Internacionales
Los muertos por las inundaciones en Brasil ascendieron a 137
El número de muertos por las graves inundaciones que castigan desde hace una semana el sur de Brasil llegó este sábado a 137 y el de damnificados a casi dos millones, según el último boletín de la Defensa Civil.
De acuerdo con el organismo, la mayor tragedia climática en la historia de la región sur de Brasil también dejó 141 desaparecidos y 756 heridos.
La situación más dramática se vive en Rio Grande do Sul, estado fronterizo con Argentina y Uruguay y donde se han reportado al menos 136 fallecidos. La otra víctima se registró en el vecino estado de Santa Catarina.
Según la Defensa Civil, la tragedia se ha extendido a 441 de los 497 municipios de Rio Grande do Sul, donde ha afectado a 1,95 millones de personas, que corresponden al 17,3 % de los 11,3 millones de habitantes de este próspero estado.
De los afectados, 71.409 tuvieron que ser abrigados en alojamientos improvisados en escuelas, gimnasios e iglesias y otros 339.929 en viviendas de familiares y amigos.
La Defensa Civil informó igualmente que los trabajos de rescate, en los que participan 27.218 bomberos, militares y policías con el apoyo de 3.466 patrullas, 41 aeronaves y 340 embarcaciones, han permitido hasta ahora el rescate de 70.863 personas y de 9.984 animales.
Las devastadoras inundaciones destruyeron parte de algunas poblaciones; dejaron totalmente bajo las aguas a numerosos municipios y parcialmente a otros, como Porto Alegre, la capital regional, y dejaron un enorme rastro de destrucción.
Ciudades como Canoas y Eldorado do Sul continúan bajo las aguas y otras como Muçum, de la que solo quedaron destrozos, comienzan a planear su reconstrucción en áreas más elevadas y alejadas de las orillas de los ríos.
En Eldorado, pese a que las aguas comenzaron a bajar un poco, las calles siguen convertidas en verdaderos ríos en los que la corriente aún es fuerte y peligrosa.
En un recorrido en una embarcación del Ejército por esta ciudad en gran parte aún inundada es posible ver numerosos animales muertos, incluso caballos, viviendas totalmente destruidas y decenas de vehículos amontonados en algunas áreas que comienzan a aparecer con la bajada de las aguas.
Como muchas personas que viven en casas de dos pisos prefirieron permanecer en sus viviendas, el trabajo del Ejército ya no está enfocado totalmente en los rescates sino en la distribución de agua y alimentos.
Algunas familias, que regresaron tras haber sido evacuadas, comenzaron a limpiar sus viviendas pero sin saber si ese trabajo será útil ante las nuevas lluvias esperadas y las remociones anunciadas por las alcaldías.
“Estuvimos cinco días en casa de familiares de mi esposa en Guaíba y ahora regresamos para ver lo que quedó. Pero lo perdimos todo”, afirmó un hombre que se identificó como Leonardo y que intentaba limpiar su vivienda de una única planta convertida en depósito de lama con la misma agua fangosa que cubre la ciudad.
Pese a que la prioridad son los rescates, las autoridades tuvieron que anunciar este viernes un refuerzo en la seguridad, pues ha habido casos de saqueos en algunas localidades e incluso agresiones sexuales en algunos albergues que acogen a las víctimas del desastre.
Una de las principales preocupaciones es el impacto económico que tendrá la tragedia ya que Rio Grande do Sul es un importante polo agropecuario del país y el mayor productor de arroz de Brasil.
La ya grave situación puede empeorar en los próximos días, para cuando se esperan nuevos temporales con precipitaciones, frío y fuertes rachas de viento.
La previsión del Gobierno es que las lluvias alcancen entre sábado y domingo un volumen de 115 milímetros, lo cual volverá a presionar el nivel de ríos que ya están desbordados, según el ministro de Información, Paulo Pimenta.
El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva anunció el jueves un paquete de ayuda financiera por 50.000 millones de reales (9.800 millones de dólares) para Rio Grande do Sul.
Según calculan las autoridades regionales, las necesidades iniciales para atender la emergencia están cifradas en 18.839 millones de reales (3.663 millones de dólares).
Internacionales
Noticias falsas sobre supuestos sobrevivientes en La Guaira generan angustia entre familiares de desaparecidos
Las noticias falsas sobre el presunto hallazgo de personas con vida en La Guaira, la zona más afectada por los devastadores terremotos ocurridos hace casi un mes en Venezuela, continúan propagándose rápidamente mientras cientos de familias siguen buscando a sus seres queridos entre los escombros.
Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 han dejado hasta el momento casi 5,400 fallecidos. Mientras tanto, rescatistas, autoridades y vecinos mantienen las labores de búsqueda de cuerpos en las áreas afectadas.
La noche del miércoles comenzó a circular en redes sociales información falsa que aseguraba que tres personas habían sido encontradas con vida entre los restos de las torres de apartamentos de vivienda social conocidas como OPP 26, en La Guaira.
Los rumores provocaron un nuevo episodio de angustia para los familiares de personas desaparecidas, quienes acudieron al lugar con la esperanza de recibir noticias alentadoras.
«No debería de ser que estén distorsionando esas informaciones, porque le dan esperanza a uno y uno sabe que son cosas imposibles», expresó entre lágrimas Naiti Sarria a la AFP. Desde el primer día de la tragedia busca a su suegra, Olga Hernández, de 74 años.
Hernández residía en una de las torres de 12 pisos que colapsaron en el complejo habitacional señalado en los rumores sobre supuestos sobrevivientes.
«Para Dios no hay nada imposible», afirmó Sarria, aunque lamentó que «es malo jugar con los sentimientos de las personas que estamos aquí, ¿ves? y me da tristeza», declaró mientras permanecía frente a una montaña de escombros, en medio del trabajo de excavadoras y del descenso de rescatistas que transportaban un cuerpo envuelto en una manta azul.
Ante la difusión de estas publicaciones, la Dirección Nacional de Protección Civil emitió un comunicado en el que desmintió los «presuntos rescates de sobrevivientes» en ese sector y afirmó que dicha información era falsa.
Aunque el Gobierno de Venezuela evita pronunciarse sobre el número de desaparecidos, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estimó, dos días después de los terremotos, que la cifra podría alcanzar las 50,000 personas. Otras estimaciones la sitúan en alrededor de 10,000.
Una de las últimas personas rescatadas con vida fue Hernán Gil, un vigilante de 43 años, quien fue extraído el 2 de julio de los escombros de un edificio de siete pisos bajo el que quedó atrapado durante los terremotos, tras un complejo operativo de rescate que se prolongó durante 100 horas.
Internacionales
Excursionista suizo muere durante ascenso al monte Fuji; japonesa de 99 años es rescatada
Un excursionista suizo falleció en el monte Fuji, informaron este viernes las autoridades locales, con lo que se elevó a dos el número de personas fallecidas desde el inicio de la temporada de ascenso en la emblemática montaña de Japón. En la misma jornada también fue rescatada una japonesa de 99 años que había resultado herida.
La policía informó a la AFP que el excursionista, de 58 años, murió el martes después de perder el conocimiento mientras ascendía el volcán, cuya cumbre alcanza los 3,776 metros de altitud. Aunque fue reanimado y trasladado a un hospital, fue declarado muerto a su llegada.
De acuerdo con medios de comunicación, el fallecido fue identificado como Bernhard Sutter. El director de la empresa suiza Exit, especializada en asistencia para morir y para la que trabajaba, informó que el hombre falleció a causa de una urgencia médica mientras se encontraba de vacaciones en Japón.
Se trata del segundo fallecimiento registrado desde la apertura de la temporada de ascenso al monte Fuji, el pasado 1 de julio. El primer caso correspondió a un japonés de 65 años que murió el 17 de julio tras sufrir una caída que le provocó heridas mortales en la cabeza, según medios locales.
Los medios también informaron que una japonesa de 99 años, identificada como Tome Sagawa, fue rescatada ese mismo día mientras intentaba escalar la montaña. La mujer había sufrido una lesión el día anterior y pasó la noche en un refugio antes de ser auxiliada.
Ante estos incidentes, un portavoz policial exhortó a los excursionistas a descender sin forzarse si las condiciones meteorológicas o su estado físico generan preocupación, además de planificar los ascensos de acuerdo con su experiencia y condición física.
Días antes, un japonés de 54 años tuvo que ser rescatado en dos ocasiones en un intervalo de apenas dos días mientras intentaba alcanzar la cumbre del monte Fuji. Tras sentirse mal, los equipos de rescate lo acompañaron de regreso al pie de la montaña; sin embargo, el hombre decidió intentarlo nuevamente al día siguiente y sufrió otro malestar que hizo necesario un segundo rescate.
Internacionales
Los incendios arrasaron más de 50,000 hectáreas en Francia desde inicios de año
Francia ha registrado más de 50,000 hectáreas consumidas por incendios forestales desde el inicio del año, una cifra que representa casi el triple de la registrada en el mismo período de 2025, informó este viernes el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, en una entrevista con AFP.
De acuerdo con el funcionario, los equipos de emergencia combaten actualmente 32 incendios activos, aunque aclaró que no todos presentan la misma magnitud.
Entre los siniestros más importantes se encuentra el que afecta las cercanías de la turística península de Cap Ferret, el cual ya ha arrasado más de 10,000 hectáreas y, según Nuñez, se ha convertido en el mayor incendio de la temporada.
El ministro destacó que, pese al amplio despliegue de recursos y a que las horas de operaciones han sido dos veces y media superiores a las del año pasado, las autoridades se mantienen “tranquilas” y “determinadas” frente a la emergencia.
No obstante, expresó su preocupación por el desgaste físico del personal que participa en las labores de combate al fuego. “La preocupación, si es que tiene que haber alguna, obviamente recae en el estado de cansancio de los hombres y las mujeres que se comprometen”, afirmó, al tiempo que señaló que “hay que aguantar toda la temporada”.
El final de la primavera y el inicio del verano en Francia han estado marcados por sucesivos e intensos episodios de calor extremo, vinculados al cambio climático, así como por importantes incendios forestales.






