ENTREGA ESPECIAL
Viejo Lin murió como vivió: encerrado, enfermo y derrotado. Fin del mito que bañó de sangre a El Salvador
La muerte de Carlos Ernesto Mojica Lechuga, alias “Viejo Lin”, ocurrida este día mientras permanecía bajo custodia estatal, cierra uno de los capítulos más oscuros y sangrientos de la historia reciente de El Salvador. Durante décadas, su nombre provocó miedo en colonias, mercados, rutas de buses y cárceles. Para muchos salvadoreños fue más que un pandillero: fue el símbolo del ascenso del Barrio 18 como una maquinaria de terror que convirtió comunidades enteras en territorios de guerra.
Carlos Ernesto Mojica Lechuga, alias el «Viejo Lin», histórico cabecilla de la pandilla Barrio 18, nació el 4 de junio de 1962 en San Salvador, según la Fuente de consulta oficial: Expediente Judicial de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador. Las autoridades atribuyeron su muerte a complicaciones derivadas de una cirrosis hepática y un fallo multiorgánico. En los últimos años su estado de salud se había deteriorado gravemente. Reportes médicos hablaban de encefalopatía hepática, hemorragias y un progresivo desgaste físico dentro del penal de máxima seguridad de Zacatecoluca. El hombre que durante años ordenó asesinatos y controló estructuras criminales terminó consumido por la enfermedad, aislado y derrotado.

Pero la historia del Viejo Lin no comenzó en una celda. Comenzó en un país golpeado por la pobreza, la migración y la violencia de posguerra. Nacido en El Salvador, pasó buena parte de su juventud en Estados Unidos, especialmente en Los Ángeles, donde absorbió la cultura de las pandillas callejeras que dominaban barrios marginales. Fue en ese entorno donde se vinculó a la Calle 18, una pandilla nacida en California que luego se expandió agresivamente por Centroamérica.
Cuando fue deportado a El Salvador en la década de los noventa, regresó a un país que apenas salía de la guerra civil y que no tenía capacidad para enfrentar el fenómeno de las maras. Ahí comenzó su verdadero ascenso. Viejo Lin se convirtió en uno de los principales organizadores del Barrio 18 en territorio salvadoreño. Importó códigos, estructuras, disciplina y métodos criminales aprendidos en Estados Unidos. Las pandillas dejaron de ser pequeños grupos de barrio y comenzaron a transformarse en organizaciones con jerarquías, territorios y poder armado.

Con el tiempo, Mojica Lechuga se convirtió en uno de los máximos líderes de la facción Sureños del Barrio 18. Su figura adquirió un peso casi mítico dentro de la estructura criminal. Desde prisión continuó ejerciendo influencia sobre homicidios, extorsiones y castigos internos. Investigaciones policiales y fiscales lo señalaron durante años como un estratega violento, temido incluso por miembros de su propia organización.
Toda una vida de crímenes
Hablar del Viejo Lin es hablar de una época en la que El Salvador llegó a convertirse en uno de los países más violentos del mundo. Su nombre apareció ligado a homicidios agravados, agrupaciones ilícitas, extorsiones, tráfico de armas y asesinatos ordenados desde prisión.
Uno de los casos más recordados ocurrió en 2003, cuando fue acusado junto a otros pandilleros del asesinato brutal de una joven de 16 años, un crimen que conmocionó al país por su nivel de violencia. Posteriormente recibió condenas que sumaron décadas de prisión. Las autoridades lo identificaban como uno de los cabecillas que daban órdenes de ejecución tanto contra rivales como contra miembros de su propia pandilla considerados “traidores”.

Durante los años más duros de la guerra entre pandillas, miles de salvadoreños quedaron atrapados entre fronteras invisibles, amenazas y asesinatos. Comerciantes pagaban extorsión para sobrevivir; conductores de autobuses eran asesinados por no pagar renta; jóvenes eran ejecutados simplemente por cruzar el territorio equivocado. Aunque muchas de esas órdenes jamás pudieron probarse judicialmente de forma directa contra Viejo Lin, su nombre aparecía constantemente en expedientes policiales e informes de inteligencia vinculados al crecimiento del terror pandillero.
El Barrio 18, bajo liderazgos como el suyo, evolucionó de una pandilla callejera a una estructura criminal con control territorial, reglas internas y capacidad de intimidar comunidades completas. La cárcel se convirtió en centro de mando. Desde ahí surgían órdenes, negociaciones y castigos. En Zacatecoluca, el penal de máxima seguridad conocido como “Zacatraz”, Viejo Lin pasó gran parte de sus últimos años.
Uno de los episodios más polémicos de su vida fue su participación en la llamada “Tregua” entre pandillas durante el gobierno de Mauricio Funes. Entre 2012 y 2014, líderes de la MS-13 y Barrio 18 negociaron con intermediarios cercanos al gobierno para reducir homicidios a cambio de beneficios carcelarios. Viejo Lin fue identificado como uno de los voceros y actores clave dentro de esas negociaciones.
La tregua redujo temporalmente los asesinatos, pero también fue acusada de fortalecer el poder de las pandillas. Mientras los homicidios bajaban, las estructuras criminales consolidaban territorios, reorganizaban sus mandos y mantenían las extorsiones. Para muchos críticos, aquella negociación legitimó a criminales responsables de miles de muertes.

SAN SALVADOR (EL SALVADOR), 19/01/2013.- El líder de la pandilla 18, Carlos Mójica Lechuga, alias “Viejo Lin” habla hoy, sábado 19 de enero de 2013, durante una rueda de prensa en el penal de «La Esperanza», cerca de San Salvador, donde fue leído un boletín conjunto de las maras Barrio 18, la MS, Mao-Mao, Máquina y Mirada Locos EFE/Roberto Escobar
Con la llegada del régimen de excepción y la ofensiva masiva contra las maras, el viejo liderazgo pandillero comenzó a desplomarse. Muchos murieron, otros fueron capturados y algunos perdieron completamente su influencia. El Viejo Lin terminó convertido en una sombra del personaje temido que una vez controló estructuras criminales enteras. Enfermo, envejecido y aislado, pasó sus últimos días lejos del poder que durante años ejerció mediante el miedo.
La vida del Viejo Lin deja una lección brutal sobre cómo la violencia puede devorar generaciones enteras. Detrás del mito criminal quedaron miles de víctimas: familias destruidas, jóvenes asesinados, comunidades sometidas y un país marcado por el terror. Durante años, las pandillas convirtieron la sangre en una forma de control social. Y aunque algunos dentro de esas estructuras buscaron presentarse como líderes, negociadores o figuras políticas, la realidad es que detrás de ese discurso hubo muerte, dolor y miedo.
El final de Viejo Lin no tuvo gloria. No murió como un rey criminal ni como una leyenda invencible. Murió enfermo, encarcelado y derrotado. Su historia es también la historia de un país que permitió durante demasiado tiempo que las pandillas crecieran hasta convertirse en monstruos sociales. Y es, al mismo tiempo, una advertencia para las nuevas generaciones: el camino de la violencia puede dar poder momentáneo, pero termina consumiendo incluso a quienes un día parecieron intocables.

ENTREGA ESPECIAL
A 40 años del terremoto de 1986: los 10 segundos que devastaron San Salvador y dejaron más de 1,500 muertos
Este sábado 10 de octubre de 2026, El Salvador recuerda una de las tragedias más dolorosas de su historia. Hace exactamente 40 años, a las 11:49 de la mañana del viernes 10 de octubre de 1986, un terremoto de magnitud 5.7 sacudió violentamente San Salvador y convirtió en escombros edificios, viviendas y centros de trabajo. Bastaron aproximadamente 10 segundos para cambiar la vida de miles de familias y dejar una profunda huella en la memoria colectiva de los salvadoreños.

El movimiento telúrico tuvo su origen en fallas geológicas locales, a poca profundidad y muy cerca de la capital, factores que explican su enorme capacidad destructiva. La tragedia dejó aproximadamente 1,530 personas fallecidas, 10,000 heridas y alrededor de 200,000 damnificados, según estimaciones históricas. Las pérdidas materiales alcanzaron unos 1,031 millones de dólares, una cifra devastadora para un país que, además, atravesaba uno de los períodos más difíciles del conflicto armado.

Uno de los episodios más dolorosos ocurrió en el edificio Rubén Darío, ubicado en el centro de San Salvador, cuya estructura colapsó y sepultó a cientos de personas. También resultaron gravemente afectados el Gran Hotel San Salvador, el edificio Dueñas, el Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom y numerosas construcciones históricas. La escuela Santa Catalina, en el barrio San Jacinto, fue otro de los escenarios de la tragedia. Incluso el Monumento al Divino Salvador del Mundo sufrió daños cuando la imagen cayó de su pedestal, convirtiéndose en una de las fotografías más recordadas de aquel desastre.

En medio del caos, los gritos de auxilio y las calles cubiertas de escombros, surgieron innumerables historias de solidaridad. Socorristas, bomberos, voluntarios y ciudadanos trabajaron durante horas y días para rescatar sobrevivientes, utilizando herramientas improvisadas y, en muchos casos, sus propias manos. Equipos de emergencia de Guatemala se sumaron a las labores de búsqueda, mientras cientos de familias permanecían en las calles por temor a nuevas sacudidas. Durante los cuatro días posteriores se registraron centenares de réplicas que prolongaron la angustia de una población golpeada por la pérdida de sus seres queridos.

Cuatro décadas después, el terremoto del 10 de octubre de 1986 sigue siendo una herida abierta en la historia salvadoreña, pero también un recordatorio de la importancia de la prevención, las construcciones seguras y la preparación ante emergencias. Aunque San Salvador ha cambiado su paisaje urbano y muchas de las estructuras destruidas desaparecieron, los recuerdos permanecen entre quienes sobrevivieron a aquella mañana. Hoy, el país honra a las víctimas, reconoce la valentía de los rescatistas y recuerda que, en apenas 10 segundos, una ciudad entera puede cambiar para siempre.
ENTREGA ESPECIAL
Abogados denuncian presunta injerencia de juez de EE. UU. en proceso penal de El Salvador
Representantes legales vinculados a Terra Towers y TBS Management solicitaron la intervención de la Fiscalía y Cancillería ante decisiones del juez federal Lewis A. Kaplan que, según sostienen, han producido efectos sobre actuaciones judiciales y bienes relacionados con un proceso penal abierto en territorio salvadoreño.
Abogados acuden a Fiscalía y Cancillería
Dos abogados salvadoreños acudieron a la Fiscalía General de la República (FGR) y al Ministerio de Relaciones Exteriores para solicitar la intervención de ambas instituciones frente a una serie de decisiones adoptadas por el juez federal estadounidense Lewis A. Kaplan, del Distrito Sur de Nueva York.
Los representantes legales de Terra Towers Corp. y TBS Management plantearon mediante escritos formales lo que consideran una injerencia en la jurisdicción salvadoreña, al sostener que determinadas resoluciones dictadas en Estados Unidos han terminado repercutiendo sobre procedimientos judiciales que se desarrollan en El Salvador.

La controversia forma parte de una prolongada disputa empresarial por el control y eventual venta de Continental Towers Latam Holdings Limited, compañía dedicada al desarrollo y operación de infraestructura de telecomunicaciones en varios países de América Latina.
Documentos del tribunal federal estadounidense identifican a Terra Towers y TBS Management como accionistas mayoritarios de Continental, mientras que Telecom Business Solution y Latam Towers —vinculadas a Peppertree— y AMLQ Holdings figuran entre los inversionistas minoritarios. El mismo expediente señala que AMLQ es una afiliada de Goldman Sachs.
Una disputa empresarial que llegó a los tribunales
El conflicto entre los socios terminó trasladándose a un arbitraje en Nueva York y posteriormente a los tribunales estadounidenses. Desde entonces, las partes han protagonizado una extensa batalla jurídica que ha producido laudos arbitrales, órdenes judiciales, sanciones por desacato y decisiones relacionadas con el control y las acciones de Continental Towers.
La protesta presentada en El Salvador sostiene que las consecuencias de algunas de esas decisiones habrían trascendido la controversia estadounidense y alcanzado a sociedades y procedimientos sometidos a la jurisdicción salvadoreña.

Uno de los principales cuestionamientos se relaciona con una resolución emitida en abril de 2025. Según los escritos de los abogados, Kaplan dispuso el desistimiento de un amparo presentado ante la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador, además de la revocación de un arbitraje iniciado ante la Cámara de Comercio e Industria del país.
La medida contemplaba multas coercitivas que comenzaban en $10,000 diarios y podían incrementarse cada 14 días mientras persistiera el incumplimiento. Los representantes legales salvadoreños sostienen que esa presión económica llevó a la representante de Continental Towers El Salvador a desistir del proceso constitucional.

El traspaso de las acciones eleva la controversia
El conflicto escaló nuevamente en 2026.
De acuerdo con la documentación presentada por los abogados, el 21 de enero de 2026 se produjo una nueva decisión relacionada con la entrega de las acciones que Terra Towers y TBS Management mantenían en Continental Towers Latam Holdings.
Posteriormente, el 7 de mayo, Kaplan declaró en desacato a las sociedades y estableció un plazo para concretar el traspaso. Ante el incumplimiento de la orden, el secretario del tribunal estadounidense quedó facultado para ejecutar los documentos necesarios para efectuar la transferencia.
Esta parte del conflicto también consta en el expediente federal de Nueva York. La resolución del 7 de mayo señala que Terra Towers y TBS Management habían incumplido una orden que exigía transferir sus acciones como satisfacción total o parcial de una sentencia superior a $300 millones a favor de los peticionarios. El tribunal estadounidense sostiene que las sociedades habían desobedecido reiteradamente resoluciones anteriores.
Esta última precisión resulta relevante porque muestra las dos posiciones enfrentadas: mientras los representantes salvadoreños cuestionan los efectos que las decisiones estadounidenses habrían producido sobre asuntos sometidos a la justicia de El Salvador, el tribunal de Nueva York sostiene que sus actuaciones forman parte de la ejecución de laudos arbitrales y sentencias previamente dictadas dentro de esa controversia.
Denunciantes señalan efectos sobre un proceso penal salvadoreño
Para los abogados que acudieron a la FGR y Cancillería, el problema adquiere una dimensión mayor porque el traspaso de las acciones habría generado consecuencias sobre bienes relacionados con un proceso penal que permanece activo en El Salvador.
El expediente es conocido por el Tribunal Sexto contra el Crimen Organizado de San Salvador e incluye señalamientos por los delitos de estafa agravada, extorsión agravada y agrupaciones ilícitas contra cinco personas relacionadas con la disputa empresarial, según la documentación proporcionada por los denunciantes.
Los representantes legales afirman que existen órdenes de arresto contra los procesados y señalan que entre ellos figuran tres ejecutivos estadounidenses relacionados con Peppertree, a quienes describen como fugitivos. Asimismo, indican que esperan la tramitación de una difusión roja de INTERPOL para su localización y detención. La documentación base no señala que esa difusión roja ya haya sido emitida.
Terra Towers, TBS Management y las subsidiarias salvadoreñas aparecen, de acuerdo con los escritos, como víctimas reconocidas dentro de esa causa penal.
Piden valorar una protesta diplomática
Ante este escenario, los abogados solicitaron que las autoridades salvadoreñas informen al Gobierno de Estados Unidos sobre las actuaciones que cuestionan y que se valore la presentación de una protesta diplomática.
El argumento central de los denunciantes es que las resoluciones adoptadas por el tribunal de Nueva York podrían reducir la eficacia práctica de medidas dictadas por la justicia salvadoreña, especialmente aquellas relacionadas con consecuencias patrimoniales dentro del proceso penal.
El caso abre así un nuevo capítulo en una disputa corporativa que dejó de limitarse hace tiempo a un desacuerdo entre accionistas. El conflicto involucra ahora arbitraje internacional, resoluciones de una corte federal estadounidense, procedimientos judiciales en El Salvador y cuestionamientos sobre hasta dónde pueden extenderse los efectos de decisiones adoptadas en una jurisdicción extranjera.
Por ahora, la calificación de estas actuaciones como una “injerencia” corresponde a los abogados que presentaron los escritos ante las autoridades salvadoreñas. En paralelo, el expediente estadounidense muestra que el tribunal de Kaplan considera sus decisiones parte de la ejecución de obligaciones contractuales, laudos arbitrales y sentencias que ha confirmado durante el litigio. En junio de 2026, el mismo tribunal confirmó el laudo arbitral final y rechazó la solicitud presentada para anularlo.
ENTREGA ESPECIAL
VIDEO | Marbeli, la niña que enseñó que los sueños también se caminan de la mano de papá
El 15 de septiembre de 2026, entre música de bandas y celebraciones por la Independencia, Marbeli protagonizó una escena que conmovió las redes sociales. Vestida de cachiporra, avanzaba acompañada por su padre, quien la sostenía para que pudiera participar junto a sus compañeras. Las imágenes se viralizaron y despertaron el interés por conocer a aquella niña. Detrás del momento había una decisión muy suya: quería desfilar, y estaba dispuesta a prepararse para hacerlo.
Dos días después, el 17 de septiembre, nuestro equipo fue a buscarla en Ciudad Arce. El Colegio Reforma y su banda habían sido invitados a participar en un nuevo desfile, y aprovechamos la ocasión para conocer a Marbeli, a sus padres y a su instructora. Allí descubrimos una historia que merecía contarse más allá del video viral: la de una niña que reconoce sus propios avances y encuentra alegría en cada nueva experiencia.
«Siento que voy avanzando un paso más», Marbeli, estudiante y cachiporra del Colegio Reforma.

Su deseo de desfilar nació al observar a otras niñas realizar sus pasos. Marbeli quiso estar allí también y se lo pidió a su papá. Miguel Ángel Ramírez contó que no quería responderle con un no, pero necesitaba encontrar una manera de acompañarla tomando en cuenta sus necesidades. Habló con su esposa y consultaron con la fisioterapeuta. Consideraron alternativas, escucharon la insistencia de su hija y buscaron cómo prepararla. Después, al recordar los aplausos que recibieron durante el recorrido, describió lo que había sentido:
«Sinceramente, muy emotivo, muy alegre», Miguel Ángel Ramírez, papá de Marbeli.


Para Guadalupe Haydee Guevara, su mamá, acompañar ese deseo también significó organizar el tiempo y pensar en los apoyos necesarios. Marbeli tiene una rutina que incluye escuela, terapias y actividades de iglesia; incorporar la preparación del desfile requería dedicación. Su testimonio permitió conocer el trabajo que las imágenes virales apenas muestran: los horarios, los traslados y las decisiones de una familia que busca dar espacio a las aspiraciones de su hija.
«Se piensa primero cómo hacerlo», Guadalupe Haydee Guevara, mamá de Marbeli.


En esa preparación estuvo Adriana Bautista, conocida por Marbeli como Adri, instructora de cachiporras del Colegio Reforma. Ella explicó que se organizó con la mamá para realizar los ensayos. En el reportaje también la vemos peinar y maquillar a su alumna, compartiendo los preparativos de la presentación. Al hablar de sus cualidades, Adriana destacó su sonrisa y esa vitalidad que la acompaña. Marbeli, por su parte, reconoció en su instructora a alguien que la ayuda y la motiva.
«Siempre está con una energía increíble», Adriana Bautista, instructora de cachiporras del Colegio Reforma.

Durante el nuevo recorrido, Marbeli volvió a compartir las calles con sus compañeras, acompañada por sus padres y entre muestras de cariño del público. Sin embargo, su historia también abre una conversación sobre las oportunidades para participar. Miguel Ángel señaló que todavía existen barreras de accesibilidad y que la inclusión exige que el entorno responda a las necesidades de las personas con discapacidad. Su acompañamiento expresa amor familiar; su reflexión recuerda que las familias también necesitan condiciones que faciliten ese camino.
Marbeli tiene más sueños: durante la entrevista habló de ser actriz y pintora. El desfile es parte de una infancia con intereses, deseos y mucho por descubrir. Por eso, al recordarla como la princesa del 15 de septiembre, vale la pena escuchar lo que ella misma dice sobre su experiencia: siente que está avanzando. Su padre le ofrece las manos, su madre organiza y acompaña, su instructora enseña y anima. Marbeli pone el deseo de seguir.
Actualmente, Marbeli necesita una caminadora especial para continuar con su proceso de movilidad y rehabilitación. Por ello, las personas, empresas o instituciones interesadas en apoyarla mediante la donación completa de una caminadora médica y de rehabilitación neurológica pueden comunicarse con nosotros al teléfono 7599-9181.

Entre las especificaciones de la caminadora médica y de rehabilitación neurológica Dyaco Medical 8.0T, comercializada también bajo marcas como Spirit Fitness, se encuentran un motor de 3.0 HP de grado médico y capacidad de marcha bidireccional, tanto hacia adelante como en reversa. La velocidad hacia adelante puede regularse de 0.1 km/h a 22 km/h, en incrementos de 0.1 km/h, mientras que en reversa alcanza de 0.1 km/h a 8 km/h.
El equipo cuenta además con un rango de inclinación de -12 % hasta 25 %, regulable en incrementos de 0.5 % mediante dos motores independientes. Su superficie de cinta mide 22 por 60 pulgadas, equivalentes a aproximadamente 56 por 152 centímetros, e incluye marcas de seguridad visuales. También dispone de un sistema de elevación de plataforma con superficie autolubricada y una consola con pantalla táctil integrada de 10 pulgadas, que ofrece analítica en la nube y protocolos de pruebas de esfuerzo cardíaco.

Conoce la historia y escucha a sus protagonistas en el reportaje disponible en nuestras plataformas de Facebook, TikTok y YouTube.
👑🇸🇻 Todo comenzó con una pequeña princesa que conquistó las redes este 15 de septiembre. Pero detrás de aquel momento había una historia que merecía ser contada. ❤️
Hoy queremos que conozcas a Marbeli: sus sueños, su familia y a las personas que la acompañan en cada paso.
— Diario Digital Cronio (@croniosv) September 29, 2026




