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Caserío El Mozote en Meanguera resplandece con el festival cultural
El caserío El Mozote en Meanguera, Morazán, se aferra con firmeza a su historia, pero también se abre con orgullo a un renacimiento lleno de esperanza y dignidad. Este sábado 24 de febrero, sus calles resonaron con la alegría y la vitalidad de un festival cultural, enmarcado en la estrategia del Gobierno del Presidente Nayib Bukele para restaurar su verdadero valor, el de una justicia genuina y no la falsa.
Con la participación de la Banda de Música Militar de la Marina Nacional -que también estuvo en el Festival Cultural de Apaneca en Ahuachapán- el centro histórico de El Mozote vibró desde las 5:30 de la tarde del sábado.
Los habitantes del legendario caserío tuvieron otra opción para visitar la plaza memorial y pasar momentos agradables, pese al dolor que llevan por la pérdida de sus seres queridos en una guerra de confusos intereses.


El Mozote es uno de los cuatro centros históricos del país que están siendo revitalizados, junto con Suchitoto en Cuscatlán, Apaneca en Ahuachapán y Juayúa en Sonsonate.
La Dirección de Obras Municipales, cumpliendo uno de los más sensibles mandatos del Presidente Bukele, coordina el festival cultural todos los fines de semana en los cuatro centros históricos inaugurados, como una forma de llenarlos de vida, compartir valores y que cumplan su misión.
El festival cultural en El Mozote es el tercero en realizarse oficialmente a escala nacional, después del de Apaneca, Ahuachapán, el 10 de febrero, y el de Juayúa, Sonsonate, el 17 de febrero.
Desde el 10 de diciembre de 2022, la plaza memorial ha brillado con la inauguración de la primera fase del centro histórico de El Mozote, que luce mobiliario nuevo, luminarias tipo LED y elementos informativos que proporcionan datos de acontecimientos importantes de este caserío.


Esta es una de las cuatro fases del proyecto del Gobierno en El Mozote, que incluye la remodelación de la plaza memorial, el jardín de niños y la iglesia parroquial en la primera fase.
La segunda fase comprende un moderno polideportivo con canchas de fútbol, baloncesto, juegos infantiles y una cafetería, así como una estación de Policía Comunitaria Montada y un salón de usos múltiples para la parroquia.
La tercera y cuarta fase incluyen la construcción de un centro integral geriátrico para adultos mayores, donde recibirán atención en salud de calidad, y un Centro Urbano de Bienestar y Oportunidades (CUBO).
ENTREGA ESPECIAL
De fuente protegida de El Faro a capturado: cae “Little Man”, pandillero que acusó a Bukele de pactos con la 18
Remberto Ismael Colindres Rajo apareció en una investigación periodística haciendo graves señalamientos sobre supuestos acuerdos políticos con pandillas. Más de un año después, fue localizado en México y trasladado nuevamente a El Salvador. Su captura ha reabierto una polémica que ahora también alcanza al papel de los periodistas que lo entrevistaron.
La historia de Remberto Ismael Colindres Rajo, alias “Little Man”, dio un giro que difícilmente pasará inadvertido en la discusión política salvadoreña. El hombre que en 2025 apareció como una de las fuentes utilizadas para sostener explosivas acusaciones sobre supuestos pactos entre políticos y la Pandilla 18 fue localizado en México y terminó nuevamente bajo custodia de las autoridades salvadoreñas.
El Ministerio de Gobernación de Guatemala confirmó que Colindres Rajo, de 37 años, se encontraba entre cinco salvadoreños entregados por autoridades mexicanas en la frontera de El Carmen, San Marcos. La institución guatemalteca los identificó como presuntos integrantes de estructuras de pandillas y posteriormente los trasladó hacia la frontera con El Salvador. En el caso de “Little Man”, Guatemala indicó que registra antecedentes por agrupaciones ilícitas y extorsión agravada en grado de tentativa.


Pero el nombre de Colindres Rajo ya había trascendido mucho antes de esta operación.
En 2025, “Little Man” apareció como fuente en una investigación difundida por El Faro y N+ Univision sobre presuntos acuerdos entre dirigentes políticos y miembros de la Pandilla 18. En aquel trabajo, el pandillero sostuvo que la estructura criminal había utilizado su control territorial para presionar a comunidades y conseguir respaldo electoral para Nayib Bukele durante su ascenso político.
Su testimonio fue particularmente polémico. “Little Man” afirmó que desde la estructura se giraban instrucciones para obligar a familiares y habitantes de comunidades controladas por la pandilla a votar por Bukele bajo amenazas. También aseguró que durante determinados períodos existió un entendimiento para reducir enfrentamientos y que Carlos Marroquín, funcionario vinculado a la Dirección de Reconstrucción del Tejido Social, habría tenido contacto con integrantes de la organización. Bukele negó públicamente aquellas acusaciones.
El personaje utilizado como fuente tampoco fue presentado por los propios reportajes como un ciudadano ajeno a las estructuras criminales. Publicaciones de la época describieron a “Little Man”, también identificado con el alias “Tasmania”, como un integrante con peso dentro del Barrio 18 y señalaron que su rostro y ubicación no serían revelados durante la publicación del material.
Ese detalle cobra una dimensión distinta después de su captura.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, aprovechó la detención para atacar directamente al medio que entrevistó al pandillero. El funcionario lo describió como uno de los sujetos a los que El Faro habría dado espacio en sus investigaciones y fue todavía más lejos: afirmó que periodistas involucrados en el reportaje supuestamente ofrecieron gestionar para Colindres Rajo asilo y tranquilidad en México a cambio de su participación.
Precisamente ahí aparece la nueva controversia.
Una cosa es que un periodista proteja la identidad o ubicación de una fuente —una práctica utilizada habitualmente cuando revelar esa información puede poner en peligro a quien proporciona datos— y otra muy distinta sería colaborar activamente para que una persona requerida por la justicia escape de las autoridades. La primera pertenece al terreno de la protección de fuentes; la segunda, de comprobarse, plantearía cuestionamientos de naturaleza completamente diferente. Por ahora, la acusación pública del ministro no permite confundir ambas situaciones.
La captura también coloca bajo una nueva lupa las declaraciones que “Little Man” realizó en 2025. Haber sido detenido o poseer antecedentes no demuestra por sí solo que aquello que declaró fuera falso; del mismo modo, que haya participado como fuente tampoco convierte automáticamente sus afirmaciones en hechos comprobados. Su testimonio debía ser —y continúa debiendo ser— evaluado frente a documentos, otras fuentes y evidencias independientes.
El caso resulta todavía más explosivo porque El Faro ha publicado durante años investigaciones sobre supuestas negociaciones entre distintos gobiernos salvadoreños y estructuras criminales. En 2021, por ejemplo, el medio publicó información basada en documentos de una investigación de la Fiscalía denominada “Catedral”, en la que se señalaban reuniones entre funcionarios y representantes de las principales pandillas dentro de centros penitenciarios.
Ahora, sin embargo, uno de los hombres que apareció contando desde adentro su versión sobre esos supuestos entendimientos ya no está oculto ni fuera del alcance de las autoridades salvadoreñas.
“Little Man” pasó de fuente protegida a detenido.
Y con su regreso a El Salvador se abre una interrogante que probablemente continuará alimentando el enfrentamiento entre el Gobierno y uno de sus medios más críticos: ¿la captura servirá únicamente para procesar al presunto pandillero por los delitos que las autoridades le atribuyen, o también permitirá comprobar —o desmontar— algunas de las acusaciones que durante meses colocaron su testimonio en el centro de la tormenta política?
Por ahora hay una certeza: el hombre cuya identidad y ubicación fueron protegidas mientras hacía acusaciones capaces de sacudir al poder político salvadoreño ya está en manos de ese mismo Estado.

Internacionales
Venezuela reporta 6,301 fallecidos tras los sismos del pasado 24 de junio
Hasta 6,301 personas han muerto en Venezuela como consecuencia del doblete sísmico registrado el pasado 24 de junio, informó este lunes el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez.
Durante su boletín informativo semanal, Rodríguez indicó que los hospitales han atendido a 73,356 personas, mientras que los equipos de rescate han logrado rescatar a 6,462.
Como parte de las medidas de asistencia a los damnificados, las autoridades informaron que han entregado 287 viviendas.
Asimismo, en las zonas afectadas por el doble terremoto se han evaluado 53,314 viviendas, de las cuales 31,336 fueron certificadas como habitables.
Nacionales
Automóvil cae a un barranco de 25 metros en carretera a playa El Espino
Un automóvil particular cayó esta mañana en un barranco de aproximadamente 25 metros de profundidad, en el departamento de Usulután.
El vehículo circulaba sobre la carretera que conduce hacia la playa El Espino cuando, por circunstancias no precisadas, cayó al precipicio.
De manera preliminar, se reportó que el conductor del automotor resultó lesionado tras el aparatoso siniestro vial.
Hasta el cierre de esta nota, el automóvil permanecía en el fondo del barranco, a la espera de la llegada de una grúa para ser retirado del lugar.
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