ENTREGA ESPECIAL
Entre cuadernos y esperanza: Doña Catalina inicia primer grado a los 94 años en Santa Ana
Dicen que nunca es tarde para aprender y que la edad no es una barrera para adquirir conocimientos si hay voluntad y motivación. Eso es lo que más le sobra a doña Catalina Mendoza, de 94 años, quien en 2026 se ha matriculado en el primer nivel (equivalente a primer grado) de la modalidad nocturna del Centro Escolar El Congo, en Santa Ana, de donde es originaria.
Llena de entusiasmo, cada día asiste puntualmente a sus clases, acompañada de su hija, Teresa Tobar, de 71 años, quien es otra de las estudiantes del centro educativo, donde cursa octavo grado. Juntas se han convertido en las alumnas más longevas y populares de la escuela.
«Yo aprendí a leer en el libro Mantilla número uno que había antes y aprendí a multiplicar un poquito, así he ido aprendiendo, y a escribir un poco. Estoy contenta de estar estudiando. Yo me animé porque mi hija aquí estudia y por eso me animé a venir también. Le pregunté si podía venir y ella me animó. Por eso estoy viniendo», expresa la motivada estudiante. La nonagenaria alumna señala que al poder escribir, leer y «multiplicar un poquito» podrá ganarse el ascenso al siguiente nivel y así continuar estudiando «hasta donde se pueda».
Su hija y compañera de clases señala que ella retomó sus estudios también impulsada por un hijo, que actualmente está fuera del país, y que ahora su mamá también la inspira y motiva para poder culminarlos.
Ambas recibieron de manos de la ministra de Educación, Karla Trigueros, el paquete escolar que este año por primera vez entregó el Gobierno del presidente Nayib Bukele a estudiantes de la modalidad flexible.
La ministra destacó que la presencia de doña Catalina en las aulas del centro escolar inspira a otras personas a seguir su ejemplo.
«Usted es una mujer que nos está inspirando y le puedo asegurar, al darse a conocer su caso, que muchos salvadoreños se van a inspirar a continuar estudiando, nos inspira mucho, saber que tenemos la opción de estudiar, el trabajo que estamos haciendo está teniendo frutos», dijo Trigueros.
ENTREGA ESPECIAL
Mujer de 84 años sobrevive tres días bajo los escombros tras terremoto en Indonesia
Una mujer de 84 años fue hallada con vida tres días después de que un fuerte terremoto destruyera por completo su vivienda en una isla de Indonesia, informó este miércoles un funcionario local, mientras el número de fallecidos por el sismo aumentó a 73.
Más de 900 personas resultaron heridas y cerca de 60.000 fueron desplazadas tras el terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el sábado las aguas frente a la isla indonesia de Flores, según la Agencia de Mitigación de Desastres (BNPB).
La vivienda de Paulina Pobi, ubicada en una pequeña isla al norte de Flores, fue una de las cientos de casas destruidas por el terremoto. La mujer quedó sepultada bajo las paredes de bambú que colapsaron durante el movimiento telúrico.
Pobi permaneció bajo los escombros hasta que su familia regresó a buscarla el martes. Inicialmente, sus familiares creían que había sido rescatada y trasladada a un refugio.
«Estaba como paralizada, no podía moverse ni hablar, así que su familia recién la encontró el cuarto día», declaró a la AFP el funcionario local Rudolfus Riba.
Riba indicó que la mujer se encontraba en buen estado de salud y no sufrió lesiones. «Solo estaba un poco débil porque llevaba días sin comer ni beber nada», explicó. «Parece irreal, casi como un milagro», agregó.
Desde el sábado se han registrado más de 3.000 réplicas, de las cuales al menos 86 fueron lo suficientemente fuertes como para ser percibidas por los residentes, según la agencia geológica BMKG.
Los constantes movimientos telúricos han provocado que muchas personas tengan demasiado miedo de regresar a sus viviendas. La BNPB informó que desde el sábado se han distribuido casi 400 toneladas de ayuda, incluidos alimentos, agua y medicamentos.
Indonesia registra terremotos con frecuencia debido a su ubicación en el denominado «Anillo de Fuego» del Pacífico, una zona de intensa actividad sísmica y volcánica que se extiende desde Japón, atraviesa el sudeste asiático y cruza el océano Pacífico.
En 2004, un terremoto de magnitud 9,1 ocurrido frente a la costa de Sumatra provocó un tsunami que dejó unas 220.000 personas fallecidas en toda la región, incluidas aproximadamente 170.000 en Indonesia.
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La mirada que conmovió a Cali: perrito sobrevive entre los escombros
En medio de los escombros y la tragedia en Cali, una historia de esperanza conmovió a la comunidad luego de que Bomberos de Cali rescataran con vida a un perrito que permaneció atrapado durante más de 24 horas.
De acuerdo con el relato, al sentir la presencia de los rescatistas, el animal comenzó a ladrar repetidamente, como si intentara alertarlos de que se encontraba bajo los escombros y necesitaba ayuda.
Los equipos de rescate, junto con miembros de la comunidad, trabajaron para llegar hasta el lugar donde permanecía atrapado y finalmente lograron sacarlo con vida y ponerlo a salvo.
La mirada del perrito, marcada por el miedo, pero también por la esperanza, se convirtió en uno de los momentos que recuerdan que, en medio de una tragedia, cada vida importa.
El animal permaneció más de 24 horas entre los escombros antes de volver a estar a salvo y recibir nuevamente el contacto de las personas que participaron en su rescate.

ENTREGA ESPECIAL
De fuente protegida de El Faro a capturado: cae “Little Man”, pandillero que acusó a Bukele de pactos con la 18
Remberto Ismael Colindres Rajo apareció en una investigación periodística haciendo graves señalamientos sobre supuestos acuerdos políticos con pandillas. Más de un año después, fue localizado en México y trasladado nuevamente a El Salvador. Su captura ha reabierto una polémica que ahora también alcanza al papel de los periodistas que lo entrevistaron.
La historia de Remberto Ismael Colindres Rajo, alias “Little Man”, dio un giro que difícilmente pasará inadvertido en la discusión política salvadoreña. El hombre que en 2025 apareció como una de las fuentes utilizadas para sostener explosivas acusaciones sobre supuestos pactos entre políticos y la Pandilla 18 fue localizado en México y terminó nuevamente bajo custodia de las autoridades salvadoreñas.
El Ministerio de Gobernación de Guatemala confirmó que Colindres Rajo, de 37 años, se encontraba entre cinco salvadoreños entregados por autoridades mexicanas en la frontera de El Carmen, San Marcos. La institución guatemalteca los identificó como presuntos integrantes de estructuras de pandillas y posteriormente los trasladó hacia la frontera con El Salvador. En el caso de “Little Man”, Guatemala indicó que registra antecedentes por agrupaciones ilícitas y extorsión agravada en grado de tentativa.


Pero el nombre de Colindres Rajo ya había trascendido mucho antes de esta operación.
En 2025, “Little Man” apareció como fuente en una investigación difundida por El Faro y N+ Univision sobre presuntos acuerdos entre dirigentes políticos y miembros de la Pandilla 18. En aquel trabajo, el pandillero sostuvo que la estructura criminal había utilizado su control territorial para presionar a comunidades y conseguir respaldo electoral para Nayib Bukele durante su ascenso político.
Su testimonio fue particularmente polémico. “Little Man” afirmó que desde la estructura se giraban instrucciones para obligar a familiares y habitantes de comunidades controladas por la pandilla a votar por Bukele bajo amenazas. También aseguró que durante determinados períodos existió un entendimiento para reducir enfrentamientos y que Carlos Marroquín, funcionario vinculado a la Dirección de Reconstrucción del Tejido Social, habría tenido contacto con integrantes de la organización. Bukele negó públicamente aquellas acusaciones.
El personaje utilizado como fuente tampoco fue presentado por los propios reportajes como un ciudadano ajeno a las estructuras criminales. Publicaciones de la época describieron a “Little Man”, también identificado con el alias “Tasmania”, como un integrante con peso dentro del Barrio 18 y señalaron que su rostro y ubicación no serían revelados durante la publicación del material.
Ese detalle cobra una dimensión distinta después de su captura.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, aprovechó la detención para atacar directamente al medio que entrevistó al pandillero. El funcionario lo describió como uno de los sujetos a los que El Faro habría dado espacio en sus investigaciones y fue todavía más lejos: afirmó que periodistas involucrados en el reportaje supuestamente ofrecieron gestionar para Colindres Rajo asilo y tranquilidad en México a cambio de su participación.
Precisamente ahí aparece la nueva controversia.
Una cosa es que un periodista proteja la identidad o ubicación de una fuente —una práctica utilizada habitualmente cuando revelar esa información puede poner en peligro a quien proporciona datos— y otra muy distinta sería colaborar activamente para que una persona requerida por la justicia escape de las autoridades. La primera pertenece al terreno de la protección de fuentes; la segunda, de comprobarse, plantearía cuestionamientos de naturaleza completamente diferente. Por ahora, la acusación pública del ministro no permite confundir ambas situaciones.
La captura también coloca bajo una nueva lupa las declaraciones que “Little Man” realizó en 2025. Haber sido detenido o poseer antecedentes no demuestra por sí solo que aquello que declaró fuera falso; del mismo modo, que haya participado como fuente tampoco convierte automáticamente sus afirmaciones en hechos comprobados. Su testimonio debía ser —y continúa debiendo ser— evaluado frente a documentos, otras fuentes y evidencias independientes.
El caso resulta todavía más explosivo porque El Faro ha publicado durante años investigaciones sobre supuestas negociaciones entre distintos gobiernos salvadoreños y estructuras criminales. En 2021, por ejemplo, el medio publicó información basada en documentos de una investigación de la Fiscalía denominada “Catedral”, en la que se señalaban reuniones entre funcionarios y representantes de las principales pandillas dentro de centros penitenciarios.
Ahora, sin embargo, uno de los hombres que apareció contando desde adentro su versión sobre esos supuestos entendimientos ya no está oculto ni fuera del alcance de las autoridades salvadoreñas.
“Little Man” pasó de fuente protegida a detenido.
Y con su regreso a El Salvador se abre una interrogante que probablemente continuará alimentando el enfrentamiento entre el Gobierno y uno de sus medios más críticos: ¿la captura servirá únicamente para procesar al presunto pandillero por los delitos que las autoridades le atribuyen, o también permitirá comprobar —o desmontar— algunas de las acusaciones que durante meses colocaron su testimonio en el centro de la tormenta política?
Por ahora hay una certeza: el hombre cuya identidad y ubicación fueron protegidas mientras hacía acusaciones capaces de sacudir al poder político salvadoreño ya está en manos de ese mismo Estado.









