demandas separadas por $500,000 dólares alegando discriminación laboral basada en su nacionalidad.
Según las demandas separadas, los trabajadores turcos son tratados mejor en el restaurante que aquellos que no lo son. El peruano Angelo Maher y Elizabeth Cruz -hija de dominicanos- alegan que fueron discriminados al trabajar como camareros, según las quejas presentadas contra la compañía del chef la semana pasada en la Corte Suprema de Manhattan.
Maher, un peruano que comenzó a trabajar allí en 2017, afirma que lo colocaban regularmente en secciones del restaurante menos lucrativas que los empleados turcos y que estos estaban protegidos por la gerencia, incluso si tenían un desempeño deficiente o una mala conducta. También alega en su demanda que a él y a otros trabajadores no turcos se les ocultaba información sobre cómo pagaban las propinas en el restaurante.
El camarero peruano afirmó que se vio obligado a renunciar a propinas cuando servía a amigos famosos del chef, incluido el rapero French Montana. Al quejarse por la presunta discriminación a Recursos Humanos en septiembre de 2019, recibió represalias, según los documentos.
En una demanda separada, Cruz dice que fue contratada en abril de 2019 y poco después fue sexualizada de una manera en que las trabajadoras turcas y otros empleados varones no lo fueron.
En particular, Cruz llegó con el uniforme normal, pero le dijeron que se fuera a casa y se pusiera “una falda corta, tacones altos y una blusa reveladora”, alega el expediente. Aparentemente el gerente le dijo: “Mi esposa es dominicana, sé cómo son ustedes las mujeres” y eso “estaba sugiriendo que Cruz era sexualmente promiscua” debido a su origen.
Unas semanas después, Cruz le preguntó al gerente si podía volver a usar el uniforme normal porque se sentía degradada y físicamente incómoda con el otro, pero fue despedida unos días después, afirma la demanda.
Un abogado de la empresa de Gökçe no ha respondido a las solicitudes de comentarios, según New York Post. El chef Gökçe ha sido mencionado en otras querellas similares, incluidas unas en 2019 que alegaban que afectó a los trabajadores con propinas y pago de horas extras en Nueva York. También fue nombrado en una demanda por infracción de derechos de autor de $5 millones de dólares por presuntamente usar una imagen de una obra de arte.
En 2018 Gökçe fue criticado por publicar un video atendiendo personalmente en su costoso restaurante de Estambul al mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, sirviéndole carne pese a la crisis alimentaria que se vive en ese país.
Internacionales
Al menos 25 muertos en un incendio en dos edificios en Calcuta
El siniestro arrasó el lunes los edificios de una agencia de decoradores y una empresa de comida rápida, detalló a la AFP el ministro del gobierno del estado de Bengala Occidental a cargo de los bomberos, Sujit Bose.
«El incendio se declaró a primera hora de la mañana y sorprendió a quienes dormían en el edificio, antes de propagarse rápidamente a otro inmueble», explicó.
El balance del siniestro sigue siendo provisional, prosiguió Bose, ya que el viernes las familias de 27 personas seguían sin noticias de sus seres queridos.
El director de los servicios locales de emergencia, Ranvir Kumar, señaló que los edificios destruidos no estaban equipados con todos los dispositivos de seguridad exigidos por la ley.
Los incendios son frecuentes en India, debido al mal estado de las infraestructuras y a normas de seguridad y evacuación que no siempre se aplican.
Internacionales
Ladrones roban $2,7 millones en efectivo en plena calle de Tokio
En el atraco, los ladrones utilizaron gas pimienta para hacerse con el dinero alrededor de las 21H30 locales (12H30 GMT) del jueves cerca de la estación de Ueno, una zona muy popular entre los turistas, dijo a la AFP una portavoz de la policía capitalina bajo anonimato.
La vocera se negó a dar más detalles, pero la prensa japonesa asegura que las víctimas fueron cinco ciudadanos chinos y japoneses que intentaban subir a un vehículo las maletas, con unos 420 millones de yenes (2,7 millones de dólares) en su interior.
Aún no está claro por qué el grupo llevaba consigo tal cantidad de dinero.
La cadena Fuji Television informó que las víctimas dijeron a los investigadores que el efectivo iba destinado a casas de cambio.
En otros hechos, un hombre con 190 millones de yenes en efectivo (1,2 millones de dólares) también fue atacado con un espray de gas pimienta por tres hombres en la madrugada del viernes en un estacionamiento del aeropuerto Haneda de Tokio, según los medios.
La policía está investigando la relación entre los dos ataques, reportó la cadena TBS
Internacionales
EE. UU. hacia otro cierre del gobierno en medio de críticas
Un cierre parcial del gobierno de Estados Unidos parece inminente, después de que un proyecto presupuestario fracasara en el Senado en medio de la indignación demócrata por las muertes de manifestantes contrarios a las redadas antinmigrantes ordenadas por Donald Trump.
La oposición expresó así su indignación por el asesinato en Mineápolis de dos personas que se manifestaban contra la política migratoria del presidente.
El fracaso en la aprobación de un paquete de gasto compuesto por seis proyectos de ley destinados a financiar más de tres cuartas partes del gobierno federal hace casi imposible evitar un cierre parcial a partir del sábado.
De todos modos, los demócratas y la Casa Blanca seguían buscando frenéticamente un acuerdo de última hora.
Sería el segundo cierre o «shutdown» -cuando la financiación de todo o de diferentes áreas del gobierno estadounidense se congela temporalmente- desde que Trump asumió nuevamente la presidencia hace un año.
Los demócratas habían prometido bloquear la medida a menos que se separara y renegociara la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para incluir salvaguardas sobre la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), la agencia de seguridad pública mejor financiada de Estados Unidos.
El ICE, encargado de las redadas antinmigrantes con fines de deportación, está en la picota por las muertes de manifestantes en Mineápolis.
Falta de acuerdo
La situación dejó a los 53 republicanos de la cámara cortos en votos: necesitaban 60 voluntades para que la legislación avanzara hacia su aprobación final.
Ahora Washington se prepara para otro cierre disruptivo de servicios a la medianoche del viernes.
«Lo que está haciendo ICE (…) es brutalidad avalada por el Estado y debe detenerse. Y el Congreso tiene la autoridad -y la obligación moral- de actuar», dijo el líder de la minoría demócrata del Senado, Chuck Schumer, antes de la votación.
Una modesta rebelión republicana se unió a los demócratas.
Debido a las normas vigentes en el Senado, se necesitan 60 votos de 100 para aprobar un texto presupuestario, y los republicanos, aunque tengan la mayoría, necesitarían el apoyo de varios miembros de la oposición para poder aspirar a sacar adelante su propuesta de presupuesto. Los números no les alcanzan.
Los demócratas han explicado que están dispuestos a aprobar cinco de los seis apartados del texto, pero quieren separar el último -que concierne al DHS- para debatir las reformas que desean que se implementen.
Dado que la Cámara de Representantes había aprobado los seis apartados en un solo bloque, separar el DHS del texto implicaría de facto una paralización a medianoche del viernes al sábado, ya que la cámara baja tendría que votar de nuevo la versión aprobada por el Senado.
El «shutdown» podría ser de corta duración. En un consejo de ministros el jueves, Trump dijo a la prensa que esperaba que se encontrara un compromiso con la oposición para evitar una parálisis.
Si la financiación caduca, cientos de miles de empleados públicos podrían ser enviados a casa u obligados a trabajar sin paga.
En tanto, el secretario general de la ONU, António Guterres, pidió el jueves «moderación» a las autoridades hacia los manifestantes en Estados Unidos, tras las muertes de dos ciudadanos estadounidenses que protestaban contra redadas en Mineápolis.


