Internacionales
Atrapan a “Spider Man”, preso que escapó por la ventana del 5to piso de un hospital
Yenchun Chen, prófugo que recibió el apodo de “Spider Man” tras su escape casi fílmico por la ventana de un hospital en Nueva York, fue capturado esta mañana, a más de un mes de haberse escabullido.
El corpulento prisionero de 44 años que mide de 6 pies 3 pulgadas y pesa alrededor de 250 libras se escapó a plena luz del día el pasado 9 de agosto atando unas sábanas para bajar por la ventana de un 5to piso del Hospital Mount Sinai Beth Israel en 281 First Ave. y E. 16th St. y luego tomó un taxi.
Chen fue arrestado alrededor de las 6:15 a.m. de hoy por agentes de la Oficina de Inteligencia Correccional de NYC y también por alguaciles estadounidenses en el 2do piso de un edificio en la Avenida 45 ubicado aproximadamente a media milla de su casa en Queens, dijeron fuentes policiales a New York Post. Antes se había dicho que había huido a Nueva Jersey, pero eso nunca fue confirmado.
Hoy fue llevado al Hospital Bellevue, más seguro, para evaluación y tratamiento médico, según la policía de Nueva York y el Departamento de Corrección (DOC). Ahora enfrenta cargos por escapar, además de la posesión criminal de una sustancia controlada, supuesto delito que había sido arrestado inicialmente el 31 de julio.
Desde el 4 de agosto había estado en el hospital por un problema cardíaco. Cinco días después escapó cuando los agentes penitenciarios permitieron que se duchara. Chen descendió en rápel por el costado del edificio con sábanas atadas a media tarde y aún con el brazalete que lo identificaba como paciente. Los custodios que eran responsables de vigilarlo cuando huyó fueron suspendidos durante 30 días sin paga.
Fue al menos el tercer escape de un detenido en esas semanas en NYC. A finales de julio una mujer burló la seguridad de una comisaría federal en Queens huyendo por una ventana. Un mes antes Anthony Ayala, adolescente de 16 años que estaba detenido en una comisaría NYPD en Staten Island, desapareció al parecer huyendo por la ventana de un baño.
En agosto de 2022 Eduardo Lacen (23), joven sospechoso de intento de homicidio, escapó de una estación de la policía de Nueva York en El Bronx después de empujar a un detective, dijeron fuentes de NYPD.
Todos los cargos son meras acusaciones y se presume que las personas procesadas son inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad en un tribunal.
Internacionales
Evacuan a pasajeros de vuelo en aeropuerto indio por humo en cabina
Una evacuación de emergencia se llevó a cabo en un vuelo en un aeropuerto de la ciudad norteña india de Chandigarh hoy martes luego de que el cargador portátil de un pasajero se incendiara y el humo se esparciera en el interior del avión.
El incidente ocurrió en un vuelo de IndiGo de Hyderabad a Chandigarh, lo que activó una respuesta de emergencia y la evacuación al aterrizar. De acuerdo con las autoridades, los 198 pasajeros y seis miembros de la tripulación fueron evacuados a través de rampas.
«Todos los clientes han sido trasladados a salvo a la terminal», dijo IndiGo Airlines en un comunicado.
El humo se extendió por toda la cabina cuando el avión llegó a la bahía, y la tripulación respondió rápidamente con un extintor para contener las llamas.
Internacionales
Un paraíso bajo terror: la violencia asedia un destino turístico de Colombia
En apariencia es una joya turística de aguas cristalinas a orillas del Caribe y rodeada de montañas de picos nevados. Pero en las entrañas de un destino paradisíaco de Colombia la violencia paramilitar mantiene bajo el miedo a comerciantes y pueblos indígenas.
En la Sierra Nevada de Santa Marta, los turistas disfrutan sin percatarse de los escuadrones de camuflado que los vigilan de cerca, extorsionan a los negocios alrededor y siembran terror en las comunidades originarias, cuyo conocimiento ancestral es reconocido como patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
«Tenemos miedo, zozobra por el porvenir», dice a la AFP el gobernador del pueblo kogui Atanasio Moscote, en lo alto de la reserva que los indígenas consideran «el corazón del mundo».
Detrás de la violencia están las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), un grupo de origen paramilitar que se financia con el control de las rutas del narcotráfico en la montaña costera más alta del mundo al imponer su dominio sobre el territorio y la población.
«El entrar con armas genera un desequilibrio en la sierra», se queja Moscote vestido con su tradicional atuendo blanco tejido a mano.
Ante la violencia, el presidente izquierdista Gustavo Petro cerró por más de dos semanas, entre febrero y marzo, el emblemático Parque Tayrona, una de las dos reservas naturales de la sierra que recibe cada año a miles de visitantes.
El gobierno justificó la medida por las extorsiones, los bloqueos de carreteras y las amenazas contra los guardaparques, quienes se oponen a actividades ilegales como la tala.
La AFP acompañó a uno de estos funcionarios intimidado a lo largo de un recorrido por la reserva.
«Nuestra presencia en cada rincón, en cada zona, es de vital importancia para conservar, mantener y monitorear los recursos que tenemos», dice Yeiner Hernández, de 31 años.
Los guardaparques reciben advertencias por su labor de protección, que riñe con los intereses de grupos criminales.
Según investigadores, esos grupos ilegales reciben rentas del turismo y buscan controlar playas para exportar droga.
Peor que nunca
El Tayrona alberga el bosque seco mejor conservado del país, así como ricos ecosistemas marinos que atraen a buceadores.
Pegado se encuentra el Parque Nacional Natural Sierra Nevada, que alcanza los 5.700 metros sobre el nivel del mar. Ambas áreas protegidas recibieron en 2025 a más de 873.000 viajeros.
También son hogar de los arhuacos, koguis y otras comunidades indígenas.
Históricamente, grupos criminales, entre ellos la extinta guerrilla de las FARC, se han disputado el control de la zona a sangre y fuego, debido a su ubicación estratégica y a su extensión de 2.3 millones de hectáreas según la UNESCO.
Los indígenas afirman que actualmente la violencia ha alcanzado niveles peores contra sus comunidades debido al terror que ejercen los llamados «Conquistadores», herederos de un exjefe paramilitar extraditado a Estados Unidos tras firmar la paz con el gobierno en 2006.
«Estos grupos se han subido a la parte más alta». «Afectan a una comunidad en la que el 95% son totalmente propios (nativos), que no saben hablar español, que viven de sus cultivos y de su conocimiento», dice Luis Salcedo, gobernador arhuaco de larga cabellera, mientras mastica hoja de coca, su planta sagrada.
Y ahora se suma la guerra del Clan del Golfo. En los últimos meses el principal cartel del narcotráfico intenta tomar el poder de la sierra con combates cerca de los cabildos indígenas.
«¿Turismo a Ucrania?»
Petro incluyó a las ACSN dentro de su política de «paz total», una estrategia con la que intentó negociar el desarme de las principales organizaciones del país.
Sin embargo, las conversaciones no avanzaron y el conflicto se intensificó cuando falta poco para que Petro deje el poder en agosto.
Según la investigadora Norma Vera las ACSN son la autoridad de facto en la región pues ejercen «un control territorial a través de una gobernanza armada consolidada», un fenómeno usual en un país con más de seis décadas de conflicto armado.
Además, explotan ilegalmente minas de oro que contaminan el agua con mercurio y controlan hasta «el plato de comida que se vende» a los turistas mediante la extorsión, asegura.
Estos cobros disfrazados son un delito en aumento en Colombia. El Ministerio de Defensa asegura haber recibido más de 46.000 denuncias desde 2022.
Para el sector turístico, la violencia se traduce en una mala reputación, dice Ómar García, presidente del gremio hotelero en la ciudad de Santa Marta.
«Afecta el número de visitantes». «¿Quién va a hacer turismo a Ucrania?» «¿A Irán?», ejemplifica.
Internacionales
Tragedia con camioneta gigante ‘Monster Truck’ en Popayán: sube a 51 el número de heridos y se conoce nuevo parte médico
El ambiente en un predio de las afueras de Popayán, la capital del Cauca, pasó de entusiasmo a pánico y horror en apenas 10 segundos durante la tarde del domingo. “¡Sonia, Sonia! ¡Sí se puede!”, exclama el presentador de una exhibición de carros gigantes (monster trucks, en inglés) en un video que ha circulado en redes sociales. Un enorme todoterreno, proveniente de Estados Unidos y bautizado como La Dragona, acelera y cruza por encima una serie de obstáculos. Sube y baja, y la maniobra parece concluir con éxito. Pero luego la conductora pierde el control y atropella a una parte del público. “¡Dios mío! ¡Dios mío!”, se escucha decir al presentador. El espectáculo, según informó la Policía Metropolitana de Popayán, concluyó con al menos tres muertos —una mujer adulta y dos menores de edad— y 35 heridos.
“Expresamos nuestra solidaridad con los familiares de quienes se vieron afectados en este trágico accidente, así como con nuestra ciudad capital”, declaró el domingo por la noche el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán. El alcalde de Popayán, Juan Carlos Muñoz, comentó que el accidente en el sector de Boulevard Rose “dolía profundamente” y que ya se habían articulado los equipos de emergencias para brindar “una atención oportuna, humana y digna”. También prometió una investigación para esclarecer si la exhibición, popular en países como Estados Unidos, contaba con las medidas de seguridad necesarias: “Estos hechos, que jamás debieron suceder, serán esclarecidos con total responsabilidad y transparencia”.
Marcela Sandoval, una de las asistentes, relató en Caracol Radio en la mañana de este lunes que las condiciones del espectáculo eran más rudimentarias de lo que pensó cuando compró unas boletas VIP. “Solo había sillas y todo el mundo estaba subiéndose a ellas. No había nada de logística, pero mi hijo estaba contento. Entonces dijimos: ‘No, pues ya estamos aquí, disfrutemos del evento’. Nunca imaginé que esto fuera a pasar”, dijo. Después, relató el pánico que se generalizó en la multitud: “Esos carros suenan durísimo. No sabíamos por dónde venía el carro y si se devolvía [luego de la embestida inicial]. Agarré a mi hijo y salí corriendo, todo el mundo salió corriendo. Todo el mundo gritaba. Hubo gente que se cayó y le pasaron por encima”.
El comandante de Bomberos de Popayán, Francisco Arboleda, reconoció en la misma emisora que la exhibición contaba con condiciones más precarias que las habituales para albergar a estos carros gigantes —de unas cinco toneladas y unos 1.500 caballos de fuerza—. “Normalmente, por lo menos en Estados Unidos, se hacen en un estadio en el que hay una diferencia de niveles entre el público y los vehículos”, declaró. El predio en el Boulevard Rose apenas se había adaptado con unas vallas de conciertos y unas graderías improvisadas. “Afortunadamente, dentro de la tragedia que estamos viviendo, el vehículo no impactó contra las graderías. Hubiera sido bastante más complejo el panorama”.
Sin embargo, las autoridades han señalado que la exhibición contaba con todos los permisos necesarios. Arboleda comentó que se había cumplido con los requisitos en cuanto al “componente técnico de protección contra incendios y seguridad humana” y que la documentación restante dependía de la Alcaldía. El secretario de Gobierno, Reynel Polanía, declaró al periódico El Tiempo que la Oficina de Gestión de Riesgo del Distrito también había verificado los preparativos. “Se cumplieron todos los requisitos y trámites legales, incluyendo la póliza de responsabilidad civil”, dijo. El comandante de la Policía de Popayán, Julián Castañeda, comentó en declaraciones al mismo diario que hubo “una falla mecánica” y que las investigaciones determinarán las causas de ese desperfecto.
El secretario Polanía también informó que una gran parte de los heridos, atendidos en cinco hospitales de Popayán, ya han sido dados de alta. Entre los heridos, se encuentra la conductora de La Dragona, Sonia Segura. Es la única mujer habilitada para conducir estos carros gigantes en América Latina, según El Tiempo. Ella y sus compañeros venían de Cali, donde se habían presentado hace unos días. El espectáculo, que se realizaba por primera en Popayán, ya estaba por terminar con éxito cuando ocurrió el accidente. Al igual que ha sucedido en otras partes del mundo, el vehículo estadounidense perdió el control de un momento a otro. Los payaneses, inmersos en los últimos días en la zozobra e incertidumbre por la crisis de orden público que azota al departamento, sumaron un motivo más de angustia.




